viernes, 9 de enero de 2015

CERCO DE JERICO - Día 1 - VIE 09 ENERO








Viernes 09 de Enero de 2015 - Día 1

Querida Familia Piedras Vivas,
Queridos amigos que comparten ésta oración desde sus casas
nos disponemos juntos a orar éste "cerco" por las siguientes intenciones:

Para que el Señor derribe y rompa las murallas personales y comunitarias
que nos impiden ser “piedras vivas” en camino a la santidad,
murallas que no nos dejan vivir los carismas
que el Señor sembró para el crecimiento de la comunidad.
Por intercesión de la Virgen de Guadalupe pedimos
las gracias necesarias para ser dóciles instrumentos de intercesión.

Que se derriben los muros que conducen,
generan y causan el mundo  de la droga,
los problemas familiares, económicos y de salud.

(añadimos las intenciones particulares)

INICOS DEL CERCO DE JERICÓ
SE OMITE si los que participan conocen el orígen y el sentido

Todo dio inicio un 8 de diciembre de 1978 (día en que celebramos la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María); Nuestra Señora pidió que se rezaran continuos Rosarios durante siete días y siete noches en la Templo de Czestochowa del 1° al 7 de mayo de 1979, con el fin de que el Papa Juan Pablo II realizara un excelente viaje a Polonia y también para que desaparecieran los obstáculos que se habían estado presentado para impedir el viaje.
Fue así como se comenzó el 1° de mayo de 1979 con la Adoración al Santísimo, Misas y por supuesto los Rosarios durante 7 días, para finalizar el 7 de mayo, para lo cual el Papa Juan Pablo II pudo visitar Polonia sin ningún problema.

¿POR QUÉ "CERCO DE JERICÓ?
SE OMITE si los participantes conocen el sentido

En el Antiguo Testamento, después de la muerte de Moisés, Dios escogió a Josué para conducir al pueblo hebreo. Dios dijo a Josué que atravesase el Jordán con todo el pueblo y que se adueñara de la tierra prometida. Ahora, la ciudad de Jericó era una fortaleza in vencible. Cuando llego junto a las murallas de Jericó, Josué levanto los ojos y vio un ángel, con una espada en la mano, que le dio ordenes concretas y detalladas. Josué y todo Israel ejecutaron fielmente las órdenes recibidas: durante seis dias los valientes guerreros de Israel dieron una vuelta en torno de la ciudad. El séptimo día, dieron siete vueltas. Durante la séptima vuelta, al son de la trompeta, todo el pueblo levanto un gran clamor y, por el poder de Dios, las murallas de Jericó se cayeron…

Parte I: PREPARACIÓN

Paso 1

Señal de la Cruz
+Por la señal de la Santa Cruz, +de nuestros enemigos, +líbranos Señor Dios nuestro. +En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Paso 2
Invocación al Espíritu Santo
Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Señor tu Espíritu y Seremos creados, y Renovarás la faz de la tierra. ¡Oh Dios!, que has iluminado los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, danos a gustar de todo lo recto según el mismo Espíritu y gozar siempre de sus divinos consuelos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

Paso 3
Acto de Contrición
Pésame Dios mío, y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí, pero mucho más me pesa porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan grande como vos. Antes querría haber muerto que haberte ofendido. Y propongo firmemente no pecar más y evitar las ocasiones próximas de pecado. Amén.

Paso 4
Acto de Renuncia
En tu Nombre, Señor Jesús:
  • Renuncio a todo pecado, a Satanás, a sus fascinaciones y sus seducciones, a sus mentiras y promesas, y a todo ataque de espíritus contra la Palabra de Dios.
  • Renuncio a cualquier ídolo e idolatría, a la música con mensajes subliminares, al “tablero ouija”, a los maleficios, a la hechicería, a la mente atada, al ocultismo, tormento y todas las expresiones del anticristo.
  • Renuncio a la muerte eterna, a las cargas negativas de los antepasados, a la herencia de enfermedades, a las posesiones y a la maldición con el cáncer.
  • Renuncio a mi intransigencia para perdonar; reniego al odio, al egoísmo, al orgullo, a la soberbia, a la arrogancia, al engaño y celos; a la blasfemia, a la burla, a la mentira, a la angustia, a la amargura, al temor, al rechazo y la discriminación.
  • Renuncio al adulterio, a la lujuria, a la prostitución, a la fornicación, al consumo de pornografía, a la homosexualidad, a los desenfrenos de las mujeres y varones, a la esclavitud.
  • Renuncio a todo lo que me hizo olvidar la voluntad de Dios Padre, a la ingratitud con mis padres.
  • Renuncio a la pereza y el bloqueo psicológico, para que Tú puedas entrar en mi ser.
¡Oh María de Guadalupe, Madre Inmaculada, ayúdame a aplastar la cabeza de satanás!
Espíritu Santo, guíame para la reparación de todas las faltas que cometí.
Divino Jesucristo, enséñame a amar la voluntad del Padre. Amén, Amén y Amén.

Parte II: PROTECCIÓN


Paso 5
Oración de Sellamiento
Señor Jesús, hoy quiero que selles mi vida personal con todas mis pertenencias:
  • Yo sello mi salvación con la preciosa sangre de Jesús.
  • Yo sello mis sentimientos, con la preciosa sangre de Jesús, para que todos mis afectos sean cubiertos.
  • Yo sello mis inquietudes con la preciosa sangre de Jesús, para estar seguro de alcanzar la respuesta a mis necesidades.
  • Yo sello mi corazón para que no entre ningún espíritu de rencor, miedo, tristeza, amargura.
  • Yo sello mi voluntad para que esté dispuesta siempre a hacer el bien que yo quiero, y a no hacer el mal que no quiero.
  • Yo sello mi mente para que entre sólo pensamientos que me permitan alcanzar el gozo, la paz, para que cambiando mi manera de pensar, cambie mi manera de vivir.
  • Yo sello con la preciosa sangre de Jesús mi cuerpo para que reciba la salud, sea protegido del pecado, de enfermedades, adulterios y accidentes.
  • Yo sello con la preciosa sangre de Jesús mi pasado para que toda herida que esté haciendo daño quede sanada con tu sangre bendita.
  • Yo sello mi presente para que todas mis actividades sean cubiertas con tu sangre protectora.
  • Yo sello mi futuro para que mis planes y proyectos sean preservados de toda influencia del mal.
  • Yo sello con la preciosa sangre de Jesús mis hijos para que sean protegidos.
  • Yo sello mi economía, enséñame a dar para recibir.
  • Yo sello mi boca para que mis palabras sean de bendición y no de maldición.
  • Yo sello mis oídos para que solo escuche la voz de Dios y así hacer su voluntad.
  • Yo sello mis manos para que trabajen en tu obra y para beneficio de los demás. Amén.
Paso 6
Oración a la sangre de Cristo
  • Señor Jesús, en tu nombre y con el poder de tu sangre preciosa sellamos toda persona, hechos o acontecimientos a través de los cuales el enemigo nos quiera hacer daño.
  • Con el poder de la sangre de Jesús sellamos toda potestad destructora en el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego, debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas de la naturaleza, en los abismos del infierno, y en el mundo en el cual nos movemos hoy.
  • Con el poder de la sangre de Jesús rompemos toda interferencia y acción del maligno. Te pedimos Jesús que envíes a nuestros Hogares y lugares de trabajo a la Santísima Virgen acompañada de San Miguel, San Gabriel, San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.
  • Con el poder de la sangre de Jesús sellamos nuestra casa, todos los que la habitan, las personas que el Señor enviará a ella, así como los alimentos y los bienes que él generosamente nos envía para nuestro sustento.
  • Con el poder de la sangre de Jesús sellamos tierra, puertas, ventanas, objetos, paredes, pisos y el aire que respiramos, y en fe colocamos un círculo de su sangre alrededor de toda nuestra familia.
  • Con el poder de la sangre de Jesús sellamos los lugares en donde vamos a estar este día, y las personas, empresas o instituciones con quienes vamos a tratar.
  • Con el poder de la sangre de Jesús  sellamos nuestro trabajo material y espiritual, los negocios de toda nuestra familia, y los vehículos, las carreteras, los aires, las vías y cualquier medio de transporte que habremos de utilizar.
  • Con tu sangre preciosa sellamos los actos, las mentes y los corazones de todos los habitantes y dirigentes de nuestra patria a fin de que tu paz y tu corazón al fin reinen en ella.
Te agradecemos Señor por tu sangre y por tu vida, ya que gracias a ellas hemos sido salvados y somos preservados de todo lo malo.
Amén.

Paso 7
Invocación de la Sangre y del Agua
¡Oh Sangre y Agua!, que brotaste del Corazón de Jesús como manantial de misericordia para nosotros, en Vos Confío (3 veces)

Paso 8
Invocación a San Benito
Oración de la Cruz de San Benito:
La Cruz Santa Sea Mi Luz; No Sea El Demonio Mi Jefe; Aléjate De Mí Satanás; No Me Aconsejes Cosas Malas; Es Malo Lo Que Ofreces; Bébete Tú Esos Venenos.

Oración de Protección a San Benito:
Santísimo confesor del Señor: Padre y jefe de los monjes, intercede por nuestra santidad, por nuestra salud de alma, cuerpo y mente. Destierra de nuestra vida, de nuestra casa, las asechanzas del espíritu maligno. Líbranos de herejías funestas, de las malas lenguas y de toda clase de hechicerías. Pídele al Señor que remedie nuestras necesidades espirituales y corporales. Pídele también para que la Santa Iglesia Católica tenga progreso; y para que mi alma no muera en pecado mortal, para que así confiada en tu poderosa intercesión, pueda algún día en el cielo, cantar las eternas alabanzas. Amén.

Paso 9
Invocación a San Miguel Arcángel
Arcángel San Miguel, defiéndenos en la lucha, ampáranos contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y Tú, Príncipe de la Celestial Milicia, lanza al infierno, con el divino poder a satanás, y a los otros malignos espíritus, que para perdición de las almas, discurren por el mundo. Amén. 

Parte III: PRIMER DERRUMBE DE MURO

Paso 10
Lectura: Efesios 6,10-20 (La Armadura del Cristiano)


"Por lo demás, fortalézcanse en el Señor con la fuerza de su poder.
Revístanse con la armadura de Dios,
para que puedan resistir las insidias del demonio.
Porque nuestra lucha no es contra enemigos de carne y sangre,
sino contra los Principados y Potestades, contra los Soberanos de este mundo de tinieblas,
contra los espíritus del mal que habitan en el espacio.
Por lo tanto, tomen la armadura de Dios,
para que puedan resistir en el día malo y mantenerse firmes
después de haber superado todos los obstáculos.
Permanezcan de pie,
ceñidos con el cinturón de la verdad y vistiendo la justicia como coraza.
Calcen sus pies con el celo para propagar la Buena Noticia de la paz.
Tengan siempre en la mano el escudo de la fe,
con el que podrán apagar todas las flechas encendidas del Maligno.
Tomen el casco de la salvación, y la espada del Espíritu,
que es la Palabra de Dios.
Eleven constantemente toda clase de oraciones y súplicas,
animados por el Espíritu.
Dedíquense con perseverancia incansable a interceder por todos los hermanos,
y también por mí, a fin de que encuentre palabras adecuadas
para anunciar resueltamente el misterio del Evangelio,
del cual yo soy embajador en medio de mis cadenas.

¡Así podré hablar libremente de él, como debo hacerlo!"
Palabra de Dios

Paso 11
Lectura: Salmo 91 (90)
Tú que vives al amparo del Altísimo y resides a la sombra del Todopoderoso,
di al Señor: "Mi refugio y mi baluarte, mi Dios, en quien confío".
Él te librará de la red del cazador y de la peste perniciosa;
te cubrirá con sus plumas, y hallarás un refugio bajo sus alas.
su brazo es escudo y coraza.
No temerás los terrores de la noche, ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que acecha en las tinieblas, ni la plaga que devasta a pleno sol.
Aunque caigan mil a tu izquierda y diez mil a tu derecha, tú no serás alcanzado:
Con sólo dirigir una mirada, verás el castigo de los malos,
porque hiciste del Señor tu refugio y pusiste como defensa al Altísimo.
No te alcanzará ningún mal, ninguna plaga se acercará a tu carpa,
porque él te encomendó a sus ángeles para que te cuiden en todos tus caminos.
Ellos te llevarán en sus manos para que no tropieces contra ninguna piedra;
caminarás sobre leones y víboras, pisotearás cachorros de león y serpientes.
"Él se entregó a mí, por eso, yo lo libraré; lo protegeré, porque conoce mi Nombre;
me invocará, y yo le responderé. Estaré con él en el peligro, lo defenderé y lo glorificaré;
le haré gozar de una larga vida y le haré ver mi salvación".

Paso 12
Lectura: Lucas 1,45-56 (Magníficat)


"Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor».
María dijo entonces: «Mi alma canta la grandeza del Señor,
y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador,
porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora.
En adelante todas las generaciones me llamarán feliz,
porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas:
¡su Nombre es santo!
Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen.
Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón.
Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.
Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia,
como lo había prometido a nuestros padres,
en favor de Abraham y de su descendencia para siempre».

María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa."
Palabra del Señor

Paso 13
Oración para romper las Murallas (1)

Oh, Padre celestial, en nombre de tu Hijo Nuestro Señor Jesucristo, te pido que el poder que le diste a Josué y a sus compañeros en los muros de Jericó, me sea dado a mi y a todos cuantos hagan esta oración. ¡Te lo ruego, Señor!

  • Jesús, rompe todos los muros de plagas, adquiridas por la boca o por contaminaciones, desde mis antepasados y hasta nuestros días, sobre mí y toda mi familia.
  • Jesús, rompe todos los muros de maldiciones venidas de mis antepasados hasta el día de hoy, sobre mí y toda mi familia.
  • Jesús, rompe todos los muros de egoísmo, de celos, de vicios, sean ellos del origen que sean, que pesan sobre mí y toda mi familia.
  • Jesús, rompe los muros de las peleas, contiendas, disoluciones de casamientos, de familias, de grupos parroquiales, de ministerios y de todo tipo de desunión, que pesan sobre mí y toda mi familia.
  • Jesús, rompe los muros de las dificultades financieras, falta de empleo, problemas en el trabajo, falta de dinero, estafa, préstamos hipotecarios, demandas y todas las dificultades del tipo que sean, que pesan sobre mí y mi familia.
  • Jesús, rompe los muros de enfermedades, del tipo que sean, principalmente del cáncer, leucemia, depresión, sida, asma, alergia, diabetes, hipertensión, lupus, alcoholismo, drogas, prostitución y todo tipo de enfermedades y desviaciones que pesan sobre mí y toda mi familia.
  • Jesús, rompe los muros de los malos pensamientos, iluminaciones, de las falsas religiones, astucia de satanás, que pesan sobre mí y toda mi familia.
  • Jesús, rompe toda acción de satanás en mi vida espiritual y haz que, junto con mi familia, seamos totalmente renovados por tu Sangre derramada en la Cruz.
  • Jesús, rompe todo ocultismo, en mi pasado y en la actualidad, sea este de magia, sortilegio, dependencia, pacto, entrega a entidades sean estas del origen que sean, que pesan sobre mí y toda mi familia.
  • Jesús, rompe todos los muros que impiden la obra de Dios en mi vida y en la de mi familia.
Señor te entrego mi vida a Ti, para que haya un nuevo Pentecostés en mí y en mi familia;
yo creo en tu victoria que es también la mía. Amén.


PARTE IV: SANTO ROSARIO

Paso 14
Contemplación de los Misterios Dolorosos
Vamos a contemplar, rezar y meditar en familia los misterios Dolorosos del Santo Rosario:
  • Primer Misterio: La oración de Jesús en el Huerto (1 Padre Nuestro + 10 Ave María)
  • Segundo Misterio: La flagelación de Jesús atado a la columna (1 Padre Nuestro + 10 Ave María)
  • Tercer Misterio: La coronación de espinas. (1 Padre Nuestro + 10 Ave María)
  • Cuarto Misterio:  Jesús con la cruz a cuestas camino del Calvario. (1 Padre Nuestro + 10 Ave María)
  • Quinto Misterio: La crucifixión y muerte de Jesús. (1 Padre Nuestro + 10 Ave María)


Parte V: SEGUNDO DERRUMBE DE MURO

Paso 15
Lectura: Salmo 68 (67)
¡Se alza el Señor! Sus enemigos se dispersan y sus adversarios huyen delante de él.
Tú los disipas como se disipa el humo; como se derrite la cera ante el fuego, así desaparecen los impíos delante del Señor.
Pero los justos se regocijan, gritan de gozo delante del Señor y se llenan de alegría.
¡Canten al Señor, entonen un himno a su Nombre! ¡Ábranle paso al que cabalga sobre las nubes! Su Nombre es "el Señor": ¡griten de alegría en su presencia!
El Señor en su santa Morada es padre de los huérfanos y defensor de las viudas:
él instala en un hogar a los solitarios y hace salir con felicidad a los cautivos,
mientras los rebeldes habitan en un lugar desolado.
Señor, cuando saliste al frente de tu pueblo, cuando avanzabas por el desierto,
tembló la tierra y el cielo dejó caer su lluvia, Pausa delante del Señor -el del Sinaí- delante del Señor, el Dios de Israel.
Tú derramaste una lluvia generosa, Señor: tu herencia estaba exhausta y tú la reconfortaste;
 allí se estableció tu familia, y tú, Señor, la afianzarás por tu bondad para con el pobre.
El Señor pronuncia una palabra y una legión de mensajeros anuncia la noticia:
"Huyen los reyes, huyen con sus ejércitos, y te repartes como botín los adornos de un palacio.
¡No se queden recostados entre los rebaños!
Las alas de la Paloma están recubiertas de plata, y su plumaje, de oro resplandeciente".
Cuando el Todopoderoso dispersó a los reyes, caía la nieve sobre el Monte Umbrío.
¡Montañas divinas, montañas de Basán, montañas escarpadas, montañas de Basán!
¿Por qué miran con envidia, montañas escarpadas, a la Montaña que Dios prefirió como Morada?
¡Allí el Señor habitará para siempre!
Los carros de guerra de Dios son dos miríadas de escuadrones relucientes:
¡el Señor está en medio de ellos, el Sinaí está en el Santuario!
Subiste a la altura llevando cautivos, recogiste dones entre los hombres -incluso entre los rebeldes- cuando te estableciste allí, Señor Dios.
¡Bendito sea el Señor, el Dios de nuestra salvación! Él carga con nosotros día tras día; Pausa
él es el Dios que nos salva y nos hace escapar de la muerte.
Sí, Dios aplastará la cabeza de sus enemigos, el cráneo de los que se obstinan en sus delitos.
Dice el Señor: "Los traeré de Basan, los traeré desde los abismos del mar,
para que hundas tus pies en la sangre del enemigo y la lengua de tus perros también tenga su parte".
Ya apareció tu cortejo, Señor, el cortejo de mi Rey y mi Dios hacia el Santuario:
los cantores van al frente, los músicos, detrás; las jóvenes, en medio, van tocando el tamboril.
¡Bendigan al Señor en medio de la asamblea! ¡Bendigan al Señor desde la fuente de Israel!
Allí Benjamín, el más pequeño, abre la marcha con los príncipes de Judá,
vestidos de brocado, con los príncipes de Zabulón y los príncipes de Neftalí.
Tu Dios ha desplegado tu poder: ¡sé fuerte, Dios, tú que has actuado por nosotros!
A causa de tu Templo, que está en Jerusalén, los reyes te presentarán tributo.
Reprime a la Fiera de los juncos, al tropel de los toros y terneros:
que esos pueblos se rindan a tus pies, trayendo lingotes de oro. El Señor dispersó a los pueblos guerreros;
telas preciosas llegan de Egipto y Etiopía, con sus propias manos, presenta sus dones a Dios.
¡Canten al Señor, reinos de la tierra, entonen un himno al Señor, Pausa
al que cabalga por el cielo, por el cielo antiquísimo! Él hace oír su voz poderosa,
¡reconozcan el poder del Señor! Su majestad brilla sobre Israel y su poder, sobre las nubes.
Tú eres temible, Señor, desde tus santuarios.
El Dios de Israel concede a su pueblo el poder y la fuerza. ¡Bendito sea Dios!

Paso 16
Oración de liberación
Oh, Señor, tú eres grande, tú eres Dios, tú eres Padre,
nosotros te rogamos, por la intercesión de María
y con la ayuda de los arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel,
que nuestros hermanos y hermanas
sean liberados del maligno que los ha esclavizado.
Oh, santos, venid todos en nuestra ayuda.
De la angustia, la tristeza y las obsesiones,
nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
Del odio, la fornicación y la envidia,
nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De los pensamientos de celos, de rabia y de muerte,
nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De todo pensamiento de suicidio y de aborto,
nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De toda forma de sexualidad mala,
nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De la división de la familia, de toda amistad mala,
nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De toda forma de maleficio, de hechizo,
de brujería y cualquier mal oculto,
nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
Oh, Señor, que dijiste “la paz os dejo, mi paz os doy”,
por la intercesión de la Virgen Maria
concédenos ser liberados de toda maldición
y gozar siempre de tu paz.
Por Cristo Nuestro Señor. Amén.


Paso 17
Oración para romper las Murallas (2)
  • Que sea destruido, exterminado, neutralizado, todo poder del príncipe de las tinieblas, que viene persiguiendo, perjudicando, esclavizando, dominando a estas personas y situaciones, deseando su ruina espiritual, material; sembrando odio, orgullo, discordia, envidia, celos y rencor. R:/ Sea destruido y quebrado ahora.
  • Sea destruido, exterminado, neutralizado, todo espíritu de desunión en los hogares de estas personas, que vienen provocando discordia, odio, rencor, desentendimiento, orgullo, chismes y perjuicios. R:/ Sea destruido y quebrado ahora.
  • Sea destruido, quemado, derrumbado, todo y cualquier tipo de trabajo, lanzado, escrito, y/o hecho contra estas personas. R:/ Sea destruido y quebrado ahora.
  • Sea destruido y quemado todo el conocimiento anterior o actual del espiritismo, ocultismo, quimbandas, umbandas, magia blanca, magia negra, control mental, secta satánica, rosa cruz, magicari, nueva era, masonería y todos los grupos que invocan energías siniestras y supersticiones. R:/ Sea destruido y quebrado ahora.
  • Sean destruidos, quemados, exterminados, eliminados todos los dolores, las molestias corporales, mentales, espirituales, las opresiones y persecuciones diabólicas sobre nosotros y nuestra familia. R:/ Sea destruido y quebrado ahora.
  • Sea destruido, aniquilado, quemado, neutralizado, todo el poder del príncipe de este mundo que pesa sobre nosotros y nuestros familiares, y que viene provocando discordia, opresión, tristeza, depresión, angustia, soledad, falsas enfermedades, desunión, miedo, desánimo, envidia, odio, rebeldía, egoísmo, desentendimiento, se acaben en este momento y para siempre. R:/ Sea destruido y quebrado ahora.
Parte VI: CONCLUSIÓN Y CIERRE

Paso 18
Lectura: Josué 6, 1-27 (Derrumbamiento de las Murallas de Jericó)


“Jericó estaba herméticamente cerrada por temor a los israelitas:
nadie salía ni entraba.
Entonces el Señor dijo a Josué: "Yo he puesto en tus manos a Jericó y a su rey.
Por eso ustedes, todos los hombres de guerra, darán una sola vuelta alrededor de la ciudad, formando un círculo en torno a ella. Así lo harán durante seis días.
Además, siete sacerdotes irán delante del Arca llevando siete trompetas de cuerno. El séptimo día, en cambio, ustedes darán siete vueltas alrededor de la ciudad, y los sacerdotes harán sonar las trompetas.
A la señal dada con el cuerno, cuando ustedes oigan el sonido de las trompetas, todo el pueblo prorrumpirá en fuertes gritos de guerra. Entonces los muros de la ciudad caerán sobre sí mismos, y el pueblo se lanzará al asalto, cada uno hacia lo que tenga adelante".
Josué, hijo de Nun, convocó a los sacerdotes y les dijo:
"Levanten el Arca de la Alianza, y que siete sacerdotes lleven siete trompetas de cuerno delante del Arca del Señor".
Después dijo al pueblo:
"Vayan adelante y den la vuelta alrededor de la ciudad;
que los guerreros avancen delante del Arca del Señor".
En seguida se hizo lo que Josué había dicho al pueblo: los siete sacerdotes que llevaban las siete trompetas de cuerno delante del Señor, avanzaron tocando las trompetas, mientras el Arca de la Alianza del Señor iba detrás de ellos.
Los guerreros, por su parte, marchaban delante de los sacerdotes que tocaban las trompetas, mientras que la retaguardia iba detrás del Arca. Y en ningún momento se dejó de tocar las trompetas.
Pero Josué dio esta orden al pueblo:
"No lancen ningún grito de guerra ni dejen oír sus voces; que no salga de la boca de ustedes ninguna palabra, hasta que yo les diga:
‘¡Griten!’. Sólo entonces gritarán".
Así hizo que el Arca del Señor diera una vuelta alrededor de la ciudad, formando un círculo en torno a ella. Luego volvieron otra vez al campamento, y allí pasaron la noche.
A la mañana siguiente, Josué se levantó de madrugada y los sacerdotes tomaron el Arca del Señor.
Los siete sacerdotes que llevaban las siete trompetas de cuerno delante del Arca del Señor, avanzaban sin dejar de tocar las trompetas; los guerreros marchaban delante de ellos, y la retaguardia iba detrás del Arca del Señor.
En ningún momento se dejó de tocar las trompetas.
Así dieron la vuelta alrededor de la ciudad el segundo día, y después regresaron al campamento. Esto mismo se hizo durante seis días.
El séptimo día se levantaron al despuntar el alba y dieron siete vueltas alrededor de la ciudad, de la manera acostumbrada: sólo ese día dieron siete vueltas alrededor de la ciudad.
Al dar la séptima vuelta, los sacerdotes tocaron con más fuerza las trompetas, y Josué dijo al pueblo: "Lancen el grito de guerra, porque el Señor les entrega la ciudad.
Ustedes consagrarán al Señor la ciudad con todo lo que hay en ella, exterminándola por completo. Quedarán con vida solamente Rajab, la prostituta, y todos los que estén con ella en su casa, porque ella ocultó a los emisarios que nosotros habíamos enviado.
En cuanto a ustedes, tengan mucho cuidado con lo que está consagrado al exterminio, no sea que, llevados por la codicia, se adueñen de alguna cosa prohibida. Porque entonces pondrían en entredicho al campamento de Israel y le atraerían una desgracia.
Todo el oro, la plata y los objetos de bronce y de hierro serán consagrados al Señor y pasarán a formar parte de su tesoro".
Entonces el pueblo lanzó un fuerte grito y se tocaron las trompetas. Al oír el sonido de las trompetas, el pueblo prorrumpió en un griterío ensordecedor, y el muro se desplomó sobre sí mismo. En seguida el pueblo acometió contra la ciudad, cada uno contra lo que tenía adelante, y la tomaron.
Luego consagraron al exterminio todo lo que había en ella, pasando al filo de la espada a hombres y mujeres, niños y ancianos, vacas, ovejas y asnos.
Josué dijo a los dos hombres que habían explorado el país: "Entren en la casa de la prostituta y hagan salir a esa mujer con todo lo que le pertenece, como se lo han jurado".
Aquellos jóvenes espías fueron e hicieron salir a Rajab, a su padre, a su madre, a sus hermanos y todo lo que le pertenecía. También hicieron salir a sus otros parientes, y los instalaron fuera del campamento de Israel.
Después incendiaron la ciudad y todo lo que había en ella, salvando únicamente la plata, el oro y los objetos de bronce y de hierro, que fueron depositados en el tesoro de la Casa del Señor.
Josué dejó con vida a Rajab, la prostituta, a su familia y a todo lo que le pertenecía, y ella habitó en medio de Israel hasta el día de hoy, por haber ocultado a los emisarios que Josué había enviado para explorar Jericó.
En aquel tiempo Josué hizo pronunciar el siguiente juramento delante del Señor: "¡Maldito el hombre que intente reconstruir esta ciudad de Jericó! ¡Pondrá los cimientos sobre su primogénito, y colocará las puertas sobre su hijo menor!".

El Señor acompañó a Josué, y su fama se extendió por toda la tierra.”
Palabra de Dios

Paso 19
Lectura
Hechos 4,23-31 (Primera persecución contra la Iglesia)


“Una vez en libertad, los Apóstoles regresaron adonde estaban sus hermanos, y les contaron todo lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos.
Al oírlos, todos levantaron la voz y oraron a Dios unánimemente:
«Señor, tú hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos;
tú, por medio del Espíritu Santo, pusiste estas palabras en labios de nuestro padre David, tu servidor: ¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen vanos proyectos?
Los reyes de la tierra se rebelaron y los príncipes se aliaron contra el Señor y contra su Ungido.
Porque realmente se aliaron en esta ciudad Herodes y Poncio Pilato con las naciones paganas y los pueblos de Israel, contra tu santo servidor Jesús, a quien tú has ungido.
Así ellos cumplieron todo lo que tu poder y tu sabiduría habían determinado de antemano.
Ahora, Señor, mira sus amenazas, y permite a tus servidores anunciar tu Palabra con toda libertad:
extiende tu mano para que se realicen curaciones, signos y prodigios en el nombre de tu santo servidor Jesús».

Cuando terminaron de orar, tembló el lugar donde estaban reunidos; todos quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaban decididamente la Palabra de Dios.”
Palabra de Dios

Paso 20
Oración de Agradecimiento y cierre
Oración de San Francisco de Asís ante el Cristo de San Damián

Oh alto y glorioso Dios. Ilumina las tinieblas de mi corazón.
Dame Fe reta, Esperanza cierta y Caridad perfecta.
Sentido y conocimiento Señor,
Para que cumpla tu Santo y veraz mandamiento.

L:/ Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo
R:/ Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los Siglos. Amén.

L:/ Nuestra Señora de Guadalupe
R:/ Ruega por nosotros

L:/ San Miguel Arcángel
R:/ Ruega por nosotros

L:/ San Benito Abad.
R:/ Ruega por nosotros

+ En el nombre del Padre, + y del Hijo + y del Espíritu Santo. Amén.

Preparando el Cerco de Jericó



jueves, 8 de enero de 2015

Al cerco Biblia en Mano

La consigna: ¡BIBLIA EN MANO!

Es que "La Palabra" ocupará un lugar central en nuestro "cerco".
Debe ser parte de ti.
¡NO PUEDES OLVIDARLA!

Utilizaremos para orar comunitariamente los salmos la versión
"Biblia del Pueblo de Dios".

Volviendo al primer amor

"Recuerdo que “en los primeros tiempos se decía que los carismáticos llevaban siempre una Biblia y Nuevo Testamento, ¿Lo hacen también hoy?
No estoy tan seguro"
"Vuelvan siempre al primer amor,
llévenlo siempre en el bolsillo y lean algo”.
Francisco.
(Discurso al Rinnovamento nello Spirito Santo de Italia)


LA GRANDEZA DE LA PACIENCIA

Lo que no podemos cambiar, debemos aceptar

Los santos decían que hay dos tipos de martirio: el de la muerte por la espada; y de la muerte por la paciencia. La paciencia es una forma de martirio que vence todo sufrimiento. No hay barrera espiritual que no caiga por la fuerza de la paciencia, la cual es fruto de la fe, de la humildad y del abandono de la vida en Dios.



Fue por la paciencia que la Iglesia venció a todos los enemigos hasta hoy: el Imperio Romano, las heridas, las persecuciones, el consumismo, el ateísmo, los pecados de sus hijos, entre otros.

Cuando nuestros pecados y nuestras flaquezas nos asustan y nos desaniman es necesario tener paciencia también con nosotros y aceptar nuestra dura realidad. Cuando es difícil caminar de prisa, entonces, es necesario tener paciencia y aceptar caminar despacio. José y María salvaron al niño Jesús de las manos de Herodes yendo paso a paso hasta Egipto por un largo desierto de 500 km.

La paciencia del cristiano no es vacía, ni significa inmovilidad o resignación mórbida, tampoco pérdida de tiempo. No. Es la certeza de que todo está en las manos de aquel que todo lo puede. “Un espíritu paciente vale más que un espíritu orgulloso. 

Lo que no podemos cambiar en nosotros o en los otros, debemos aceptar con paciencia, hasta que Dios disponga de las cosas de otro modo. ¡Nadie pierde por esperar!

María, nuestra Madre, es la mujer de la paciencia. Siempre supo esperar para cumplir el designio de Dios, sin ahogarse, sin gritar, sin reclamar… La paciencia es amiga del silencio y de la fe. Y la paciencia que nos llevará al cielo.

“Hijo, si te llegas a servir al Señor, prepara tu alma para la prueba. Endereza tu corazón, mantente firme, y no te aceleres en la hora de la adversidad. Adhiérete a él, no te separes, para que seas exaltado en tus postrimerías.” (Si 2, 1-3)”Todo lo que te sobrevenga, acéptalo, y en los reveses de tu humillación sé paciente .Porque en el fuego se purifica el oro, y los aceptos a Dios en el honor de la humillación” (Sil 2, 5-6)

Muchas veces, la voluntad de Dios permite que las cruces nos alcancen; bajemos la cabeza con humildad y paciencia. Muchos están listos para hacer la voluntad de Dios en el “Tabor de la transfiguración”, pero pocos en el “Calvario de la crucifixión”. Seamos como Nuestra Señora, que dice “Si” en el momento de la Encarnación de Nuestro Señor Jesucristo, pero lo mantuvo en su Presentación, en la fuga para Egipto, en el Pretorio, en la persecución al Señor, en el camino al calvario y también a los pies de su cruz.

Besar, agradecidos, esta mano invisible que, muchas veces, permite que seamos heridos, agrada a Dios y nos atrae las bendiciones del Cielo.

Para meditar: Enseñanzas de Santos Doctores:

San Alfonso:
 “En este valle de lágrimas no puede tener la paz interior sino quien recibe y abraza con amor los sufrimientos, teniendo en vista agradar a Dios“. Según el “esa es la condición en la que estamos reducidos en consecuencia de la corrupción del pecado“.

San Juan Crisostomo: “Es mejor sufrir que hacer milagros, ya que aquel que hace milagros se vuelve deudor de Dios, pero en el sufrimiento Dios se hace deudor del hombre”

San Agustín: “Cuando se ama no se sufre, y si sufrimos, amemos el sufrimiento”.

“El martirio no depende de la pena, pero sí de la causa o del fin por el cual se muere. Podemos tener la gloria del martirio, sin derramar nuestra 
sangre, con la simple aceptación heroica de la voluntad de Dios”.

San Francisco de Sales: “Las cruces que encontramos por el camino son excelentes, y que lo son más aun- y tanto más cuanto más inoportunas-  las que se encuentran en casa”.

Santa Teresa de Ávila: “Nada te perturbe; nada te espante. Todo pasa, solo Dios no cambia; la paciencia todo lo alcanza. ¡Quien tiene a Dios nada le falta: Solo Dios Basta!”.

Prof. Felipe Aquino
fuente Canción Nueva en español

¿Cómo superar la inquietud?

Así como el Señor quiere la paz de nuestro corazón, el adversario quiere destruirla

Santa Teresa de Ávila compuso una oración que podría bien llamarse “la oración de los valientes guerreros”. Nada te perturbe, nada te asusta, todo pasa, la paciencia todo lo alcanza. ¡quien tiene a Dios nada le falta! ¡Solo Dios basta!.
“Nada te perturbe”, esta es la voluntad de Dios. Santa Teresa no hizo poesía. tampoco romance. Ella era una mujer que enfrentaba problemas en el carmelo. Fue una valiente guerrera que recibió de Dios la incumbencia de hacer la renovación del Carmelo: caminaba de monasterio en monasterio enfrentando grandes problemas. Fue en esta situación que ella hizo esta oración: “Nada te moleste”. Dijo eso para si misma en primer lugar, y después para sus hermanas.

“La paciencia todo lo alcanza”. La paciencia es activa, es fuerza y coraje. Por ella todo se alcanza. La paciencia es la virtud del guerrero que quiere ser valiente, que desea hacer parte de la tropa de elite del Señor. “¡Quien tiene a Dios, nada le falta! ¡Solo Dios basta!” Dios es suficiente para suplir todo, nosotros que somos “guerreros de poca fe”. Necesitamos volver a creer en la plena suficiencia del Señor.

Nuestra vida es un “carmelo relajado” y el Señor quiere que lo reformemos. La primera condición para eso es la paz. Pero es necesario saber que el enemigo es inteligente y su táctica es sucia!

Una vez, una persona quería exterminar las hormigas que estaban destruyendo sus cultivos. Ella quería poner veneno en la boca de cada hormiguero, pero no podía debido a la gran cantidad.

Un agrónomo, entonces, le enseñó: “¡No necesitas molestarte!” Toma este veneno y tiralo en cualquier lugar: él atrae las hormigas con su olor atractivo y sabor agradable. Ellas lo toman sin saber de que se trata y lo llevan para el hormiguero. Ahi adentro, en un clima favorable, con calor y humedad, el veneno comienza a aflojarse. El gas tóxico acaba matando las hormigas”.

Es eso lo que el diablo hace con nosotros. Él va lazando su veneno y nosotros no nos damos cuenta que es tóxico, porque es atrayente, hasta  sabroso. Ya que él no puede impedir que seamos hijos de Dios, elegidos del Señor; ya que no puede retirar de nosotros la efusión del Espíritu Santo ni la gracia de ser combatientes, él intenta destruir nuestra vida. Vamos acumulando todo dentro de nosotros sin ningún discernimiento; no nos damos cuenta de cuanto veneno estamos llevando para nuestro interior. En el clima favorable de nuestro corazón, ese veneno comienza a liberar gases tóxicos, envenenando por dentro.

Llevamos a nuestro corazón resentimientos, mientras la Palabra nos advierte: “Si se enojan, no se dejen arrastrar al pecado ni permitan que la noche los sorprenda enojados” (Ef 4,26).

Como superar la inquietud  1

Si tenemos que lavarnos todos los días, también tenemos que lavar nuestro corazón diariamente. No podemos dormir con las bacterias que nos acompañan el día entero. Del mismo modo, no podemos dormir con las bacterias procedentes del propio infierno. Estos sentimientos nos quitan la paz. Acumulados en nosotros, se convierten en basura peligrosa que va poco a poco, envenenandonos. Es necesario convencerse de que la primera virtud del guerrero es la paz del corazón; no podemos perder por nada.

Enfrentamos muchos problemas: desempleo, falta de dinero, dificultades con los padres, con los hijos, consumo de drogas, bebidas, enfermedades…Pero nada de eso puede nos quitar la paz. El Señor nos dice: “Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?” (Rm 8,31). Él quiere quiere convencernos, Él esta en el control de todo. La tempestad es fuerte, el viento es impetuoso, pero Jesús está en el barco. Aunque parezca estar durmiendo, Él esta en el control de todo. Él esta en el control de todos los acontecimientos de nuestra vida y en el dice: “Nada puede quitar vuestra paz”.

Es en la paz, en la serenidad, que vamos a recibir la fuerza, la sabiduría de Dios para enfrentar los grandes problemas. El diablo es maestro en aumentar las cosas. Él abusa de nuestra sensibilidad, le gusta dramatizar las cosas y hacer una “tempestad en un vaso de agua”. Él nos anima a perder la paz. Pero confíe: “Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?” (Rm 8,31). La repuesta es: nadie, porque es el amor de Dios derramado en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos sostiene.

Así como el Señor quiere la paz de nuestro corazón, el adversario quiere destruirla. Él sabe que es en ella que habita el Espíritu de Dios. Tu necesitas hacer de todo para no perder la paz y, cuando la pierdas, adquirirla inmediatamente.

El guerrero no puede perder la paz del corazón: ella es su principal arma de defensa y ataque. En el momento en que tu la pierdes, los acontecimientos hacen que tu barco tiemble, entonces grita pidiendo socorro. Ten  la seguridad de que Dios vendrá en tu rescate Él te va devolver la paz. Tu eres guerrero de Dios. Él vendrá en tu ayuda.

¡Estáte atento! De modo especial, no dejes de pasar por una inspección las cosas nuevas que surgen en tu vida: un amor nuevo, un trabajo, un apostolado.. Cualquier cosa nueva que entra en tu vida. No sigas el primer impulso, sea de entusiasmo o miedo; pasa todo por la inspección (discernimiento) del Espíritu Santo, en la oración y en la escucha.

Artículo extraído del libro ‘Combatientes en la prueba’, de monseñor Jonas Abib.

Monseñor Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva
fuente Portal Canción Nueva

RESONAR de la Palabra


Evangelio según san Marcos (6,34-44):
"En aquel tiempo, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma. 
Cuando se hizo tarde se acercaron sus discípulos a decirle: «Estamos en despoblado, y ya es muy tarde. Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de alrededor y se compren de comer.» 
Él les replicó: «Dadles vosotros de comer.» 
Ellos le preguntaron: «¿Vamos a ir a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer?»
Él les dijo: «¿Cuántos panes tenéis? Id a ver.»
Cuando lo averiguaron le dijeron: «Cinco, y dos peces.» 
Él les mandó que hicieran recostarse a la gente sobre la hierba en grupos. Ellos se acomodaron por grupos de ciento y de cincuenta. Y tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran. Y repartió entre todos los dos peces. Comieron todos y se saciaron, y recogieron las sobras: doce cestos de pan y de peces. Los que comieron eran cinco mil hombres."

Palabra del Señor

COMENTARIO
Queridos amigos y amigas:
El Evangelio de hoy nos presenta a Jesús preocupado por dos dimensiones del ser humano: sus necesidades espirituales y sus necesidades materiales.
En el comienzo del relato, Jesús mira y siente. Es porque mira con los ojos de Dios, y ante lo que ve, siente lo que todo padre sentiría: ante los que están desorientados, cansados, extraviados, sin rumbo -“como ovejas sin pastor”-, siente compasión de ellos, y les da lo que necesitan: su Palabra.
Es la Palabra de Dios que es capaz de recordarnos quiénes somos y a dónde vamos: venimos del Padre, somos hijos suyos y hermanos de los demás, y estamos llamados a volver juntos a la casa del Padre. Es la Palabra que cuando lo necesitamos nos reconduce en nuestros extravíos… como la palabra de un buen padre o una buena madre, que quiere lo mejor para sus hijos. Es la Palabra que se ha seguido encarnando en la historia en forma de catequesis, predicación, educación, formación… para que tengamos vida, y vida en abundancia.
A la vez, en la segunda parte del relato, Jesús se muestra sensible a otro tipo de demandas del ser humano: las necesidades materiales. Porque cuando los discípulos querían que el Maestro despidiera a la gente, para que se fueran a los pueblos de alrededor a comprarse lo que necesitaran para comer, Jesús les responde: “Dadles vosotros de comer”. Y recogiendo lo que hay, bendiciéndolo y repartiéndolo, hubo para todos en aquella tarde.
Jesús no creó una panadería, ni una asociación de ayuda, ni una ONG… pero su Palabra, igual que sacia la sed interior del hombre, es capaz de movilizar los recursos para que la justicia del Reino comience a hacerse presente. Es su misma Palabra la que anuncia esa posibilidad y la que denuncia toda injusticia, con expresiones especialmente duras para aquellos que buscan la seguridad de su vida en acumular y atesorar… para, al final, morirse tal cual vinieron al mundo.
Así el Maestro sigue hoy enviando a su Iglesia: a dar sentido a la vida y a alentar al mundo para que siga acogiendo el Reino, donde hay pan y palabra para todos.

Vuestro hermano en la fe:
Luis Manuel Suárez CM

¡Buen día, Espíritu Santo!

¡Buen día, Espíritu Santo!
Yo sé que Tu Bendición me acompaña siempre,
que no tengo ni existe forma ni modo
que desistas de mi.
Sé que siempre estuviste,
sé que ahora lo estás,
sé jamás vas a renunciar...
Que aunque velado y oculto,
silencioso y respetuoso,
paciente y Amable,
estás y estarás.
Aún así, aún con certeza inquebrantable
te suplico: ¡Ven, visítame y lléname!
Eres el Regalo preciado que espero cada mañana.
El que renuevas mis fuerzas,
el que me hace fuerte en el andar.
Eres el que potencia mis potencias,
El que trabaja y modela,
el que me devuelve al Camino,
el que ilumina el sendero.
Infunde nueva gracia en mi se,
otórgame ése mirar confiado y esperanzador.
Devuélveme la confianza en el hombre,
la esperanza perdida.
Porque Tu obra es buena,
Tu obra es grande, Tu obra es Santa.
y Habla!
¿qué podemos hacer juntos hoy?



miércoles, 7 de enero de 2015

PREPARANDO NUESTRO JERICÓ

Si sólo la distancia es aquello que te separa
y hace imposible compartir aquí, en "tu otra casa",
tu parroquia, el "Cerco de Jericó"
O si son dificultades físicas las que lo impiden...
¡Preparate! ¡Prepara todo para Jericó!

Cierto es que "el lugar" de la oración es nuestro corazón,
pero "el lugar material", un "rincón de oración",
ayuda y mucho a sentir que nos apartamos de nuestras cosas,
que son también las de Dios, para dedicarnos a Él.
Te sugerimos, que dispongas un rincón familiar para el "cerco".
Sencillo como el Belen de Jesús!

Un candela (vela)... ¡Él es la Luz!
Unas flores... ¡María es la Flor más bella!
y... ¡"La Palabra"!

La "guía para rezar el Cerco" estará cada día a disposición aquí,
en nuestros sitios virtuales.
Contiene textos Bíblicos que deberán ser proclamados.
Si son varios los que participarán te sugerimos imprimir el texto
de manera que las oraciones sean leídas, oradas, por toda la familia.

¿Eres adulto?
Prepara el "Cerco" con ayuno!
Dispondrá de mejor manera tu interior.

Dios te Bendice!
Comunidad Piedras Vivas


EL CANTERO CELESTE PREPARADO POR DIOS

Dios nos ha creado para Sí,
para la suprema alegría de vivir en Su compañía para siempre, en la eternidad.
El lugar que Jesús esta reservando para ti en el cielo fue conquistado por su Sangre.
Él murió para que tengas vida eterna: la mayor felicidad.

Cuando plantamos lechuga u otra hortaliza, primero se siembra en un cantero, donde la tierra es blanda y bien regada. Después, cuando el plantín está crecido y más fuertes, es trasplantado en el cantero definitivo. Así también es el tiempo designado por Dios, que sembró y esta cuidando del hermoso cantero que es tu familia.
El Señor por cierto no plantó hortalizas, sino hijos, para que en el cielo Él pueda poner,
uno por uno, cada uno a su tiempo,
en el cantero definitivo.
La certeza de que el Señor esta preparando para cada uno de nosotros un cantero,
en el cual pasaremos la eternidad a Su lado,
nos genera una esperanza revitalizado.
¡Somos combatientes en la esperanza!

Mons. Jonas Abib
Fundador Comunidad Canción Nueva
Fuente Portal Canción Nueva
Adaptación del original en portugues


El RESONAR de la Palabra


Evangelio según san Mateo (4,12-17.23-25):

"En aquel tiempo, al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea. Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que había dicho el profeta Isaías: «País de Zabulón y país de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló.»
Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo: «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.» 
Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo. Su fama se extendió por toda Siria y le traían todos los enfermos aquejados de toda clase de enfermedades y dolores, endemoniados, lunáticos y paralíticos. Y él los curaba. Y le seguían multitudes venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y Trasjordania."

Palabra del Señor

COMENTARIO
Queridos amigos y amigas:
Toda historia tiene su comienzo. Toda aventura tiene su inicio. Todo camino empieza con un primer paso… Pues bien, hoy el Evangelio nos sumerge en este momento de la vida pública de Jesús.
Atrás quedan los años de vida oculta en Nazaret. Aquellos años tan importantes donde, como se nos resume, el niño iba creciendo en estatura, en sabiduría y en gracia, ante Dios y ante los hombres.
¿Cómo sería aquella mañana cuando, tras enterarse del arresto de Juan, Jesús deja su pueblo? ¿Cómo se lo diría a María? ¿Cómo lo sentiría ella?... El evangelio sólo nos da el transfondo de ese camino que vemos comenzar: “Pais de Zabulón y de Neftalí, camino del mar… el pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló”.
En el inicio del cumplimiento de esta promesa, Jesús aparece haciendo dos cosas: predicando y curando. Anuncia la cercanía de Dios y su Reino, lo cual, para todo corazón que acoja esta noticia, ha de ser motivo de un cambio, de una conversión: “Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos”. Y actúa las obras de ese Reino, curando enfermedades y dolencias.
Y esas primeras acciones de Jesús despiertan a muchos que estaban aletargados en medio de las sombras… y le siguen, como quien descubre una luz en medio de la oscuridad, que sólo puede traer algo bueno. Algunos vienen de muy lejos: “Le seguían multitudes venidas de Galilea, Decápolis, Jerusalén…”.
Esta historia es nuestra historia. También nosotros podemos hoy ser testigos de este Jesús que, viniendo del Padre, quiere traer luz a la oscuridad de nuestro corazón y de nuestro mundo. Contémplale, escúchale… y siéntete parte de esa multitud, venida de lejos, que también hoy quiere seguirle, adonde vaya, para ser “reflejo de su luz”, como la luna refleja cada noche la luz del sol, para poder orientarse en medio de la oscuridad.
Su hermano en la fe:
Luis Manuel Suárez CMF

Buen día, Espíritu Santo!

Buen día, Espíritu Santo!
Al despertar, lleno de aquello que has sembrado en mi descanso,
sólo sé que es poco lo que debo hacer,
sólo sé que es mucho lo que vas a hacer.
Otórgame la gracia de PERMANECER EN TI.
¡Sólo eso! ¡Permanecer!
para ser revestido,
para ser incendiado por Ti.
Dame el comprender los simples misterios del Amor
que de Ti brota,
que de Ti fluye.
Dame el estar expectante,
sereno y paciente,
el de quien aguarda la Salvación que se acerca,
la que llegó, pero aún espera.
Reaviva lo que aún vacilante se mueve,
lo que aún dubitativo se esconde
y crece!
¡Crece llenando cada espacio, cada rincón de mi ser!
Dime,
¿qué podemos hacer juntos hoy?

martes, 6 de enero de 2015

SUMATE


EL PODEROSO NOMBRE DE JESÚS

Dios el exaltó soberanamente y le otorgo el Nombre que esta sobre todo nombre

Después de la Octava de Navidad, en el día 2 de enero la Iglesia celebra la fiesta del Santísimo Nombre de Jesús; porque, ocho días después de Su nacimiento, San José fue encargado por Dios de circuncidar y darle el nombre de Jesús, tal como le fue anunciado a la Virgen María: “Pero el Angel le dijo: No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús” (Lc 1, 30-31).

El Poder que tiene el nombre de Jesús 1

El Arcángel Gabriel el confirma en sueño a José: “Mientras lo estaba pensando, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: José, descendiente de David, no tengas miedo de llevarte a María, tu esposa, a tu casa; si bien está esperando por obra del Espíritu Santo. Tú eres el que pondrás el nombre al hijo que dará la luz. Y lo llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mt 1, 20-21). El padre es responsable al dar el nombre al hijo en la costumbre judaica.

Como nos dice el evangelista San Lucas: “Ocho días después, llegó el tiempo de circuncidar al niño y se el puso el nombre de Jesús, nombre que le había sido dado por el Angel antes de su concepción” (Lc 2,21).

Así, el Santísimo Nombre de Jesús fue dado por el cielo; por eso tiene poder. Santa Joana D’Arc murió en la hoguera repitiendo el nombre de Jesús. El nombre de Jesús representa la Persona divina del Verbo encarnado.

“Por eso, Dios lo exaltó y le dio el Nombre que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre: Jesucristo es el Señor” (Flp 2, 9-11).

El ángel dejo claro a San José la razón de este nombre: “porque él salvará a su pueblo de sus pecados”. La palabra “Jesús” en hebraico quiere decir “Dios Salva” o Salvador. Así que, pronunciar el nombre de Jesús con fe, es tomarlo como divino salvador.

Es en el Nombre de Jesús que los pecados son perdonados. “Pues ahora ustedes sabrán que el Hijo del Hombre tiene en la tierra poder para perdonar pecados” (Mc 2,10). Él puede decir al pecador: “Hijos, se te perdonan tus pecados” (Mc 2, 5). Y él transmite ese poder a los hombres – a los Apóstoles – (Juan 20, 21-23) para que lo ejerciten en su Nombre.

La Resurrección de Jesús glorifica el nombre de Dios Salvador, porque a partir de ahora es el nombre de Jesús que manifiesta en plenitud y poder supremo del “nombre sobre todo nombre”. Los espíritus malos temen Su nombre, y es en nombre de Él que los discípulos de Jesús realizaron milagros, porque todo lo que piden al Padre, en Su Nombre, el Padre le concede. Es en el Nombre de Jesús que los enfermos son sanados, es en Su nombre que los muertos resucitan, los cojos andan, los sordos escuchan, los leprosos quedan sanados… ¡Este nombre bendito tiene poder!

Después que el pecado golpeo la humanidad, solo el Nombre de Dios Redentor puede salvar el hombre. Y este Nombre es Jesús. Es por el Nombre de Jesús que los Apóstoles operaran maravillas. “Estas señales acompañarán a los que crean: en mi Nombre echarán demonios y hablarán nuevas lenguas, tomarán con sus manos serpientes y, si beben algún veneno, no les hará daño, impondrán las manos sobre los enfermos y quedarán sanos” (Mc 16, 17-18). Por lo tanto, el Nombre Santo de Jesús tiene poder y debe ser invocado con respeto, veneración y fe.

Los fariseos y doctores de la ley querían impedir los Apóstoles de predicar en Nombre de Jesús: “A fin de evitar que la cosa se divulgue más entre el pueblo, debemos amenazarlos, para que de ahora en adelante no hablen de ese Nombre. Los llamaron y les prohibieron terminantemente que dijeran una sola palabra o enseñaran en el nombre de Jesús” (He 4, 17-18). Pero ellos se niegan a dejar de pronunciar este santo Nombre, porque saben que no existe salvación en ningún otro: “El es la piedra que ustedes, los constructores, han rechazado, y ha llegado a ser la piedra angular. Porque no existe bajo el cielo otro Nombre dado a los hombres, por el cual podamos alcanzar la salvación” (He 4, 11-12).

Jesucristo es el único Nombre divino que trae la salvación y a partir de ahora puede ser invocada por todos, porque se unió a todos los hombres por la Encarnación.

El nombre de Dios Salvador era invocado una solo vez por año por el sumo sacerdote para la expiación de los pecados de Israel, después de rociar el propiciatorio del Santo de los Santos con la sangre del sacrificio. El propiciatorio era el lugar de la presencia de Dios. Cuando San Pablo dice de Jesús que “El fue puesto por Dios como instrumento de propiciación por su propia sangre, gracias a la fe” (Rom 3,25), quiere asegurar que en la humanidad de este ultimo “Dios es el que estaba en Cristo, reconciliando al mundo consigo” (2 Cor 5,19).

El Nombre de Jesús esta en el centro de la oración cristiana. Todas las oraciones litúrgicas son concluidas por la formula “por Nuestro Señor Jesucristo…” La “Avemaría” culmina en el “bendito es el fruto de Tu vientre, Jesús”. El nombre de Jesús esta en el centro del Avemaría; el Rosario esta centrado en el Nombre de Jesús, por eso tiene poder.

Que podamos también hoy y siempre pronunciar con fe y devoción este Nombre dulce y santo que tiene poder, como aquel ciego de Jericó que gritaba con fe y se sanó: “¡Jesús, hijo de David, ten piedad de mi!”

Profesor  Felipe Aquino
Master y Doctor en Ingeniería Mecánica. Recibió el título de Caballero de la Orden de San Gregorio Magno por el Papa Benedicto XVI, es autor de varios libros y presentador de programas de televisión y radio de la comunidad Canción Nueva
fuente: Portal Canción Nueva.

RESONAR - Amaneciendo con la Palabra


Evangelio de hoy

Evangelio según san Mateo (2,1-12), del martes, 6 de enero de 2015
Lectura del santo evangelio según san Mateo (2,1-12):

Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes. Entonces, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo.» 
Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó, y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. 
Ellos le contestaron: «En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: "Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judá, pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel."» 
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles: «Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo.» 
Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino.

Palabra de Dios

COMENTARIO
Queridos amigos y amigas:
¡Feliz fiesta de la Epifanía! “Epifanía” significa “manifestación”, “desvelamiento”. Y eso es lo que celebramos hoy como Iglesia: que Dios se ha manifestado a todos los pueblos. Y lo ha hecho de manera que todos le podamos comprender, recibir y acoger: en la humildad de una carne mortal como la nuestra.
Los tres magos de Oriente representan a los distintos pueblos y razas de la tierra. Para todos ha venido el Salvador. No sólo para el pueblo de Israel, sino que a través del resto fiel de ese pueblo, el Señor quiere llegar con su presencia hasta los confines del mundo y hasta los rincones de todos los corazones.
Recorriendo el relato que nos presenta hoy el Evangelio, podemos reconocer en los magos de Oriente unos “discípulos misioneros”, modelos de la llamada que nos está recordando últimamente el Papa Francisco. ¿Y cómo pueden ser los magos unos discípulos misioneros?
En primer lugar, porque buscan signos. No se limitan a ver pasar la vida, sino que en ella buscan aquello que les lleve a Dios y a descubrir su voluntad. Son buscadores.
En segundo lugar, porque preguntan. Y preguntar es la primera tarea de todo discípulo. Reconocen que no saben y preguntan a quien cree que les puede ayudar, orientar, aconsejar. Porque si no hay preguntas, sobran todas las respuestas.
En tercer lugar, caminan. Porque de nada sirve mirar y preguntar si eso no lleva a un movimiento. Salen de su tierra, se movilizan, hacen todo un camino…como Abraham y Sara, como tantos otros hombres y mujeres.
Y también adoran. Porque adorar es la actitud cabal del discípulo que encuentra la Luz, y ante esa presencia pone su vida y todo su ser.
Por último, estos gestos de discípulos que tienen los magos se completan con su ser misioneros. En el relato viene apuntado en la última frase: “se marcharon a su tierra…”. ¿Qué dirían, qué contarían, qué harían… a partir de lo que encontraron en Belén? Eso es ser misionero: anunciar con las palabras y mostrar con las acciones que Dios está con nosotros y por nosotros en la persona de Jesús, trayéndonos caminos de nueva vida.
Ser “discípulos misioneros”, al estilo de los magos de Oriente, todo un regalo y toda una tarea que se nos recuerda en la festividad de la Epifanía. Nos ofrecemos hoy al Señor para que cuente con nosotros en ese camino, con la oración apostólica de San Antonio Mª Claret:
Señor y Padre mío,
que te conozca y te haga conocer,
que te ame y te haga amar,
que te sirva y te haga servir,
que te alabe y te haga alabar
por todas las criaturas. Amén.
Vuestro hermano en la fe:
Luis Manuel Suárez CM

Buen día, Espíritu Santo

¡Buen día, Espíritu Santo!
En el descanso sembraste certezas
y ellas me sostienen.
Así como nada subsiste sin Tu concurso,
así como nada tiene su crecimiento sin Tu cuidado y protección;
Así está mi vida en tus manos!
Por eso a Vos me encomiendo,
por eso a Vos recurro y clamo:
¡Ven y visítame!
¡Ven y dame Vida en Abundancia!
Sin Ti no puedo vivir.
Abrázame con Tus lazos de Amor.
Abrázame y rodéame fuerte.
Líbrame de toda trampa tendida,
de todo deseo desordenado,
de toda falta de confianza.
Prepárame para las luchas del tiempo presente.
Moldéame para los tiempos de batalla.
En victoria hazme caminar.
Victoria decretada por el Padre,
Victoria obtenida por el Hijo,
Victoria sostenida por Tu Amor.
Dime,
¿Qué podemos hacer juntos hoy?



lunes, 5 de enero de 2015


JESÚS DESEA ENTRAR EN TU CASA

¡Si tu quieres una solución para tu vida, y tienes la esperanza de que Jesús tiene algo para hacer por ti, estas en lo cierto!
Él fue a la casa de Zaqueo y, en el momento en que estaba saliendo, este le dijo: “Señor, si he robado a alguien, voy a devolver todo y dar todo el resto para los pobres”. Jesús, entonces, le respondió: “Hoy, la salvación entró en esta casa, porque también este es hijo de Dios; porque el Hijo del Hombre vino para buscar y salvar aquello que estaba perdido” (Lucas 19).

Así como hizo con Zaqueo, Jesús quiere entrar en tu casa y salvar lo que está perdido.
Es necesario rescatar lo que nosotros, hombres y mujeres, perdimos en este mundo: el amor por las cosas de Dios, por la obra divina. A partir de eso, con el poder del Espíritu Santo, nos transforma en criaturas nuevas, resucitadas, y la creación resurgirá aún más hermosa.
¡Deja que el Señor entre también en tu casa y transforme todas las cosas!

Tu hermano,
Monseñor Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva
fuente Portal Canción Nueva en español.

RESONAR DE LA PALABRA - Lunes 05 Enero


Lectura del santo evangelio según san Juan (1,43-51):En aquel tiempo, determinó Jesús salir para Galilea; encuentra a Felipe y le dice: «Sígueme.» 
Felipe era de Betsaida, ciudad de Andrés y de Pedro. Felipe encuentra a Natanael y le dice: «Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret.»
Natanael le replicó: «¿De Nazaret puede salir algo bueno?» 
Felipe le contestó: «Ven y verás.»
Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.» 
Natanael le contesta: «¿De qué me conoces?» 
Jesús le responde: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.»
Natanael respondió: «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.» 
Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores.» 
Y le añadió: «Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»

Palabra del Señor


COMENTARIO
Queridos amigos y amigas:
El evangelio de hoy nos habla de un encuentro, una llamada y un camino.
Un encuentro: el que tiene Felipe con Jesús. No se nos dice mucho, pero parece que no estaba programado, que fue casual. Jesús salía para Galilea y se encuentra a Felipe. O el encuentro que tiene Natanael con el Maestro. En este caso, por medio de Felipe. Aunque Natanael está lleno de prejuicios, pensando que del pueblo de Jesús no puede salir nada bueno, la invitación de Felipe -“ven y verás”- acaba convenciéndole y da un paso de acercamiento para encontrarse con Él.
Una llamada. Llamada que brota en el encuentro, para llevarlo más allá. En el caso de Felipe es directa, inmediata, clara: “Sígueme”. En el caso de Natanael, llega tras un diálogo con Jesús, que pretende vencer sus prejuicios y pasar por encima de las barreras de su corazón. La llamada a Natanael suena en forma de promesa: “Has de ver cosas mayores”.
Y un camino… que no es otro que el camino de Jesús. El que se abre a cada uno de sus discípulos cuando se encuentra con Él y escucha su llamada. Es el camino de hacerse hijos del Padre, viviendo sostenidos en su amor inmenso e impulsados por el fuego de su Espíritu; el camino de saberse hermano de todos, creando puentes y superando fronteras; el camino de preocuparse por los más pequeños, los preferidos del Señor, para que también ellos puedan llegar a vivir como hijos y como hermanos.
Dos mil años después, Jesucristo sigue propiciando encuentros, haciendo llamadas y abriendo caminos. Un encuentro que se personaliza en cada uno; una llamada que quiere llevarnos más allá de nuestros estrechos límites; un camino que ha de concretarse en la vida de cada persona, desde una opción de vida seglar o de especial consagración.
¿Eres capaz de reconocer estos momentos en ti? Que hoy puedas revivir el encuentro y la llamada que Jesús hace a tu vida, para seguir con más alegría y decisión su camino.
Tu hermano en la fe:
Luis Manuel Suárez CM
fuente: Ciudad Redonda.

Buen día, Espíritu Santo

¡Buen día, Espíritu Santo!
Tú que con Amor diligente,
cuidadoso y paciente has sostenido mi descanso;
Tú que despiertas la naturaleza, sus fuerzas y su belleza,
Tú que eres Luz de los que en Ti creen,
¡Ven! ¡Llena! ¡PERMANECE!
Que la tierra se llene de tu Gloria,
que mis entrañas te reconozcan,
que el mundo entero reconozca el esplendor de Tu Gloria.
Otórgame al comenzar ésta semana
las fuerzas que necesito para alcanzar mis objetivos,
la Fe que mueve montañas,
la Esperanza que espera contra toda desesperanza,
la Caridad que edifica, perdona y libera ataduras.
¡Y séllame!
Con Tu Sello. Con Tu Fuego Santo.
¡Amén!


CONOCIENDO...

HACIENDO MEMORIA SOBRE LOS ORÍGENES DEL CERCO DE JERICÓ

Para obtener una verdadera victoria, algunos poloneses piadosos organizaron en su país aquello que conocemos como "Cerco de Jericó"

El Cerco de Jericó consiste en un incesante “ataque” de Rosarios, durante siete días y siete noches, rezados delante del Santísimo Sacramento expuesto.

¿Por que el “Cerco de Jericó”?
En el Antiguo Testamento, después de la muerte de Moisés, Dios escogió a Josué para conducir al pueblo hebreo. Dios dijo a Josué que atravesase el Jordán con todo el pueblo y que se adueñara de la tierra prometida. Ahora, la ciudad de Jericó era una fortaleza in vencible. Cuando llego junto a las murallas de Jericó, Josué levanto los ojos y vio un ángel, con una espada en la mano, que le dio ordenes concretas y detalladas.
Josué y todo Israel ejecutaron fielmente las órdenes recibidas: durante seis dias los valientes guerreros de Israel dieron una vuelta en torno de la ciudad. El séptimo día, dieron siete vueltas. Durante la séptima vuelta, al son de la trompeta, todo el pueblo levanto un gran clamor y, por el poder de Dios, las murallas de Jericó se cayeron…


domingo, 4 de enero de 2015

ORIGEN DEL CERCO DE JERICÓ


El Santo Padre debía ir a Polonia el 8 de Mayo de 1979, para el 91º° aniversario del martirio de San Estanislao, obispo de Cracovia.
A fines de noviembre de 1978, siete semanas después del Conclave que había elegido de Juan Pablo II, la reina victoriosa del santo Rosario, Maria Santísima, dio una orden precisa a un alma privilegiada de Polonia:
“Para preparar la primera peregrinación del Papa a su patria, se debe organizar, durante la primera semana de mayo de 1979, en Jasna Gora, un Congreso del Rosario: siete dias y siete noches de Rosarios consecutivos delante del Santísimo Sacramento expuesto”.

El día de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre de 1978), Anatol Kazczuck, que de ahí en adelante fue el promotor de esos Cercos, presento la orden de la Reina del Cielo a Monseñor Kraszewski, obispo auxiliar de la Comisión Mariana del Episcopal.

Este respondió: “Es bueno rezar delante Santísimo Sacramento expuesto; es bueno rezar el Rosario por el Papa; es bueno rezar en Jasna Gora. Puedes hacerlo”.

Anatol presentó también el mensaje de Nuestra Señora a monseñor Stefano Barata, obispo de Czastochowa y presidente de la Comisión Mariana del Episcopado. Este se alegró con el proyecto, aconsejándoles no utilizar el nombre de “congreso”, para facilitar su organización.

Como este “ataque” de rosario debía de durar siete días, tal como el de Jericó, se tenia seguridad de la victoria, fue así que se el dio el nombre de “Cerco de Jericó”.

El padre director de Jasna Gora. Aprobó el proyecto, pero no quería que se realizara en mayo por causa de los preparativos para la visita del Santo Padre. El decía: “Seria mejor en abril”.
“Pero la Reina del Cielo dio ordenes para que se realizara estos rosarios permanentes la primera semana de mayo”, respondió el Señor Anato.

El padre aceptó, recomendándoles que evitaran perturbaciones. La Santísima Virgen sabia muy bien que el Cerco de Jericó en mayo no iría a perturbar la visita del Papa, porque el no vendría.
Las autoridades polacas negaron la visa de entrada al país al Santo Padre, como ya había sucedido con el Papa Pablo VI en 1966.
Gran consternación general se vio en toda Polonia. El Papa no podía visitar su patria, fue entonces que con redoblado fervor, se organizó el “ataque” del Rosario.
Y el día 7 de mayo, al mismo tiempo que terminaba el Cerco, cayeron “las murallas de Jericó”.
Un comunicado oficial anunciaba que el Santo Padre visitaría Polonia de 2 a 10 de Junio.
Ya sabemos como el pueblo polaco vivió esos nueve días con el Papa, “su” Santo Padre, en ¡una alegría indescriptible!
El día 10 de Junio, Juan Pablo II terminaba su peregrinación, consagrando, con todo el episcopado, la nación polaca al Corazón Doloroso e Inmaculado de Maria, delante de un millón quinientos mil fieles reunidos en Blonic Kraskoskic.

Después de esta tremenda victoria, la Santísima Virgen ordenó que organizasen Cercos de Jericó cada vez que el Papa Juan Pablo II saliere en viaje apostólico.
“El rosario tiene un poder de exorcismo” dicen nuestros amigos de Polonia, “torna impotente al demonio”.
Con ocasión del atentado contra el Papa, el 13 de mayo de 1981, los polacos lanzaron nuevamente un formidable “ataque’ de rosarios y obtuvieron su inesperado restablecimiento.
Nuevamente, las murallas de odio de Satanás se abatían ante el poder del Ave Maria.
En muchos lugares del mundo se realizan hoy en Cercos de Jericó.
La renovación carismática católica ha asumido en casi todo el mundo ésta poderosa arma.
El 2 de febrero de 1986, aquella misma alma privilegiada recibía otro mensaje de la Reina victoriosa del santo rosario: “Ve a Canadá, a Estados Unidos, a Inglaterra y a Alemania para salvar lo que aun puede ser salvado”.
Nuestra Señora no pide, pero ordena que se organicen los rosarios permanentes y los Cercos de Jericó, si queremos tener seguridad de la victoria.

Amaneciendo con La Palabra



Lectura del santo evangelio según san Juan (1,1-18):

En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios. Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. 
Juan da testimonio de él y grita diciendo: «Este es de quien dije: “El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo.”» 
Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado ha conocer. 

Palabra del Señor

COMENTARIO
Queridos hermanos:
En estos primeros días del año todo son buenos deseos y palabras de felicitaciones. Qué poco significan las palabras, él dar la palabra, la palabrería vacía de tantos discursos, las palabras huecas que se las lleva el viento. Nada en ocasiones más devaluado que la palabra, pregunten sino a las nuevas tecnologías y a ese sarcasmo: “aquí no tenemos Wi-Fi, hablen entre ustedes”. Tendríamos que releer el poema de Blas de Otero: “Me queda la palabra”, para entender el verdadero poder de la palabra, la auténtica, la humana, la que nos hace hombres de palabra. Me refiero a la palabra que propone, dialoga, muestra nuestras aspiraciones, deseos, convicciones, esperanzas, temores, ilusiones, sueños, amores. Hablo de la palabra humana, encarnada, el mejor vehículo de comunicación entre los hombres.
“En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra era Dios… la Palabra hizo todo, era vida, era luz, se hizo carne y acampó entre nosotros…”. Dios cumple su palabra; a lo largo de los siglos se fue comunicando con los hombres a través de los primeros padres, los jueces, los profetas y al final se hizo carne en su Hijo Jesús. Por eso escuchar la Palabra de Dios no es sólo oírla o tenerla como referente; es algo más, es encarnarla, hacerla realidad como se hizo realidad en el Niño de Belén. Se hizo carne y dijo su palabra, para que nosotros digamos la nuestra. Nuestro deber es acoger esa Palabra y hacerla Palabra de Dios para los demás, Buena Noticia que salva. Es verdad que Dios lo que dice lo hace y entre nosotros hay muchas posibilidades de no cumplir lo que se promete, pero tendremos que proclamar la Palabra a pesar de nosotros, en eso consiste la homilía, la predicación, la evangelización, nadie es del todo coherente, pero no nos queda más remedio que trasmitir lo que nos viene de parte de Dios; no en vano:”A los que la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios”.
La mayor riqueza de los seres humanos es la comunicación, la capacidad de hablar, es verdad que en idiomas distintos, aunque existe un lenguaje común: el dar y recibir, el compartir y el repartir. La palabra es un regalo, a través de ella podemos expresar lo mejor que hay en nosotros, nuestros sentimientos, nuestras esperanzas, nuestras ideas, nuestra fe… Si en ocasiones algunos hablan del silencio de Dios, no es porque Dios calle, sino porque los creyentes no somos verdadera palabra encarnada y así no manifestamos a Dios. Si el Evangelio ya no resulta Buena Noticia, es porque los cristianos nos conformamos con decir las palabras de siempre que no testimonian nada. Y si abunda la violencia, la injusticia, la guerra, es porque las palabras se han llenado de agua y no se llama: “al pan, pan y a él vino, vino”, por lo que pierde su sentido divino y aún más, su condición humana. Por eso urge recuperar la palabra, para que como en el principio sea vida y generadora de vida, sea “luz que brilla en las tinieblas, que alumbra a todo hombre”, sea verdad:”llena de gracia y verdad”, eco de la Palabra de Dios.
Aprender este lenguaje del Verbo, en Navidad, cambiará nuestros verbos, y preferiremos preguntar en vez de dictaminar, acompañar más que prohibir, atreverse más que defenderse, persuadir en vez de imponer, animar en vez de amenazar, confiar en vez de recelar. Y rimaremos como Pablo, los verbos: rebajar, abajar, anonadar, despojar, vaciar…, para explicar qué: “A Dios nadie lo ha visto jamás; el Hijo único, que está en el seno de Padre, es quien lo ha dado a conocer”. La verdadera sabiduría, de la que hablan la primera y segunda lecturas, es hablar el idioma de Jesús: “él tiene palabras de vida eterna”. Es importante cuidar la Palabra y las palabras, para lo cual debemos saber escuchar, dialogar, pensar antes de hablar, orar, debatir, conversar. Revisemos qué palabras usamos, con las palabras se puede hacer el bien o el mal, busquemos sobre todo que las entiendan los pequeños, que sean sencillas, como cuando nos ponemos delante de Dios a orar o con un amigo a charlar tomando un café en el bar. Hay palabras que también traen silencios y no sabemos qué decir ante la injusticia, el dolor, el misterio; eso que a nosotros nunca nos faltaron los recursos.  ¡Bueno, a conjugar el Verbo!, no dicen que hablando se entiende la gente, por eso la Palabra se hizo carne.
PD: se puede leer la poesía de Blas de Otero: “En el Principio”, más conocida en la canción de Paco Ibáñez: “Me queda la palabra”.


EN EL PRINCIPIO
Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
 me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resulto ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.
Blas de Otero.