sábado, 27 de abril de 2013


Ellos no sabían que José les entendía,
 pues había usado intérprete”
(cf. Gn. 41,55-57; 42.5-7.17-24 a)

Mis “hambres” tienen tantos nombres
 como tantas son las veces que salí a buscar aquello que las calmara.
 Y me topé Contigo.
 Y no tuve necesidad de comprar
 porque todo siempre me fue dado de Gracia.
 Fue el tiempo quien me dio claridad para entender “que me entendías”
 y tu Espíritu quien me reveló la Grandeza de tu Amor que no necesita interpretes.

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