jueves, 24 de noviembre de 2016

Abiertos a la acción de Dios

La luz del amanecer siempre renueva la naturaleza.
Le devuelve brillo. Despierta la naturaleza al ritmo de la luz y el calor.
Lo que era sombrío adquiere resplandor.
Mucho más que eso sucede en nosotros cuando la Luz Verdadera nos visita.
Así actúa el Espíritu Santo.
Sólo que ésta Gracia de Dios no necesita un tiempo o espacio determinado.
La donación de Sí mismo, 
Su Gracia,
no está determinada más que por nuestra disposición a su obra.

¿Cómo te encuentra la mañana de tu vida?
¿Abierto a la Gracia o cerrado “al cambio”?
Es posible enfrentar el día si nos atrevemos a desarmar nuestras barreras.
Quitar las barricadas, dejando al Señor, ser Señor.

Y así, al final del día,
no sólo nuestra Fe habrá recobrado su Brillo Original,
sino también nuestros gestos, acciones y modo de ser.
¡Es simple!
Sólo recuerda: ¡Dios está!
y Él está Amando, Él está restaurando,
manteniendo Su Fidelidad por siempre.
Bendecido día en Jesús.

Miguel Yunges
Comunidad Piedras Vivas.


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