domingo, 23 de febrero de 2014

Depresión...

hay esperanza
Dr. Roque Savioli
Foto: Wesley/CN
La depresión es una dolencia muy común, muchas personas encuentran que esta enfermedad es algunas veces una forma de llamar la atención. Lo cierto es que la depresión es algo muy antiguo y muy serio.

Las personas con depresión tienen más chances de tener dolencias cardiovasculares, y es la patología que más aparta a las personas del trabajo. La incidencia de esta enfermedad de del 5 al 10% de la población mundial.

Existe una explicación clínica para la depresión debido a la formación genética. La depresión es una dolencia mental, por eso la persona depresiva queda sin disposición porque no tiene serotonina para responder a los estímulos.

Existen varios tipos de depresión, pero la peor es cuando la persona acepta la dolencia, pues ahí existe una gran armadilla del enemigo de Dios. Un depresivo tiene coraje hasta para suicidarse, si convives con alguien que vive diciendo que se quiere morir, llévalo al médico.

Existen personas que tienen el gen de la depresión, entonces ellas van a convivir con la dolencia y siempre necesitarán tomar remedios. También existe una depresión circunstancial, muchas veces esta ocurre cuando hay una pérdida familiar o financiera, entonces en este tipo de depresión la persona hace tratamiento y generalmente es sanada.

La semana pasada atendí una persona que quedó deprimida porque Michael Jackson murió. Eso, para nosotros, parece una tontería, pero tal vez esa persona tenga el gen de la depresión.

Otro tipo es la depresión crónica, cuando la persona, desde niño, es triste. Muchas personas que sufrieron traumas en la vida intrauterina también desenvuelven esa enfermedad. Eso puede suceder cuando los padres pelean y el bebe, todavía en el vientre materno, interpreta que la pela es por causa de él. El trauma de la vida intrauterina y de la infancia puede marcar a la persona para toda la vida. Síntomas de la depresión crónica son: el humos deprimido, personas constantemente de mal humor, personas que no consiguen acabar una actividad, que gustan agradar los amigos con presentes, etc. Ese tipo de depresión lleva a personas a permanecer mal.

"Una persona deprimida trae en sí un gran sentimiento de culpa. Y necesita sentirse perdonada" afirma Dr. Roque
Foto: Wesley/CN

Atendí una religiosa que no conseguía rezar y hacer sus quehaceres, y las personas le recriminaban, ella sentía dolor en el pecho y palpitación. Al conversar con ella percibí que había sido asediada sexualmente cuando tenía 4 años. Mira: un cuadro de la infancia que la llevó a una dolencia crónica. Y allí descubrimos que ella se hizo religiosa en la iglesia para esconder los traumas, porque ella se sentía culpable e impura.

La Palabra de Dios dice que un hombre prudente no debe descuidarse y debe procurar a los médicos:

"Honra al médico por sus servicios, como corresponde, porque también a él lo ha creado el Señor. La curación procede del Altísimo, y el médico recibe presentes del rey. La ciencia del médico afianza su prestigio y él se gana la admiración de los grandes. El Señor hizo brotar las plantas medicinales, y el hombre prudente no las desprecia. ¿Acaso una rama no endulzó el agua, a fin de que se conocieran sus propiedades? El Señor dio a los hombres la ciencia, para ser glorificado por sus maravillas. Con esos remedios el médico cura y quita el dolor, y el farmacéutico prepara sus ungüentos. Así, las obras del Señor no tienen fin, y de él viene la salud a la superficie de la tierra. Si estás enfermo, hijo mío, no seas negligente, ruega al Señor, y él te sanará. No incurras en falta, enmienda tu conducta y purifica tu corazón de todo pecado. Ofrece el suave aroma y el memorial de harina, presenta una rica ofrenda, como si fuera la última. Después, deja actuar al médico, porque el Señor lo creó; que no se aparte de ti, porque lo necesitas. En algunos casos, tu mejoría está en sus manos, y ellos mismos rogarán al Señor que les permita dar una alivio y curar al enfermo, para que se restablezca."
Eclesiástico 38,1-14

Una persona deprimida trae en sí un gran sentimiento de culpa. Precisa ser perdonada. La depresión deja a la persona paralizada, sin placer ni fuerza para nada. Por eso no obligues a las personas depresivas a hacer las cosas, no te quedes hablando cosas como: "tienes unos hijos maravillosos...", eso no ayuda en nada porque ellas quieren salir de la situación pero no lo consigue. Llévalas, acércalas a un médico y a un director espiritual.

Existe también la depresión espiritual, personas que encuentran que Dios las abandonó y no se perdonan. El perdón es el mejor remedio para curar varias dolencias. Depresión no es falta de fe. La sensación de culpa solo Dios puede curarla, pues la palpitación y un dolor en el corazón los remedios lo pueden curar, pero el sentimiento de culpa solamente Dios lo perdona, por eso ve a Misa todos los días y si te es posible comulga, reza el Santo Rosario, confiésate, ayuna, medita la Palabra de dios y vive sus enseñanzas. Solo con esas 5 "perlas de la oración" podemos vencer la batalla.
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Dr. Roque Savioli 
Cardiólogo y  escritor de vários libro de la Editora Canção Nova.

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