miércoles, 28 de agosto de 2019

COMPRENDIENDO LA PALABRA 280819


«Oh Dios, cera en mí un corazón puro»

«Rasgad vuestros corazones, dice el profeta, y no vuestras vestiduras». ¿Quién de entre vosotros tiene la voluntad particularmente apegada a no ceder, a entestarse? Que rasgue su corazón con la espada del Espíritu que es la Palabra de Dios. Que lo rasgue y lo reduzca a polvo porque nadie puede convertirse al Señor si no es con un corazón roto... Escucha a un hombre según el corazón de Dios: «Mi corazón está firme, Dios mío, mi corazón está firme». Está firme tanto para la adversidad como para la prosperidad, se mantiene firme tanto para las cosas humildes como para las más elevadas, está firme y a punto para todo lo que tú ordenarás... «Mi corazón está firme, Dios mío, mi corazón está firme». ¿Quién está a punto, como David, tanto para salir como para entrar y andar según la voluntad del Rey?


San Bernardo (1091-1153)
monje cisterciense y doctor de la Iglesia
2º sermón para el primer día de Cuaresma, 5 ; PL 183, 172-174

No hay comentarios:

Publicar un comentario