sábado, 26 de septiembre de 2020

COMPRENDIENDO LA PALABRA 260920


El Hijo del hombre se vanagloria en su cruz

Algunos se vanaglorian de su saber; pero el apóstol Pablo encuentra el conocimiento supremo en la cruz. "Nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo y este crucificado” 1Co 2,2). ¿La cruz no es el cumplimiento de toda la ley, y todo el arte de vivir bien? A los que se vanaglorian de su poder, Pablo puede responder que la cruz tiene un poder sin igual: "el lenguaje de la cruz es necedad para los que se pierden, pero para los que se salvan, para nosotros, es fuerza de Dios" (1Co 1,18). ¿Os vanagloriáis de la libertad que habéis adquirido? Es de la cruz de lo que Pablo tiene la sabiduría: "sabiendo que nuestro hombre viejo fue crucificado con Cristo, para que fuera destruido el cuerpo de pecado y de este modo, nosotros dejáramos de servir al pecado” (Rm 6,6). 

Otras personas también se vanaglorian de ser elegidos miembros de algún grupo ilustre; pero nosotros por la cruz de Cristo somos convidados a la asamblea de los cielos. "Y por él y para él quiso reconciliar todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz” (Col 1,20). Algunos se vanaglorian por fin de las condecoraciones del triunfo concedidas a los victoriosos; la cruz es el estandarte triunfal de la victoria de Cristo sobre los demonios: "despojando a los Príncipes y Poderosos los exhibió en espectáculo público y los llevó cautivos en su cortejo” (Col 2,15). […] 

¿De qué quiere el apóstol Pablo vanagloriarse ante todo? De lo que puede unirlo con Cristo; lo que desea, es ser uno con Cristo.


Santo Tomás de Aquino (1225-1274)
dominico, teólogo, doctor de la Iglesia
Comentario a la Epístola de los Gálatas, cap. 6

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