domingo, 19 de julio de 2015

¡No quemen etapas!


EL
NOVIAZGO MADURA
PASO A PASO...



"La alianza del amor del hombre y de la mujer se aprende y se refina. Me permito decir que es una alianza artesanal. Hacer de dos vidas una vida sola, es también casi un milagro, un milagro de la libertad y del corazón, confiado a la fe" Es lo que ha expresado el Papa Francisco en su catequesis habitual de los días miércoles, realizada en la Plaza de San Pedro, en la que el Santo Padre realizó una bella reflexión sobre el Noviazgo
El Santo Padre ha indicado en su reflexión que "el noviazgo es un camino de vida que debe madurar como la fruta, es un camino de madurez en el amor". A continuación la reflexión del Papa Francisco:

El noviazgo tiene que ver con la confianza, la familiaridad, la confiabilidad. Confianzacon la vocación que Dios dona, porque el matrimonio es, antes que nada, el descubrimiento de una llamada de Dios.

¿Qué es el Noviazgo?
Ciertamente es algo bello que hoy los jóvenes puedan elegir casarse sobre la base de un amor recíproco. Pero la libertad del vínculo requiere una armonía consciente de la decisión, no sólo un simple entendimiento de la atracción o del sentimiento, de un momento, de un tiempo breve… requiere un camino.

El noviazgo, en otros términos, es el tiempo en el cual los dos están llamados a realizar un trabajo bello sobre el amor, un trabajo partícipe y compartido, que va en profundidad. Se descubre poco a poco el uno al otro, es decir,  el hombre aprende acerca de la mujer de esta mujer, su novia; y la mujer aprende acerca del hombre de este hombre, su novio. No subestimemos la importancia de este aprendizaje: es un compromiso bello...

Se trabaja sobre el amor
La alianza de amor entre el hombre y la mujer, alianza para la vida, no se improvisa, no se hace de un día al otro. No existe el matrimonio «express» es necesario trabajar sobre el amor, es necesario caminar. La alianza del amor del hombre y de la mujer se aprende y se refina. Me permito decir que es una alianza artesanal. Hacer de dos vidas una vida sola, es también casi un milagro, un milagro de la libertad y del corazón, confiado a la fe.
[...] El noviazgo se centra en la voluntad de cuidar juntos algo que nunca deberá ser comprado o vendido, traicionado o abandonado, por más tentadora que pueda ser la propuesta. 

[...] La Iglesia, en su sabiduría, cuida la distinción entre el ser novios y el ser esposos, no es lo mismo... Los símbolos fuertes del cuerpo conservan las claves del alma: no podemos tratar los vínculos de la carne con ligereza, sin abrir alguna duradera en el espíritu (1 Cor 6, 15-20)
La cultura y la sociedad de hoy se han vuelto, más bien, indiferentes a la delicadeza y a la seriedad de este paso... es más, a menudo ponen mil obstáculos, mentales y prácticos.
El noviazgo es un camino de vida que debe madurar como la fruta, es un camino de madurez en el amor, hasta el momento en que se convierte en matrimonio.

Camino de preparación al Matrimonio
Los cursos prematrimoniales son una expresión especial de la preparación. Y nosotros vemos tantas parejas, que quizá llegan al curso un poco «sin quererlo», "pero estos sacerdotes que nos hacen hacer un curso, Pero ¿por qué? ¡No sabemos!"... Y van a regañadientes. Pero después están contentos y agradecen, porque de hecho han encontrado allí la ocasión - ¡A menudo la única!...

Sí, muchas parejas están juntas tanto tiempo, quizá también en la intimidad, a veces conviviendo, pero no se conocen verdaderamente. Parece extraño, pero la experiencia demuestra que es así. Por eso, el noviazgo debe ser revalorizado como el tiempo de conocimiento recíproco y de compartir de un proyecto.

El camino de preparación al matrimonio viene configurado en esta perspectiva, valiéndose también del testimonio simple pero intenso de cónyuges cristianos. Y dirigiéndose también a lo esencial: la Biblia, de redescubrir juntos, en forma consciente; la oración en su dimensión litúrgica, pero también en aquella oración doméstica, para vivir en familia, los sacramentos, la vida sacramental, la Confesión, en la cual el Señor viene a demorar en los novios y los prepara para recibirse verdaderamente el uno al otro con la gracia de Cristo... Los novios que se comprometen en esto crecen los dos y todo esto lleva a preparar una linda celebración del Matrimonio en forma distinta, ¡No mundano sino en modo cristiano!
Pensemos en estas palabras de Dios que hemos escuchado cuando Él habla a su pueblo como el novio a la novia:
«Yo te desposaré para siempre, te desposaré en la justicia y el derecho, en el amor y la misericordia; te desposaré en la fidelidad, y tú conocerás al Señor» (Os 2, 21-22).

¡No quemar etapas del camino!
Cada pareja de novios piense en esto y diga el uno al otro: «Te haré mi esposa, te haré mi esposa». Esperaré aquel momento; es un momento, es un recorrido que va lentamente hacia adelante, pero es un camino de maduración. Las etapas del camino no deben ser quemadas. La maduración se hace así, paso a paso.
El tiempo del noviazgo puede convertirse de verdad en un tiempo de iniciación, ¿A qué? A la sorpresa de los dones espirituales con los cuales el Señor, a través de la Iglesia, enriquece el horizonte de la nueva familia que se dispone a vivir en su bendición.
Ahora les invito a rezar a la Sagrada Familia de Nazaret: Jesús, José y María. Recen para que la familia realice este camino de preparación; recen por los novios. Recemos a la Virgen todos juntos, un Ave María para todos los novios, para que puedan entender la belleza de este camino hacia el Matrimonio. [Ave María….]. Y a los novios que están en la plaza: "¡Buen camino de noviazgo!"

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