jueves, 27 de noviembre de 2014

DEDICACIÓN DE UNA IGLESIA. EL RITO

La celebración de dedicación marca la vida de una iglesia
Desde los primordios, Dios se comunicó con el hombre de diversas formas. Podemos leer, en el Antiguo Testamento, que el Señor que se revela a Abraham por intermedio de un ángel (Gn18,2ss). En el libro del Éxodo, Dios se manifiesta a Moises en la zarza ardiente (3,2) y lo convirtió libertador del pueblo de Israel. Ese pueblo adoraba a Dios por medio de oraciones, sacrificios y de una conducta de acuerdo con los mandamientos. Hoy, nosotros tenemos la iglesia para reunirmos, para escuchar la Palabra; pero antes el pueblo realizaba sus sacrificios y oraciones en el desierto y en tiendas.

En el primer libro de Samuel aparecen otros elementos que ayudaban al pueblo elegido en la fe: el Arca de la Alianza (4-6), que contenía las Tablas de la Ley; el cayado de Aarón y el maná; la unción, el óleo con el cual reyes y profetas fueron ungidos (10, 1;16). El gran rey David quería construir un templo para el Señor, pero fue su hijo Salomón quien lo hizo. El templo fue destruido varias veces, actualmente existe solo una pequeña parte que es conocida como muro de las lamentaciones.

Que es el rito de dedicación de una iglesia 2

Con la llegada de Jesucristo, la idea de casa de Dios, de templo, no se trata solo de un edificio, sino de personas que forman una comunidad, una ecclesia, una asamblea. Jesús había elegido a Pedro: “Tú eres Pedro (o sea Piedra), y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” (Mt 16,18). El apóstol Pablo hace la comparación y presenta la imagen de la Iglesia como un cuerpo, que tiene como cabeza Jesucristo (1Cor 12). El apóstol Pedro, en su carta pastoral, decía a la comunidad: “También ustedes, como piedras vivas, se han edificado y pasan a ser un Templo espiritual, una comunidad santa de sacerdote que ofrecen sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Cristo Jesús” (1 Pe 2,5). Podría verificar que no había una preocupación de construir un templo, además en el propio discurso de Esteban él dice que Dios no vive en casa hecha por manos humanas (Hechos 7,48). De cualquier forma, también en el inicio de la Iglesia, los apóstoles se reunían en las casas para rezar. Pablo estaba probablemente en una casa, estaban reunidos para la fracción del pan ; y como se prolongó en la prédica, un jóven cayó de la ventana (Hechos 20,9).

Con el tiemplo, la Iglesia fue creciendo y hubo la necesidad de un templo. En el fin del siglo I, eran edificios denominados “Casa de Asamblea”; en el siglo II, “Casa de Dios”, éstos últimos normalmente fueron edificios de poderosos, que se convirtieron y donaron esos edificios para la Iglesia. Eso es bien identificado alrededor del año 300 d. C, cuando Constantino recibió la evangelización por su madre Santa Helena. Estos lugares y otros construidos pasaron a ser oficialmente los lugares de oración, del culto eucarístico, de la prédica de la Palabra, donde se cultiva la fe. Ese lugar es la iglesia; ella era y es el lugar de encuentro. Así como en el Antiguo Testamento, Dios se manifestaba en la tienda o en el propio templo, la Iglesia, cree y celebra la presencia de Dios también en el templo, la iglesia.

Cuando la construcción de una iglesia llega al fin, la celebración que marca su vida tiene el nombre de “dedicación”, que puede ser traducida como consagración o inauguración. El término normalmente más utilizado es “dedicación”, toda iglesia es dedicada por excelencia a la Santísima Trinidad, a Nuestro Señor Jesucristo y sus títulos; al Espíritu Santo, la Santísima Virgen, a los Santos Ángeles, a los santos inscritos en el Martirológio Romano. En la dedicación de la iglesia, el rito es hermoso y muy rico de significados. Por lo general, es el obispo de aquella diócesis quien dedica la nueva iglesia. Allí sucede la aspersión del agua bendita, la unción del altar y de las paredes en el edificio, la ascensión, la deposición de las reliquias en el altar, la iluminación y por supuesto, el rito de la Palabra y de la Eucaristía.

Parte por parte, con mucho significado, el esparcimiento del agua al principio de la ceremonia, es un clamor para que todo el lugar sea purificado, bañado por Dios, tanto las paredes como cada fiel que participa, es un rito penitencial, por eso no existe acto penitencial como de costumbre. Las unciones del altar y de las paredes ungen aquella mesa que va a ser utilizada para el sacrificio eucarístico, la unción todavía exhala aquel olor agradable del cual somos todos llamados a exhalar, el olor de Cristo (2 Cor 2,15). El incenso, el humo que sube al cielo son nuestras oraciones, nuestros pedidos elevados al Padre. Desde los primeros siglos, se celebraba en las catacumbas, sobre las reliquias de los mártires, los santos que dieron la vida por amor a Jesucristo; así la deposición de las reliquias en el altar, hoy no se exige que sean de un mártir,nos recuerda la donación, la entrega de los santos como respuesta al amor divino. La iluminación: Cristo es la Luz que ilumina, la luz por excelencia que nos sacó de la oscuridad, por Él también iluminaremos a donde lleguemos, llevando la luz que es Cristo.

Por último, el rito de dedicación de una iglesia dice mucho de nuestra fe, es una celebración que se debe vivir con mucha piedad y atención. Y cada vez que entramos en una iglesia, tengamos respeto, amor por cada espacio de aquel lugar, es un lugar sagrado, donde Dios manifiesta su gloria y misericordia, un lugar de encuentro con el Padre por medio de Jesucristo en el Espíritu Santo, lugar de hablar y de escuchar a Dios, lugar de celebrar, de pedir, de dar gracias por tantos beneficios que llegan de lo Alto. En aquella iglesia o capilla que frecuentamos, vamos a ser agraciados por Dios y llenos de Él volvemos a casa o al trabajo, para transbordar Su amor.

Traducción y Adaptación: Thaís Rufino de Azevedo
Padre Marcio
Sacerdote de la Comunidad Canción Nueva
Fuente Portal Canción Nueva en español

ORACIÓN AL PADRE DE LAS MISERICORDIAS

Está llegando el gran dia de la ceremonia de la dedicación del Santuario del Padre de las Misericordias, por lo tanto, recemos juntos la oración al Padre de las Misericordias con el fundador de la Comunidad Canción Nueva, Monseñor Jonas Abib.



Oremos:
“Bendito seas Oh Dios, Padre de las Misericordias y Dios de toda consolación. En vuestra inmensa misericoria nos hiciste renacer por la Resurrección de Jesucristo para una vida de esperanza de vuestros amados hijos. Escucha Oh Padre, la oración de vuestro pueblo, oración que te dirige en este santuario y que vuestra misericordia se extienda sobre vuestro pueblo de generación en generación en este lugar sagrado. No es en nombre de nuestros actos de justicia que depositamos a vuestros pies nuestras súplicas sino en nombre de vuestra gran misericordia. Nosotros te alabamos en este templo santo porque eres bueno y porque es eterna vuestra misericordia. Dios de nuestros padres, que vuestro nombre sea bendito en este santuario. Vós, que siempre usais misericordia y en medio de la tribulación, perdonas los pecados a los que vos invocan. En este santuario nos acercamos confiantemente al trono de gracia para alcanzar Vuestra misericordia y encontrar la gracia de un auxilio oportuno. Perdona nuestros pecados según vuestra misericordia, que es eterna. Padre eterno, creador del cielo y de la tierra escucha nuestras pobres súplicas, confiadas en Vuestra misericordia. Escucha benigno, oh Padre, a Vuestro pueblo que viene a este vuestro santuario lleno de fe y esperanza. Consuela los afligidos, socorre a los necesitados, seca las lágrimas aqui derramadas, amparad a los débiles y recibe en vuestros brazos paternos el hijo pródigo que vuelve a ti. Madre de Dios y nuestra Señora, acompaña con vuestras oraciones nuestras súplicas en este santuario y alcanza de nuestro Padre las gracias que Vuestro pueblo viene a suplicar. Todo te lo pedimos oh Padre en nombre de Jesucristo, vuestro amado Hijo y nuestro hermano divino, Redentor y Salvador de nuestras almas.
Amén.  

Fuente portal Canción Nueva en español

ATENTOS A LA TENTACIÓN

“Sed sobrios y velad. Vuestro adversario, el Diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resistidle firmes en la fe, sabiendo que vuestros hermanos que están en el mundo soportan los mismos sufrimientos” (I Pedro, 5,8-9).

Este no es solamente un paso para aproximarnos de Dios, pero es una alerta para que no nos distanciemos de Él. El diablo existe, sí, la Palabra de Dios revela claramente en el trozo citado arriba. Como el propio nombre indica, el maligno es el divisor. Quiere dividirnos entre creer y no creer; entre confiar y desconfiar. Por eso, San Pedro coloca en su carta. “Resistidle firmes en la fe, sabiendo que vuestros hermanos que están en el mundo soportan los mismos sufrimientos.” Inclusive para parar con la auto-piedad y el pesimismo en nuestra vida.

El Altísimo nos concedió el don ser hijos suyos, por esa razón, el maligno, que es el enemigo de Dios, nos quiere devorar. Pero el demonio no se presenta como nuestro enemigo, sino como nuestro mejor amigo, que nos satisface en aquel momento. En realidad, no es nuestro enemigo declarado, sino somos nosotros sus enemigos, pues no queremos la mentira en nuestra vida.

Somos humanos y  caemos varias veces y todas las veces que eso sucede debemos aguantar firmes en la fe, pues en los momentos de fragilidad, de tristeza nos viene la tentación de preguntarnos: ¿dónde está Dios? En el desierto, Jesús estaba con hambre y fue tentado por el diablo: “Si eres hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes” (Mt 4,3). En ese momento Cristo se coloca no como Hijo de Dios, sino como un verdadero hombre, probándonos que somos capaces de resistir a la tentación cuando verdaderamente confiamos en DiosNo sólo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios (Mt 4,4).

En nuestra vida íntima con el Señor, somos muy acechados por satanás, pues constantemente quiere probarnos que Dios no existe y que él es el dios y también nos presenta otros dioses, otras religiones, otras formas de conseguir la felicidad, de tener riquezas materiales, de ser el centro, de ser dioses también. En realidad, quiere desmoralizar al Señor. Quiere destruirnos, haciéndose de carnerito, pero la Palabra nos dice que el demonio es como un león que ruge y que quiere devorarnos.
Cuanto más renunciamos al diablo, más nos aproximamos de Dios. No que el Señor se separe de nosotros, sino que nosotros, con el uso de nuestra libertad, nos distanciamos de Él. Si quieres cortar toda aproximación del diablo a tu vida, reza renunciando a todos los espíritus malignos.

En Nombre de Jesús, por el poder de las cinco llagas de Jesús, por intercesión de la Virgen María, que pisó la cabeza de la serpiente, yo renuncio a Satanás, autor de todo mal y de toda mentira. Renuncio a todas sus hazañas en mi vida. Renuncio a todos los espíritus malignos y a toda contaminación que pueda haber recibido de lugares o de cosas que hice en la vida. Renuncio a todo tipo de culto que pueda haber hecho a Satanás y a sus ángeles, consciente o inconscientemente.
En este momento asumo el Señorío de Jesucristo en mi vida, sobre todo en lo que tengo y en lo que soy. En mi pasado, en mi historia, en mi presente y en mi futuro. Soy de Jesús, enteramente de Jesús.
Dios es mi Padre, Jesús es mi hermano y Salvador; el Espíritu Santo es mi compañero y santificador; María es mi madre e intercesora. Amén.

(Renueva tu bautismo, rezando el credo)
Padre Anderson Marçal
Consagrado de la Comunidad Canción Nueva
Fuente Portal Canción Nueva en español

HUYENDO DE DIOS

La tentación de no dejar que Dios escriba nuestras vidas    

El papa en Santa Marta indica tres modelos: Jonás, el levita y el samaritano.
Dejemos escribir nuestra vida por Dios. Esta fue la exhortación del santo padre Francisco en la misa que la mañana del lunes celebró en la Casa Santa Marta, y durante la cual se centró en las figuras de Jonás y el Buen Samaritano. En ocasiones, observó el papa, puede suceder que incluso un cristiano, un católico huye de Dios, mientras un pecador, considerado alejado de Dios, escucha la voz del Señor.

Jonás sirve al Señor, reza mucho y hace el bien, pero cuando el Señor lo llama comienza a escapar. El papa Francesco ha desarrollado su homilía centrándola en el tema de la “fuga de Dios”. Jonás, señala, “tenía su historia escrita” y “no quería ser molestado”. El Señor lo envía a Nínive, y él “toma un barco para España. Huía del Señor”:

“La fuga de Dios. Se puede huir de Dios, incluso siendo cristiano, católico, siendo de la Acción Católica, siendo presbítero, obispo, papa… ¡todos, todo podemos huir de Dios! Es una tentación diaria. No escuchar a Dios, no escuchar su voz , no sentir en el corazón su propuesta, su invitación. Se puede escapar directamente. Hay otras maneras de escapar de Dios, un poco más educado, un poco más sofisticado, ¿no? En el evangelio, está este hombre medio muerto, tirado en el suelo, y por casualidad un sacerdote bajaba por aquel camino –un digno sacerdote, precisamente en sotana, bueno ¡muy bueno! Vio y observó: ‘Llego tarde a misa’, y ha seguido su camino. No había oído la voz de Dios, allí”.

Luego pasa un levita, que, dice el papa, quizá pensó: “Si lo cojo o si me acerco, tal vez estará muerto, y mañana tendré que ir al juez y dar testimonio…” y se siguió de largo. También Él, dijo el papa, se escapa “de la voz de Dios”. Y añade: “Solo tuvo la capacidad de comprender la voz de Dios uno que habitualmente huía de Dios, un pecador”, un samaritano.

Este, señala, “es un pecador, alejado de Dios”, que sin embargo “escuchó la voz de Dios y se acercó”. El samaritano, señala, “no estaba acostumbrado a las prácticas religiosas, a la vida moral, incluso teológicamente estaba mal”, porque los samaritanos “creían que a Dios se le debía adorar en otro lugar y no donde el Señor quería”. Y, sin embargo, prosiguió el papa, el samaritano “se ha dado cuenta de que Dios lo estaba llamando, y no huyó”.
“Se le acercó, le vendó las heridas echándole aceite y vino, y luego lo puso en el caballo”, e incluso “lo llevó a una posada y cuidó de él. Perdió toda la tarde”:

“El presbítero llegó a tiempo para la Santa Misa, y todos los fieles contentos; el levita tuvo al día siguiente, un día tranquilo de acuerdo con lo que había pensado hacer, porque no pasó por todo este enredo de ir al juez y todas esas cosas…

¿Y por qué Jonás huyó de Dios? ¿Por qué el sacerdote huyó de Dios? ¿Por qué el levita se escapó de Dios? Porque tenían cerrado el corazón, y cuando tienes cerrado el corazón, no se puede escuchar la voz de Dios. En cambio, un samaritano que iba de camino ‘lo vio y tuvo compasión’: tenía el corazón abierto, era humano. Y su humanidad lo acercó”.

“Jonás –observa el papa- tenía un diseño de su vida: él quería escribir su historia”, y así también el sacerdote y el levita. “Un diseño del trabajo”. Sin embargo, continuó el papa, este pecador, el samaritano “se ha dejado escribir la vida por Dios: ha cambiado todo, aquella tarde, porque el Señor le ha acercado la persona de este pobre hombre, herido, gravemente herido, tirado en la calle”:
“Me pregunto a mí mismo, y les pregunto también a ustedes: ¿nos dejamos escribir la vida, nuestra vida, por Dios o queremos escribirla nosotros? Y esto nos habla acerca de la docilidad: ¿somos dóciles a la Palabra de Dios? ‘¡Sí, yo quiero ser dócil!’. Pero tú, ¿tienes la capacidad de escucharla, de oirla? Tienes la capacidad de encontrar la Palabra de Dios en la historia de cada día, o tus ideas son las que te rigen, y no dejas que la irrupción del Señor te hable?”.

“Tres personas están huyendo de Dios -resumió el papa-, y otra en situación irregular”, que es “capaz de escuchar, abrir el corazón y no escapar”. Estoy seguro, dijo el pontífice, que todos vemos que “el samaritano, el pecador, no huyó de Dios”.

Que el Señor, concluyó, “nos permita escuchar la voz del Señor, su voz, que nos dice: ¡Anda y haz los mismo!”.

Fuente: ZENIT.org

Si somos OVEJAS VENCEMOS!

De las Homilías de san Juan Crisóstomo,
obispo, sobre el evangelio de san Mateo
(Homilía 33, 1. 2: PG 57, 389-390)
SI SOMOS OVEJAS VENCEMOS,
SI NOS CONVERTIMOS EN LOBOS
SOMOS VENCIDOS


Mientras somos ovejas vencemos y superamos a los lobos, aunque nos rodeen en gran número; pero si nos convertimos en lobos entonces somos vencidos, porque nos vemos privados de la protección del pastor. Éste, en efecto, no pastorea lobos, sino ovejas, y por esto te abandona y se aparta entonces de ti, porque no le dejas mostrar su poder.

Es como si dijera: «No os alteréis por el hecho de que os envío en medio de lobos y al mismo tiempo os mando que seáis como ovejas y como palomas. Hubiera podido hacer que fuera al revés y enviaros de modo que no tuvierais que sufrir mal alguno ni enfrentaros como ovejas ante lobos, podía haberos hecho más temibles que leones; pero eso no era lo conveniente, porque así vosotros hubierais perdido prestigio y yo la ocasión de manifestar mi poder. Es lo mismo que decía a Pablo: Te basta mi gracia, que en la debilidad se muestra perfecto mi poder. Así es como yo he determinado que fuera.» Al decir: Os envío como ovejas, dice implícitamente: «No desmayéis: yo sé muy bien que de este modo sois invencibles.»

Pero además, para que pusieran también ellos algo de su parte y no pensaran que todo había de ser pura gracia y que habían de ser coronados sin mérito propio, añade: Sed, pues, prudentes como serpientes y sencillos como palomas. «Mas, ¿de qué servirá nuestra prudencia -es como si dijesen- en medio de tantos peligros? ¿Cómo podremos ser prudentes en medio de tantos embates? Por mucha que sea la prudencia de la oveja, ¿de qué le aprovechará cuando se halle en medio de los lobos, y en tan gran número? Por mucha que sea la sencillez de la paloma, ¿de qué le servirá, acosada por tantos gavilanes?» Ciertamente, la prudencia y la sencillez no sirven para nada a estos animales irracionales, pero a vosotros os sirven de mucho.

Pero veamos cuál es la prudencia que exige el Señor. «Como serpientes -dice-. Así como a la serpiente no le importa perderlo todo, aunque sea seccionado su cuerpo, con tal que conserve la cabeza, así también tú -dice- debes estar dispuesto a perderlo todo, tu dinero, tu cuerpo y aun la misma vida, con tal que conserves la fe. La fe es la cabeza y la raíz; si la conservas, aunque pierdas todo lo demás, lo recuperarás luego con creces.» Así pues, no te manda que seas sólo sencillo ni sólo prudente, sino ambas cosas a la vez, porque en-ello consiste la verdadera virtud. La prudencia de la serpiente te hará invulnerable a los golpes mortales; la sencillez de la paloma frenará tus impulsos de venganza contra los que te dañan o te ponen asechanzas, pues, sin esto, en nada aprovecha la prudencia.

Nadie piense que estos mandatos son imposibles de cumplir. El Señor conoce más que nadie la naturaleza de las cosas: él sabe que la violencia no se vence con la violencia, sino con la mansedumbre.

MES DE MARIA - Letanías parte XVII


Vas spirituale
Vaso espiritual. 
El título de Vaso espiritual de la Iglesia dado a María no le conviene sólo relativamente al misterio de la Encarnación que se cumplió en ella; le conviene también respecto de las gracias de las que es vaso admirable. En efecto, María, habiendo sido premunida de todos los dones del Eterno desde su concepción, estuvo llena de gracia antes que el ángel le anunciara los designios del Altísimo sobre ella. Además, ¿qué tesoro  de gracias llegaría a ser, cuando puso sus cuidados, durante toda su vida, en aprovechar los que ya había recibido? Por eso hay que convenir que de la misma manera que sobrepasa a todas las criaturas en santidad, las supera también en gracias.

Vas honorabile
Vaso honorable.
Si el ostensorio, que sirve para exponer la Hostia consagrada es un vaso tan honorable que no está permitido tocarlo sino a los sacerdotes y a las personas consagradas a Dios, ¿María no es, con mayor razón, un vaso de mayor honor, ya que el Verbo divino se encarnó en su seno, y quiso habitar en él nueve meses?

Vas insigne deotinis
Vaso insigne de la devoción.
La Iglesia compara a María con un vaso y la llama Vaso insigne de la devoción, porque fue colmada de sentimientos  de piedad, que exhibió en todas las circunstancias de su vida, mostrando un fervor que sorprendía  en todo lo referido al culto y al servicio de Dios. En efecto, su celo fue tan ardiente, que estuvo bien lejos de limitarse a la obligación indispensable, aplicándose en  buscar todas ocasiones de servirlo. Finalmente, puso todas sus delicias en pensar en Dios, a buscar a Dios en todo y a llevar todo hacia Él.

* * * * *
San  Alfonso María de Liborio fue, a la vez, uno de los más ardientes propagadores de la devoción a los Sagrados Corazones de Jesús y de María y uno de los más santos obispos de  su tiempo. Animado con una confianza sin límites, se dirigió a ella en todas sus necesidades, y estaba seguro de obtener todo lo que pedía por su intercesión. Igualmente le comlacía a María colmarlo con los favores más señalados; confesó, la víspera de su muerte que ella se le aparecía a menudo y le decía cosas admirables. Las obras que compuso en alabanza de la Santísima Virgen, llenas de un fuego divino y de una unción conmovedora, dan testimonio de su amor y del celo por ella.

Recurramos a María, ella nos concederá la verdadera devoción que consiste en el cumplimiento de todos nuestros deberes y en la aplicación de ser siempre agradable a Dios.
Traducido del francés por José Gálvez Krüger para ACI Prensa

Buen día, Espíritu Santo

Dios y Padre Bueno,
Tú que sales al encuentro del que te procura,
Tú que abrazas en espera de amor al que deambula,
Bendice nuestras vidas con Tu Presencia.
Saber que nos amas, que vives en nuestros corazones,
llena de esperanzas nuestro despertar.
Te suplicamos que venga Tu Auxilio, nuestro Abogado,
Que venga y Santifique nuestro ser.
Abre caminos de bendición;
Permítenos disfrutar nuestros trabajos y familias
en la seguridad de ése Amor, Tu Amor,
entregado en Cruz.

Amén.


miércoles, 26 de noviembre de 2014

ORACIÓN POR LA FE DE LOS HIJOS

Padre y Señor nuestro, fuente de toda familia, somos un matrimonio cristiano. Como esposos, formamos una comunidad conyugal gracias al Espíritu derramado en nuestros corazones por el sacramento del matrimonio. En virtud de tu llamada, nos sentimos padres dadores de vida. En esta oración compartida te rogamos, Dios nuestro, que la fe cristiana oriente toda nuestra vida, individual y familiar.

Con tu bendición hemos engendrado a nuestros hijos para la vida temporal. Pero nuestra vocación nos pide colaborar con tu gracia y engendrarlos también para la vida eterna. Ya que de ti los hemos recibido como un don precioso, confiamos que nos concederás cuanto necesitamos para hacerlos hijos tuyos. Sólo así lograremos ser padres en plenitud, y nos sentiremos felices con nuestra vocación de esposos y padres.

Para lograrlo, hemos escogido como patrona y modelo a santa Mónica. Ella alcanzó la felicidad entregándose a su esposo de todo corazón y cuidando a los hijos, en especial a su hijo Agustín. Santa Mónica, perseveró en la súplica constante por los suyos hasta convertirlos a ti plenamente. Como ella, también nosotros te presentamos nuestras peticiones, y repetimos en sincera comunión de fe y sentimientos esta súplica:
¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que miremos siempre a la Sagrada Familia de Nazaret como modelo de nuestro hogar, e imitemos sus virtudes domésticas: ¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que durante toda nuestra vida sepamos colaborar contigo en la generación y educación de nuestros hijos con responsabilidad y amor: ¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que seamos dóciles a la acción del Espíritu derramado sobre nuestros hijos en el bautismo, y los hagamos crecer sanos de cuerpo y alma, siendo nuestro contento y felicidad:
¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que nuestros hijos vivan felices en el seno de un hogar lleno de fe y de ternura que tratamos de construir día a día sostenidos por el Espíritu:
¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que ambos colaboremos activamente en la preparación de la primera comunión de nuestros hijos, y los guiemos hacia la confirmación de su fe personal y adulta: ¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que logremos que nuestros hijos aprecien los sacramentos de la penitencia y la eucaristía, y junto con nosotros vivan la fe, sobre todo los domingos y fiestas religiosas: ¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que, como santa Mónica, tratemos bien a nuestros hijos; y si hubiera que reprenderlos, lo hagamos con serenidad, autoridad y amor: ¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que, si brotara en alguno de nuestros hijos o hijas el germen de una vocación religiosa o sacerdotal, sepamos colaborar contigo para consolidarla y agradecerla: ¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que si alguno de nuestros hijos vacila en la fe o se desvía de ella, nosotros sepamos cercarlo de consejos y oraciones, hasta que retorne a la fe: ¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que demos ejemplo a nuestros hijos y nietos en su ardua tarea de formar verdaderos hogares auténticamente cristianos: ¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Para que al tratar con otros padres, avivemos en ellos su preocupación por el porvenir y bienestar espiritual de sus hijos, y logremos acercarlos a la vida de la parroquia y de la Iglesia: ¡Ayúdanos, Padre y Señor nuestro!

Miguel López Varela 
Delegado  Pastoral de Catequesis de Santiago de Compostel 

Buen día, Espíritu Santo


Señor y Dios Nuestro,
Tú que derramas Tu Gracia sobre aquellos que invocan Tu Santo Nombre,
Tú que alegras y llenas de gozo y optimismo las jornadas,
Tú que despiertas la esperanza dormida.
¡Fortalece las manos débiles,
Robustece las rodillas vacilantes.
Levanta Tu Voz y quiebra sorderas!
Llénanos de Tu Amor, de Tu Fuerza.
Que Tu presencia poderosa sea acogida y sentida en nuestro corazón.
Que sepamos que sólo Tú tienes el Poder, todo poder.
Que ningún miedo, soledad o rencor nos aparte de ti.
Siembra un solo deseo: ser tuyos.
Abre caminos de amor y de bendición para recorrerlos
seguros, en Tu Nombre, Contigo!

Amén.


martes, 25 de noviembre de 2014

MES DE MARÍA - Letanías XV


Virgo potens
Virgen poderosa:
María, que es la Reina de los ángeles y de los hombres, es la soberana de todas las criaturas, y reina al costado de Aquél que esta sentado por encima de los querubines, que mueve los cielos, que cambia los tiempos, que manda los vientos y a las tempestades, y que altera los elementos. Ahora bien, como todo es posible en el cielo y sobre la tierra al Amo de la naturaleza, toda la naturaleza debe obedecer, toda la naturaleza debe  obedecer a aquella a quien él mismo estuvo sometido. Por eso, los ángeles y los santos, que son testigos del gran poder de María, se apresuran a rendirle los homenajes y la obediencia que le deben.

Virgo clemens
Recurran, pobres pecadores, recurran a María, cuyo trono es accesible a los desventurados, y no duden de la buena voluntad y del poder de esta Madre de clemencia, que está siempre dispuesta a recibir y que Jesús no tiene nada que rehusar a aquella por cuya intercesión hizo su primer milagro y que Él destinó para ser abogada de los pecadores. Recurran a María, ustedes que son sus fieles servidores, recurran a ellas con confianza; que si los grandes pecadores encuentran en ella los auxilios que necesitan, ustedes no dejarán de recibir los favores que ella concede, particularmente a aquellos que la aman y que la sirven, imitando sus virtudes.

* * * * *
Juan, Emperador de Oriente, dio una prueba sorprendente de la devoción que tenía a las imágenes de la madre de Dios. Los escitas habían irrumpido violentamente en la Tracia; concretando una usurpación digna de su mala fe, se convirtieron en los amos. El Emperador, en estas circunstancia que le hacía perder una bella provincia de su imperio, recurrió a la Reina del cielo; y por la intercesión visible que recibió su ejército, rechazó a los bárbaros y los puso en fuga. Entonces, lejos de ser ingrato hacia su libertadora, quiso cederle los honores de esta victoria. Hizo colocar su pintura sobre un carro de triunfo magníficamente tirado por cuatro caballos blancos, montados por los príncipes de su Imperio; y él, presidiendo todo su cortejo, iba a pie, con la cabeza descubierta, delante del carro de triunfo, con una cruz en la mano, otorgando a María toda la gloria. Honremos, a ejemplo de esos grandes personajes, en todas las formas que dependan de nosotros, a las imágenes de la Reina del cielo.

Pidamos a María proteger a la Iglesia y a las familias cristianas contra nuestros enemigos
Traducido del francés por José Gálvez Krüger para ACI Prensa

NECESITAMOS SER LUZ

Necesitamos ser luz 

Así como las lámparas brillan para todos los que están en casa, así también “brille su luz delante de los hombres, de forma que viendo sus buenas obras, todos glorifiquen a su Padre que está en el cielo” ( Mt 5,16).

Es necesario que las personas vean nuestra bondad, nuestra veracidad, no para elogiarnos sino para glorificar a Nuestro Padre que está en el cielo. ¡Es suya toda gracia!

¡No te escondas!
Haz, realiza, deja que te vean! Si Dios nos constituyó luz, necesitamos serlo, porque el mundo anda en las tinieblas. Juan ya decía que el mundo estaba en las tinieblas, en la muerte. Muchos ya no tienen más futuro, ni derecho de tener a alguien que sea luz para ellos.

Aquellos que están en las drogas, en la adulterio, prostitución, promiscuidad, en la banalización del sexo, cuyas familias están desfragmentadas, todos ellos necesitan esa luz. El Señor nos constituyó así para todos nuestros hermanos. Así como la luna refleja la luz del sol, nuestros hermanos necesitan ver la luz de Dios reflejada en nosotros.


Tu hermano,
40-monsenhorMonseñor Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva
fuente PORTAL CANCIÓN NUEVA EN ESPAÑOL

CAMINO ESTRECHO

Es un camino estrecho pero ¡ser de Dios es genial! 

Muchas personas están al servicio del “príncipe de este mundo”. El, sin ningún derecho, conquistó a aquellos que viven una vida mundana. Dios no envió a Su Hijo para condenar a los que están siendo instrumentos del enemigo, sino para salvarlos. Es muy importante que entendamos eso, pues para ser del Señor se nos exige una lucha.

Es un camino estrecho pero ¡ser de Dios genial!
Existen quienes rechazan el modo como el Señor quiere que vivamos porque cayeron en la tentación, viven el mal, el pecado. El enemigo hace de ellos instrumentos muy útiles para llevar a otros al pecado.

Mira lo que los medios de comunicación están haciendo con nuestra educación, con nuestra política y jurisprudencia! ¿Sabes cuánta corrupción hay en ese medio? Es solo abrir los ojos para la realidad para ver que estamos en un mundo que se volvió contra las leyes y los mandamientos de Dios. Así como la madre enseña a sus hijos con ejemplos para que ellos aprendan, mucho más Dios, que nos presenta su Torah, toda la enseñanza de la Biblia. En la Palabra de Dios no solo hay leyes y mandamientos, sino enseñanzas de salvación. Es así que el Señor nos ama.

Tu hermano,
Monseñor Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva
Fuente PORTAL CANCIÓN NUEVA EN ESPAÑOL

LOS EFECTOS DE LA CONFESIÓN

Este sacramento nos reconcilia con la Iglesia

Toda la fuerza de la penitencia reside en ella misma,
constituyéndonos en la gracia de Dios y de unirnos

a Él con amistad. Por lo tanto, la finalidad y el efecto de este sacramento es la reconciliación con el Señor. Los que reciben el sacramento de la penitencia, con el corazón contrito y disposición religiosa, “pueden disfrutar de la paz y tranquilidad de la consciencia, que viene acompañada de una intensa consolación espiritual. De hecho, el sacramento de la reconciliación con Dios trae una verdadera” resurrección espiritual, una reconstitución de la dignidad y de los bienes de la vida de los hijos de Dios, entre los cuales el más precioso es el de la amistad de Dios.


La fórmula de absolución en uso en la Iglesia latina expresa los elementos esenciales de este sacramento: el Padre de las misericordias es la fuente de todo perdón. Él realiza la reconciliación de los pecadores por la Pascua de su Hijo y por el Don del Espirito, a través de la oración y ministerio de la Iglesia.

Dios, Padre de misericordia, que, por la Muerte y Resurrección de su hijo, reconcilió al mundo consigo mismo y envió el Espíritu Santo para la remisión de los pecados, te conceda, por el ministerio de la Iglesia, el perdón y la paz. Y yo te absuelvo de tus pecados, en el nombre del Padre y del hijo y del Espíritu Santo” (Ritual Romano, Rito de la Penitencia).

Por las indulgencias, los fieles pueden alcanzar para sí mismos y también para las almas del purgatorio la remisión de las penas temporales, consecuencias de los pecados. Este sacramento es la reconciliación con la Iglesia. El pecado interrumpe o rompe la comunión fraterna. El sacramento de la penitencia la repara o restaura. En este sentido, no sana solamente al que es restablecido en la comunión eclesial, sino también hay un efecto vivificante sobre la vida de la Iglesia, que sufre con el pecado de uno de sus miembros.

No debemos olvidar que la reconciliación con Dios tiene como consecuencia otra reconciliación capaz de remediar otras rupturas ocasionadas por el pecado: el penitente perdonado se reconcilia consigo mismo en lo más íntimo de su ser, cuando recupera su propia verdad interior; se reconcilia con los hermanos que, de alguna forma, ofendió e hirió, se reconcilia con la Iglesia, y se reconcilia con toda la creación.

En este sacramento, el pecador, se entrega al juicio misericordioso del Todopoderoso, anticipa, de alguna manera, el juicio ante el cual se debe comparecer al final de la vida en esta tierra. Porque es ahora, en esta vida, que se nos ofrece elegir entre la vida y la muerte, y sólo por el camino de la conversión podremos entrar en el Reino del cual somos excluidos por un pecado grave. Convirtiéndose a Cristo por la penitencia y por la fe, el pecador pasa de la muerte para la vida “porque el Padre no juzga a nadie: él ha puesto todo juicio en manos de su hijo” (cf. Jn 5,22).

Profesor Felipe Aquino
FUENTE PORTAL CANCIÓN NUEVA EN ESPAÑOL

EUCARISTÍA: PAN DE VIDA ETERNA

“La Eucaristía es la fuente y el centro de toda la vida cristiana”

Hablando sobre la Eucaristía, San Agustín dice: “Siendo Dios omnnipotente, no pudo dar más; siendo sapientísimo, no supo dar más, y siendo riquísimo, no tuvo que más dar.”

San Pablo declara la presencia del Señor en la Eucaristía: “Cuando bebemos de la copa bendita por la cual bendecimos a Dios, participamos en común de la sangre de Cristo; cuando comemos del pan que partimos en común del cuerpo de Cristo.” (1Cor 10,16).

La Eucaristía es el más grande y más bello milagro que el Señor realizó y quiso que fuese repetido en cada Misa, para que El pudiese estar entre nosotros, a fin de curarnos y alimentarnos.

La Eucaristía es “fuente y culmen de toda la vida cristiana” (LG 11). “Los demás sacramentos, como también todos los ministerios eclesiales y las obras de apostolado, están unidos a la Eucaristía y a ella se ordenan.

 La sagrada Eucaristía, en efecto, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo mismo, nuestra Pascua“(PO,5 e CIC n.1324).

Eucaristiapandvida

Si no existiese la presencia real de Jesús en la Eucaristía, San Pablo no escribiría en 1 Cor 11, 27-29: “Por eso, el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente tendrá que dar cuenta del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Que cada uno se examine a sí mismo antes de comer este pan y beber esta copa; porque si come y bebe sin discernir el Cuerpo del Señor, come y bebe su propia condenación.

San Agustín (354-430) la llama: “El pan de cada día que se vuelve remedio para nuestra debilidad de cada día“. Ya aún: “Oh reverenda dignidad de sacerdote, en cuyas manos el Hijo de Dios se encarna en el Seno de la Virgen”.

“La virtud propia de este alimento divino es una fuerza de unión que nos une al Cuerpo del Salvador y nos hace sus miembros a fin de que nos transformemos en aquello que recibimos”.

Jesus dijo: “Permanezcan en mi y yo permaneceré en ustedes porque sin mi nada pueden hacer“(Juan 15,5-6).

Fue exactamente para ser el “remedio y sustento de nuestra vida” que Jesús instituyó la Sagrada Eucaristía. La noche en que fue traicionado, fue la noche en que más nos amó, y nos dejó ese Sacramento como medio para estar entre nosotros. ” Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo.” (Mt 28,20).

En el discurso de la Eucaristía que San Juan narró en el capítulo 6 de su Evangelio, Jesús hizo promesas maravillosas: “Quien come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en El”; “vivirá por mi”, “Yo lo resucitaré en el último día”.

El cuerpo y la sangre de Cristo en la Eucaristía nos libra del mal. Pero es necesario comulgar bien, con las disposiciones necesarias (estado de gracia, deseo de santidad, de hacer la voluntad de Dios, de evangelizar, de crecer en la fe, de hacer acción de gracias). Sin un buen tiempo de Acción de gracias después de la comunión, no es posible recibir las gracias que el Señor nos quiere dar. No lo abandonemos solo en nuestra alma después de la comunión. Tenemos prisa, el mundo nos llama, abandonamos al Señor en nuestro corazón. Por eso muchas de nuestras comuniones no dan fruto.


Profesor Felipe Aquino
Master y Doctor en Ingeniería Mecánica. Recibió el título de Caballero de la Orden de San Gregorio Magno por el Papa Benedicto XVI, es autor de varios libros y presentador de programas de televisión y radio de la comunidad Canción Nueva.
fuente PORTAL CANCION NUEVA EN ESPAÑOL

EL PAPA FRANCISCO Y EL ROSARIO

El Santo Padre, Papa Francisco, nos dice cual la importancia del Rosario en su vida

Papa Francisco y el Rosario
Desde pequeño, Jorge Mario Bergoglio, nuestro querido Papa Francisco, tiene la costumbre de rezar el Rosario de la Virgen María diariamente. El Rosario mariano es, para el Santo Padre, una ayuda para vencer las propias fragilidades: “esto es lo que pienso sobre la fragilidad; al menos esa es mi experiencia. Una cosa que me hace más fuerte todos los días es rezar el Rosario a la Virgen. Siento una fuerza tan grande, porque voy a estar con ella y me siento más fuerte”. Su costumbre de rezar el Rosario todos los días esta conectado con las experiencias en familia con la Virgen María. Desde su infancia, vive esta devoción mariana, que permanece hasta los días de hoy: “Soy de Rosario diario”, testimonia el Sumo Pontificie.

Desde muy tierna edad, Jorge Bergoglio aprendió a rezar el Rosario, como parte de su herencia familiar italiana, aún sin los misterios luminosos, añadidos  en el 2002 por el Papa Juan Pablo II. Durante mucho tiempo rezó el Rosario completo todos los días, hasta su llegada en el Vaticano, cuando tuvo que cambiar su practica de devoción a María: “Hasta que llegué aquí prácticamente rezaba los ‘tres’ rosarios”, es decir, los tres misterios Desde que fui a Roma, Francisco confiesa que no ha conseguido rezar el Rosario completo: “Aquí ya no. Acostumbro rezar solo un Rosario’. Más que eso no puedo, por la falta de tiempo y todo lo demás. Pero siempre, todos los días, rezo la Coronilla y lo recomiendo a las personas”. Él justifica su practica de devoción mariana de forma muy sencilla: “¡el Rosario me hace bien!”.

El Santo Padre explica que, en nuestra lucha contra el mal, nunca estamos solos: “María no nos deja solos; la Madre de Cristo y de la Iglesia está siempre con nosotros. Siempre, camina con nosotros, está con nosotros”. Como la Iglesia es militante en la Tierra y, al mismo tiempo, triunfante en el Cielo, también la Virgen María, en cierto sentido, participa de esta condición. La Madre de Dios entró de una vez por todas, en la gloria del Cielo, por lo tanto, esto no significa que ella esté lejos, separada de nosotros. Al contrario, “María nos acompaña, lucha con nosotros, apoya a los cristianos en la lucha contra las fuerzas del mal. La oración con María, en particular el Rosario – pero escuchen bien: El Rosario: ¿rezáis el Rosario todos los días? Pero no lo sé…. (los que están presentes gritan que: ¡Sí!). ¿No es? Entonces, la oración con María, en particular el Rosario tiene esta dimensión ‘de combate’, es decir, de lucha, una oración que apoya en la batalla contra el Maligno y sus cómplices”.

La práctica de oración diaria del Rosario mariano en la vida de Bergoglio esta directamente conectado a la devoción que su familia tenía por la Virgen Auxiliadora. “La Virgen María fue en casa una referencia”, cuenta el Papa Francisco. Él recuerda con cariño, que con su familia, participaba de las procesiones de María Auxiliadora, que sucede el 24 de Mayo. Tal devoción a la Virgen Auxiliadora de los cristianos se asocia a la proximidad de la familia con los salesianos de Don Bosco: “No es raro que hable con cariño de los salesianos de San Carlos. Todavía pequeño, aprendí e ir a la procesión de María Auxiliadora. […] Nos enseñaron a pedir la ‘bendición de María Auxiliadora‘ cada vez que nos despedíamos de un salesiano”.

De este modo, el Papa Francisco experimentó la eficacia del Rosario de la Virgen María en su batalla espiritual contra el Maligno. Él también dio el testimonio de cuánto el Rosario fue el auxilio eficaz para vencer sus propias debilidades. Porque, el Rosario de la Virgen María nos fortalece en la lucha contra el Demonio, contra el pecado y contra el espíritu del mundo. Con su vida, el Santo Padre nos enseña a valorizar la oración del Rosario especialmente en familia y la devoción a la Virgen María. Porque es la Santísima Virgen “quien nos lleva al Señor; es la Madre, es aquella que sabe todo”. Confiados en nuestra Madre, entregamos todo en sus manos,siempre recurrimos a ella principalmente por medio del Rosario. ¡Nuestra Señora del Rosario, Ruega por nosotros!

Natalino Ueda
Misionero de la Comunidad Canción Nueva
Fuente CANCIÓN NUEVA EN ESPAÑOL

CINCO PIEDRITAS CONTRA TU GOLIAT

 Les doy un arma contra Goliat, he aquí sus 5 piedritas

En las apariciones en Medjugore, Nuestra Señora nos ha hablado así:
“Queridos hijos, los invito a la conversión individual. ¡Este tiempo es para ti! Sin ti, el Señor no puede realizar lo que él quiere. Queridos hijos, crezcan día a día a través de la oración, siempre más para Dios. Les doy el arma contra Goliat, he aquí vuestras cinco piedritas:

1) Oración con corazón: El Rosario
2) La Eucaristía
3) La Biblia
4) El ayuno
5) La confesión mensual

Todos conocemos la historia de David y Goliat que se encuentra en el primer libro de Samuel: Los filisteos atacaban constantemente al pueblo de Dios y aquella vez los atacaron con un inmenso ejército, ellos no solo querían ganar a los judíos sino que querían llevárselos como esclavos, como era costumbre en aquella época. Hicieron una propuesta: “Elijan pues al que me enfrentará en nombre de ustedes. Si es capaz de vencerme y derribarme, entonces seremos sus esclavos; pero si yo lo venzo y lo derribo, ustedes serán nuestros esclavos y nos servirán”. (1 Sam 17, 8b). Los filisteos habían escogido a Goliat para luchar por ellos, pues era un hombre extremadamente fuerte, hábil en la lucha y gigantesco. A los judíos, les tembló el suelo. Goliat se mofaba diciendo:

“¿Cuándo será que su Dios preparará a un hombre que pueda vencer a los filisteos? Nosotros los venceremos a ustedes y a su Dios, los llevaremos a todos como esclavos”. (cfr. 1 Sm 17,8-9). David escuchó aquel insulto a su Dios y no se aguantó, se ofreció para enfrentar al gigante Goliat.  Al Rey le dio pena, pues era solo un niño ¡era imposible! Pero por otro lado, vio tanta determinación en aquel joven que no consiguió impedirlo. Ya que la armadura era muy grande para David, él fue al río, tomó 5 piedritas y colocó una de ellas en su honda, la tiró hacia la cabeza y ¡dio en el blanco! Aquella única piedra, cayó al centro de la frente de Goliat, quien cayó rostro en tierra. ¡David dio la victoria al pueblo de Dios!

contragoliat

Todos nosotros, hombres y mujeres, no somos más que niños, como David. Tenemos también un enemigo poderoso que está a nuestro alrededor y a quien quizá llamamos “mundano”. Este mundo, usa los medios de comunicación: televisión, periódicos, revistas, canciones, cantantes y muchas otras cosas para destruir y esclavizar al pueblo de Dios.
Nuestra Señora, Madre de Jesús, la victoriosa de las batallas de Dios, hoy te está dando estas cinco piedritas: “Les doy un arma contra Goliat, He aquí sus 5 piedritas”.

PRIMERA PIEDRA
LA ORACIÓN CON CORAZÓN: “EL ROSARIO”
Nuestra Señora pide que recemos todos los días, la oración del Rosario meditando los 4 misterios. La meditación va desde la anunciación del Arcangel Gabriel a nuestra Señora, hasta la coronación de la Santísima Virgen, como Reina del Cielo y la Tierra.
El Rosario es como un entrenamiento que te llevará hacia la oración de corazón. Cuanto más andas, adquieres más aliento y facilidad para andar ¿verdad? Sucede igual con cualquier otro deporte. Cuanto más entrenes, es mejor.

Si no logras rezar ni un misterio en todo el día, comienza por eso. Pero mira: quien camina o corre sabe que la distancia y el tiempo son fundamentales. Recorrer una pequeña distancia en un tiempo corto, no sirve de nada: es pérdida de tiempo. El Rosario es un entrenamiento para adquirir aliento en la oración.
Rezar el Rosario todos los días te va a entrenar en la oración. El será el entrenamiento para rezar de corazón.

SEGUNDA PIEDRA:
LA EUCARISTÍA
¡Es la piedrita más importante! ¡Todo converge para ella! El primer paso es la Eucaristía participada y celebrada. La Misa es el sacrificio de Jesús, actualizado para nosotros. En la Eucaristía, Jesús se está sacrificando, está siendo clavado en la cruz, derramando su sangre y muriendo por nosotros: es la actualización del sacrificio del calvario.

El segundo paso es la Eucaristía recibida en comunión. Necesitas ir a Misa cuantas veces puedas, hasta que se vuelva una necesidad: la misma de quien necesita alimentarse para estar vivo.

La complementación es la adoración a Jesús en la Eucaristía. Es un lindo camino el que Dios te está proponiendo: participar de la Misa, comulgar y adorar a Jesús en la Eucaristía, quien sabe, todos los días.
Comulgado y adorando a Jesús en la Eucaristía, nos vamos transformando en aquel a quien recibimos y adoramos.

TERCERA PIEDRITA:
LA BIBLIA
pejonasestudio1Es una piedra certera como la de David para vencer a Goliat. Leer la Biblia, escribir, meditar y vivir día a día la Palabra de Dios.
En la Biblia está todo el alimento y remedio que necesitas. Lo que no puedes hacer es quedarte “picoteando” la Palabra de Dios, leyendo un tramo de acá y otro de por allá… ¡no! Necesitas conocerla metódicamente.

También es importante saber en qué orden leer la Biblia, ya que no es un libro. Es una serie de 73 libros: como una biblioteca. Es obvio que nadie va a una biblioteca y comienza a leer siguiendo el orden en que los libros están acomodados en el estante, desde el primero hasta el último. Con la Biblia es así. Por lo tanto, es necesario tener un método para la lectura.

Agradezco mucho a Dios porque desde el inicio de la comunidad Canción Nueva, me inspiró y pude escribir enseguida lo que hoy se llama: “La Biblia en mi día a día”. Antiguamente se llamaba: La Biblia fue escrita para ti.

Yo me formé en esta escuela.
Puedo decir que soy resultado de este método de leer y trabajar con la Biblia. Yo y toda la comunidad Canción Nueva nacemos de este método inspirado en leer la Biblia y hacer nuestro diario espiritual todos los días. Somos los que somos por causa de la Biblia en nuestro día a día.

CUARTA PIEDRA:
EL AYUNO
¿Por qué ayunar? Muchos pueden estarse preguntando.
Así como existe la oración de espíritu, existe también la oración de cuerpo, que es el ayuno. Ayunando, tu cuerpo entero está orando, aún cuando no hagas ningún tipo de oración. Tu cuerpo, en ayuno, es una oración a Dios: Como la vela se va consumiendo, tú ofreces a Dios el más lindo sacrificio.

No es simplemente el hecho de no comer o de sufrir un poco por no comer. Es una cuestión sobrenatural. El demonio sabe de esto y le teme al ayuno. Fue Jesús quien dijo a sus discípulos: “este tipo de demonios no puede salir a no ser por la oración y el ayuno” (Mc 9,29)

Nuestra Señora no especifica, ella solo dice: el ayuno. Entonces ayune por lo menos una vez por semana, preferencialmente los viernes, que es el día propio de ayuno en la Iglesia: es el día de la pasión y muerte del Señor.

Inicialmente, nuestra Señora pidió un día de ayuno, después pidió también los martes. Si puedes hacerlo, hazlo! Si nunca lo hiciste, es correcto no hacerlo todo de golpe. Comienza haciéndolo un día y cuando adquieras un poco de práctica, ayuna dos veces por semana.
Es bueno recordar que mucha gente no hace ayuno porque no sabe cómo hacerlo y tal vez sea su caso. Piensas que es difícil y por eso, basándose en una dificultad sin fundamento, no lo haces. Aquí puedes leer un resumen del libro prácticas del ayuno, Es un librito de receta para quien quiera aprender a ayunar y desea usar fielmente esta piedrita.

El hecho es que Satanás ya atizó demasiado nuestra carne y ya le hemos dado demasiada cancha. El enemigo atizando nuestros sentidos, nos ha llevado a pecar por los ojos, oídos, lengua, tacto… desequilibrados, muchos pierden el control de sus sentidos y son presas fáciles de todo tipo de mal. Por eso, no se puede combatir sin el arma del ayuno. Con él, refrenamos nuestra carne.

Presta atención. Un caballo que está bajo riendas, ¡es una maravilla! Sin riendas, es un peligro. San Francisco acostumbraba llamar a su cuerpo “mi burrito”. Si él consiguió ser lo que fue y aún hoy es, fue porque supo colocar “su burrito” bajo riendas. Si quieres colocar “tu burrito” bajo riendas, como San Francisco, ayuna.

Especialmente si tu debilidad reside en la sexualidad, doma y adiestra ese “burrito” con el ayuno todas las semanas. Domada y llevada con riendas cortas, nuestra sexualidad es una bendición. Ella realiza el lindo proyecto de Dios. Sin riendas, ella se muestra desenfrenada y se vuelve un continuo peligro.

QUINTA PIEDRITA:
LA CONFESION MENSUAL
“Somos pecadores, no queremos serlo, pero lo somos. La propia palabra de Dios nos afirma que: “Todos pecaron” (c.f Rm 3, 23).

Así como para un enfermo, el primer paso para la cura es saber que está enfermo y para un deficiente físico el primer paso para superar la deficiencia es admitir su limitación, igualmente necesitamos reconocer que somos pecadores. Es por eso que cometemos pecados. Mucha gente piensa así: Porque cometo pecado, soy pecador. Es al revés, porque soy pecador, cometo pecados.

La suciedad que está en nosotros viene de dentro. La única forma de permanecer limpios es tomar un baño todos los días. La única forma de acabar con el pecado en nuestra vida es confesarnos regularmente.
¿Prestaste atención? Quien no se preocupa de la higiene se termina acostumbrando a la suciedad. Igualmente, si permanecemos mucho tiempo sin confesarnos terminamos acostumbrándonos al pecado y ya ni lo percibimos.

Es por eso que nuestra señora, siendo nuestra Madre, coloca en nuestras manos, como piedra para derrumbar a ese Goliat, la confesión mensual. Confesión, es abrir el corazón y lanzar lo que se tiene de malo hacia fuera. ¡Sin miedo! Si aún eres de aquellos que no se confiesa con el padre, porque el padre es también pecador… yo te digo: ¡es verdad! El padre es pecador, ¡como todo el mundo! Pero nadie más, además de los sacerdotes, recibió de Dios la autoridad de perdonar los pecados en su nombre. No caigas en esa tentación.

¡Se firme! Mensualmente haz una buena confesión

Agradezcamos a Nuestra Señora:

María, Reina de la Paz, mi Madre,
te agradezco mucho por las cinco piedritas para vencer a mi gigante Goliat!
María, Reina de la paz, graba en mi corazón estas cinco piedritas.
Quiero amarlas y practicarlas todos los días.
Intercede por mí, madre querida para que sea fiel a lo que me pides.
¡Quiero vencer al pecado!
Quiero caminar en santidad,
quiero siempre y en todo lugar perseverar en los caminos del Señor.
Madre querida,
¡muchas gracias por las cinco piedritas!
Ya me decidí: quiero vivirlas con fidelidad y amor.
Amén

Monseñor Jonas Abib – Fundador de la Comunidad Canción Nueva 
Libro “Generación PHN”
FUENTE Portal Canción Nueva en español

NO DEJES DE SOÑAR

¿Has creído en tus sueños y luchado por ellos?    

Nuestros sueños están íntimamente ligados a la vida. Hablar sobre ellos mueve nuestras emociones y nuestros sentimientos

Hablar al respecto de sueños exige una maestría que tal vez esté más allá de las que poseo. Sin embargo es justamente porque creo en el poder de los sueños que me arriesgo a hablar del asunto.

Nuestros sueños están íntimamente ligados a la vida. Hablar sobre ellos mueve nuestras emociones y nuestros sentimientos, los cuales pueden estar ligados al presente, pasado o futuro. Por eso, cuando leíste la frase “No dejes de soñar”, puede ser que te haya despertado un sentimiento de ánimo, que te encoraja a continuar luchando por tus sueños y te hace leer un poco más; o puede ser también que te haya despertado un sentimiento de frustración ligado al hecho de haber soñado en el pasado y hoy, vivir una realidad totalmente inversa a lo que deseaste. Pido permiso para entrar en tu corazón, como sea que esté, e invitarte a hablar sobre el asunto con calma y sinceridad.

Una taza de té, una tarde con vista a un lago al atardecer, sería el escenario que escogería para compartir contigo. Pero hagamos un buen uso de lo que tenemos, el corazón tiene el poder de llevarnos más allá. Entonces respira profundo, imagina con calma el atardecer y permite que la suave brisa de la primavera te ayude a pensar en tus sueños.

sueños

Tal vez, necesites hacer un pequeño viaje antes de comenzar nuestra conversación. Entonces ¡corage! Anda hasta tu baúl de recuerdos, ábrelo con cuidado y recoge de ahí tus sueños de niño, toma también los sueños de tu adolescencia, de tu juventud y todos los otros que encuentres. Trae todo con cuidado y comienza a rever uno por uno antes de hablar cualquier cosa. Verás que algunos ya no tienen sentido, pues estaban ligados a las fantasías propias de la edad, mientras que otros continúan teniendo todo el sentido, a pesar de que estén decolorados por el tiempo y arrugados por tantos acontecimientos. Entonces sopla sobre ellos con fuerza y saca el polvo que los intenta tapar. Toma tus sueños de nuevo pues son tuyos y eso los hace preciosos, exclusivos, especiales. Nada ni nadie en este mundo tiene más poder sobre ellos que tú mismo. Por lo tanto, tómalos con firmeza y no le des a nadie el derecho de destruirlos.

He escuchado muchos relatos de personas que dejaron de soñar.
Las razones son diferentes pero el resultado lamentablemente es el mismo.
La falta de esperanza, el desánimo y vivir por vivir ha inquietado mi corazón porque creo que vivir sin sentido, sin sueños, sin esperanza y alegría no es la voluntad de Dios para nadie. Cuando, por innumerables razones alguien deja de soñar es como si de cierta forma desistiese de vivir. Se vuelve insatisfecho con todo y con todos, no logra alegrarse con el éxito del otro, gasta energía buscando los defectos en todo, generalmente no encuentra gracia en casi nada en esta vida y está siempre refiriéndose al pasado o al futuro, sin vivir nunca el presente. ¿Conoces a alguien así? Ojalá no me digas: ¡Sí, a mí!

Pero si es tu caso, no te precupes, ¡Tines solución! es posible volver a soñar y a vivir plenamente con la ayuda del más grande Soñador que la humanidad ya conoció: Jesucristo. El pasó por este mundo distribuyendo sueños y contagiando multitudes. Yo soy parte de Su grupo, fui cautivada por su forma de soñar y desde entonces, intento seguir sus huellas. A veces caigo, pero El me levanta. Las veces que lo hago bien, él me aplaude. Las veces que me equivoco, me espera. Con su gracia retomo e intento seguir adelante. Además, es por eso que estoy invitándote a seguirlo.

Creo que Dios nos creó para vivir plenamente, por eso nos capacitó con la posibilidad de soñar. El sabe que mientras luchemos para conquistar nuestros ideales, experimentaremos una alegría anticipada que nos mueve, nos llena de esperanza, lo que es esencial para una vida plena.

Quien sueña logra ir más allá, ve en las adversidades la oportunidad para crecer y no se detiene frente a los desafíos. Cuando miramos la historia vemos que las grandes conquistas mundiales pasaron por el corazón de un soñador. Podemos recordar por ejemplo, Thomas Edison, considerado el inventor más fértil de todos los tiempos. El creó el fonógrafo, los focos eléctricos, el proyector de cine y perfeccionó el teléfono. Pero necesitó creer que todo eso era posible, aún cuando la mayoría de los mortales afirmaba que no funcionaria. Es gracias a su insistencia en soñar que hoy tenemos esas y otras preciosidades de la ciencia y de la técnica a nuestro favor. Y tu, has creído en tus sueños y luchado por ellos?

Hay una canción de Juninho Cassimiro que dice: “Todo lo que es tuyo está en el corazón de Dios. No dejes de soñar, basta creer”
Fui escuchando esa canción y comencé a garabatear este texto. Ojalá que de alguna forma, él te ayude a continuar creyendo en tus sueños. Sé que esperar no es fácil, también soy parte de ese grupo que espera el cumplimiento de las promesas de Dios, pero lo que no podemos jamás es dejar de soñar. Si mientras examinas el baúl de tus recuerdos, percibes que alguna cosa no resultó, comienza de nuevo, sin miedo.

Recuerda que nunca estás solo. Aquel que soñó contigo, aún antes de que existas, estará a tu lado dándote la fuerza necesaria para cada instante. Si me lo permites, termino nuestro encuentro de hoy con un consejo: con relación a tus sueños, ¡no te des por vencido!
Las promesas de Dios para tu vida han de cumplirse en Su tiempo y como sea mejor para ti. Para el Señor todo es posible, pídele que renueve tu esperanza y te ayude a dar los pasos en dirección de la victoria. ¡No dejes de soñar!

Dijanira Silva
Misionera de la Comunidad Canción Nueva, reside actualmente en la misión de Sao Paulo. Conductora de la Radio CN América (SP). E-mail: dijanira@geracaophn.com
fuente PORTAL CANCION NUEVA

MES DE MARÍA - Letanías parte XIV



Virgo fidelis
Virgen fiel.
María, siempre fiel a la ley del Señor, lo fue también a los designios de la providencia. Dios le hizo saber, de un momento a otro, por su esposo José, que había que huir con el niño Jesús a Egipto. María no busca en lo absoluto comprender la voluntad del Señor, y sin razonar sobre los obstáculos que parecen presentarse en un viaje tan penoso, largo y peligroso, María obedece, parte, y la orden de Dios le sirve de razón. Instruida por las profecías acerca de los tormentos que Jesucristo, su Hijo debía soportar, tenía el alma triste, pero la sumisión estaba de acuerdo con la voluntad de Dios Altísimo. ¡Fidelidad preciosa de María! ¡Quien podrá admirarte suficientemente, cuando la condujiste al pie de la cruz y a recibir los últimos suspiros de su Hijo!

Speculum justitiae
Espejo de justicia.
María es el espejo de las virtudes más perfectas, porque, destinada a la gloria de ser la  Madre de Dios, cuya dignidad supera incomparablemente todas las grandezas humanas, y que es la más alta a la que puede ser elevada una criatura, debió ser enriquecida con las virtudes que convenían a esta sublime elevación, y si según Tomás de Villanueva, san Juan, sólo por causa de su calidad de precursor del Mesías fue santificado en el seno de su madre e hizo cosas tan extraordinaria, que entre todos los hijos de las mujeres, según el testimonio del Salvador, no hubo nadie más grande que Juan Bautista.¡Qué decir de la santidad de aquella que concibió y llevó en seno al autor de todas, la virtud de la santidad misma, en fin, el Verbo Eterno que es Dios!

***

Un soldado, apellidado Beau-Séjour, rezaba todos los días siete Pater y siete Ave, en honor de las 7 alegrías y de los siete dolores de la Santísima Virgen. Nunca se olvido de satisfacer esta obligación, y si se acordaba, luego de haberse acostad, que no lo había hecho, se levantaba al instante y rezaba esta oración de rodillas. Un día de batalla, Beau Séjour se encontró en la primera línea de combate, en presencia del enemigo, esperando la señal de ataque, se acordó que no había dicho su oración acostumbrada; de inmediato comenzó a decirla haciendo la señal de la cruz. Sus compañeros, dándose cuenta, empezaron a burlarse y las burlas pasaron de boca en boca, pero Beau-Séjour, sin inquietarse, continuaba su oración. Una vez terminada ésta, los enemigos hicieron la primera descarga; y Beau Sejour, sin haber recibido no un solo disparo, quedó solo en la línea. Vio muertos, a sus lados, a todos aquellos que antes de reían de él y se burlaban de su devoción. No pudo dejar, estremecerse ante tal vista y, de reconocer  la mano de la poderosa Protectora que lo había. El resto de la batalla y aun de la campaña, que mató mucha gente, no recibió ni una sola herida. Habiendo recibido finalmente su baja, volvió a su casa y publicó por todos lados las alabanza de María, de quien se reconocía deudor de vida y salud (Récits d’histoires).

Seamos fieles a nuestros ejercicios de piedad hacia María y nos será fiel a la hora del peligro.

Traducido del francés por José Gálvez Krüger para ACI Prensa

lunes, 24 de noviembre de 2014


PREJUICIO: Una forma perezosa de conocer

Las personas son como los diamantes

El prejuicio es una forma fácil de formar una opinión. No requiere de esfuerzo, no requiere de investigación, empeño, ya que se trata de una primera visión que tenemos acerca de una determinada realidad.



Es obvio, pero es bueno decir, que la visión preconcebida, es aquella que resolvió quedarse en el prejuicio, es decir, lo que viene antes de la verdad. Un concepto es siempre fruto de una elaboración más trabajada de la vida, el prejuicio no. El prejuicio es una fase primaria del concepto. Es por eso que quien se inclina hacia el prejuicio tiende a quedarse en la inmadurez durante toda la vida.

Nos pasó lo mismo cuando entramos en el preescolar. Imagínate si no hubiéramos aceptado el desafío de pasar a la educación primaria, con sus dificultades y diferencias del “pre”.
Solamente el paso en dirección a lo nuevo nos garantiza la felicidad de las sorpresas. La vida es siempre así. Lo que ahora es alimento, con el tiempo, deja de sustentarnos. Es porque estamos en un constante proceso de superación humana, y lo que nos mueve, es el deseo de ir más allá…

Es por eso que, me entusiasmo con la dimensión antropológica del cristianismo. Las palabras de Jesús nos animan para un constante perfeccionamiento de nuestra humanidad y para la constante superación de nuestros límites. Y entonces, pasamos a comprender que santificación es lo mismo que humanización. Sacar los excesos, tallar las aristas, superar las mezquindades, los modelos superficiales de análisis, los celos y los deseos desordenados, son formas concretas de santificar nuestra vida.

El prejuicio es también una forma de aprisionamientoMiramos al otro y lo definimos a partir de lo que creemos sobre él. Tenemos una serie de opiniones que resolvemos construir dentro de nosotros, que son frutos de una primera visión. Miramos y lo encuadramos al otro en nuestro prejuicio. Decidimos que el otro es así, aunque nunca nos hayamos aproximado a él para confirmar lo que creemos…

Encontramos y perdemos. Perdemos por desperdiciar la oportunidad de superar el conocimiento aparente, y así, quizás, dejamos de conquistar un gran amigo, un gran apoyo existencial. Creemos muchas cosas a su respecto. Y porque creemos tanto en nuestro juicio, resolvemos no buscar la verdad fundamental, y así dejamos de conquistar. Tal vez este sea uno de los grandes pecados de nuestro tiempo. El mundo es superficial en sus análisis. Basta flagrar una única actitud para que el mundo entregue su parecer prejuicioso y definitivo.

Jesús se oponía radicalmente a esta postura. Le gustaba ir más allá. Y alertaba a los discípulos para el constante cuidado. El cristianismo supera al judaísmo justamente en este punto. Jesús no aceptaba una religión que se detuviese en lo exterior, que dispensase fácilmente a las personas sólo por su apariencia o por su historia

La belleza de la vida consiste en mirar el mundo con los “ojos de tercer margen”, con los ojos de Jesús. Yo, no siempre lo consigo, pero no quiero perder de vista este esfuerzo. Yo todavía vivo el desconcierto de la opción de Jesús. Estoy indignado cuando veo la opción por Zaqueo en medio de tanta gente santa y de buena índole. Todavía me incomoda cuando Él dice que las prostitutas pueden precederme en la entrada del Reino.
Y entonces me veo, con mi manera rústica e infecunda de rozarme con las personas, de condenarlas con lo que yo pienso de ellas y de impedirles que me sorprendan con su belleza escondida.

Las personas son como los diamantes…
La vida es parecida con una búsqueda de diamante. Al diamante no se le ve en una primera mirada. Las cascarillas y diamantes se parecen. La única diferencia es que el diamante esconde el brillo bajo las cáscaras. Y es necesario lapidar. Las personas son como los diamantes. Corremos el riesgo de descartarlas por falta de disposición para verlas más allá de sus cáscaras.

Cuando mi prejuicio me impide ver el diamante, me convierto en cascarilla en el mundoEspero que hoy descubras diamantes por donde pases. Si descubres, serás entonces semejante a Jesús…

Padre Fábio de Melo
fuente PORTAL CANCIÓN NUEVA