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viernes, 20 de octubre de 2017

¿El amor tiene precio?

Decídete y no tengas miedo de pagar el precio del amor

¿El amor tiene precio? Seguramente sí. Creo que todo lo que es precioso en nuestra vida es porque cuesta sacrificio para nosotros o para otros que lo adquieren en nuestro favor. Saber dar el debido valor a todo lo que tenemos, sin embargo, es el desafió nuestro de cada día.

¡Creo que el amor tiene su precio y, además, cuesta muy caro! Vamos a dar cuenta de eso en los numerosos descubrimientos que él nos lleva a hacer cuando tenemos coraje de lanzarnos en la linda y desafiante aventura de amar y ser amados



El Padre Kentenich, en el libro “Santidad de todos los días”, asegura que el verdadero amor es como el sol ardiente, porque despierta y hace germinar todas las semillas ocultas en el hombre. Dice también que muchas personas no se desarrollan ni moral ni espiritualmente, porque en vano esperan, nostálgicos, un simple gesto de amor. Y existen otras que traen en si la inclinación al heroísmo y podrían elevarse como águilas hasta el sol, además, permanecen en planos inferiores, porque no fueron amados ni amaran.

Teniendo en consideración la importancia fundamental de este don en nuestra vida, observo que aún se habla poco sobre él. Es verdad que vemos la palabra amor estampada por todos lados y escuchamos a muchos pronunciar, pero a veces sostengo que la mayoría desconoce ese sentimiento. Lo usan como una expresión bonita, romántica o algo así, pero hicieron la experiencia del amor en sus vidas y sufren por eso.

Amor, vocación primera del hombre

Yo deseo exaltar el amor como vocación primera del hombre. Fuimos creados por el amor y para el amor y este es el sentido real de nuestra existencia.

“Como el cuerpo fue creado para el alma, así el alma fue hecha para el amor”, dice San Francisco de Sales. Y Dios, que creó el hombre, por lo tanto, el cuerpo y el alma, por amor y con amor, también espera de nosotros, por lo menos, la disposición para amar. Conscientes o no, tenemos sed del amor puro y verdadero y queremos amar en la medida correcta, pero es difícil encontrar buenas referencias.

Jesucristo, el Maestro del Amor, por su vez, nos muestra la dirección cuando dice al escriba: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Seguramente, es esta la mejor referencia de amor. Además, como no puedo dar lo que no tengo, para amar mi próximo debo tener también un sano amor proprio, ¿Estás de acuerdo?

Podemos comenzar por una análisis: ¿Será que me amo y me acepto como soy?  ¿Que tipo de amor ofrezco a las personas que se relacionan conmigo? ¿Ya he experimentado el amor en mí vida o lo he buscado sin jamas encontrarlo?

Amar es una decisión

he descubierto muchas bellas flores en el jardín de mí corazón desde que decidí amar y ser amada. Y que las semillas de todo lo que es bueno, noble y bello germina cuando calienta el sol del amor y nos hacen florescer, convirtiendo este mundo en algo mejor. Amar es un desafío constante, es verdad; pero también es una motivación constante, porque nos remite a lo que somos en la esencia, y desde ahí encontramos a Dios, que nos plenifica y nos sana.

¿Tu también quieres hacer esta experiencia? Para comenzar, recuerda que el amor que sana y transforma al que ama es el amor que damos, no lo que esperamos recibir. Entonces, comienza ahora mismo a amar y sentirás los efectos. Otro consejo importante en este arte es que amar es más que sentimiento, es una decisión. Por lo tanto, decídete y no tengas miedo de pagar el precio del amor. ¡Él es fuerte como la muerte e incluso nos hace morir…¡Porque el amor también es donación! Y es siempre vencedor y nos resucita para vivir libres volando alto como águilas y alcanzando el heroísmo al cual Dios nos llama.

Dijanira Silva
Misionera de la Comunidad Canción Nueva, actualmente reside en la misión de San Pablo
Fuente Portal Canción Nueva en español

sábado, 14 de octubre de 2017

La fuerza de una gentileza

La falta de gentileza daña nuestra sensibilidad


En un mundo donde se pone en evidencia lo que no es bueno, ser gentil puede parecer debilidad, pero, en realidad, es lo contrario. ¿Quien nunca cambio de idea después de un sonriso verdadero, un apretón de mano o incluso una palabra animadora? Actitudes de cariño, respeto y atención hacen toda diferencia donde quiere que esté y tiene fuerza para abrir puertas y llevarnos a grandes realizaciones. Es que el corazón humano, creado para amar y ser amado, tiene sed de ternura; y cuando la encuentra, es guiado por ella. Ya la aspereza, es exactamente nuestros anhelos, por eso no hiere tanto cuando recibimos.

Dicen que la falta de gentileza daña nuestra sensibilidad, tanto cuanto una helada cayendo sobre las flores. Retarda el crecimiento de todo lo que es amable y nos impide de florecer con la belleza y la simplicidad que traemos en el alma. Por otro lado, la gentileza es comparada a un verano maravilloso, cuyo calor estimula e influencia el crecimiento de las bellas virtudes que somos capaces de externa. La gentileza es resultado de un corazón fuerte, sanado y unido a Dios por la fuerza de tu amor original, y jamás puede ser confundida con la debilidad, porque esta hace ruido e intenta impresionar; ya la gentileza es discreta y hace cuestión de no aparecer.

Conozca nuestra página de ‘Liturgia cotidiana’ => liturgia.cancaonova.com

Furia y fuerza

Existe una fábula atribuida a Esopo, que ilustra bien este contraste:

“Cuenta que sol y viento discutían sobre cual de los dos era más fuerte.

Entonces, el viento dijo:

– Probé que soy el más fuerte.

¿Ves aquella que viene caminando con un pañuelo azul en el cuello?

Apuesto como como puedo hacer con que ella quite el pañuelo más deprisa que tú.

El sol aceptó la apuesta y recogió detrás de una nube.

El viento comenzó a soplar hasta casi convertirse un huracán, pero, cuanto más él soplaba con fuerza, pero la mujer sostenía el pañuelo junto del cuello.

Finalmente, el viento se calmó y desistió de soplar.

Entonces, el sol salio detrás de la nube y sonrió amablemente para la mujer.

Con este gesto, ella, inmediatamente, frotó y quitó el pañuelo del cuello,

respirando aliviada.

El sol dijo, entonces, al viento:

– Recuerda eso, mi amigo: La gentileza y la bondad son siempre más fuerte que la furia y la fuerza”.

Gentileza y tiempo

Talvez, sea por eso que las personas que actúan con gentileza, respeto y consideración son siempre tan admiradas y, dependiendo del caso, incluso temidas. San Francisco de Sales, grande doctor de la Iglesia, una vez escribió: “Cuando encontró dificultades y contradicciones, no las intente derribar con su fuerza; acepta con gentileza y tiempo”. Y él continúa explicando que, así, se alcanzará la victoria. Por eso, muchas veces, por detrás de una palabra grosera o incluso un gesto humillante, esta un corazón herido, pidiendo para ser amado; y la gentileza, expresa con sinceridad, puede ser el canal para ocurrir la sanación.

Delante de esta fábula, me recuerdo también de la pasaje de I Reyes 19,11-12, que narra la historia del profeta Elias, en el monte Horeb, deseoso d encontrar a Dios. “Un gran y fuerte viento rompió los montes y despedazo rocas, pero el Señor no estaba en el viento. Después de la tempestad, vino un huracán con resultados atormentados, pero el Señor no estaba en el terremoto. Entonces, un fuego, pero el Señor no se encuentra en el fuego. Después del fuego, se escuchó un dulce susurro en el ar, una voz amable y llena de amabilidad, y allí estaba Dios”. Un Dios gentil y amoroso que, mismo teniendo poder para crear el universo y mantener el mundo, eligió revelar con gentileza y amor.

¡Vamos estar atentos a las oportunidades que Él nos da, siendo canales de la ternura en este mundo tan sediento de amor!

Dijanira Silva
Misionera de la Comunidad Canción Nueva, actualmente reside en la misión de San Pablo.
Fuente Portal Canción Nueva en español

lunes, 18 de septiembre de 2017

Defiéndenos en el combate en la familia

Dios nos defiende en el combate contra las cosas que acechan nuestra familia.














los 150 Salmos son divididos en diversos tipos. Existen los salmos de alabanza, los de acción de gracias, los penitenciales y existen también los cánticos de Sión. Estos últimos, en especial, tienen una característica muy relevante: exaltan la santidad y la majestad de Dios.

El Salmo número 68 es uno de esos salmos, pues fue compuesto en un contexto de felicidad. El salmista es el Rey David que traía el Arca de la Alianza a Jerusalén, el danzaba y cantaba de alegría delante de Dios. David, en ese momento, tuvo tres comprensiones importantes: el demonio no permanece donde Dios manifiesta Su Gloria; donde El se manifiesta acontece, surge la alegría; y el Señor es Padre de los huérfanos y defensor de la viudas.

David estaba impactado por la comprensión de la soberanía de Dios, de que no hay enemigo, demonio o dificultad que consiga oponerse a la manifestación de la gloria y la autoridad del Señor. Cuando Dios se revela, el demonio huye y las adversidades de la vida no son nada delante de la Gloria del Señor.
Donde Dios está la alegría es inevitable! El Señor es la propia alegría, y aquellos que están en la presencia de Él son contagiados por ella. La gloria de él nos renueva, nos da la capacidad de sonreir aún delante de las dificultades. Quien entrega su vida a Dios puede llorar, pero la alegría se renueva, pues Él es la fuente de la verdadera alegría.

Los huérfanos eran personas desamparadas y, cuando miramos las escrituras, notamos que los huérfanos y las viudas estaban entre esas personas más necesitadas de la sociedad, sin nadie que los mirase. Dios, mientras tanto, siempre tiene un mirar especial para aquellos que necesitan de Su providencia, de Su gracia! El es justo y ama a los desamparados.

Nuestra casa, nuestra familia debe ser un lugar de adoración a Dios, donde El puede manifestarse, donde podamos vivenciar Su alegría y la providencia!

Campamento "¡¿Quién como Dios?!
Canción Nueva - Setiembre 2017

lunes, 15 de mayo de 2017

¿Cuales son los efectos y los beneficios de la adoración?



Estar en adoración, ante del Santísimo Sacramento, es una oportunidad espiritual que cambia nuestra vida y nuestro corazón.

En una entrevista concedida por el padre Antonio Spadaro, SJ, el Papa Francisco expresó sobre sus momentos de adoración al Santísimo Sacramento: “Lo que verdaderamente prefiero es la adoración vespertina, aún cuando me distraigo y pienso en otra cosa o incluso cuando duermo rezando. Así, a la tarde, entre las siete y las ocho horas, estoy delante del Santísimo durante una hora”. Estar delante del Santísimo para el Papa Francisco es importante dentro de sus momentos diarios de oración. ¿Y para nosotros? ¿Cómo vivimos los momentos de adoración en nuestra vida? ¿Cuáles son los efectos y beneficios que ella tiene para nuestra vida?

Estar delante de Jesús, presente en el Santísimo Sacramento del Altar, es una gracia, un momento profundo de encuentro e intimidad con el propio Dios. En su infinito amor por todos nosotros, Cristo continúa presente en la Eucaristía, actualizando en nuestra vida Su misterio de amor, donación y entrega.

Estar en adoración delante del Santísimo Sacramento es una oportunidad espiritual para modificar nuestra vida y nuestro corazón. Estos momentos deben ser vividos con intensidad y profundidad. El silencio ayuda. Que podamos callar las voces internas para escuchar la voz divina. En el silencio, Cristo nos habla al corazón. Es necesario silenciar para escucharlo. En el ruido y en la agitación, se convierte fundamental el ejercicio de callar para poder escuchar la voz del Señor. Aprender a cultivar momentos de silencio es un desafío para nuestro tiempo, en el cual vivimos interconectados 24 horas por día.

El primer efecto y beneficio de la adoración es el silencio que comenzó a cultivar en nuestra vida. En la sencillez de la Eucaristía, el propio Cristo nos enseña a silenciar para que Su presencia sea completa en nosotros. Silenciar ante el Misterio Eucarístico para silenciar también ante de los misterios de la vida. Silenciar el corazón para silenciar nuestra propia agitación. Silenciar para escuchar con más profundidad la voz de Aquel que nos habla al corazón.

En la adoración, entramos en profundo contacto con el amor de Cristo por cada uno de nosotros. Este mismo amor que contemplamos somos invitados a llevar a nuestros hermanos y hermanas. Nuestros momentos de adoración están profundamente arraigados en lo cotidiano de nuestra vida. Ante del Señor, llevamos aquello que somos: nuestras fragilidades y potenciales, nuestros dolores y alegrías, nuestros pecados y nuestra santidad. No nos despedimos de lo que somos para estar ante el Señor, sino que nos presentamos en la condición que nos encontramos para salir transformados de ese encuentro de amor y paz.

¡Transformados para transformar! ¡Amados para amar! ¡He aquí el mayor efecto y beneficio de la adoración en nuestra vida! Una vez iluminados por Cristo, somos llamados a ser, en el mundo, una señal de esa misma luz. Iluminamos tantas situaciones de tinieblas presentes en la vida, en la familia, en la sociedad, en el trabajo, en la comunidad… Nuestra adoración no debe ser egoísta, sino hecha de momentos de profunda comunión con todos nuestros hermanos y hermanas en Cristo Jesús.

En la escuela de Adoración, aprendemos a cultivar una vida interior que germina del misterio de amor de un Dios que viene a nuestro encuentro para hacernos personas nuevas para un mundo nuevo.

Padre Flavio Sobreiro con licenciatura en Filosofia pela PUCCAMP. Teologo por la Facultad Catolica de Pouso Alegre – MG.
www.padreflaviosobreiro.com // www.facebook.com/oficialpadreflavio

martes, 9 de mayo de 2017

La confianza fortalece nuestra vida

La confianza en Dios nos da fuerza para vivir


“En todo una mirada de esperanza”. Hoy el mundo está sediento de paz y confianza, las personas viven espantadas por la violencia, por la falta de confianza y sin esperanza en un mundo mejor.

La Palabra de Dios nos conforta y nos da valentía para enfrentar las adversidades cuando, en el Salmo 125, dice: “Los que confían en el Señor son como el monte de Sión, eternamente firme”.

La confianza en Dios puede cambiar la manera en que enfrentamos las situaciones. Muchas veces, las situaciones no cambian, pero nuestra mirada se llena de esperanza.

La confianza en Dios nos da la fuerza para vivir. Reza con el Salmo 125 y pide al Señor una fe inconmovible, capaz de confiar todas las situaciones a Dios.

Tu hermano,
Wellington Jardim (Eto)
Cofundador de la Comunidad Canção Nova y administrador de la FJPII.
publicado por Canción Nueva en español.

viernes, 5 de mayo de 2017

Una buena semilla: LA ALEGRÍA

No podemos perder la ALEGRÍA que es fruto del Espíritu Santo!


Dios espera de cada uno de nosotros, frutos de una verdadera conversión. Un luchador necesita producir muchos frutos, incluso en medio de la batalla. Durante el día a día, el Señor quiere encontrar el fruto de la alegría, sentimiento que viene cuando nos entregamos a Él.

Jesús sembró en nosotros las semillas del Reino de Dios: una de ellas es la alegría. Él regó con Su sangre y permitió que crezca dentro de nosotros. Ahora es el momento de Jesús recoger los frutos.

Él regresara eso, y es justo que encuentre frutos en nosotros. No podemos perder coraje, la fe y el amor, tampoco la alegría, fruto del Espíritu Santo. Además, por desgracia, muchas veces, nos dejamos llevar por las molestias del día a día y acabamos presentando al Señor los frutos que Él tiene el derecho de encontrar en nosotros.

Tu hermano,
Monseñor Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva
publicado por Portal Canción Nueva en español - Mayo de 2017

SUPERANDO EL NERVIOSISMO

Aprendamos con Cristo cómo enfrentar y superar nuestro nerviosismo causado por las preocupaciones

Nuestro nerviosismo nace de nuestros pensamientos y sentimientos, y en la Palabra de Dios hay una orden que nos fue dada y que nos dice que no andemos ansiosos. En algunas traducciones, se usa la palabra “preocupación” o “nerviosismo”. ¡Somos nerviosos por nuestras preocupaciones y por nuestra ansiedad!

La preocupación está en nuestra cabeza, pero cuando hablamos de ansiedad, parece que remite al corazón, a nuestros sentimientos. Cuando tenemos malas sensaciones que nos angustian, nos ponemos nerviosos. Si queremos enfrentar y vencer espiritualmente esos sentimientos y pensamientos, que nos inquietan y no nos dejan, necesitamos tener los pensamientos y sentimientos de Cristo.

En Juan 1,43-51, Jesús nos muestra lo que hacía para neutralizar y enfrentar esas turbaciones. Ante la postura de Natanael, Jesús le responde con un elogio que lo desarma totalmente. No desarmamos a las personas devolviéndoles el mal, sino respondiéndoles con el bien. ¡Solamente una persona liberada y llena del Espíritu Santo lograr pagar el mal con el bien!

Si queremos tener paz, necesitamos sembrar paz; si queremos neutralizar lo negativo y el negativismo, como lo hace Jesús, necesitamos aprender con Él. No se apaga el fuego con gasolina.

Las personas nos juzgan con mucha facilidad, no se preocupan con las cosas que vivimos y sufrimos. La gente solo critica nuestras acciones sin entender por qué nos volvimos así. Si no nos entienden, no nos debe lastimar los comentarios de personas que no nos conocen. Quien tiene a Dios no se detiene en el comentario de otras personas.

Marcio Mendes
Misionero de la Comunidad Canción Nueva
Prédica durante los Jueves de Adoración Eucarística
foto: Portal Canción Nueva
publicado por Canción Nueva - Mayo 2017

lunes, 1 de mayo de 2017

EXPERIMENTAR LA SABIDURÍA


En los tiempos en que vivimos, el Padre quiere tres cosas:
  • Que experimentemos y usemos el poder de Dios;
  • Que experimentemos y usemos la sabiduría de Dios;
  • Que experimentemos y usemos el Amor que viene de Dios, amor que está en nosotros, que nos fue dado.
Las tres cosas en conjunto: el poder, la sabiduría y el amor. La renovación se hará justamente por medio de esas tres realidades: el poder, la sabiduría y el amor que viene de Dios. El Señor quiere, también, que así como hacemos la experiencia del poder de Dios, experimentemos, tengamos y usemos la sabiduría de él en nuestra vida.

Mons. Jonas Abib
La sabiduría está en el aire
Editora Canção Nova.

La oración y la alabanza a Dios derriban las cadenas que nos amarran.

“Cree en el Señor Jesús y te salvarás,
tú y toda tu familia” (He 16,31).

Vamos a reflexionar hoy sobre la Primera Lectura de los Hechos de los Apóstoles, que muestra a Pablo y a Silas en la Comunidad de los Filipenses, donde ellos son detenidos después de haber sido golpeados y presos por predicar y anunciar el nombre del Señor.


En la cárcel, un carcelero queda responsable de mantener a los apóstoles para que sean realmente bien vigilados, pero el comportamiento de Pablo y Silas es sorprendente, porque, aún en medio de las aflicciones, las tribulaciones y las persecuciones; aún en la cárcel, a la media noche, de pie ellos rezan y cantan himnos a Dios. Todos escuchaban la alegría, la audacia, pero sobre todo este espíritu evangélico que cuida del corazón de estos apóstoles. Y, de repente, un gran terremoto estremeció aquella cárcel sacudiendo hasta las bases, de modo que las puertas se abren, las cadenas se aflojan y el carcelero mira para aquella situación en pánico, desesperado, pensando en matarse frente a tal incidente.

Pero, Pablo y Silas no lo permiten, es entonces que el carcelero pide: “¿Qué debo entonces hacer para poder ser salvo?”. Y los apóstoles le dijeron: “Cree en el Señor Jesús y te salvarás, tú y toda tu familia”.

Ya saben, mis hermanos, la primera cosa es justamente esto: en medio de las tribulaciones y en las prisiones de la vida y del mundo, en medio de todos los tormentos, nosotros no podemos dejar de lado la alabanza y la acción de gracias; no podemos dejar de rezar y tampoco de cantar himnos al Señor Nuestro Dios. Vamos a romper las cadenas que nos aprisionan, vamos a acabar con las cadenas que nos atan, si nos apoderamos de la oración y de la alabanza a nuestro Dios!

Sí, porque, a menudo, nosotros nos sentimos presos por dentro, sentimos algo aprisionando nuestra alma, nuestro corazón y nuestro espíritu; nosotros sentimos que el desánimo muchas veces se apodera de nosotros y el remedio está en la alabanza, en la acción de gracias y en el reconocimiento de la presencia amorosa de Dios entre nosotros.

Lo que se convirtió a aquel carcelero no fue el hecho de que hubo un terremoto, sino el testimonio, la experiencia alegre y la alabanza que los apóstoles testimoniaron en la cadena.

No importa en que situación te encuentres, no importa si estas aprisionado por las tribulaciones, por las dificultades o por los sufrimientos, lo importante es que des el testimonio por la oración, por la alabanza y por la acción de gracias que Jesús está vivo y está entre nosotros!De esta forma, nosotros, además de derribar las cadenas que nos aprisionan, nosotros llevaremos a muchos a creer en en nombre del Señor, no por nuestras palabras, sino por la vida misma que da testimonio de lo que creemos.

Fuente: Canção Nova

¿Cristiano de quejas o de alabanzas?


Mirando el cristianismo, en los inicios de la Iglesia, lo que percibimos es la alegría de los cristianos, el amor que fluía entre ellos, al punto de encantar inclusive a los paganos e incomodar a los judíos. Era una Iglesia movida por la alabanza, por la gratitud, por la exaltación del nombre de aquel que no estaba muerto, sino resucitado de entre los muertos: JESÚS.

Muchos se acercan al cristianismo por ese amor y esa alegría que rebosan Era la marca de los cristianos y, claro, debe continuar siendo así. Tenemos un Dios vivo que camina con nosotros y que prometió permanecer con nosotros todos los días, hasta el fin de los tiempos.

Lo que solemos ver hoy contradice lo que se testimonió en el inicio del cristianismo y que nos acompañó hasta ahora. Muchos cristianos han sido anti testimonio para los demás cristianos e inclusive para aquellos que no lo son. Vemos, hoy día, mucha división, mucho desamor, mucha provocación y muchos cristianos tristes, malhumorados, rencorosos. Muchos parecen infelices y eso no es lo que vivieron con Jesús.

La alabanza dejó de ser parte de la vivencia de muchos cristianos, la exultación y la alegría dejaron de hacer parte del día a día. Los cristinos dejaron de mirar al Señor, que nos dio la vida; y la victoria, para apegarse a los problemas. Dejaron de alimentarse de la certeza de la presencia del Resucitado, muchos hacen el camino del individualismo y de la soledad, ahondándose en sí mismos.

Cierta vez escuché la historia de un niño, que decía a su madre, que nunca quería comulgar, porque todas las veces que su mamá volvía a su banco, después de comulgar, volvía con una cara seria y fea. Y para quien entregó su vida en las manos del Señor, una cara fea no tiene sentido.

Quien entregó su vida a Cristo camina con los ojos en la fe y ve más allá de la enfermedad, de la pérdida de seres queridos, más allá de las dificultades financieras y problemas familiares y tiene la certeza que el Señor que está próximo genera alegría y gratitud en su corazón.

Pero, todos aquellos que ponen su confianza en si mismos, en los demás, en soluciones humanas y materiales tendrán siempre quejas, el llanto, la murmuración, y cuando el dolor llegue serán capaces de abandonar al Señor y seguir fácilmente las soluciones inmediatas.

La cruz es pasajera, pero nos garantiza la victoria sobre la muerte, pues después de la cruz viene la resurrección. Por eso, “alégrense siempre en el Señor “(Fl 4,4). Lee la carta de la alegría de San Pablo a los Filipenses y verás cómo es bueno y seguro abandonarse enteramente en las manos del Señor.

¡Que Dios te bendiga!
Tu hermano
Padre Roger Luis
Comunidad Canción Nueva

Oración: MARÍA CAMINA POR DELANTE

Pide la intercesión de la Virgen María por tus imposibles
María, camina por delante y ve abriendo caminos, puertas y portones, abriendo casas y corazones. Con la Madre yendo al frente, los hijos están protegidos y siguen tus pasos. Ella lleva a todos hijos bajo su protección.


María, ve adelante y resuelve aquello que somos incapaces de resolver. Madre, cuida de todo lo que no está a nuestro alcance. Tú tienes poderes para eso.

Ve Madre, ve calmando, serenando y amansando los corazones, ve acabando con el odio, los rencores, las heridas y maldiciones.

María, ve terminando con las dificultades, tristezas y tentaciones, ve sacando a tus hijos de las perdiciones. María, ve adelante y cuida de todos los detalles, cuida, ayuda y protege a todos tus hijos. María, Tú eres Madre y también portera. Ve abriendo los corazones de las personas y las puertas de los caminos. María, yo te pido, camina adelante y ve conduciendo, llevando, ayudando y sanando a los hijos que necesitan de Ti.

Nadie puede decir que fue decepcionado por Ti, después de haberte llamado o invocado. Solo Tú, con el poder de tu Hijo, puedes resolver las cosas difíciles e imposibles. Nuestra Señora, hago esta oración pidiendo tu protección, rezando un Padre Nuestro y tres Ave Marías.
Amén.

fuente: Portal Canción Nueva

¿Le has dedicado tiempo a Dios?

Cuando le dedicamos un tiempo a Dios, todo se vuelve más llevadero
Quiero compartir con ustedes algunos escritos que encontré de cuando hice un retiro en el mes de febrero de este año. Me movilizó tanto que, hasta hoy, sigo recogiendo frutos de ese momento.

Se trata de una exhortación de San Anselmo de Canterbury, conocido como San Anselmo de Aosta (1033-1109), monje benedictino, filósofo y doctor de la Iglesia.

“Ánimo, mísero mortal, huye por un corto período de tus ocupaciones, deja un poco tus pensamientos ruidosos. Aparta en ese momento los graves problemas y deja de lado tus extenuantes actividades. Espera un poco en Dios y descansa en Él. Entra en lo más íntimo de tu alma, excluye todo, excepto a Dios y lo que te ayuda a buscarlos y, cerrada la puerta, dile a Dios: busco tu rostro. Yo busco tu rostro Señor”.

¡Hice la experiencia de despojarme de todo! Destiné un tiempo para Dios, algo que no lograba hacer debido a las innumerables ocupaciones del día a día, me limité a lo esencial, a lo que necesitaba en aquel momento: Dios.

De ahí en adelante, percibo un gran cambio en mi vida e intimidad con Dios. Encontré un equilibrio para mis actividades, siempre colocando a Dios entre mis tareas misioneras y personales.

¡Deseo exactamente eso para ti! Deja tus pensamientos ruidosos y descansa en el Señor. Haz esa experiencia. Estamos viviendo en un mundo muy alterado, donde las relaciones están desgastadas y superficiales. Pero, si te despojas de todo y buscas el rostro de Dios, tu alma va a estar en paz.

Te escribo a ti, que eres parte de la familia Canción Nueva, para agradecerte una vez más toda la ayuda que nos has dado. Muchas gracias por toda colaboración. Ycontinúo pidiendo y contando con tu ayuda. Estamos finalizando la iluminación definitiva del Santuario Padre de la Misericordia. Cuento con tus oraciones.

¡Dios te bendiga!
Tu hermano,
Wellington Jardim (Eto)
Cofundador de la Comunidad Canción Nueva y administrador de la Fundación Juan Pablo II
Foto: portal Canción Nueva