sábado, 15 de agosto de 2026

EL ESPÍRITU SANTO COMO NUESTRO DÍNAMO INTERNO

¿Te sientes sin energía para la batalla?
Monseñor Jonas Abib nos recuerda que la palabra «fuerza» en griego es dynamis, de donde viene «dínamo» y «dinamita».

El Espíritu Santo está en cada uno de nosotros como un generador constante; no recibimos solo un impulso pasajero, sino al Generador mismo de la energía divina.
Dom Rafael Cifuentes aporta una visión profunda al respecto: esta fortaleza se perfecciona en el «alto horno de la decepción y el fracaso».

En ese fuego purificador, el Espíritu quema la escoria de nuestro egoísmo para que emerjamos como «acero templado»: fuertes pero flexibles ante los embates de la vida.

Si hoy nos sentimos en el «punto cero» de nuestras fuerzas, debemos recordar que es allí donde el Espíritu comienza su obra maestra, transformando nuestros pedazos en los de guerreros robustecidos.

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