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domingo, 4 de noviembre de 2018

MI AMIGO, EL TIEMPO

MI AMIGO, EL TIEMPO
Ya intenté para el tiempo y también ya intenté hacerlo avanzar más rápido. Pero hoy, el tiempo y yo, somos amigos.
Siempre discutí con el tiempo, aunque él no pelease conmigo y siguiese siempre su curso, mientras yo me adelantaba o quedaba por detrás.

Cuando era pequeño, encontraba que el tiempo tardaba en pasar: en enero, yo ya contaba los días que faltaban para llegar a diciembre o para tener nuevamente vacaciones. El tiempo pasó y me volví adulto por demás de rápido. Ahora miro para atrás y veo que mi infancia se fue, no vuelve, y que muchas veces no supe lidiar con el tiempo que estaba pasando.

Me quedaba ansioso, angustiado, porque muchas cosas que desea hacer me parecía que llegarían en una eternidad. Algunas veces intenté adelantar el tiempo y viví algunas realidades antes de la hora. Fui precipitado, erré, perdí el tiempo y no aproveché muchas ocasiones y oportunidades. Amigos se fueron, cosas lindas quedaron en la memoria y la salud muchas veces tocó a la puerta para recordarme ese tiempo que se fue y las cosas buenas que no aproveché debidamente.

Ahora decidí volverme amigo del tiempo, y el se hizo mi amigo. Quiero vivir intensamente cada día, cada momento y cada ocasión. No tengo más prisa, y quiero vivir un día a la vez. Cuando miro al pasado, agradezco por las lecciones vividas. Cuando miro el futuro le digo: “Tu hora va a llegar”. El tiempo que me debe acompañar es el ahora, el presente.

Cuando hice las pases con el tiempo, la serenidad se volvió una compañera que combate de frente la ansiedad que siempre toca mi puerta. Ahora mi opción es vivir el momento: cuando estoy jugando, reservo el tiempo exclusivamente para jugar; cuando estoy leyendo, me dedico a absorber bien la literatura que tengo frente a mis ojos; cuando estoy conversando, deseo estar enteramente vuelto a la conversación. Y así procuro vivir, de forma más intensa, el tiempo que se llama hoy. Percibo que este no es un ejercicio fácil y no siempre consigo dedicarme a él de la mejor forma, pero sé que mi relación con el tiempo solo será, de hecho, amigable si sé respetar el momento de vivir cada cosa.

Con el pasar del tiempo, los dolores se alivian, las heridas cicatrizan, las alegrías se prolongan. Las pasiones ilusorias se diluyen, el perdón se vuelve remedio, la madurez toca la puerta. Lo que no vale la pena queda en el pasado, mientras lo que es verdadero permanece.

Mi amigo el tiempo, de una forma bien amigable, siempre me llama la atención y me recuerda que, para aprovecharlo mejor, es necesario haberse organizado y priorizar cosas. Le pedí que me diese un tiempo, pues quiero dedicarme a organizarme mejor y a priorizar lo que merece ser priorizado.

El tiempo es compañero de la prudencia y de la determinación, por eso el también me recuerda que hacer las cosas correctas en la hora equivocada puede ser tan perjudicial como hacer lo errado. Si dejo para mañana lo que debería haber sido resuelto ayer, podré constatar que es demasiado tarde para hacer algo. Y si no espero el momento correcto para hacer las cosas que están reservadas para el futuro, puedo acabar anticipando los acontecimientos para los cuales todavía no estoy preparado.

Admito que todavía no se lidiar con el tiempo, no sé como el precisa ser encarado. Pero volverme su amigo fue una importante decisión que volvió la vida más intensa y menos precipitada.
Dedicí hacerme amigo del tiempo y él se hizo mi amigo; Quiero vivir intensamente cada día, en cada momento, en cada ocasión.
P. Roger Araujo
Repensando la vida. Reflexiones simples como simple debe ser la vida.
Pag. 59 - Editora Canção Nova

jueves, 1 de noviembre de 2018

SOÑANDO CON LOS PIES EN EL SUELO

SOÑANDO CON LOS PIES EN EL SUELO

Es muy importante tener sueños, metas y objetivos en la vida, pero no transformes todo eso en una fuga de la realidad.

Este consejo: “no desistas de tus sueños” puede ser un gran engaño o una ilusión, si no fuera vivido con objetividad y con la determinación necesaria para alcanzar la meta deseada. No basta soñar; es necesario tener sueños posibles de realizar. De lo contrario, la vida pasará, y vos apenas habrás soñado. Cuando te despertás, te das cuenta de que el sueño se volvió una inmensa pesadilla.

Los sueños son como resortes que impulsan la existencia humana. Por lo tanto, mejor que soñar es vivir: vivir despierto, con los pies en el suelo, construyendo día tras día tu historia.

Procura tener metas, planes, y sobre todo, determinación. Sé determinado en las pequeñas cosas, haz una cosa a la vez y nunca desistas, aún delante de los obstáculos y de las dificultades. Aprovéchalos, además, para repensar, rever, para ajustar los pasos y corregir los errores, y no lleves una vida desenfrenada, sin meta ni dirección.

La victoria en la vida no consiste en conseguir un diploma, casarse o ganar mucho dinero. Al final, lo que más existe en el mundo son casados queriendo divorciarse, graduados sin rumbo y afortunados infelices. Mas allá de todo, lo que tenemos hoy, mañana podemos no tenerlo, mientras que lo que tú eres hoy, podrá ser siempre.

Busca siempre principios que marquen el norte en tu vida. Lucha por tu carácter y adquiere valores de honestidad, determinación y lucha. Al fin y al cabo, lo que queda de nosotros y que dejaremos para siempre en el mundo son los valores de honestidad y carácter que cultivamos.

Sueña despierto, con los pies en la tierra y construyendo día tras día tu historia.

P. Roger Araujo
Repensando la vida. Reflexiones simples como simple debe ser la vida.
Pag. 55 - Editora Canção Nova

miércoles, 31 de octubre de 2018

NECESITO DE TI PARA SER MEJOR

NECESITO DE TI PARA SER MEJOR
No quiero permanecer estacionado viendo la vida pasar. Quiero dar pasos para crecer en las virtudes, en la autoestima y los valores en los cuales creo.
Tengo la voluntad de ser mejor, de crecer y de acertar siempre más. Pero necesito de ayuda, de amistad y de compañía de quien me quiere bien y de quien desea mi éxito. Necesito la ayuda de quien me hace mejor y de quien me pone por encima. No preciso de aduladores y de falsos elogios.

No quiero permanecer estacionado viendo la vida pasar sin dar los pasos para crecer en las virtudes, en la autoestima y en los valores en los que creo. Creo en mi y sé que puedo ser mejor de lo que soy, pero no quiero ser mejor que nadie.

Existe en el mundo demasiada gente para despreciar, para criticar, para reír y burlarse de los defectos y de los fracasos de los otros. Existe en el mundo mucha gente pesimista, nociva, de la misma manera que hay muchas personas que no consiguen levantarse de donde están porque solo escuchan críticas y palabras de desánimo; que no consiguen ir adelante porque solo se rodean de personas que miran para atrás y perciben la vida con el lente del desaliento y del fracaso.

El primer paso para cambiar y tener éxito en los proyectos y planes, es rodearse de personas que tienen el mismo propósito. No seas desánimo en el caminar de nadie; ayuda a quien está caído a levantarse y estimula a quien se desanimó por motivo de algún fracaso a seguir adelante.
Muchas personas no van hacia adelante porque solo se rodean de personas que miran para atrás y perciben la vida con la lente del desaliento y del fracaso.
P. Roger Araujo
Repensando la vida. Reflexiones simples como simple debe ser la vida.
Pag. 49 - Editora Canção Nova

martes, 30 de octubre de 2018

SABOREANDO EL DULCE SABOR DE VIVIR

SABOREANDO EL DULCE SABOR DE VIVIR
Nada de desperdiciar el tiempo con lo que no conviene y no nos edifica. Usemos nuestro tiempo para hacer el bien y sembrar la esperanza.
Que no sea muy tarde para percibir cuánto tiempo perdemos en esta vida implicando a las personas sin necesidad y gastando nuestras energías en trivialidades. Muchas veces perdemos nuestro tiempo hablando sobre la vida ajena y dejamos de cuidar la nuestra. Desperdiciamos momentos preciosos alimentando intrigas, sembrado rivalidades y escuchando cosas inútiles que no edifican nuestro vivir. Desgastamos nuestra salud y nuestro pobre corazón con resentimientos estériles, heridas del pasado y sentimientos deplorables.






















Que el tiempo que nos resta por delante sea para saborear el dulce sabor de vivir. Para hablar de cosas buenas, útiles y agradables. Para sonreírnos a carcajadas de nuestros propios errores y boberías. Que aprovechemos nuestro tiempo para oír a quien necesita de un oído amigo para hablar de sus dolores y sufrimientos. Que apliquemos nuestras fuerzas en plantar semillas de bondad, de ternura y de gestos que parecen insignificantes, pero que están llenos de vida: la sonrisa cautivante, el abrazo repleto de puro afecto o el apretón caluroso de mano.

Que podamos encontrar tiempo para llamar a un viejo amigo que parece distante, pero del cual tenemos nostalgia, solo para decirle cuánto el nos hace falta. Que encontremos tiempo para una visita sin interés a personas que viven entre la soledad y la amargura y para las cuales nuestra presencia amorosa puede marcar la diferencia. Que podamos llorar, sonreír, jugar mucho, y por encima de todo, agradecer inmensamente a quien nos dio la oportunidad de vivir.

Una criatura que vive apenas algunos años saborea más la vida que aquella que vive hace un siglo, pero que solo mira la vida a través del prisma de la tristeza o del fracaso. La criatura, independientemente de la condición social, no materializa la maldad humana, cosa propia de los adultos, que algunas veces viven mas para el mal que para el mismo bien.

En fin, que nos quede tiempo para invertir en la generosidad, en la solidaridad, y no ahorremos energías para construir puentes de amor y de amistad entre las personas. Existen demasiados hombres y mujeres en el mundo construyendo muros, barreras y sembrando enemistades. ¡Que el tiempo que nos resta sea para hacer la diferencia!
Que los niños nos enseñen cuán bella es la vida y que no necesitemos llevar todo a los extremos del contra viento y marea.
P. Roger Araujo
Repensando la vida. Reflexiones simples como simple debe ser la vida.
Pag. 47 - Editora Canção Nova

lunes, 29 de octubre de 2018

FLECHAS A LO LARGO DEL CAMINO

FLECHAS A LO LARGO DEL CAMINO
Presta atención a las flechas que encuentras a lo largo del camino, ellas serán importantes para ayudarte a discernir la mejor dirección a seguir en la vida.
Conforme vivimos, descubrimos personas que son verdaderas flechas en nuestro caminar. Esas personas nos sirven de referencia y orientación cuando escogemos la dirección que tomaremos en la vida. Aprendemos con sus ejemplos, con la vida digna que llevan, con sus consejos y orientaciones o con su simple y fecunda presencia en nuestra vida.




















No podemos detenernos en las flechas porque ellas no son el camino, son referencias a lo largo del camino. Si te paras en la flecha, tu vida se estaciona. Pero si, por otro lado, quieres determinar la ruta que seguirás por tu propia cuenta, creándola en tu cabeza, podrás acabar perdido y herido a causa de elecciones erradas, como muchas personas por ahí. Esa es una elección que cada día debes hacer; yo por mi parte, prefiero continuar mirando las flechas y pidiendo ayuda, para no perderme a lo largo del camino.

En nuestra vida vamos a encontrar también flechas equivocadas que nos apartan del camino y de la meta a ser perseguida. No culpo a esas flechas. En verdad nosotros somos los culpables por gustar de caminos más fáciles y mas cortos. No estamos acostumbrados a evaluar el peligro y los riesgos que corremos al andar por cualquier sendero, y como encontramos que a muchos aventureros les va bien en la vida, independientemente de los métodos que usan, nos ilusionamos pensando que lo mejor es seguirlos.

A lo largo del camino, hay mas personas heridas y accidentadas de lo que imaginamos. No te ilusiones con quien “te encuentras”, con quien solo cuenta “ventajas” y lo que es peor, con quien solo habla de sus conquistas materiales. Sigue tu camino y tu ruta, pidiendo ayuda y auxilio siempre que precises, sin dejarte ilusionar por los atajos y por las facilidades con que te encuentras. Sabio es aquel que se desvía de las ilusiones de la vida por las cuales los necios se dejan engañar.
La ayuda, el consejo, las orientaciones y la presencia amiga de quien ya caminó más que nosotros por los caminos de la vida son fundamentales para no perdernos en el camino.
P. Roger Araujo
Repensando la vida. Reflexiones simples como simple debe ser la vida.
Pag. 45 - Editora Canção Nova

sábado, 27 de octubre de 2018

ELECCIONES CRITERIOSAS Y ESENCIALES

ELECCIONES CRITERIOSAS Y ESENCIALES
La prisa y la sed de novedades hacen de mi una persona ansiosa y precipitada. La serenidad, la intensidad y la aplicación traen mas calidad y sabor a mi vida.
Llega un momento en nuestra vida en que nos volvemos mas criteriosos en todo lo que hacemos y escogemos. Si pudiese, asistiría a todos los filmes que tengo deseos de ver. Leería todos los libros cuyos autores me gustan. Hablaría con todos mis amigos todos los días. Asumiría todos los compromisos a que soy llamado. Pero la madurez, cuando toca la puerta, nos enseña el camino de la prudencia y de la determinación, y aprendemos que no podemos hacer todas las cosas que soñamos o que tenemos deseos de hacer. Debemos hacer lo esencial para no ser superficiales, personas estresadas o desequilibradas en nuestras elecciones.

No lleno más mis estantes con películas. No compro más todos los libros que encuentro interesante. No acumulo más todas las ropas que me han regalado o compro.

No marco muchos compromisos. Procuro hacer una cosa a la vez y no escoger solo lo que es bueno, sino lo que es excelente y que tiene contenido. En vez de mirar superficialmente diez películas prefiero asistir al mismo filme muchas veces, para sacar de él lo mejor que puedo.

Mis pasos no se volverán mas lentos, sino más intensos. Algunas veces quise hacer muchas cosas a la vez y no hice con calidad ninguna de ellas. Yo corría, me fatigaba y me estresaba, y ahora estoy descubriendo que no necesito correr contra el tiempo, una vez que él pasa, no vuelve y no conseguimos alcanzarlo. La prisa y la sed de novedades hacen de mi una persona ansiosa y precipitada. La serenidad, la intensidad y la aplicación traen más calidad y sabor a mi vida.

No quiero muchas cosas de la vida. Pero lo poco que quiero, deseo que sea intenso y que tenga valor. Puedo no tener dinero para comprar cosas buenas y de calidad, pero puedo hacer elecciones de calidad para dar mas intensidad a mi vida.
La vida nos enseña que no podemos hacer todo lo que soñamos o que tenemos deseos. Debemos hacer lo esencial para no ser superficiales, estresados o desequilibrados en nuestras elecciones.
P. Roger Araujo
Repensando la vida. Reflexiones simples como simple debe ser la vida.
Pag. 41 - Editora Canção Nova

jueves, 25 de octubre de 2018

EL PROGRESO DE CADA DÍA

No permitas que las penas y las heridas asuman el comando de tu vida.
Avanza cada día para adquirir madurez. No dejes que los años corran y tu cabeza y tu corazón queden estacionados en el tiempo. Abraza las decepciones y las penas como oportunidades de revisión y superación de lo que ya pasó. No te quedes parado en los sufrimientos de ayer y no permitas que aquello que te hirió asuma el comando de tus afectos. 

Nadie puede hacer más mal a tu corazón que vos mismo. Los otros pueden decepcionarte o contrariar tus expectativas. Pero quien decide llevar el dolor adelante o superar las secuelas de las heridas causadas eres tú mismo. No existe superación sin decisión interior, así como no existe un nuevo camino si yo no decido andar por un nuevo camino.

Entonces soy yo quien decide cuidar de mi corazón, porque quiero vivir intensamente todos los días de mi vida. Por eso me esfuerzo para no vivir masticando los errores del pasado, las penas que me hirieron y los proyectos que no se concretizaron.

Prefiero vivir un día cada día, sabiendo que el hoy no necesita ser igual al ayer, ni el mañana igual a todos los otros días. Me permito llorar, permanecer molesto, resentido y hasta triste, porque soy un ser humano, no una máquina, pero todo eso solo por un momento.

Porque no quiero que los resentimientos sean los ingredientes que dan sabor a mi vida.

También me permito ser frágil, porque el orgullo me vuelve ciego. Quiero avanzar de tal manera que no quede parado en mis errores, ni me estacione en lo que ya hice. Recordando siempre, que no puedo sólo mirar hacia el frente y olvidarme de vivir el hoy. 
Decidí cuidar de mi corazón, por eso me esfuerzo por no vivir de las penas del pasado ni estacionado en mis errores y límites.
P. Roger Araujo
Repensando la vida. Reflexiones simples como simple debe ser la vida.
Pag. 39 - Editora Canção Nova

miércoles, 24 de octubre de 2018

LAS RUPTURAS, LOS ROMPIMIENTOS Y LOS REPAROS DE LA VIDA

LAS RUPTURAS, LOS ROMPIMIENTOS Y LOS REPAROS DE LA VIDA
Sólo rompemos con algo porque la forma como las cosas están siendo conducidas no son correctas, y nuestra estructura humana solo consigue relativizar las cosas hasta determinado punto. 
Decepciones y tristezas generan rupturas dentro de nosotros. Pequeños quebrantamientos son tratados con más facilidad: basta tiempo y voluntad de querer cicatrizar la herida, y el mal hecho será reparado. De acuerdo con el grado del error y la sensibilidad del corazón de cada persona, algunas penas pueden hasta ser perdonadas y fácilmente olvidadas.

Mientras tanto, cuando algo se rompe dentro de nosotros, es un error querer volver a lo que era antes o simplemente ignorar lo que aconteció. Solo rompemos con algo cuando la forma como las cosas están siendo conducidas no son correctas, y llegamos a nuestro límite. De hecho, aunque cada uno reaccione de una manera diferente a un acontecimiento, recuerda siempre que no podemos generalizar y esperar que todas las personas lidien de la misma manera con determinadas situaciones -la estructura humana solo consigue relativizar las cosas hasta determinado punto. Cuando tocamos ese punto, el rompimiento se vuelve una realidad.

Por otro lado, no podemos, con inmadurez, querer desistir de cualquier cosa por causa de las dificultades o de los desengaños que sufrimos. Todo rompimiento debe acontecer primero en nuestro interior. Y aquí, rompimiento quiere decir disposición de reverse, soltar la mano a las elecciones erradas y a las opciones incoherentes que nosotros mismos hicimos.

Nunca culpes a otros por las elecciones que has hecho. Ser adulto significa, antes que nada, tener capacidad de hacer elecciones. Nadie puede escoger por ti. Romper con las incoherencias y admitir que reflexionamos poco cuando hicimos nuestras elecciones son señales de madurez que nos posibilitan tener más éxito en las próximas elecciones.

Cuando eres capaz de repensar tus propios errores y percibir donde podrías haber sido menos ingenuo en tus decisiones, las rupturas dejan de ser simples rupturas y se vuelven oportunidades que te das a ti mismo para recomenzar. Muchas de nuestras relaciones están estúpidamente corrompidas y corroídas porque fueron mal manejadas. Antes que ellas se rompan totalmente, permite que las pequeñas rupturas ya existentes, ignoradas, sean revisadas y redireccionadas.

Creo en la fuerza del perdón y del recomenzar en cualquier esfera de las relaciones humanas. Solo no insistas en las mismas fórmulas, en los mismos errores: es preferible una relación renovada, aunque sea por el dolor, más que por el insistir en la vieja herida que nunca cicatriza.
Romper con las incoherencias es una señal de madurez que posibilita tener más éxito en las elecciones que precisamos hacer cada día.
P. Roger Araujo
Repensando la vida. Reflexiones simples como simple debe ser la vida.
Pag. 29 - Editora Canção Nova

martes, 23 de octubre de 2018

EL RITMO DE MIS PASOS

EL RITMO DE MIS PASOS
Quiero ver la vida acontecer y hacerme presente en ella, no como un mero espectador, sino viviéndola de la mejor forma que pueda.
Quiero volver cada momento singular, porque tengo la convicción de que en la vida nada se repite. Lo que viví ayer puede hasta ser vivido nuevamente, con igual o diferente intensidad, pero el día de ayer fue único, jamás se repetirá. Así, mis pasos no son ni lentos, ni apresurados, y yo camino conforme al ritmo que consigo adquirir. No ando con prisa, porque ya corrí mucho, resbalé, tropecé y me machuqué, Pero no puedo detenerme, porque estoy vivo y tengo disposición y fuerza de voluntad para seguir en el camino.

Continúo en mi marcha, conforme consigo andar. Un día llegaré donde quiero llegar, mientras tanto, no me desanimo. Quien me quiera y pueda esperar, que me espere, y quien quiera seguir adelante, que marche adelante. 

Quiero disfrutar la intensidad de cada uno de mis pasos. Mirar las plantas, contemplar cada puesta del sol. Quiero oír a los pájaros cantar, apreciar la sonrisa de los niños, acompañar el llanto de los entristecidos. Quiero consolar a quien llora y decir palabras de animo a aquellos que estuvieran desolados. Quiero ver la vida acontecer y hacerme presente en ella, no como un mero espectador, sino viviéndola de la mejor forma que yo pueda.

Quiero caminar contemplando el mundo a mi alrededor, porque en muchos momentos de la vida simplemente corrí, ignorándola, dejando de valorar las pequeñas cosas que tenían gran significación. Perdí ayer la puesta del sol. No estuve por entero en lo que hice. No viví con intensidad los momentos únicos. Dejé pasar fechas significativas. No valoré personas que fueron importantes para mi y solo me di cuenta del valor de ellas cuando ya no las tenía más a mi lado.

No quiero volver el tiempo atrás, porque le tiempo no para, sigue su ruta. Quiero por otro lado, direccionar mis pasos, para que se desvíen de las piedras y de los espinos y no atropellar a aquellos que pasan por mi camino. Que mis pies puedan pisar con más intensidad cada pedazo de suelo que camine, pues nadie anda por el mismo camino dos veces. Ya aprendí que el momento en que paso por cada lugar debe ser único para mi, y con eso en mente quiero valorizar y vivir bien cada instante de mi vida.
En verdad, es necesario tener paciencia con los pasos del otro y saber que nadie precisa trampear, ignorar o menospreciar a quien no anda al mismo ritmo que uno.
P. Roger Araujo
Repensando la vida. Reflexiones simples como simple debe ser la vida.
Pag. 31 - Editora Canção Nova

lunes, 22 de octubre de 2018

VIVIENDO LA VIDA, AQUÍ Y AHORA

VIVIENDO LA VIDA, AQUÍ Y AHORA
Decidí vivir el ahora, aprovechar el tiempo presente, valorizar mejor los auténticos amigos, vivir con más intensidad las oportunidades que tengo.
Algunas veces es difícil entender que le tiempo pasó, que las oportunidades perdidas no vuelven, que los amigos partieron, que los sueños se deshicieron, que algunos planes no se concretizaron, que nos decepcionamos de las personas y que ellas también se decepcionaron de nosotros. Es difícil aceptar que nos ilusionamos, que creímos en quien no merecía tanto crédito y no dimos valor a quien tuvo consideración con nosotros y a quien nos dio más valor del que merecemos.

El tiempo que parecía lejano se volvió cercano. La juventud que parecía eterna se volvió finita. Y el tiempo que fue ya no vuelve más. La salud se volvió un recuerdo amable con gusto amargo porque personas y momentos singulares están apenan en el recuerdo, y no más presentes en lo cotidiano.

Por eso, decidí vivir el ahora, aprovechar el tiempo presente, valorizar los auténticos amigos, vivir con más intensidad las oportunidades que tengo. Decidí reconciliarme con mi pasado, promover reencuentros y, cuando sea posible, decir, en el hoy, a las personas de ayer cuán importantes ellas fueron, evitando de esa forma que acaben en el olvido los amigos que son eternos.

Reconozco mis errores de ayer, sin cultivar sentimientos de culpa. Recuerdo mi pasado sin volverme un nostálgico. Percibo las negligencias y las cosas que no tuvieron éxito, sin culpar a nadie. Sigo hacia adelante, valorando lo que fue bueno, corrigiendo lo que necesito corregir, esforzándome por ser mejor hoy. Por encima de todo, busco tener paciencia con el tiempo y con el límite de cada uno, y así vivo mejor mi tiempo, sin culpa del pasado, sin el stress del presente, sin la ansiedad por lo que ha de venir.
Ya me ilusioné, me engañé y me decepcioné, pero aprendí a no quedarme preso a lo que no tuvo éxito en el pasado y a vivir con serenidad el tiempo presente sin afligirme por el futuro.
P. Roger Araujo
Repensando la vida. Reflexiones simples como simple debe ser la vida.
Pag. 29 - Editora Canção Nova

sábado, 20 de octubre de 2018

REPENSANDO LA VIDA

REPENSANDO LA VIDA
Rever la vida es la actitud continua, permanente y seria de quien quiere vivir con más plenitud.

Debo provocar dentro de mi esta revolución: ser humilde y al mismo tiempo osado y valiente para conceder más calidad a mi vida. Esta revolución me hace mejor y permite que mi vida evolucione y progrese, en vez de andar para atrás.

Soy responsable por mi vida. Debo administrarla, cuidar de ella y direccionarla. No existe un manual diciendo como la vida debe ser; al final de cuentas, cada persona tiene una historia, una realidad, y los desafíos surgen para cada uno de formas diferentes, distintas. Con todo lo que aprendimos hasta hoy, podemos mirar hacia atrás y percibir cuanto acertamos o erramos en nuestra trayectoria. Si quisiéramos continuar nuestro camino acertando más que errando, debemos aprender, con nuestra propia historia y con el ejemplo de otras personas, a rever nuestra propia vida.

Cuando hablamos de revolución y de cambiar el mundo y la sociedad en que vivimos, debemos tener en mente que la mayor revolución que podemos hacer es desarrollar la capacidad de rever conceptos, visiones, puntos de vista y nuestro propio comportamiento. Podemos, y necesitamos, siempre rever nuestras prioridades. Lo que fue importante ayer tal vez no sea hoy, y tal vez no estemos dando prioridad a lo que realmente importa. Rever la vida es el mayor presente que podemos darnos a nosotros mismos, y significa que tomo la vida en serio y quiero cuidar de mi mismo.

Rever, repensar, reorientar, reflexionar sobre la vida no significa en absoluto, abandonar compromisos o simplemente aventurarse en algo nuevo. Antes que nada, requiere disposición para tener un nuevo mirar sobre nuestras actitudes, gestos y conceptos y el coraje para encarar con alma nueva los desafíos y las pruebas de la vida, sin intimidarse o acomodarse delante de las contrariedades. Esa es la actitud de quien no quiere vivir de cualquier manera.

Estamos acostumbrados a lidiar con éxitos y decepciones en nuestro caminar. Cada éxito merece serenidad y la postura de querer ser mejor. Por lo tanto, sólo avanzamos en la escalera de la madurez en la medida en que aprendemos a encarar también las decepciones como oportunidades de superación y de revisar la propia vida.
No existe un manual diciendo como la vida debe ser; al final de cuentas, cada persona tiene una historia, una realidad.Si quisiéramos continuar nuestro camino acertando más que errando, debemos aprender, con nuestra propia historia y con el ejemplo de otras personas, a rever nuestra propia vida.
P. Roger Araujo
Repensando la vida. Reflexiones simples como simple debe ser la vida.
Pag. 23 - Editora Canção Nova