sábado, 15 de agosto de 2026

Un don para vencer las tentaciones

El Don de Fortaleza no es una idea abstracta, ¡es poder en acción! El Padre Alírio Pedrini detalla que este don actúa en dos frentes: el combate contra el mal y la ejecución del bien.

El Espíritu nos capacita en tres grados de madurez: el primero nos da firmeza en lo fundamental de la vida cristiana.

El segundo grado nos otorga la fuerza para cumplir nuestros deberes, nuestro apostolado y nuestras responsabilidades familiares con una alegría que contagia.

El tercer grado es el heroísmo, la valentía que tuvieron los mártires y que hoy necesitamos para realizar actos comunes de servicio en circunstancias hostiles, sin retroceder por miedo al qué dirán. Es una fuerza que nos empuja a la lucha con un «sabor de victoria», recordándonos que no hay obstáculo que pueda abatir a un valiente de Dios que camina en obediencia.

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