jueves, 4 de octubre de 2018

Meditación: Lucas 10, 1-12

La cosecha es mucha.
Lucas 10, 2

Cuando Jesús habló de la “cosecha” naturalmente se refería a todas aquellas innumerables personas que estaban esperando escuchar la buena noticia de la salvación; el vasto número de almas que estaban dispuestas a creer en él, deseosas de entrar en el Reino de Dios, fuera que lo supieran o no. Hoy, en nuestra oración, oremos sobre esta cosecha de la que hablaba el Señor.

La mies es abundante. “Padre santo, tú eres el dueño de la mies, el que siembra la semilla y el que da el crecimiento y todo está bajo tu tierna mirada. Tú, Señor, plantas las semillas de la fe en el corazón de cada persona, las alimentas y las haces germinar y crecer, ya sea a través de la palabra hablada, una mano amiga o una sensación de paz en el corazón. También puede suceder de muchas otras maneras, pero cualquiera que esta sea, tú lo haces para atraer a las personas a tu lado.”

La cosecha es mucha. “Padre amado, tú riegas la semilla, y nos das la nutrición que todos necesitamos para que las semillas de la fe vivan, crezcan y produzcan sus frutos. Tú, Señor, nos concedes la hermosura de la creación, buenos hermanos, matrimonios piadosos, hijos que a veces son exigentes. Todos estos son dones que nos hacen enterrar profundamente las raíces en el suelo de la vida. Tú conoces cada situación concreta y sabes cómo hacer que las semillas crezcan plenamente. A veces nosotros no vemos el crecimiento en las personas y situaciones que nos interesan; pero, aun así, confiamos en ti.”

La mies es abundante. “Padre eterno, tú nos envías como obreros a tu mies y nos pides recoger los frutos de lo que tú has sembrado en la vida de las personas. También nos prometes tu gracia para ayudarnos a hacer el trabajo y nos colocas en situaciones en las cuales podemos ser manifestaciones de tu amor; nos envías a quienes necesitan compañía por el camino para encontrarte a ti. ¡Gracias por esta bendición!”

La cosecha es mucha. “Padre y Dios mío, en mi propia familia y entre mis amigos hay personas que ya no creen en ti o se han alejado de la Iglesia. Ellos también son parte de tu cosecha. Señor, confío en que me muestres cómo ayudarles a regresar a tu lado. La mies es abundante. “Sé que requiere trabajo y esfuerzo, pero contigo puedo hacer todo lo que tú me pidas, Señor.”
“Amado Padre celestial, quiero ser un obrero fiel en su cosecha. Estoy a tu disposición para traer gente a tu Reino.”
Job 19, 21-27
Salmo 27(26), 7-9. 13-14

fuente: Devocionario Catolico La Palabra con nosotros

San Luis M G de Montfort en 15 frases - # 14


Pensamientos de Fuego - Beata Elena Guerra # 64

#64







“El fruto que se obtiene de la devoción al Espíritu, el de no vivir ni trabajar más para agradar a nuestro amor propio o al mundo, es solamente para dar gloria a Dios”


Beata Elena Guerra
Pensamientos de Fuego

RESONAR DE LA PALABRA - Evangelio según San Lucas 10,1-12.

Evangelio según San Lucas 10,1-12.
El Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir.Y les dijo: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos.No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.Al entrar en una casa, digan primero: '¡Que descienda la paz sobre esta casa!'.Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes.Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa.En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan;curen a sus enfermos y digan a la gente: 'El Reino de Dios está cerca de ustedes'."Pero en todas las ciudades donde entren y no los reciban, salgan a las plazas y digan:'¡Hasta el polvo de esta ciudad que se ha adherido a nuestros pies, lo sacudimos sobre ustedes! Sepan, sin embargo, que el Reino de Dios está cerca'.Les aseguro que en aquel Día, Sodoma será tratada menos rigurosamente que esa ciudad.

RESONAR DE LA PALABRA

Queridos hermanos:

Celebramos hoy la memoria de San Francisco de Asis. ¿Quién no ha oido hablar de este santo que ha traspasado las fronteras del tiempo y la cultura, incluso de las religiones? Es seguramente el santo más ecuménico de todos. De él se han dicho tantas cosas que lo mejor es permitir que sea él quien nos hable a través de uno de sus hijos, Eloi Lecrec. Él recrea así la palabra de Francisco en su conocida obra "Sabiduría de un pobre": "Algunos hermanos me piden una regla más precisa, más determinada. Pero yo no puedo decirles otra cosa que lo que les he dicho ya, y que el Señor Papa ha aprobado plenamente: es decir, que la regla y la vida de los Hermanos Menores consiste en observar el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo. A eso, aún hoy, no tengo nada que añadir o quitar. Que los hermanos vivan, pues, en la condición humilde y pobre que fue la del Señor. Que anuncien como Él el reino de Dios a toda criatura, y si se les arroja o se les persigue en un lugar, que vayan a otro. Y en todas partes donde sean recibidos, que coman todo lo que les ofrezcan. Los hermanos que vivan así no constituirán, sin duda, una Orden poderosa, sino que formarán en todas partes donde estén, libres comunidades de amigos. Serán verdaderos hijos del Evangelio. Serán hombres libres, porque nada limitará su horizonte. Y el Espíritu del Señor soplará en ellos como quiera".

Estas palabras puestas en boca de San Francisco nacen del puro Evangelio. Hoy la liturgia nos regala este texto de Lucas en el que Jesús habla a sus discípulos de las exigencias de misión: dejarlo todo para seguirle solo a El. Mirar al frente con la confianza puesta sólo en Dios. Asumir la libertad absoluta frente al “tener” para ponerse totalmente al servicio del Reino. Quizá vivimos tan rodeados de medios, de cosas, de necesidades, de comodidades... que dificilmente pasamos de un suspiro cuando escuchamos estas palabras, o cuando vemos el testimonio vivo depersonas que se han tomado en serio estas palabras de Jesús y lo han dejado todo por el Reino. Nos justificamos facilmente creyendo que para nosotros es imposible, y probablemente tengamos razón. Aunque nos olvidamos que para Dios nada hay imposible. Basta con tener fe... en el sentido más literal de la Palabra, fiarnos un poco más de Él para proclamar con San Francisco: “Tú eres amor, caridad; tú eres sabiduría, tú eres humildad, tú eres paciencia, tú eres belleza, tú eres mansedumbre, tú eres seguridad, tú eres quietud, tú eres gozo, tú eres esperanza y alegría, tú eres justicia, tú eres templanza, tu eres toda nuestra riqueza y satisfacción. (San Francisco de Asis – Alabanza al Dios Altísimo)

CR

fuente del comentario CIUDAD REDONDA

COMPRENDIENDO LA PALABRA 041018


«Nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, Cristo Jesús» (1C 3,11).

  Él es el único a quien «el Padre consagró y envió al mundo» (Jn 10,36), «reflejo de su gloria, impronta de su ser» (Hb 1,3), verdadero Dios y verdadero hombre; sin él nadie puede conocer a Dios como es debido, porque «nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiere revelar» (Mt 11,27). De donde se sigue que «restaurar en Cristo» (Ef 1,10) y hacer volver a los hombres a la obediencia a Dios, son una sola y misma cosa. Y es por ello que el fin hacia el cual deben converger todos nuestros esfuerzos, es llevar al género humano a reconocer la soberanía de Cristo. Una vez hecho esto, el hombre se encontrará, por ahí mismo, llevado a Dios: no un Dios inerte y despreocupado de las realidades humanas, como algunos filósofos lo han imaginado, sino un Dios vivo y verdadero, un Dios en tres personas en la unidad de su naturaleza, creador del mundo, haciendo llegar a todas las cosas su providencia infinita, justo dador de la Ley que juzgará la injusticia y dará su recompensa a la virtud.

     Ahora bien, ¿dónde se encuentra el camino que nos hace llegar a estar junto a Jesucristo? Está delante de nuestros ojos: es la Iglesia. San Juan Crisóstomo ya nos lo dijo y con razón: «La Iglesia es tu esperanza, la Iglesia es tu salvación, la Iglesia es tu refugio». Es por esto que Cristo, después de haberla adquirido al precio de su sangre, la ha establecido. Es por esto que le ha confiado su doctrina y los preceptos de su Ley, prodigándole, al mismo tiempo, los tesoros de su gracia para la santificación y la salvación de los hombres. Ved pues, venerables hermanos, cuál es la obra que se nos ha confiado...: no tener otra meta que formar en todos a Jesucristo... Es la misma misión que Pablo atestigua haber recibido: «Hijitos míos, por quienes sufro de nuevo dolores de parto, hasta ver a Cristo formado en vosotros» (Gal 4,19). Ahora bien, ¿cómo cumplir con semejante deber sin antes estar «revestidos de Cristo»? (Gal 3,27). Y revestidos hasta el punto de poder decir: «para mí la vida es Cristo» (Flp 1,21).

San Pío X (1835-1914)
papa 1903-1914
Encíclica «El supremo apostolado»
Enviados por Cristo al mundo entero

miércoles, 3 de octubre de 2018

NO ESTAS SOLO


Cree: si Tu casa se convierte en un santuario de oración, Tu hogar será visitado por ángeles. Más aún: el ángel de la guarda estará muy presente allí y, por lo tanto, no estarás más solo. A menudo, arruinamos todo porque hacemos las cosas por nosotros mismos: son nuestros planes, nuestra voluntad la que prevalece.Tiene que ser radicalmente lo contrario: Reza, pide, intercede y confía, que será el Señor mismo quien hará que el ángel de la guarda de cada miembro de tu familia entre en acción para lograr la paz, la armonía, la libertad y la salud que necesitan.En cuanto a la educación de nuestros hijos, confía tus hijos al ángel de la guarda de cada uno; pídele a tu ángel que te dé sabiduría para educarlos. Él pondrá en tu mente y en tu corazón la sabiduría que necesitas tener; también va a corregirte en cosas que no debes hacer. Si escuchas y obedeces obtendrás la sabiduría que necesaria para educarlos.En este día recurramos a ese amigo del Cielo que el Señor nos ha concedido.
Tu hermano,
Monseñor Jonas Abib 
Fundador de la Comunidad Canción Nueva
Adaptación del original en Portugués


Novena por el escándalo sobre los abusos sexuales en la Iglesia - Día # 3

Día 3:
“Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse”
Lucas 12,2

Durante años se han repetido informes sobre los funcionarios de la iglesia que están abusando de su posición. Obviamente hay fuerzas presentes que quieren trabajar en secreto. Estos poderes no son de Dios, quien llama a sus hijos la "luz del mundo".
A pesar de lo dolorosos que son los más nuevos conocimientos, tenemos que enfrentarlos para disipar la oscuridad con nuestra luz. Incluso si deseáramos negarlo, este abuso es real, dentro y fuera de la Iglesia.
Jesucristo, Tú has venido al mundo para aproximarnos a la grandeza del Amor de Dios. Tú has venido a sanar lo que está herido, incluso corriendo el riesgo de ser herido y matado tú mismo. Yo preferiría que estos terribles acontecimientos no sucedieran. Pero, obviamente, el mundo no es como yo lo imagino, tampoco lo es la Iglesia. Con respecto a esta situación, es ciertamente mejor que se saque a la luz lo que hasta ahora ha sido silenciado. Dame la fuerza para enfrentar la realidad sin perecer en ella. Amén.

fuente: Click To Pray

Meditación: Lucas 9, 57-62

Tú ve y anuncia el Reino de Dios.
Lucas 9, 60



Cuando Jesús nos dice “Sígueme”, casi podemos escuchar que también nos dice: “Deja atrás a todos los que se niegan a seguirme; abandona todo lo que sea un obstáculo y no mires atrás.” Esto parece ser un poco demasiado drástico, pero en realidad Jesús no vino a darnos una vida fácil, sino una vida recta; vino a librarnos de la esclavitud del pecado, a quitar el sentido de culpa por nuestro pasado y concedernos una nueva visión para un futuro glorioso.

Todas las promesas del Evangelio se hacen válidas cuando decidimos seguir a Cristo. En efecto, por esa sola decisión, ratificada una y otra vez, abrimos el corazón para recibir toda la gracia, el gozo y la esperanza del cielo. Un simple y sincero “Sí, Señor mío” nos abre a la vida de la libertad, en la cual Dios levanta el peso de la culpa, la incertidumbre o el desánimo que nos ha agobiado por mucho tiempo y nos comunica la seguridad inquebrantable de su amor.

Tenemos, por ejemplo, la vida de la Madre Teresa, que le dijo “sí” al Señor. Ese “sí” la llevó desde su natal Skopje (en territorio actual de Macedonia) a la escuela de un convento y luego a las calles de Calcuta, una vida nada fácil ni cómoda. Pero su carga era ligera porque sabía que Jesús estaba siempre con ella, al punto de que sus propios planes y sueños personales tuvieron que dar paso a los de Cristo. Dedicándose a cumplir la voluntad del Señor, experimentó un gozo inefable. La imagen que todos conocemos de la Madre Teresa es la de una mujer siempre sonriente, en cuyos ojos brillaba el amor de Dios.

Es cierto que seguir a Cristo significa optar por el camino angosto, y este no es un camino fácil, pero tampoco imposible, ni lleno solamente de sacrificio y desolación. Es cierto que a veces el sendero angosto nos atemoriza, pero Dios está con nosotros y con él todo es posible. Si avanzamos por ese camino, siempre encontraremos la gracia que necesitamos en el momento preciso y en la medida correcta. Jesús, por medio del Espíritu Santo, se preocupará de eso, porque él quiere que todos salgamos victoriosos. Hermano, ¿estás tú dispuesto a seguir a Cristo, aunque el camino sea difícil e implique algunos sacrificios o cambio de planes? Si lo haces, la recompensa será gloriosa.
“Sí, Señor y Dios mío, te seguiré hoy y todos los días de mi vida. Muéstrame tus caminos, Señor, y enséñame tus senderos. A partir de hoy no quiero seguir la guía de nadie sino la tuya.”
Job 9, 1-12. 14-16
Salmo 88(87), 10-15

fuente Devocionario Católico La Palabra con nosotros

Buen día, Espíritu Santo! 03102018


Buen día, Espíritu Santo! 03102018


San Luis M G de Montfort en 15 frases - # 13


Pensamientos de Fuego - Beata Elena Guerra # 63

#63





“No se trata de una devoción solo de oraciones y prácticas piadosas. Al Espíritu Santo, es debida “una particular devoción” que consiste en corresponder fielmente a Sus luces, a Sus gracias, a Sus inspiraciones. En otras devociones (como a María Santísima y a los santos) rezamos, y el “Rezado” nos responde a las súplicas con favores y gracias, y está bien. Pero en la devoción al Espíritu Santo, es Él mismo el primero en actuar, porque nos ilumina, nos atrae, nos mueve, nos arrastra para el bien, nos une a Sí, y nosotros correspondemos a sus dulces impulsos, cooperando con El para nuestra santificación y para la de los otros.”

Beata Elena Guerra
Pensamientos de Fuego 

RESONAR DE LA PALABRA - Evangelio según San Lucas 9,57-62.

Evangelio según San Lucas 9,57-62.
Mientras Jesús y sus discípulos iban caminando, alguien le dijo a Jesús: "¡Te seguiré adonde vayas!".Jesús le respondió: "Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza".Y dijo a otro: "Sígueme". El respondió: "Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre".Pero Jesús le respondió: "Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios".Otro le dijo: "Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos".Jesús le respondió: "El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios".

RESONAR DE LA PALABRA

Queridos hermanos:

Hay muchas personas que todos los años se embarcan a hacer el Camino de Santiago, y tienen la oportunidad de experimentar lo que es salir al camino sin estar seguro de cuál es la meta. Ni siquiera tienen la seguridad de dónde estaba la meta. Cada mañana toman la mochila y el bordón de peregrino y se ponen en camino. Siempre hacia el oeste. 

Estar con Jesús era algo parecido al camino de Santiago. Con la diferencia de que no era para un mes sino para toda la vida. Con Jesús se sabía de dónde se salía pero no a dónde se llegaba. Los discípulos habían dejado atrás sus casas, sus trabajos, sus redes. Con Jesús no tenían nada más que sus propias fuerzas y el polvo del camino. Jesús iba por delante. Todo era posible. Porque Jesús era absolutamente sorprendente. Sus caminos siempre parecen nuevos. 

En el Evangelio de hoy, como en el caso de los peregrinos, no es Jesús el que invita a seguirle. Son algunos de los que están con él los que parece que se quieren comprometer a seguir a Jesús, a estar siempre con él. Da la impresión de que se habían encontrado con él, que le habían acompañado unos días. Y que de esa experiencia había brotado el deseo de quedarse en la compañía de Jesús. 

Pero no saben donde se han metido. Jesús les pide una entrega y una radicalizad total. Hay que dejarlo todo y encontrarse con nada. Si el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza tampoco los que están con él. Jesús va camino de Jerusalén y allí las expectativas no son buenas. Esos nubarrones terribles también están sobre la cabeza de los que acompañan a Jesús. 

Hoy sucede algo parecido. Seguir a Jesús es comprometerse con la justicia, acercar el amor de Dios a los más pobres y marginados, renunciar a la violencia en todas sus formas y abrir caminos a una fraternidad en la que toda la humanidad está invitada a participar sin excepciones ni exclusiones. En ese camino no hay vuelta atrás. Y no hay otro camino para encontrar la vida de verdad.

CR

fuente del comentario CIUDAD REDONDA

COMPRENDIENDO LA PALABRA 031018


“El Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza"

Acuérdate, Jesús, de la gloria del Padre,
del esplendor divino que dejaste en el cielo
al bajar a esta tierra, al desterrarte
de aquella eterna patria
por rescatar a todos los pobres pecadores.
Bajando a las entrañas de la Virgen María,
velaste tu grandeza y tu gloria infinita.
Del seno maternal
de tu segundo cielo
¡Acuérdate! [...]

Acuérdate, Jesús, de que en otras riberas
los mismos astros de oro y la luna de plata
que yo contemplo en el azul sin nubes
tus ojitos de niño
encendieron de gozo y maravilla.
Con la misma manita
con que a tu dulce Madre acariciabas
sostenías el mundo y le dabas la vida.
Y pensabas en mí,
¡oh mi pequeño Rey!,
¡Acuérdate!

Acuérdate, Señor, de que en la soledad
con tus divinas manos trabajaste.
Vivir en el olvido fue tu mayor cuidado,
despreciaste la ciencia de los hombres.
Tú que con sola una palabra dicha
por tu divina boca
sumir podías en asombro al mundo,
te complaciste en esconder a todos
tu profundo saber, ciencia infinita.
Pareciste ignorante,
siendo el Omnipotente,
¡acuérdate!

Acuérdate de haber vivido errante,
extranjero en la tierra, ¡oh Verbo eterno!
Ni una piedra tuviste ni un abrigo,
ni tan siquiera el nido que los pájaros tienen...
Ven, ¡oh Jesús!, a mí, reclina tu cabeza,
ven..., para recibirte tengo dispuesta el alma.
Sobre mi corazón
descansa, Amado mío,
¡mi corazón es tuyo!

Santa Teresa del Niño Jesús (1873-1897)
carmelita descalza, doctora de la Iglesia
Poesía “ Jesús, amado mío, acuérdate” estrofas 1, 6-8

martes, 2 de octubre de 2018

Novena por el escándalo sobre los abusos sexuales en la Iglesia - Día # 2

Día 2:
“... todos sufren con él” (1 Cor 12, 26)

El dolor de las víctimas de abuso dibuja amplios círculos. Propaga desmayos, ira, vergüenza y disgusto. Especialmente entre aquellos que se preocupan por la Iglesia, quienes se sienten traicionados por los sacerdotes y obispos que lastiman a otros en lugar de estar ahí para ellos.

Una innumerable cantidad de creyentes se involucran en la Iglesia Católica. Invierten tiempo, energía y pasión en una comunidad que les ofrece un hogar espiritual. Nadie es perfecto. Pero nunca pensarían en herir a otras personas de una manera tan enfermiza, y menos en nombre de la Iglesia.

Dios, me enojo increíblemente cuando imagino lo que está pasando en la mente de algunas personas. Aquellos que se supone deben proclamar su mensaje de amor, aquellos que se supone que son "pastores" para otros y que, obviamente, sienten que tienen derecho a hacer lo que quieran.

Algunas veces me pregunto si quiero y cómo quiero seguir perteneciendo a esta Iglesia, siendo tan grave el disgusto que siento por la miseria que causan algunos de sus representantes. Por favor, ayúdame a entender de qué se trata todo esto, o al menos entender qué puedo hacer yo por esta situación. Amén.

fuente: Click To Pray

Meditación: Mateo 18, 1-5. 10

Los Santos Ángeles Custodios
Sus ángeles, en el cielo,
ven continuamente el rostro de mi Padre,
que está en el cielo.
Mateo 18, 10

Hoy rendimos homenaje a nuestros ángeles custodios.

Algunos consideran que los ángeles de la guarda no son más que seres imaginarios, pero el Papa San Juan XXIII tenía otra opinión: “Nuestro Padre celestial ha encargado a sus ángeles auxiliarnos durante nuestra peregrinación terrenal... para que, protegidos por la ayuda y el cuidado de los ángeles, evitemos las trampas que haya por el camino, aprendamos a dominar las pasiones y... avancemos siempre por el camino recto y seguro que conduce al paraíso.”

¡Esto es fantástico! Dios te ama tanto, hermano, que te ha dado tu propio ángel para que te cuide, y así, día tras día, sea lo que sea que estés haciendo, tu ángel custodio está contigo, rezando contigo, comunicándote mensajes de esperanza y consolación, y exhortándote a no alejarte del Señor. ¡Es cierto! Incluso en tus momentos más oscuros o pecados más graves, tu ángel custodio nunca pierde la esperanza, y ¡tampoco debes perderla tú!

A veces nos quedamos fácilmente atrapados en las preocupaciones del día y se nos olvida que nos rodea el amor de Dios, pero nuestros ángeles de la guarda nos ayudan a recordar que él está siempre presente para nosotros y nos ofrece exactamente lo que necesitamos.

Así, pues, recordar las bendiciones que Dios te ha dado —como la de tu ángel de la guarda— te ayuda a tener más confianza en el Señor y no dudar de su amor cuando las cosas no resultan como tú quieres. Además, nos ayudan a todos a ser un poco más “como los niños” (Mateo 18, 3), es decir, confiar que Dios nos cuida, buscar su voluntad y darle gracias por su misericordia.

Esto es algo que puedes comprobar ahora mismo. Piensa en los varios meses transcurridos de este año y ve si puedes recordar algún momento específico en el que hayas sentido que Dios te ha ayudado en algo difícil. Procura recordar lo que sucedió y cómo sentiste la ayuda del Señor. Luego, deja que este recuerdo te haga convencerte de que tu Padre celestial se preocupa profundamente de ti, porque ¡lo hace!
“Te doy gracias, Padre amado, por darme un ángel custodio para que me cuide. Permite, Señor, que un día llegue yo a unirme a los ángeles para adorarte, alabarte y bendecirte en tu morada celestial.”
Job 3, 1-3. 11-17. 20-23
Salmo 88(87), 10-15

fuente: Devocionario Católico La Palabra con nosotros

Buen día, Espíritu Santo! 02102018


San Luis M G de Montfort en 15 frases - # 12


Pensamientos de Fuego - Beata Elena Guerra # 62


#62
“Algunas veces, la devoción al Espíritu Santo no es bien comprendida y puede haber quien profiera un “¡Ven!” o siete “Padrenuestro” rezados todos los días al Espíritu Santo, y crea ser su devoto. Mientras tanto no se preocupa por entristecerlo llevando una vida tibia y pecaminosa.”
Beata Elena Guerra
Pensamientos de Fuego

RESONAR DE LA PALABRA - Evangelio según San Mateo 18,1-5.10.

Evangelio según San Mateo 18,1-5.10.
En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: "¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?".Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellosy dijo: "Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos.Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos.El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo.Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial."

RESONAR DE LA PALABRA

Queridos hermanos:

Celebramos hoy la fiesta del Santo Angel de la Guarda. Una fecha que nos recuerda cuando eramos niños, y en la cama, por la noches, rezabamos aquella tierna oración que decía: “Angel de la Guarda, dulce compañía, no nos desampares, ni de noche ni de día”. Cuando somos niños no nos preguntamos mucho por el porqué de las cosas, o si lo hacemos, lo hacemos más bien como un juego intelectual. Nos gusta el misterio y convivimos con él con naturalidad. Cuando crecemos intentamos desvelar los misterios, o menos intentamos hacerlos "razonables". 

¿Porqué la fe cristiana habla de los Ángeles, como esos seres que nos acompañan personalmente, que nos protegen por los senderos de la vida? 

Podríamos responder que son simplemente símbolos del amor providente de Dios, provenientes de un contexto cultural en el que se usaba este tipo de lenguaje figurativo para hablar de realidades misteriosas. Pero despachando la cuestión de esta manera no seríamos fieles a la fe de la Iglesia que quiere ser fiel a la Palabra de Dios. 

El Catecismo de la Iglesia Catolica se sirve San Agustín para decirnos quienes son: "El nombre de ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel" (Psal. 103, 1, 15). Con todo su ser, los ángeles son servidores y mensajeros de Dios. Porque contemplan "constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos" (Mt 18, 10), son "agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra" (Sal 103, 20). Cfr. Catecismo Nº 329.

Los Angeles son un reflejo misterioso del rostro de Dios en nuestra realidad, y de hecho, cuando alguien de una manera especial nos muestra una conducta desinteresada, sana y alegre solemos decir que “es un angel”. Si somos lo suficientemente sensibles, seguro que tenemos experiencia de ese paso protector de Dios por nuestra vida, expresado a través de estos seres misteriosos y por supuesto a través de personas de carne y hueso que también son destellos de Dios para cada uno de nosotros.

CR

fuente del comentario CIUDAD REDONDA

SER EL ÁNGEL DE ALGUIEN


«Ser el ángel de alguien»

Mis hijas, ustedes que cuidan a los pequeños niños, ¿qué lugar tienen ustedes ante ellos? Ustedes son de cierta manera sus ángeles buenos. ¡Qué Hijas mías!, ¿despreciarían ustedes encontrarse ante estos pobres pequeños cuando sus buenos ángeles se están alegres de estarlo continuamente? Si ven a Dios es desde ese lugar, si lo glorifican es estando ante estos pequeños, si reciben sus mandamientos, es todavía desde allí. Son ellos quienes elevan hacia Dios la gloria que estos pequeños le rinden con sus pequeños gritos y cantos. Los ángeles se consideran felices de servirles. Oh hijas mías aprovechen junto con estos gloriosos espíritus están al servicio de estos.

San Vicente de Paúl (1581-1660)
presbítero, fundador de la Congregación de la Misión y las Hijas de la Caridad
Entrevistas a las hijas de la caridad, 07/12/1643 (Tomo IX, Ed. Gabalda, 1923, pág, 136. Conferencia del 7 de diciembre de 1643)
(Trad. ©Evangelizo.org©)

lunes, 1 de octubre de 2018

DIOS TIENE MUCHOS PLANES PARA TI


La mayor alegría de Dios padre es ver que acontezca en Sus hijos aquello que ÉL soñó para cada uno de ellos, aquello que soñó para ti. Cuando nos entregamos a las manos de Dios, no imaginamos la altura del sueño que Él tiene para nosotros.¿Santa Teresita del Niño Jesús imaginaba lo que le iba a suceder? ¿Lo que se volvería para la juventud? La cantidad de iglesias, diócesis y ciudades consagradas a ella es impresionante! Teresita, que ingresó al carmelo a los 15 años, y permaneció allí apenas 9 años, ¿podía imaginar el sueño que Dios tenía para ella? ¡Que santidad de vida! ¡Tú no eres menos amado que Teresita!Yo no imaginaba la amplitud del sueño que el Señor tenía para mi. De igual manera tú no imaginas la dimensión del sueño que el señor tiene para tí.Pidamos hoy por intercesión de Santa Teresita, que seamos aquello que Dios quiere.Santa Teresita del Niño Jesús, ruega por nosotros. 

Tú hermano 
Mons. Jonas Abib
Fundador de la comunidad Canción Nueva
Adaptación del original al portugués


Novena por el escándalo sobre los abusos sexuales en la Iglesia - Día # 1

Introducción

El 20 de agosto, de este año 2018, El Papa Francisco escribió una carta al Pueblo de Dios. En la misma, el Papa abordó el insondable escándalo de abusos atribuido al ex Cardenal Theodore McCarrick y a varias diócesis en el estado de Pennsylvania (EEUU). El Papa Francisco pide a todo el pueblo de Dios que se acerque a las víctimas solidariamente. También afirma que Dios nos llama como Su Pueblo. El cuerpo herido de la Iglesia solo puede cambiar si todas y cada una de sus células forman parte de este proceso de sanación.

“Es necesario que cada uno de los bautizados se sienta involucrado en la transformación eclesial y social que tanto necesitamos. Tal transformación exige la conversión personal y comunitaria, y nos lleva a mirar en la misma dirección que el Señor mira. […] Aprender a mirar donde el Señor mira, a estar donde el Señor quiere que estemos, a convertir el corazón ante su presencia. Para esto ayudará la oración y la penitencia. Invito a todo el santo Pueblo fiel de Dios al ejercicio penitencial de la oración y el ayuno siguiendo el mandato del Señor, que despierte nuestra conciencia, nuestra solidaridad y compromiso con una cultura del cuidado y el “nunca más” a todo tipo y forma de abuso.

A través de esta novena, queremos responder al llamado de nuestro Papa. Unidos en oración, pedimos a Dios un verdadero cambio en cada uno de nosotros y en toda su Iglesia. 

Los nueve días
  • 1. “Si un miembro sufre…”
  • 2. “… todos sufren con él.” (1 Cor 12, 26)
  • 3. “Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse” (Lucas 12,2)
  • 4. Clericalismo, una enfermedad
  • 5. Ponernos de pie valientemente
  • 6. Con Ojos Abiertos y Mente Abierta
  • 7. Sanando Juntos
  • 8. Él ha Derribado a los Poderosos de sus Tronos
  • 9. Acción Determinada
Día 1: “Si un miembro sufre…”

La cantidad de sufrimiento a la que nos enfrentamos estos días es inexpresable: una vez más, conocemos que algunos menores de edad han sido abusados sexualmente por sacerdotes y obispos.

Leemos que los superiores eclesiásticos explotan descaradamente la confianza depositada en ellos. El sufrimiento que padecen los jóvenes y sus familias es inconmensurable e irreparable. Todos los que se vean afectados, serán moldeados por ese sufrimiento durante toda la vida, hasta en sus relaciones más íntimas y personales.

Dios, no sé qué decir. Aturdido, enfrento el mal que sucede a través de los representantes de la Iglesia. Puedo hacerme a la incómoda idea de lo que se hará con las muchas personas cuya confianza ha sido vergonzosamente explotada. 
Señor, me doy cuenta de que estas cosas terribles no se pueden deshacer. Por esto, rezo para que ayudes a todas las víctimas de abuso y para que las consueles en su insondable dolor. Cura lo que no podemos sanar. Te lo pido en nombre de Jesucristo, tu Hijo y nuestro hermano. Amén.
fuente: Click To Pray

Buen día, Espíritu Santo! 01102018



Meditación: Lucas 9, 46-50

El más pequeño entre todos ustedes, ése es el más grande.
Lucas 9, 48















¿Qué significa ser importante en el Reino de Dios? Los discípulos más allegados a Jesús pensaban que su cercanía al Señor los hacía importantes. Después de todo, eran amigos íntimos del gran profeta y hacedor de milagros. No sólo eso; Jesús les había confiado una parte de su propio ministerio, dándoles autoridad sobre los demonios y poder para curar enfermos y predicar el Evangelio. Por eso les parecía natural deducir que merecían un reconocimiento especial, pero tal conclusión los llevó a discutir entre ellos acerca de cuál era el más importante de todos.

Al parecer, no habían logrado asimilar lo que Jesús les acababa de anunciar: que él sería traicionado y entregado a sus enemigos, pero que no ejercería su poder ni su autoridad para salvarse. En realidad, se entregaría hasta la muerte y pedía a sus discípulos que hicieran lo mismo. Jesús trataba de hacerles ver que la grandeza en el Reino de Dios no es algo que pertenezca a un grupo exclusivo ni que se vea en demostraciones de poder o autoridad.

Cristo sabía que los discípulos no entendían correctamente, así que aprovechó la oportunidad para enseñarles. Les presentó a un niño —que en la antigüedad era subestimado— y les enseñó los valores del Reino de Dios: no buscar la gloria ni el poder mundano, sino optar por la humildad y el servicio y aceptar a todos, hasta el más humilde.

El Señor exhortó a sus discípulos a despojarse del afán de grandeza y reconocer que el poder de Dios puede manifestarse a través de cualquier persona, especialmente el que sea fiel y humilde, y por lo menos que no se ponga en contra de él.

¡Ciertamente debemos reconocer que el mensaje del Evangelio de San Lucas es una buena noticia! La nobleza es un regalo de Dios, pero no para quienes desean ser potentados e influyentes, sino para los que sirven con humildad; la verdadera grandeza no se promueve procurando riquezas ni posiciones de poder o influencia, sino aceptando y poniendo en práctica los dones de Dios.

Y tú, querido lector, ¿quieres impresionar a los demás por lo que tienes o lo que haces o te limitas a servir a tu Señor con humildad y fidelidad?
“Señor Jesús, enséñame a ser sencillo. Ayúdame a no desear el poder del dinero ni ser importante, sino más bien servir con amor y humildad.”
Job 1, 6-22
Salmo 17(16), 1-3. 6-7
fuente: Devocionario Católico La Palabra sobre nosotros

Buen día, Espíritu Santo! 01102018


Un MES DE ORACIÓN por la IGLESIA

Durante estos últimos años y meses, en la Iglesia hemos vivido situaciones difíciles, entre ellas abusos sexuales, de poder y de conciencia por parte de clérigos, personas consagradas y laicos. Sumando divisiones internas. Ciertamente son favorecidas por el mal espíritu: “mortal enemigo de la naturaleza humana” (S. Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales, 136).


En la tradición cristiana el mal tiene diversas figuras, como la de “Satanás”, que en hebreo significa "adversario"; o “Diábolos” en griego, es decir, el que divide o siembra discordia. En la tradición bíblica también se habla del “seductor del mundo”; el “padre de la mentira”; o “Lucifer”, el que se presenta como ángel de luz, bajo capa de bien, induciendo al engaño.

Como vemos, el mal se manifiesta de diversas maneras y la misión de evangelización de la Iglesia se hace más difícil, incluso se va desacreditando. Parte es nuestra responsabilidad al dejarnos llevar por las pasiones que no nos abren a la verdadera vida, entre ellas: la riqueza, la vanidad y el orgullo. Son los escalones por los cuales quiere arrastrarnos el mal, que es un seductor. Trayendo pensamientos e intenciones buenas, poco a poco va llevando a la persona a sus perversas intenciones (discordia, mentira, etc).

El Papa Francisco nos recordó en su Carta al Pueblo de Dios, del 20 de agosto del 2018, que “si un miembro sufre, todos sufren con él”… “Cuando experimentamos la desolación que nos producen estas llagas eclesiales, con María nos hará bien ‘instar más en la oración’ (S. Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales, 319), buscando crecer más en amor y fidelidad a la Iglesia”.

Durante este mes de octubre el Santo Padre nos pide a todos los fieles un esfuerzo mayor en nuestra oración personal y comunitaria. Nos invita a rezar el rosario cada día para que la Virgen María ayude a la Iglesia en estos tiempos de crisis, y a rezar al Arcángel San Miguel para que la defienda de los ataques del demonio. Según la tradición espiritual Miguel es el jefe de los ejércitos celestes y protector de la Iglesia (Apocalipsis 12, 7-9).

El Santo Padre nos invita al final del Rosario a concluir con la más antigua invocación a la Santa Madre de Dios Sub Tuum Praesidium y con la oración tradicional a San Miguel escrita por León XIII:

“Bajo tu amparo”
Bajo tu amparo nos acogemos,santa Madre de Dios;no deseches las súplicasque te dirigimos en nuestras necesidades,antes bien, líbranos de todo peligro,¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!
Oración a San Miguel Arcángel
“San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica. Y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás, y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén”.
La Red Mundial de Oración del Papa inicia el 1ero de octubre, con Santa Teresita de Lisieux, un mes de intensa oración.

Frederic Fornos SJ - Director Internacional
Luis Ramirez SJ - Asistente Internacional
Con el equipo de la Red Mundial de Oración del Papa (incluido el MEJ)

San Luis M G de Montfort en 15 frases - # 11


RESONAR DE LA PALABRA - Evangelio según San Lucas 9,46-50.

Evangelio según San Lucas 9,46-50.
Entonces se les ocurrió preguntarse quién sería el más grande.Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, tomó a un niño y acercándolo,les dijo: "El que recibe a este niño en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe a mí, recibe a aquel que me envió; porque el más pequeño de ustedes, ese es el más grande".Juan, dirigiéndose a Jesús, le dijo: "Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre y tratamos de impedírselo, porque no es de los nuestros".Pero Jesús le dijo: "No se lo impidan, porque el que no está contra ustedes, está con ustedes".

RESONAR DE LA PALABRA

Queridos hermanos:

Comenzamos el mes de Octubre con la celebración de Santa Teresa del Niño Jesús, patrona de las misiones. Parece contradictorio que una santa que vivió su vida encerrada en la clausura de un convento pueda ser patrona de las misiones, un modo de vida y acción que suponen una vida llena de actividad externa. Así lo hemos contrapuesto muchas veces en la Iglesia: la vida de contemplación y la vida de acción, cuando son modelos de vida absolutamente complementarios, no sólo en el seno de la Iglesia en el que hay vocaciones a un vida consagrada a la oración y otras a la acción, sino en el propio seno de la vida del cristiano, donde el compromiso por el anuncio del Evangelio ha de balancearse siempre con una intensa vida de oración como expresión de la cercanía con el Maestro (nadie da lo que no tiene). Santa Teresa del Niño Jesús dedicó su vida a la oración por la Iglesia y las misiones, y a través de esa oración esforzada se convirtió en referente de amor y entrega por la misión evangelizadora de la Iglesia.

El Evangelio en primer lugar nos habla de la sed de poder que muchas veces aparece como motivación profunda de nuestro compromiso. Nos parece que nuestro méritos, nuestro esfuerzos, tienen que ser recompensados con el ascenso de la escala social evangélica. Frente a este instinto que funciona en todo los campos de la vida humana Jesús nos propone hacernos como niños. Los niños para Jesús son el símbolo de los que no tienen poder. El seguidor de Jesús no ha de ambicionar nunca el poder, al contrario desde la humildad acoger a los que no tienen poder, y así lo ejemplifica con la acogida generosa y gratuita de los niños, aquellos que no pueden darnos sino su transparencia. ¿Qué es lo que mueve realmente nuestro compromiso eclesial? ¿qué pasa si no nos sentimos suficiente recompensados o reconocidos nuestros desvelos por la misión?

Por último el evangelio de hoy repite una parte del evangelio del Domingo pasado, pero en la versión de Lucas. Quien no está contra nosotros está con nosotros. Frente a la tentación de considerarnos los “buenos”, los “fieles” frente a los “otros”, Jesús llama a los discípulos a reconocer que los valores del evangelio no son “exclusiva” de sus seguidores. Dios sigue trabajando en el corazón de los hombres, de todos los tiempos y de todas la culturas, y reconocer el bien, la solidaridad, la justicia… en las acciones de aquellos que no “son de los nuestros”, es proclamar precisamente esta realidad teológica: Dios es para todos.

CR

fuente del comentario CIUDAD REDONDA

COMPRENDIENDO LA PALABRA 011018


«El más pequeño entre todos ustedes, ése es realmente grande»

«Vengan, dice Cristo a sus discípulos, y aprendan de mí»,  ciertamente que no a expulsar demonios por el poder del cielo, ni a curar leprosos, ni a devolver la vista a los ciegos, ni a resucitar muertos...; sino, dice él: «Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón» (Mt 11:28-29). En efecto, esto es lo que todos podemos aprender y practicar. Hacer signos y milagros no siempre es necesario, ni tan sólo ventajoso para todos, ni tampoco se concede a todos.

     Es, pues, la humildad la maestra de todas las virtudes, fundamento inquebrantable de todo el edificio, don magnífico y propio del Señor. El que la posea podrá hacer, sin peligro de enaltecerse, todos los milagros que Cristo obró porque busca imitar al manso Señor, no en la sublimidad de sus prodigios sino en las virtudes de la paciencia y la humildad. Por el contrario, el que está deseoso de mandar a los espíritus impuros, de devolver la salud a los enfermos, de mostrar a las multitudes cualquier signo maravilloso, podrá invocar el nombre de Cristo en medio de toda su ostentación, pero es extraño a Cristo porque su alma orgullosa no sigue al maestro de humildad.

     Este es el legado que el Señor hizo a sus discípulos poco antes de volver a su Padre: «Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros; como yo los he amado »; e inmediatamente añade: «En esto conocerán que son mis discípulos: si se aman los unos a los otros» (Jn 13:34-35). Y es cierto que el que no es manso ni humilde no podrá amar así.

San Juan Casiano (c. 360-435)
fundador de la Abadía de Marsella
Conferencias, nº 15, 6-7