miércoles, 26 de julio de 2017

¡Perdona, no reprendas!

Si vemos a algún hermano pecando, ¿debemos reprenderlo?


Le preguntaron una vez al anciano sacerdote:
—Si vemos a algún hermano pecando, ¿debemos reprenderlo?

Y respondió el anciano:
—Si realmente necesito pasar por ese lugar, y lo veo pecando, paso junto a él y no lo reprendo. En verdad, está escrito que hay que dar testimonio de lo que vean nuestros ojos (Proverbios 25, 7). Pero yo les recomiendo que, aunque puedan “tocar” la falta de su hermano con sus propias manos, no le acusen... porque hubo un monje que sufrió un gran bochorno por esta razón. Creyendo ver a un hermano pecando con una mujer, corrió hacia aquel lugar y empezó a darle puntapiés y a amonestarle entre gritos... para luego darse cuenta, lleno de vergüenza, que lo que estaba golpeando eran dos sacos de trigo. Por eso, aunque les parezca que hasta pueden “tocar” la falta de su hermano, ¡no lo reprendan!

(Traducido de: Patericul, ediția a IV-a, revizuită., Editura Reîntregirea, Alba-Iulia, 2004, p. 196)
fuente Doxología

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