lunes, 24 de julio de 2017

ORACIONAL - Segunda Parte CONSAGRACIÓN total a JESÚS

Segunda Parte
Tema: CONOCIMIENTO DE SI MISMO

Las oraciones, exámenes, reflexiones, actos de renuncia de nuestra propia voluntad, de arrepentimiento por nuestros pecados, de desprecio propio, realizado todo a los pies de María, ya que por Ella esperamos la luz para conocernos a nosotros mismos. Junto a Ella, podremos medir el abismo de nuestras miserias sin desesperar. Debemos emplear todas nuestras acciones piadosas en pedir un conocimiento propio y el arrepentimiento de nuestros pecados: y debemos hacer esto con espíritu de piedad. Durante este período, consideraremos tanto la oposición que existe entre el espíritu de Jesús y el nuestro, como el miserable y humillante estado en que nos han reducido los pecados. Además, siendo la verdadera devoción una manera fácil, corta, segura y perfecta para llegar a esa unión con Nuestro Señor, que es la perfección a la imitación de Cristo. Entraremos decididamente por este camino, firmemente convencidos de nuestra miseria e incapacidad. Pero, ¿cómo conseguir esto sin el conocimiento de sí mismo?

ORACIONES QUE SE REZARAN DESDE EL DÍA 13º AL 19º,
Letanías al Espíritu Santo

Señor, ten piedad (bis)
Cristo, ten piedad (bis)
Señor, ten piedad (bis)
Cristo, óyenos (bis)
Cristo, escúchanos (bis)
Dios Padre Celestial, Ten misericordia de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo, Ten misericordia de nosotros.
Dios, Espíritu Santo, Ten misericordia de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios, Ten misericordia de nosotros.
Espíritu que procede del Padre y del Hijo,  Ilumínanos y santifícanos.
Espíritu del Señor, que al comienzo de la creación planeando sobre las aguas las fecundaste, Ilumínanos y santifícanos.

Espíritu por inspiración del cual han hablado los profetas, Ilumínanos y santifícanos.
Espíritu cuya unción nos enseña todas las cosas.                              
Espíritu que das testimonio de Cristo.                                            
Espíritu de verdad que nos instruyes sobre todas las cosa,  Ilumínanos y santifícanos.
Espíritu que sobreviene a María.                                         
Espíritu del Señor que llena todo el orbe.                                    
Espíritu de Dios que habita en nosotros.                                     
Espíritu de sabiduría y de entendimiento.                                    
Espíritu de consejo y de fortaleza.                                              
Espíritu de ciencia y de piedad.                                                  
Espíritu de temor del Señor.                                                        
Espíritu de gracia y de misericordia.                                             
Espíritu de fuerza, de dilección (amor reflexivo) y de sobriedad.     
Espíritu de fe, de esperanza, de amor y de paz.                           
Espíritu de humildad y de castidad.                                              
Espíritu de benignidad y de mansedumbre.                                   
Espíritu de multiforme gracia.                                                      
Espíritu que escrutas los secretos de Dios.                                  
Espíritu que ruegas por nosotros con gemidos inenarrables.          
Espíritu que descendiste sobre Cristo en forma de paloma.           
Espíritu en el cual renacemos.                                                                                                                                     
Espíritu por el cual se difunde la caridad en  nuestros corazones.   
Espíritu de adopción de los hijos de Dios.
Espíritu que en lenguas de fuego sobre los apóstoles apareciste.   
Espíritu con el cual fueron los apóstoles henchidos.                      
Espíritu que distribuyes tus dones a cada uno como quieres.         

Sednos propicio, perdónanos, Señor.
Sednos propicio, escúchanos, Señor.
De todo mal, líbranos, Señor
De todo pecado,                                                  
De tentaciones e insidias del demonio.                  
De la presunción y desesperación.                       
De la resistencia a la verdad conocida.                 
De la obstinación y de la impenitencia.                 
De la impureza de la mente y del cuerpo.             
Del espíritu de fornicación.                                   
De todo espíritu del mal.                                      

Por Tu eterna procesión del Padre y del Hijo. Te rogamos óyenos.
Por Tu descenso sobre Cristo en el Jordán                                    
Por Tu advenimiento sobre los discípulos.                                      
En el día del juicio, nosotros pecadores.                                        
Para que así como vivimos del Espíritu, obremos también por El.    
Para que recordando que somos templo del Espíritu Santo, no lo profanemos.
Para que viviendo según el Espíritu, no cumplamos los deseos de la carne.                         
A fin de que por el Espíritu mortifiquemos las obras de la carne.                               
Para que no te contristemos a Ti, Espíritu Santo de Dios.                                          
Para que seamos solícitos en guardar la  unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.          
Para que no creamos a todo espíritu.                                                                             
Para que probemos a los espíritus si son de Dios.                                                           
Para que te dignes renovar en nosotros el espíritu de rectitud.                                         
Para que nos confirmes por tu Espíritu Soberano.                                                            

Cordero de Dios, que quitas el pecado del Mundo, perdónanos,  Señor.  
Cordero de Dios, que quitas el pecado del Mundo, escúchanos, Señor
Cordero de Dios, que quitas el pecado del Mundo, ten piedad de nosotros.

Asístanos, te pedimos Señor, la virtud del Espíritu Santo, que purifique  clemente nuestros corazones y nos preserve de todo mal. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amen.


Letanías de Nuestra Señora
Señor, ten piedad.             Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.

Dios Padre Celestial. Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo Redentor del Mundo. Ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo. Ten misericordia de nosotros.
Trinidad Santa un solo Dios. Ten misericordia de nosotros.

Santa María. Ruega por nosotros (se dice en cada advocación)
Santa Madre de Dios,                                        
Santa Virgen de las vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la divina gracia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre inviolada,
Madre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración.
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Esclava del Señor,
Espejo de justicia,
Trono de sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso honorable,
Vaso insigne de devoción,
Rosa mística,
Torre de David.
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la alianza,
Puerta del cielo.
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los ángeles,
Reina de los patriarcas,
Reina de los profetas,
Reina de los apóstoles,
Reina de los mártires,
Reina de los confesores,
Reina de las vírgenes,
Reina de todos los santos,
Reina concebida sin mancha original,
Reina asunta a los cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz,

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo. Ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que nos hagamos dignos de las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo; y por la intercesión gloriosa de Santa María, la Virgen, líbranos de las tristezas de este mundo y concédenos las alegrías del cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

AVE, MARIS STELLA
Salve, estrella del mar, Madre, que diste a luz a Dios,Quedando perpetuamente Virgen, feliz puerta del cielo,Pues recibiste aquel Ave, de labios de Gabriel,ciméntanos en la paz, trocando el nombre a Eva.Suelta las prisiones a los reos, da lumbre a los ciegos,ahuyenta nuestros males, recábanos todos los bienes,Muestra que eres Madre, reciba por tu mediación nuestras plegarias,el que nacido por nosotros, se dignó ser tuyo.
Virgen singular, sobre todos suave,Haz que libres de culpas, seamos suaves y castos.Danos una vida pura, prepara una senda segura,Para que, viendo a Jesús, eternamente nos gocemos.Gloria sea a Dios Padre, loor a Cristo altísimoy al Espíritu Santo: a los tres un solo honor. Amén.

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