sábado, 15 de junio de 2013

Frágiles vasos de barro

El Papa el viernes en Santa Marta invita a reconocernos débiles y pecadores

La única forma de recibir realmente el don de la salvación de Cristo es reconocerse con sinceridad, débiles y pecadores, evitando toda forma de auto justificación. Lo afirmó el Papa Francisco durante la homilía de la Misa de esta mañana, celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. Este viernes con el Pontífice concelebraron el prefecto y el secretario de la Congregación para el Clero, cardenal Mauro Piacenza y el arzobispo Celso Morga Iruzubieta –acompañados por sacerdotes y personal del dicasterio– además del cardenal Giuseppe Bertello y el obispo de Humahuaca, Argentina, Pedro Olmedo Rivero, y mons. Benjamín J. Almoneda, obispo emérito de Daet, Filipinas. 

Consciente de ser un frágil vaso de barro, sin embargo custodio de un gran tesoro que le ha sido donado de forma totalmente gratuita. Éste es el seguidor de Cristo ante su Señor. El Santo Padre reflexionó sobre la Carta en la que Pablo explica a los cristianos de Corinto que, para que sea claro que la “extraordinaria potencia” de la fe es obra de Dios, debe ser derramada sobre hombres pecadores, en “vasos de barro”. Precisamente de la relación “entre la gracia y la potencia de Jesucristo” y nosotros pobres pecadores, brota, observó el Papa, “el diálogo de la salvación”. Y sin embargo, este diálogo debe evitar todo tipo de “auto justificación”, “debe ser como somos nosotros”:

“Pablo, ha hablado tantas veces – es como un estribillo, ¿no? – de sus pecados. ‘Les digo esto: yo que he sido un perseguidor de la Iglesia, he perseguido…’ Vuelve siempre a su memoria de pecado. Se siente pecador. Pero en aquel momento no dice: ‘Era, pero ahora soy santo’, no. También ahora, una espina de Satanás en mi carne. Nos hace ver la propia debilidad. El propio pecado. Es un pecador que acoge a Jesucristo. Dialoga con Jesucristo”.

La clave, indicó el Papa, es la humildad. El mismo Pablo lo demuestra. Él reconoce públicamente, dijo Francisco, “su currículo de servicio”, o sea todo aquello que ha cumplido como Apóstol enviado por Jesús. Pero no por esto se esconde o esconde aquello que el Pontífice define “su prontuario”, o sea sus pecados:
“También, éste es el modelo de la humildad de nosotros curas, de nosotros sacerdotes. Si sólo nos gloriamos de nuestro currículo y nada más, terminaremos equivocados. No podemos anunciar a Jesucristo Salvador porque en el fondo no lo sentimos. Debemos ser humildes, pero con una humildad real, con nombre y apellido: ‘Soy pecador por esto, por esto, por esto’. Como dice Pablo: ‘He perseguido a la iglesia”, como hace él, pecadores concretos. No pecadores con esa humildad que más parece cara de estampita, ¿no? No, la humildad fuerte”.

“La humildad del sacerdote, la humildad del cristiano es concreta”, afirmó el Obispo de Roma, para quien, si un cristiano no puede “hacerse esta confesión a sí mismo y tampoco a la Iglesia, algo no funciona”. Y la primera cosa que no funciona es el no poder “entender la belleza de la salvación que nos trae Jesús”:
“Hermanos, nosotros tenemos un tesoro: éste de Jesucristo Salvador. La Cruz de Jesucristo, este tesoro del que nos jactamos. Pero lo tenemos en un vaso de barro. Jactémonos también de nuestro prontuario, de nuestros pecados. De esta forma el diálogo es cristiano y católico: concreto, porque la salvación de Jesucristo es concreta. Jesucristo no nos ha salvado con una idea, con un programa intelectual. No. Nos ha salvado con la carne, con lo concreto de la carne. Se ha abajado, hecho hombre, hecho carne hasta el final. Pero solamente, sólo se puede entender sólo se puede recibir, en vasos de barro”.

También la Samaritana que encuentra a Jesús y luego de haberle hablado cuenta a sus conterráneos primero su pecado y luego de haber encontrado el Señor se comporta de forma similar a Pablo. “Yo creo –observó el Papa Francisco– que esta mujer está en el cielo, seguro” porque, como dice el poeta y escritor italiano Manzoni, "jamás vi que el Señor haya iniciado un milagro sin terminarlo bien’ y este milagro que Él inició seguramente lo terminó bien en el Cielo”. A Ella, concluyó el Papa, pidamos “que nos ayude a ser vasos de barro para poder llevar y entender el misterio glorioso de Jesucristo”.
¡Buen día, Espíritu Santo!Al comenzar el día clamamos Tu Bendición,
Tu Persona sobre nosotros,
Tu Persona en nosotros,
Tu Persona con nosotros!
Tú eres la Bendición de cada día,
la Gracia que todo renueva y transforma,
que todo Santifica y sustenta.
Ven con poder y restaura la herida
que dejó el pecado,
Ven con poder y venda los corazones quebrados.
Ven y reconcilia nuestras enemistades internas,
nuestras distancias y enfrentamientos...
¡Ven porque lo antiguo ha pasado y lo nuevo ha comenzado!
¡Ven y manifiesta, ¿qué podemos hacer juntos hoy?

viernes, 14 de junio de 2013

Intercediendo

“La oración del justo es poderosa y eficaz”
Santiago 5,16



¡Estamos evangelizando!
Sí, TODOS!
Porque misionan no sólo aquellos que están en el frente de acción…
¡misiona la comunidad entera!
¡Vos podés unirte!
¿Cómo?
Intercediendo por nuestros “misioneros”
                       
¿Por qué interceder?
¡PUERTAS Y CORAZONES ABIERTOS!
Que Dios le permita al misionero cruzar toda barrera y
Encuentre corazones preparados para recibir La Palabra…

¡VALENTÍA EN SU MODO DE TESTIFICAR!
Valor para vencer la oposición del mal y vencer el temor a fracasar…

¡PROCLAMACION SIN OBSTÁCULOS DE LA PALABRA DE DIOS!
Que el misionero ENCUENTRE ARMONÍA Y ACEPTACIÓN por parte de los creyentes…

¡AVIVAMIENTO EN EL ESPÍRITU SANTO!
Que el misionero busque el Espíritu Santo y sea reanimado por medio de él.
Que el Fuego del Avivamiento se encienda en su entrañas!

JUNIO 2013 – Misión AÑATUYA

Pquia. San Miguel Arcángel

Hoy estemos atentos a las novedades


Todos nosotros sabemos que Dios se expresa en el amor al prójimo y,
gracias a Él, no nos falta en ningún momento del día,
alguien para manifestar amor.
Con certeza hoy, de manera especial,
alguien surgirá en nuestro camino para amar concretamente.
Estemos atentos porque en estas visitas inesperadas,
quien viene es el propio Jesús “escondido” en los hermanos.

“Señor, ¿cuándo fue que te vimos con hambre y te dimos de comer?; ¿con sed y te dimos de beber? En verdad les digo que todas las veces que lo hicieron con uno de hermanos más pequeños fue a mí a quien lo hicieron”
(Mateo 25,37-40)

Hagamos entonces el ejercicio de acoger cada persona
como al propio Jesús, independientemente de quien sea.
Acojamos a alguien, y grabemos en nuestro interior y repitamos a lo largo del día:
Jesús está escondido en ésta persona.
Será un ejercicio de amor y de fe maravilloso.
Hoy será un día de lindas experiencias si abrimos nuestro corazón para vivir la novedad propia de éste día que el cielo reservó para cada uno de nosotros.
Supliquemos al Señor la gracia de hacer el bien incondicionalmente.

Luzia Santiago.
Co-Fundadora Comunidad Canção Nova.
Fuente: Mensaje del día www.cancaonova.com

Adaptación y traducción del original en portugués

domingo, 9 de junio de 2013

Corpus Christi




Cierto día, antes de decir las palabras de consagración, el Padre Pedro levantó la Hostia y sintió que corría una cosa caliente en sus manos, era Sangre que venía de la Hostia, era la señal de Dios para aquel sacerdote. La Sangre fue cayendo en el altar sobre el corporal hasta llegar al mármol y aún hoy se encuentran las marcas de la Sangre en ese lugar.
Buscó ayuda y entonces guardaron la Hostia llena de Sangre. Una religiosa había pedido al Papa para celebrar la Fiesta de la Eucaristía, y el Papa le pidió a Dios una señal para saber si era su voluntad esa celebración o si era algo humano.
Cuando el Sumo Pontífice escuchó hablar de lo que había ocurrido, fue al encuentro del milagro, y al ver la Hostia llena de Sangre se arrodilló y dijo: “Corpus Christi”. Tomó la Hostia y los objetos y los llevó por la ciudad, tomando ese hecho como una seña del Todopoderoso.
Colocó el corporal con Jesús, que estaba lleno de Sangre, en el ostensorio y recorrió las calles de la ciudad. Con el paso de Cristo todos adornaron sus calles, y es por eso que hasta hoy esa fiesta viene repitiéndose, todo para Cristo Rey. Es Jesús Salvador que viene hasta nosotros para sanar nuestras llagas. En el Evangelio vemos aquella mujer que tenía hemorragias durante doce años, su salud estaba muy frágil, había sufrido y gastado todo su dinero sin conseguir nada. Le fue difícil llegar hasta el Señor, porque lo consideraba santo. Entonces fue por atrás y tocó los flecos de su manto, y Jesús sintió que una fuerza sanadora había salido de Él.
Tal vez te sientas como esa mujer, impuro, con miedo de acercarte al Señor, pero Él lo sabe todo, lo ve todo. Tal vez te sientas una persona destruida, no por ti, sino por alguien más, puede ser que te sientas como un “cachorrito”, pero hasta un cachorro busca la presencia de su dueño.
Jesús te está diciendo: ten fe, ten confianza, aunque te creas indigno ya viniste hasta aquí y tu fe te salvó. Dios va a reconstruir tu vida. ¡Pon tu vida entera a los pies de Nuestro Señor Jesucristo! Te encontraste con la Sangre de Jesús que puede salvarte.
Es Jesús que desciende de la cruz y te levanta diciéndote: “Ten confianza, mi hijo, tu fe te salvó, no caigas más”

Monseñor Jonas Abib
(Fundador de la Comunidad Canción Nueva)
Traducción: Exequiel Alvarez (@ExequielAlvarez)
FUENTE www.cancionnueva.com

El peso de nuestros juicios

En el campo del pecado, nadie es vencedor

Es más fácil apuntar los errores ajenos que reconocer las propias fragilidades. En las piedras de la condenación está el peso de nuestros propios pecados. En la sociedad que exige la perfección del otro, los propios pecados son enmascarados por las tinieblas de una vida auténticamente perfecta.
Conocer las propias fragilidades exige humildad. Sin embargo, la prepotencia de la acusación, muchas veces, habla más fuerte delante de los errores ajenos. Es fácil apuntar con el dedo los errores de otro, difícil es corregir nuestras propias fragilidades. Fácil es condenar, difícil es ser culpado delante de los propios pecados.
Entre lo que Jesús enseñó y lo que vivimos todavía existe un largo camino a transitar. Muchos son los fariseos que se convierten en jueces de sus semejantes. Si la regla de juego es juzgar, ¿por qué no comenzamos con nosotros mismos y nuestras fragilidades? En el campo del pecado ninguno es vencedor. Griegos y troyanos, cristianos y ateos, tiene un mismo punto en común: las fragilidades y pecados de quien es marcado por las imperfecciones.
Nadie nunca expone sus pecados anónimos en público, porque dar a conocer los propios errores e mostrar un carta de le propia fragilidad humana. Y ser frágil, en una sociedad que exige personas perfectas, puede ser perjudicial para una apariencia construida bajo la máscara de la perfección.
Solamente quien conoce sus propias fragilidades podrá mirar con misericordia a quien todavía no es perfecto.

Padre Flávio Sobreiro
(Bachiller en Filosofía por la PUCCAMP. Teólogo por la Facultad Católica de Pouso Alegro – G. Sacerdote de la Arquidiócesis de Pouso Alegro – MG) www.padreflaviosobreiro.com
Traducción: Exequiel Alvarez (@ExequielAlvarez)
FUENTE www.cancionnueva.com 

sábado, 8 de junio de 2013

Vengan a Mi

Vengan a mi, Yo los aliviaré
"En aquel tiempo, Jesús dijo: "Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana".
(Mt 11, 25-30) 





Mansedumbre significa equilibrio. Jesús es el modelo de la persona equilibrada. Cuando no tenemos ese equilibrio quedamos sobrecargados.

¿Sabían ustedes que el pecado pesa?
La persona queda lerda, el pecado hiede, y deja a la gente triste
El amor de Dios es la turbina de nuestro avión espiritual.
Eso nos proporciona el alivio del Corazón del Jesús. La cruz es para nosotros la señal del amor.

El amor del corazón de Dios es la gran promesa, y hace que tengamos el impulso de ir al encuentro del prójimo.
Muchas veces venimos a encuentros, recibimos a Jesús pero encontramos a un hermano en el suelo y no vamos corriendo al encuentro de él, Eso nos da una buena revisión para la confesión.
Si tu vida depende de lo que tienes, cuando no tienes nada quedaras triste.
La ropa que está en el armario y usted no usó, esa ropa no es más de usted, es de los pobres.
Aquello que tienes demás es un peso en tu vida, comparte con tu prójimo.

Nadie puede quitarte el tesoro que ganaste en el cielo. Lo que estas bebiendo en este campamento te esta proyectando para el cielo.
Muchas veces nos apegamos a las personas en lugar de buscar apegarnos a Dios.
No vamos a tornarnos idólatras humanos, precisamos adorar solo a Dios.

"La Trinidad se revela, el Padre en los cielos, Jesús en el hermanos, el Espíritu Santo en el Corazón" 
Foto: Maria Adreia/Cancaonova.com

Debemos amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo.
Por la pobreza el religioso denuncia la teoría del tener y anuncia el compartir. Por la obediencia denuncia el poder.
Gente nosotros no somos nuestros cargos, nuestras profesiones. No debemos apegarnos a los poderes.
Para ganar en Dios debemos tener un corazón despojado, totalmente abierto.

Es humildad pedir ayuda, eso nos lleva al equilibrio. Algunas veces estamos muy cansados porque estamos llenos de piedras, de fardos de placer. No poder engordad de religión.
El verdadero amor es donación y no posesión. Jesús pregunta a Pedro se le amaba, Pedro dice le gusta. Pues la primera respuesta que nos presenta la traducción del griego es gustar, diferente del amor de Ágape de Jesús.
Algunas personas hoy en día gustan de Jesús, eso no es amor. El verdadero amor es aquel que se lanza al encuentro de Jesús en el hermano. Que esa reflexión sea señal de revisión para nosotros.


Padre Joãozinho 
Sacerdote do Sagrado Coração de Jesus

Oración y Trabajo 2do. día Seminario de Vida



Seminario de Vida en el Espíritu Santo
2º DIA

Te acercamos la propuesta para profundizar
en tu casa, en oración, en comunión...







¿Cómo trabajar los textos?
Pide la Gracia del Espíritu Santo,
clama su auxilio, su ayuda.
Que se abran las puertas de tu corazón para acoger la Palabra,
para comprenderla,
y dile confiadamente:
¡Visítame, otórgame Tu sabiduría!

1. Lee con atención los textos
2. Narra con tus palabras lo leído
3. Señala los personajes que intervienen
4. Enuncia los temas y las ideas.

¿Cómo llevar La Palabra a la vida?
Escribe tu compromiso personal

ENSEÑANZAS
JESUS VIVE Y ES EL SEÑOR
Hechos 2,36
Col 1,16-18
CONVIÉRTETE Y VUELVE A DIOS
Apo 3,19-20
RECIBIRÁN EL DON DEL ESPÍRITU SANTO
Hechos 2,38-39; Juan 7,38-39; Juan 19,13

Trabajo y Oración 1º día Seminario de Vida


Seminario de Vida en el Espíritu Santo
1º DIA

Te acercamos la propuesta para profundizar
en tu casa, en oración, en comunión...









¿Cómo trabajar los textos?
Pide la Gracia del Espíritu Santo,
clama su auxilio, su ayuda.
Que se abran las puertas de tu corazón para acoger la Palabra,
para comprenderla,
y dile confiadamente
¡Visítame, otórgame Tu sabiduría!

1. Lee con atención los textos
2. Narra con tus palabras lo leído
3. Señala los personajes que intervienen
4. Enuncia los temas y las ideas.

¿Cómo llevar La Palabra a la vida?
Escribe tu compromiso personal

ENSEÑANZA
DIOS TE AMA COMO PADRE AMOROSO
Isaías 49,15
Mateo 11,28-29
EL PECADO TE HA SEPARADO DE DIOS
1Juan 3,16-18
Rom 3,20

viernes, 7 de junio de 2013

Vivir y no fingir que se vive

Vivir es realmente un arte, no basta solamente nacer, crecer y morir. No alcanza con estar de novio, comprometerse y casarse, o entrar al seminario, ser diácono y luego sacerdote. Vivir consiste en buscar ser lo que somos.
¿Cómo es eso? ¿Por casualidad no somos lo que somos? ¡Lamentablemente no! Muchas veces, no somos los que realmente somos, y cuando llevamos una vida así, no vivimos, sino que fingimos que vivimos.
¿Cuántas veces vamos, en el transcurso de la vida, asumiendo innúmeros papeles, máscaras y personalidades que no nos identifican con lo que realmente somos en nuestro interior? ¿Cuántas veces cedemos a presiones sociales, a las exigencias exteriores sólo para hacer aceptados?
¿Cuántos jóvenes van al boliche y allá se convierten en todo, menos en lo que son? ¿Cuántas veces gastamos fuerzas para ser otras personas o lo que otros quieren que seamos?
En vez de que demos “enter” en nuestra verdad más profunda, y así vivir una vida autentica, elegimos dar “CTRL C y CTRC V” en modelos, formas y acciones de terceros que nada revelan nuestro ser. ¡Vivir así es fingir que se vive!
Autenticidad es, realmente, la virtud de ser aquello que se es en todas las cosas. Nuestros esfuerzos cotidianos están destinados a demostrar, en nuestras acciones exteriores, lo que somos en nuestro interior y no al contrario.
No necesitamos copiar la ropa del artista, la manera de ser del colega, el auto del vecino, ni pretender ser eso o aquello, etc. Porque seremos nosotros mismo, moldeados por nuestro interior y no por las ideas de los demás, confundiendo así nuestra verdadera identidad.
Piensa: si ya cuesta tanto ser como somos, ¿Imagina pasar la vida intentando ser otro? ¡Lo peor es que existen personas viviendo así!
La autenticidad está ligada a dos palabras importantes: el bien y la verdad. Ser autentico, entonces, cosiste en exteriorizar lo que somos y no todo lo que nos viene a la cabeza, tantas veces de forma desordenada o corrompida por la presión de afuera.
Cuando somos auténticos, vivimos un profundo autoconocimiento y también conocemos mejor a Dios, porque Él es simplemente Aquel que es puro bien, belleza y amor.
Entonces, te pregunto: “¿Estás viviendo o fingiendo que vives? ¡Yo te invito a vivir!”

Adriano Gonçalves
(Misionero de la Comunidad Canción Nueva)
Traducción: Exequiel Alvarez (@AlvarezExequiel)
FUENTE: www.cacionnueva.com

Tengan siempre tiempo para sus hijos

Los padres necesitan participar de la vida de sus hijos

Los padres pierden a sus hijos de muchas maneras, una de ellas es no tener tiempo para ellos. Trabajan, trabajan, trabajan… En el escaso tiempo que les restan, no pueden estar con los hijos, porque necesitan descansar y hacer “otras cosas”.

Educar los hijos es una tarea que requiere “estar con ellos”. Es necesario tener tiempo; es una cuestión de prioridad y elección. Si no encuentras tiempo para tu hijo, entiende, es porque él no es importante para ti.

Es acompañando a los pequeños, en el día a día, que tenemos la oportunidad de corregirlos. Los padres necesitan participar de la vida de sus hijos, para que se sientan valorados y amados. Necesitan saber lo que están estudiando, como están en la escuela, que problemas enfrentan. La principal deficiencia de nuestros jóvenes, hoy, es la falta de amor de los padres, que se manifiesta en la ausencia y omisión.

Los hijos crecen rápidos; no más de 18 años y ellos ya se están separando de nosotros para vivir la propia vida. Lo que no fue hecho en el tiempo correcto, no se puede hacer más tarde.

Vive con tu hijo, vive en el medio de él, conozca sus amigos, procure saber a dónde va, con quien está. Invítalo a traer sus amigos para tu casa. Participe amistosamente de su vida.


Profesor Felipe Aquino
Miembro del Consejo Director de la Fundación Juan Pablo II. Participa de retiros de formación en el país y el exterior, escribió más de 60 libros y conduce dos programas semanales en la Tv Canción Nueva: “Escuela de la Fe” y “Pregunte y responderemos”.
FUENTE: www.cancionnueva.com

CONOZCO UN CORAZÓN

Es posible que, como a muchos, cansados y desgastados por caminos andados y desandados, te resulte difícil confiar, esperar y creer en “el otro”. Es que a lo largo de la vida has escuchado tantas voces, tantas promesas, tantos buenos deseos no concretizados; Tantos dolores, humillaciones, tantos juramentos no cumplidos. Tal vez hasta después de algún desengaño hayas vuelto a creer y confiar porque existían señales, signos de cambio y, lo que parecía encaminarse, terminó en una nueva frustración.
Los naufragios de la vida nos hacen pensar, es cierto; pero también es cierto que el abatimiento y la decepción nos marean y nos hacen presuponer, asumir y terminar creyendo que no existe corazón alguno tan manso, humilde, amoroso y sereno en el cual confiar.
Este día, éste primer viernes es para nosotros “Viernes de Alegría” porque nos anuncia, nos muestra y nos acerca a un Corazón Real que tiene dentro de sí todo aquello que deseamos y esperamos.
Existe sí un Corazón Manso, Humilde y Sereno.
Existe sí un Corazón Amoroso y extenso que es mayor que nosotros.
Es un Corazón-Amor que levanta, que eleva, que sana, que restaura, es el Corazón de Cristo Jesús.
Es un Corazón abierto, un Corazón que enllagado por nuestras debilidades nos perdona, nos procura, nos moldea.
Es el Amor que viene del mismo Amor, viene de Dios.

“Vengan a Mi los que están afligidos y agobiados,
Yo los aliviaré”

Aquí estoy, Señor, rendido a tus pies,
Deseoso de encontrar ése, Tú Amor que abriga, que guarda, que consuela.
Aquí estoy, Señor, esperando por Ti.
Esperando ser tocado por la ternura de Tu Corazón.
Dame coraje, Señor, para clamar por ése Amor que todo lo perdona,
Amor que sustenta, amor que embriaga.
Dame coraje para no huir de Ti, por comodidad, por pereza.
Abrázame fuerte y escóndeme dentro de Tu Sagrado Corazón.
Corazón Manso y Humilde, Corazón de Misericordia,
Corazón Sereno, extenso como grande es Tu Bondad.
Muéstrame hoy, aquí, a tus pies, los secretos que esconde
Y dame la gracia de responder conforme tu Voluntad.
Amén!”.

Miguel
Comunidad Piedras Vivas
Parroquia San Miguel Arcángel

19º Viernes de Adoración Eucarística.
¡Buen día, Espíritu Santo!
En la fría mañana de Viernes, ¡Ven a traernos la calidez de Tu Presencia!
¡Ven y danos gustar el Amor Misericordioso de ése Corazón Sagrado que
por nosotros abierto está!
¡Ven y llena nuestros vacíos que esperan y claman por Ti!
¡Ven y muéstranos el Sendero de Santidad que
la Providencia para nosotros preparó!
¡Ven y habla... ¿qué podemos hacer juntos?

Aprendan de Mi

LECTIO DIVINA
Sagrado Corazón de Jesús, nuestro descanso



Frente a los cansancios y agobios que nos procuramos a nosotros mismos y frente a las cargas inútiles e insoportables que ponemos en nuestros hombros, Cristo es el verdadero descanso y su ley un alivio. El pecado cansa y agobia. El trato y la familiaridad con Cristo descansan. ¿Me decido a fiarme de Cristo y de su palabra? (FGD)

ACTO PENITENCIAL
—     En ti confiamos: Cuando la mansedumbre nos parece cobardía. Señor, ten piedad.
—     A ti acudimos: Cuando nos dejamos atrapar por los criterios del mundo. Cristo, ten piedad.
—     A ti esperamos: Cuando nos cuesta practicar la humildad. Señor, ten piedad.

La Palabra escuchada. Lectura del Evangelio, leo el texto con atención.
EVANGELIO Mt 11, 25-30

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Jesús dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y Yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.
Palabra del Señor

La Palabra comprendida - Significado de la Palabra.

“aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio”
Mt 11, 25-30:


Dios no cambia sus modos de obrar; sigue ocultándose a los soberbios y sigue revelándose a los humildes”. Ciertamente, si Dios valoriza enormemente la humildad, es porque es algo bueno, y no significa ser humilde no tener auto estima, o no tener ideas de superación, o no amarse a si mismo. Al contrario, la humildad da mucha fuerza, en especial porque ella abre las puertas que Dios nos tiene para vivir en el Reino. “Soy paciente (manso) y humilde de corazón”, nos ha dicho el Señor.
La humildad tiene una gran importancia en nuestra relación con Dios y con todos los hombres, el cristiano esta llamado a ser un eterno buscador de esta virtud y vivir con ella todos los días de su vida temporal.
Y como todo este edificio va fundamentado en humildad, cuanto más nos vamos acercando a Dios mayor ha de ser esta virtud y si no, todo se viene abajo (Santa Teresa de Jesús 12, 5; CN 2).

VENGAN A MÍ TODOS LOS QUE ESTÁN AFLIGIDOS Y AGOBIADOS

Con estas palabras, que resuenan de un modo dulce y tierno en nosotros, Jesús hace una invitación a todos los que trabajan con cansancio y están con una carga que los agobia, pero no se esta refiriendo a la labor física, sino que a esa presiones a las que estamos sometidos por alguna condición especial de la vida cotidiana, aunque tomar el yugo, es una expresión conocida y que aparece en el Antiguo Testamento, y significa que el hombre está sometido a ellos como el esclavo a su trabajo (cf. Jer c.28; Is 58:6; etc.).
Los fariseos de aquellos tiempos, con sus prácticas doctrinarias llenas de preceptos asfixiantes, hacían una vida insoportable. Esta forma de ser era una intolerable servidumbre, con tratados y prescripciones minuciosas. Así era como, se encontraban imposibilitados de dejar su casa, tomar alimento, hacer una labor cualquiera sin exponerse a un sinnúmero de contravenciones. Vivian llenos de temor de caer en infracciones, que se les paralizaba el espíritu. Entonces su religión degeneraba en un formalismo miserable. De este modo, estaban fatigados y agobiados de toda esa absurda e inaguantable reglamentación. Entonces Jesús, bondadoso, magnánimos, compasivo por naturaleza, les dice que vengan a El, y El, con su doctrina de amor, les aliviará, concretamente descansarán, con un descanso restaurador.

YO LOS ALIVIARÉ
Jesús llama al corazón, cuando hace el llamado con el “Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré”, El nos muestra que conoce bien el corazón de los hombres, es así como estas son unas palabras muy alentadoras, muy gratificante. Jesús sabe que es allí donde se vive la fatiga, la aflicción, el dolor y la desesperanza.
Con el vengan a mí, Jesús nos invita de esa manera a todos los oprimidos, a los que tienen pesar, a los que sufren de la miseria, ¿Dónde más puede el hombre encontrar palabras tan esperanzadoras como estas? ¿Dónde podríamos encontrar más alivio y consuelo?

ORACION
Te ruego, Señor, que derribes los andamios de mi ciencia humana; líbrame de la lógica enmarañada de mis razonamientos, de mi orgullosa autosuficiencia, y concédeme la sencillez del niño, que descubra cada mañana la novedad de todo cuanto sucede, cuando siempre parece igual. Hazme pequeño y libre, Señor, que me encuentre entre los dichosos que tienen ojos para ver y oídos para oír las grandes cosas que has revelado. Y entonces comprenderé que el nuevo orden del mundo, el orden de la justicia y de la paz, lo has depositado en mis manos. Amén.

LA TAREA PERSONAL
Silencio ante la Palabra  - Contemplación

“Venid a mí todos los que estáis fatigados y agobiados y yo os aliviare” (Mt 11,28). No éste o aquél, sino todos los que tenéis preocupaciones, sentís tristeza o estáis en pecado. Venid no porque yo os quiera pedir cuentas, sino para perdonaros vuestros pecados. Venid no porque yo necesite vuestra gloria, sino porque anhelo vuestra salvación. Porque yo -dice- os aliviaré. No dijo solamente: «os salvaré», sino 10 que es mucho más: «os pondré en seguridad absoluta».
No os espantéis -parece decimos el Señor- al oír hablar de yugo, pues es suave; no tengáis miedo de que os hable de carga, pues es ligera. -Pues ¿cómo nos habló anteriormente de la puerta estrecha y del camino angosto? -Eso es cuando somos tibios, cuando andamos espiritualmente decaídos, porque, si cumplimos sus palabras, su carga es realmente ligera. -,Y cómo se cumplen sus palabras?- Siendo humildes, mansos y modestos. Esta virtud de la humildad es, en efecto, madre de toda filosofía. Por eso, cuando el Señor promulgó aquellas sus divinas leyes al comienzo de su misión, por la humildad empezó (cf 7,14). Y lo mismo hace aquí, ahora, al par que señala para ella el más alto premio. Porque no sólo -dice- serás útil a los otros, sino que tú mismo, antes que nadie, encontrarás descanso para tu alma. Encontraréis -dice el Señor- descanso para vuestras almas. Ya antes de la vida venidera te da el Señor el galardón, ya aquí te ofrece la corona del combate y, de este modo, al par que poniéndote Él mismo por dechado, te hace más fácil de aceptar su doctrina.

Porque ¿qué es lo que tú temes? -parece decirte el Señor? ¿Quedar rebajado por la humildad? Mírame a mí, considera los ejemplos que yo os he dado y entonces verás con evidencia la grandeza de esta virtud (Juan Crisóstomo, «Homilías sobre el evangelio de san Mateo», 38,2-3, en Obras de san Juan Crisóstomo, 1, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid 1955, 759-760).


jueves, 6 de junio de 2013

¡Sé un vencedor en el amor!

La razón de nuestra existencia debe ser amar a Dios sobre todas las cosas con un empeño total y relacionarnos con nuestros hermanos con una actitud amorosa, inspirada en el amor del propio Dios.
Mientras tanto, si nuestro amor no participa del amor de Dios y si no se expresa en las personas que están a nuestro lado, eso será sólo una ilusión. La conversión del no procu
rar el propio interés es la más difícil, es renunciar por el bien del otro a aquello que nos gustaría poseer para nosotros mismos. Es el amor que “nada hace de inconveniente, no procura su propio interés, no se irrita, no guarda rencor, no se regocija con la injusticia, mas encuentra su alegría en la verdad. Todo disculpa, todo cree, todo espera, todo soporta” 1Co. 13,5-7

Por esa razón, para que el amor no pase por nuestra vida como una lluvia de verano, precisamos ser humildes y decidirnos verdaderamente a amar al prójimo. Para que eso acontezca de hecho es preciso perdonarnos muchas veces y pedir perdón todos los días, a toda hora, en todos los momentos en que fuese necesario, venciendo todas las barreras que cierran nuestro corazón.

Hay tantas formas diferentes y eficaces de ejercitar la humildad para amar incondicionalmente. Recuerda que el amor es capaz de soportar todo y de transformar la vida!
El amor jamás pasará, por eso ama siempre, y sé un vencedor en el amor!
Jesús en Vos confío!


Luzía Santiago
Co-Fundadora Comunidad Canción Nueva
Fuente: Mensaje del día www.cancaonova.com
Adaptación y traducción del original en portugués.

¿y cuando no sabemos como actuar?

Nuestra vida pasa por etapas, unas más largas y otras mas cortas; unas entendemos, otras dejan todo como eclipsado dentro y fuera de nosotros, y nos sentimos inseguros y vulnerables. Mientras tanto un camino seguro que debemos recorrer en cada una de ellas es dejarnos conducir por Jesús; dejarnos conducir como niños pequeñitos que dependen totalmente de la madre.
En estos momentos, cuando la inseguridad y el miedo quieren tener la última palabra en nuestra vida, con simplicidad de corazón, recemos:
“Tu verdad me oriente y me conduzca,
porque eres el Dios de mi salvación.
En Vos espero, Señor, todos los días”

(Salmo 24)

Señor, guárdanos dentro de la llaga de Tu Corazón. Gracias!
Jesús, en Vos confío!


Luzia Santiago
Co-Fundadora Comunidad Canción Nueva.
Fuente: Mensaje del día www.cancaonova.com
Adaptación y traducción del original en portugués.
¡Buen día, Espíritu Santo!
Tú que eres Presencia siempre Viva y siempre Nueva,
¡Ven, que podamos experimentarla en éste día!
¡Ven y regálanos Tu Sabiduría,
aquella que nos enseña a actuar Contigo y desde Ti!
¡Ven, porque Tú eres nuestro apoyo y nuestra Bendición!
¡Ven y manifiesta, ¿qué podemos hacer juntos hoy?
Buen día Espíritu Santo!
Fuente de Agua Viva,
Gracia Santificante
¡ven! Haz brotar en nosotros,
En este nuevo dia, tus dones y carismas!
¡Ven y restaura lo corroido y desgastado!
¡Ven y liberanos de nuestras carceles de egoismo,
Orgullo y vanidad!
¡alegra nuestro ser, llena de Ti nuestro corazon!
Y manifiesta... ¿que podemos hacer juntos hoy?
Buenas noches, Espiritu Santo! 
Al terminar el dia y contemplar Tu paso en mi
Solo puedo decirte gracias!
Gracias porque tu visita a Maria Santisima
Engendro mi Salvador;
Gracias porque tu visita a mi vida
Engendra un hombre nuevo.
Ven! Llena! Enciende tu hoguera de amor en mi,
Y en la noche susurrame el Nombre Santo de Jesus
Para despertar sonriendo y alabando. Amen

Volvamos a Dios de todo corazón

"Vuelve al Señor y deja tus pecados"
Ecl 17,21

Hoy Dios nos invita a volvernos hacia Él de todo corazón; a dejar atrás todo lo que hacemos y sabemos que no es correcto e insistimos en hacer, desde las cosas más pequeñas a las más complejas.
Fuimos creados para ser y vivir libres, aunque el pecado nos aprisione. Por ejemplo: para muchos mentir es un hábito y les parece algo normal, pero ese actuar socava nuestras fuerzas y destruye nuestra vida, poco a poco, sin que lo percibamos. Los efectos son corrosivos y causan grandes daños.
El mejor remedio para curar esos males es el arrepentimiento sincero, una buena confesión y una nueva postura delante de Dios.
Virgen María, ayúdanos a volver al buen camino, gracias!

Luzia Santiago.
Co-Fundadora Comunidad Canción Nueva.
Fuente: Mensaje del día www.cancaonova.com
adaptación y traducción del original en português.

Puertas abiertas

"No cerremos las puertas
a quien se acerca a la Iglesia"
Los cristianos que piden no deben nunca encontrar puertas cerradas. Las iglesias no son oficinas donde presentar documentos y papeles cuando se pide entrar en la gracia de Dios. “¡No debemos instituir el octavo sacramento, el de la aduana pastoral!”. Ha sido la acogida cristiana el tema de la reflexión del papa Francisco en la homilía de la misa concelebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta esta mañana, entre otros con el cardenal Agostino Cacciavillan.

Comentando el evangelio de Marcos (10, 13-16), el pontífice ha recordado el reproche de Jesús a los discípulos que querían alejar de él a los niños que la gente llevaba para pedir una caricia. Los discípulos proponían “una bendición general y después todos fuera”, pero ¿qué dice el Evangelio? Que Jesús se indignó –ha respondido el papa- diciendo “dejad que vengan a mí, no se lo impidáis. A quien es como ellos pertenece el Reino de Dios”.

La fe del pueblo de Dios es una fe sencilla. Por ejemplo, quizá no sabe explicar bien quién es la Virgen, pero “para esto –ha dicho- hay que ir al teólogo: te explicará bien quién es María”. Pero, ha añadido, “si tú quieres saber cómo se ama a María, ve donde el pueblo de Dios que te lo enseñará mejor y bien”. Es un pueblo “que siempre se acerca para pedir algo a Jesús” y algunas veces también con un poco de insistencia. “Recuerdo una vez –ha contado el papa- durante la fiesta patronal de la ciudad de Salta; una señora humilde pedía a un sacerdote la bendición. El sacerdote le dijo: ¡pero señora usted ha estado en la misa! Y luego le ha explicado toda la teología de la bendición en la misa. Ah, gracias padre, sí padre, respondió la señora. Pero cuando el sacerdote se fue la señora se dirigió a otro sacerdote: deme la bendición. Todas aquellas palabras no entraron en ella porque tenía otra necesidad, la necesidad de ser tocada por el Señor. Esta es la fe que buscamos y que debemos encontrar siempre porque la suscita el Espíritu Santo. Nosotros debemos facilitarla, hacerla crecer, ayudarla a crecer.

El papa luego ha vuelto a explicar la actitud de Jesús que reprende a los apóstoles que impiden a la gente acercarse a él. No lo hacían por maldad: querían sólo ayudarle. Lo mismo habían hecho aquellos que en Jericó trataron de hacer callar al ciego que, advertido de la presencia de Jesús, gritaba para atraer su atención y hacerse salvar. Era como si hubieran dicho, ha explicado el papa: “El protocolo no lo permite: este es la segunda persona de la Trinidad, ¿qué haces? Esto me hace pensar en muchos cristianos...”.

Para explicar mejor el concepto, el pontífice ha puesto algunos ejemplos. En particular lo que sucede cuando dos novios que quieren casarse se presentan en la secretaría de una parroquia y, en vez de apoyo o de felicitaciones, oyen enumerar los costes de la ceremonia o les preguntan si sus documentos están bien. Así a veces, ha recordado el papa, estos “encuentran la puerta cerrada”. De este modo quien tendría la posibilidad “de abrir la puerta dando gracias a Dios por este nuevo matrimonio” no lo hace, al contrario la cierra. Tantas veces “somos controladores de la fe en lugar de ser facilitadores de la fe de la gente”.

Es “una tentación que tenemos; la de adueñarnos, apropiarnos del Señor”. Y ha puesto otro ejemplo: el caso de una madre soltera que va a la iglesia, a la parroquia, pide bautizar al niño y le responde “un cristiano o una cristiana”: no “no puedes, tú no estás casada”. Y ha añadido: “Mirad esta chica que ha tenido el coraje de llevar adelante su embarazo” y de no abortar: “¿Qué encuentra? Una puerta cerrada. Y así sucede a muchas. Este no es un buen celo pastoral. Esto aleja del Señor, no abre las puertas. Y así cuando vamos por esta vía, con esta actitud, no hacemos bien a la gente, al pueblo de Dios. Pero Jesús ha instituido siete sacramentos y nosotros con esta actitud instituimos el octavo, el sacramento de la aduana pastoral”.

“Jesús se indigna cuando ve estas cosas porque ¿quién sufre con esto? Su pueblo fiel, la gente que le ama tanto. Jesús –ha concluido el papa- quiere que todos se acerquen a él. “Pensemos en el santo pueblo de Dios, pueblo sencillo, que quiere acercarse a Jesús. Y pensemos en todos los cristianos de buena voluntad que se equivocan y en vez de abrir una puerta la cierran. Y pidamos al Señor que todos aquellos que se acercan a la Iglesia encuentren las puertas abiertas para encontrar este amor de Jesús”.