lunes, 15 de octubre de 2012

NOVENA al beato Juan Pablo II - 5º día


Quinto día
“Confirma a tus Hermanos…”
En el nombre del Padre, (+) y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén
Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 22,31-34
Jesús dijo: Simón, Simón, mira que Satanás los ha reclamado para sacudirlos como al trigo. Pero yo he rogado por ti, para que tu fe no decaiga; y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos. Pedro le dijo: Señor, estoy dispuesto a ir contigo a la cárcel e incluso a la muerte. Pero Jesús le contestó: Te aseguro, Pedro, que hoy mismo, antes de que cante el gallo, habrás negado tres veces que me conoces.
Palabra de Dios.
Rezar un Padre Nuestro, una Ave María, y una Gloria.
Oración
A tu hijo Juan Pablo II,
presbítero a quien mientras estuvo con nosotros le confiaste
tu palabra y tus sacramentos,
concédele, Señor, gozar eternamente en el cielo de tu gloria.
Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

domingo, 14 de octubre de 2012

NOVENA al Beato Juan Pablo II - 4º día


Cuarto día
Autentico Maestro de la Fe
En el nombre del Padre, (+) y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén
Lectura del Catecismo de la Iglesia Católica: (no. 2034)
El Romano Pontífice y los obispos como “maestros auténticos por estar dotados de la autoridad de Cristo… predican al pueblo que tienen confiado la fe que hay que creer y que hay que llevar a la práctica”. (Lumen Gentium, 25). El magisterio ordinario y universal del Papa y de los obispos en comunión con él enseña a los fieles la verdad que han de creer, la caridad que han de practicar; la bienaventuranza que han de esperar.
Rezar un Padre Nuestro, una Ave María, y una Gloria.
Oración
Señor, tú que en tu providencia amorosa quisiste que tu siervo,
el Papa Juan Pablo II, fuera el guía de tu Iglesia,
concédele, ya que en la tierra fue vicario de tu Hijo,
participar en el cielo de su eterna gloria, que vive y reina contigo.
Amén.

NOVENA al Beato Juan Pablo II - 3º día


Tercer día - 14 OCT 2012
Solo Hay una Iglesia en Pedro
En el nombre del Padre, (+) y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén
JPIILectura de los Sermones de san León Magno, Papa
De entre todo el mundo, sólo Pedro es elegido para ser puesto al frente de la multitud de los llamados, de todos los apóstoles, de todos los Padres de la Iglesia; pues, aunque en el pueblo de Dios son muchos los sacerdotes, muchos los pastores, a todos los rige Pedro, bajo el supremo gobierno de Cristo.
Dios, amadísimos hermanos, se dignó conceder a este hombre una grande y admirable participación en su poder; y todo aquello que quiso que los demás jefes del pueblo tuvieran en común con él, se lo otorgó a través de él.
Rezar un Padre Nuestro, una Ave Maria, y una Gloria.
Oración
Señor, tu que quisiste que tu hijo, el Papa Juan Pablo II
fuera en la tierra sucesor de los Apóstoles,
concédele gozar ahora de su eterna compañía en el cielo.
Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Sana, Señor, mi corazón


corazónLos fariseos criticaban a Jesús por todo: por causa del ayuno, de las compañías, porque él y los discípulos recogían espigas de trigo y porque sanaba en sábado. Para ellos era un pecado hacer muchas cosas en este día.
El Evangelio nos muestra a Jesús en la sinagoga con los escribas. Ellos estaban atentos para ver si el Señor iba sanar alguien en un día de sábado. Al darse cuenta de lo que estaban pensando, Cristo les provoca llamando a aquel hombre enfermo (Mc 3,1-12) para el medio de la sinagoga y le pide que extienda la mano y, de inmediato. éste queda sano. Percibiendo que todos lo condenaban, el Señor se lleno de ira y tristeza al ver la dureza de sus corazones.
No sabemos quién estaba más enfermo: si el hombre con la mano seca o aquellos escribas, fariseos, maestros de la Ley, personas que enseñaban y conducían al pueblo dentro de los caminos de Dios.
¿Cuál de las dos enfermedades era peor: una mano paralitica o un corazón endurecido?
Mis hermanos, hoy es el día en que Jesús quiere operar sanaciones. Nuestra voluntad herida, nuestra poca fe y nuestros pecados van endureciendo nuestro corazón.
Por descuido, resentimientos, decepciones, maldades, rabias, rencores y venganzas, nosotros acabamos con el corazón endurecido, y eso, a menudo se refleja en nuestro cuerpo. Pero el Señor nos quiere sanar. Sólo tenemos que abrirnos a Él y dejar de actuar como los fariseos.
Reza conmigo: “Señor, sé que quieres sanar mi corazón endurecido. Señor, lo necesito. Tal vez no me di cuenta hasta hoy que mi corazón estaba insensible. Sana, Señor, mi corazón endurecido”.
¡Dios te bendiga!
Traducido por: Thais Rufino de Azevedo
Monseñor JonasMonseñor Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canción Nueva
fuente: Portal en español Canción Nueva.

NOVENA al Beato Juan Pablo II - 2º Día


Segundo día
“Apacienta mis ovejas…”
En el nombre del Padre, (+) y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén
Lectura del santo Evangelio según san Juan 21,15-17.
En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?” El le contestó: “Sí, Señor, tu sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”. Por segunda vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?” El le respondió: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Pastorea mis ovejas”. Por tercera vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?” Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó: “Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas.
Palabra del Señor.
Oración Oficial por la causa de Canonización de Juan Pablo II
Oh Trinidad Santa,
te damos gracias por haber concedido a la Iglesia
al Papa Juan Pablo II
y porque en él has reflejado
la ternura de tu paternidad,
la gloria de la cruz de Cristo
y el esplendor del Espíritu del amor.
Èl, confiando totalmente en tu infinita misericordia
y en la maternal intercesión de Maria,
nos ha mostrado una imagen viva de Jesús Buen Pastor
indicándonos la santidad,
alto grado de la vida cristiana ordinaria,
como camino para alcanzar la comunión eterna contigo.
Concédenos, por su intercesión, y si es tu voluntad,
el favor que imploramos (Pedir la Gracia que se necesita),
Con la esperanza que sea pronto incluido
en el numero de tus santos.
Amen.

Rezar un Padre Nuestro, una Ave María, y una Gloria.
Oración
Dios nuestro, pastor inmortal de los hombres,
mira con bondad al pueblo que te implora y concede a tu hijo,
el Papa Juan Pablo II,
que gobernó con amor a tu Iglesia,
la recompensa prometida al servidor bueno y fiel.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

sábado, 13 de octubre de 2012

NOVENA al Beato Juan Pablo II - 1º dia


Inicia el 13 de octubre
Fuente: Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos
Autor: Secretariado para la Liturgia
“Después de la muerte del Romano Pontifice, los Cardenales celebrarán las exequias en sufragio de su alma durante nueve días consecutivos…”. SS Juan Pablo II. Constitución Apostólica, Universi Dominici Gregis, 27
La novena consiste de una lectura de la Sagrada Escritura y breves oraciones.
El Secretariado de la Liturgia de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, ofrece las siguientes oraciones de novena para que los creyentes acompañen en las oraciones de los Cardenales por el descanso del alma del Santo Padre y pronta canonización.

Primer día
“Tú eres Pedro…”
En el nombre del Padre, (+) y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén
Lectura del santo Evangelio según san Mateo: 16, 13-19
En aquel tiempo, cuando llegó Jesús a la región de Cesarea
de Filipo, hizo esta pregunta sus discípulos:
“¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?”
Ellos le respondieron: “Unos dicen que eres Juan el Bautista;
otros, que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas”.
Luego les preguntó:
“Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”
Simón Pedro tomó la palabra y le dijo:
“Tu eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”.
Jesús le dijo entonces: “¡Dichoso tu, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre, sino mi Padre, que está en los cielos! Y yo te digo a ti que tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo”.
Palabra del Señor.
Todos, durante unos momentos, orar en silencio por el Santo Padre.
Rezar un Padre Nuestro, una Ave María y una Gloria.
Oración
Dios nuestro, que recompensas con justicia a todos los hombres, concede al Papa Juan Pablo II, a quien constituiste sucesor de Pedro y pastor de tu Iglesia, disfrutar eternamente en el cielo de la gracia y del perdón que el administró fielmente en la tierra mediante la celebración de estos sacramentos. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

lunes, 8 de octubre de 2012

La fuerza de voluntad no es suficiente


Ron Rolheiser (Trad. Julia Hinojosa)
Lunes 08 de Octubre del 2012
John Shea, escribió un inquietante poema sobre Juan el Bautista.  El poema comienza con el Bautista en la cárcel, al oír el baile por encima de su cabeza y sabiendo que esta a punto de morir decapitado.  Extrañamente, no se siente demasiado molesto.  Herodes está a punto de dar a la hija de Herodías la mitad de su reino y Juan presiente que por la negociación el mismo también podría morir, dado que él es sólo la mitad de un hombre.  ¿Por qué se siente sólo la mitad de un hombre?  Porque, como dice el poema, él es sólo un  medio-profeta que sólo puede hacer un trabajo a medias.   Así piensa el Bautista:
Puedo denunciar a un rey, sin embargo, no puedo entronizarlo.
Puedo quitar un ídolo de su poder, sin embargo, no puedo revelar el verdadero Dios.
 Puedo lavar el alma en la arena, sin embargo, no puedo vestirla de blanco.
Puedo devorar la palabra del Señor como a la miel silvestre, sin embargo, no puedo atar sus sandalias.
Puedo condenar el pecado, sin embargo, no puedo quitarlo.
He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Juan el Bautista es consciente tanto de su fuerza como de su impotencia.  Puede señalar lo que está mal y lo que se debe hacer, sin embargo, después de eso, se queda indefenso, sin nada que ofrecer en términos de la fuerza necesaria para corregir el mal.
En esencia, eso es lo que aportamos a cualquier situación cuando criticamos algo. Somos capaces, a menudo con brillantez y claridad, de mostrar lo que está mal.  Esta contribución, al igual que Juan el bautista, no debe ser infravalorada.  Los evangelios nos dicen que, aparte de Jesús, no hay nadie más importante que Juan el Bautista.  Sin embargo, al igual que Juan, la crítica, es sólo la mitad del trabajo, una profecía a medias: Puede denunciar a un rey, al mostrar lo que está mal, y  puede lavar el alma en la arena, despegando las capas de óxido y suciedad acumuladas, sin embargo en última instancia, no puede darnos el poder para corregir ninguna cosa.  Se necesita algo más. ¿Qué?
Cualquiera que haya tratado de superar una adicción puede responder a esa pregunta.  Una mente clara, una visión clara de lo que hay que hacer, y una resolución firme de dejar atrás un mal hábito son sólo la mitad del trabajo, un primer paso, muy importante, sin embargo, sólo un inicio.  La parte difícil está todavía por delante: ¿Dónde encontrar y cómo mantener la fuerza necesaria para cambiar realmente nuestra conducta y abandonar un mal hábito? Cualquiera que haya renunciado a una adicción dirá que, al final, no lo hizo por fuerza de voluntad, ó por lo menos no desde luego por su propia voluntad.  La gracia y la comunidad fueron  necesarias y fueron  lo que en última instancia, proporcionaron lo que la fuerza de voluntad por sí sola no podía.
En un determinado momento, en los evangelios, Jesús dice a sus discípulos que es más fácil para un camello pasar por el ojo de la aguja, que para un rico entrar en el reino de los cielos.  Los discípulos se quedan aturdidos y Pedro responde diciendo: ¡Si ese es el caso entonces es imposible!  Jesús esta consciente de la respuesta y añade: Es imposible para los seres humanos, mas no para Dios. Cualquier persona que está en recuperación de una adicción sabe exactamente lo que Jesús quiere decir con eso. Ellos lo han experimentado: Saben que es imposible para ellos renunciar al objeto de su adicción - y aun y así lo están abandonando, no por su propia fuerza de voluntad, sino por un poder superior, la gracia.
Los evangelios hablan de esto como un bautismo y hablan de dos tipos de bautismo: el bautismo de Juan y el bautismo de Jesús, añadiendo que el bautismo de Juan es sólo una preparación para el bautismo de Jesús. ¿Qué es el bautismo de Juan?  Es un bautismo de arrepentimiento, una comprensión de lo que estamos haciendo mal y una resolución clara para corregir nuestra mala conducta.  ¿Qué es el bautismo de Jesús?  Se trata de una entrada en la gracia y en la comunidad, de tal manera que nos da el poder interno para hacer lo que sería imposible que pudieramos hacer por nuestra propia voluntad.
Pero, ¿cómo funciona esto? ¿Es la gracia una especie de magia?  No, no es magia. Toda la energía psíquica, emocional y espiritual está, por definición, más allá de una simple comprensión fenomenológica.  En pocas palabras, esto significa que no podemos mostrar su funcionamiento interno. Toda clase de energía es un misterio. Sin embargo, lo que podemos trazar empíricamente es su efecto: las obras espirituales de ésta energía.  La gracia funciona. Esto ha sido probado dentro de la experiencia de miles de personas (muchos de ellos ateos) que han sido capaces de encontrar una energía dentro de ellos que claramente no proviene de ellos, y sin embargo les da el poder de ir más allá de su fuerza de voluntad.  Pregúntale a cualquier adicto en recuperación sobre esto.
Lamentablemente, muchos de nosotros, que somos creyentes sólidos, todavía no hemos comprendido la lección. Todavía estamos tratando de vivir nuestras vidas por medio del bautismo de Juan únicamente, es decir, por propia fuerza de voluntad.  Eso nos hace unos  críticos maravillosos, sin embargo nos deja sin el capacidad para cambiar realmente nuestras propias vidas. Lo que estamos buscando, y necesitamos desesperadamente, es una inmersión más profunda en el bautismo de Jesús, es decir, en la comunidad y en la gracia.
fuente: Portal Ciudad Redonda

Noches Traicioneras - Belo - P. Marcelo

ESTOY CANSADO


¿Ya viviste eso?
¿pasaste por días en que tenías ganas de gritar y largar todo diciendo: llego a ser “buenudo” por obrar siempre bien y nadie lo ve, y además no llego a ningún lugar?
Tú sí llegas a un lugar,
llegas al corazó
n de Dios.
Como hijos suyos, necesitamos ser buenos, así como Él es bueno.
Esa es su voluntad: que seamos como Él es.
¿Nadie te valora?
¿A nadie le importa lo que haces?
Sé bueno por Dios y para Dios, porque todo lo que realizas Dios lo ve:
“El Señor se fija en quienes lo respetan,
en los que esperan en su misericordia”
(Salmo 32,18)

¿Sabes el motivo de las decepciones?
Esperamos muchos de los otros y olvidamos que son limitados como nosotros.
Pero Dios ve, sondea tu corazón. Si nos detenemos en las decepciones, dejamos también de dar pasos, nos cansamos más fácilmente y ofuscamos lo que tenemos de bueno para dar.
Si las personas que conviven contigo no son buenas, tú debes serlo, ¡haz la diferencia!
¿Fácil? No lo es ni un poquito, pero Dios ve el esfuerzo de la búsqueda.
Tienes mucha bondad para distribuir en este mundo tan carente.
Todo lo que hagas tendrá fruto, tenlo por seguro.
Entonces, ¿vamos a hacer la diferencia en este mundo?
Allá va un consejito para ti: Reza junto con Eliana Ribeiro el Salmo 138

Equipo PHN - Adaptación sobre una traducción de E. Alvarez.
Portal Canción Nueva en español.






RECONOZCO QUE LO PUEDES TODO


En lo cotidiano, en el diario caminar, nos enfrentamos a numerosas situaciones de oscuridad.
Sabemos que el fruto del pecado es la muerte, cuya representación más común es “vida que se apaga”, ojos que se cierran, es decir oscuridad.
Para nosotros, hombres y mujeres de Fe, “tener vida” es mucho más que andar, que hablar, que mirar, que tener “signos vitales”.
Tene
r vida es estar injertados plenamente en Cristo.
Mente, corazón y espíritu moviéndose en el Corazón de Cristo.
Mente, corazón y espíritu moviéndose en la Luz.

La lucha entre “oscuridad” y “Luz” es la batalla principal de nuestro vivir.
Es batalla ya ganada en la Cruz.
Es victoria de Dios en su eterno presente y es también batalla por ganar en las pequeñas cosas de nuestro día a día.
Un gran engaño puede encarnarse en nosotros. Es el pensar que se trata de una lucha de los primeros tiempos; Que la batalla terminó el día en que hemos proclamado a Jesús como Señor de nuestras vidas.
El Reinado de la Luz en nosotros debe tocar todos y cada uno de los “rincones de nuestra vida”.
Estamos llamados a conformarnos con el Maestro.
A tener sus mismos sentimientos, su mismo pensar.
¿Qué luz ilumina mi pensar?
¿Qué luz alumbra mi sentir, mi querer mi obrar?


A veces la duda y la decepción entran en nosotros.
Tendemos a abandonar la batalla pensando que es un imposible.
Es entonces que debemos hacer nuestras las palabras de Job:
“Reconozco que lo puedes todo”

Hagamos nuestro éste reconocimiento de la Soberanía de Dios!
“Creo, Señor! Reconozco que lo puedes todo.
Creo que Tú lo puedes todo. Que tu Luz todo lo penetra;
Que puedes quebrar mis oscuridades y mis sentimientos grises, mi pobre querer.
Creo, Señor. Creo que Tu Luz vence todo mal.
Que me llamas a vivir en tu Presencia.”


Este nuevo “viernes” nos encuentra nuevamente reunidos en torno al “Cristo Eucarístico”.
De Él no sólo nos alimentamos. Por Él somos iluminados y podemos decir junto al Beato Juan Pablo II, que su Presencia Eucarística es “misterio de fe, y al mismo tiempo, misterio de Luz”
¡Reconozco Señor, que lo puedes todo!”
Dios Te Bendice.

Miguel
Comunidad de Oración

Red de Intercesión



lunes, 1 de octubre de 2012

La risa como expresión de Fé



En nuestro noviciado, cuando yo era un novicio con los Oblatos de María Inmaculada, nuestro director asistente de noviciado, un hombre sincero, aunque demasiado severo, nos advirtió del peligro de tener demasiada ligereza en nuestras vidas, diciéndonos que no hay ningún hecho registrado en las escrituras de Jesús riéndose.  Yo era un novicio piadoso, y aun así, eso no me cayó bien. Revisé los Evangelios tratando de demostrar que estaba equivocado, y nos enteramos de que, técnicamente, tenía razón.  ¿Pero, la tendría de verdad?
Un par de años más tarde, durante mis estudios en el seminario, leí un libro escrito por Peter Berger, titulado “Un Rumor de Ángeles”, en el el autor trata de señalar algunos lugares dentro de nuestra experiencia cotidiana en los que tenemos indicios de lo divino, rumores de ángeles, insinuando que la experiencia ordinaria contiene algo más que lo puramente ordinario, que Dios está ahí.
El autor sostiene que una experiencia tal es como la de una madre consolando por la noche a un niño asustado, que le intenta dar seguridad al niño con palabras de calma y gestos de que no debe de tener miedo, que todo está bien, que el mundo está en orden.  Al decir estas palabras, si el niño las cree, y normalmente lo hace, la madre esta, en efecto,  implícitamente rezando el credo.
Otro indicio tal de lo divino, dentro de la experiencia ordinaria, sugiere Berger, es el fenómeno de la risa. Sostiene que en la risa, intuimos nuestra trascendencia: Dado que somos capaces de reír en cualquier situación, esto  muestra que hay algo en nosotros que está por encima de esa situación, que es trascendente a la situación.  Berger cree que en la risa tenemos un rumor de ángeles.
Karl Rahner está de acuerdo, el sugiere que la risa demuestra que estamos en buenos relaciones con la realidad y por lo tanto con Dios. La risa alaba a Dios, porque anticipa nuestro estado final en el cielo cuando sentiremos en una exuberante alegría. Al comentar las Bienaventuranzas en el Evangelio de Lucas donde Jesús dice: Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis, Rahner dice que lo que Jesús está diciendo sugiere que la felicidad del estado final no solo secará nuestras lágrimas y nos dará la paz, sino que también nos llevará a la risa - "a intoxicación de la alegría".  He aquí sus palabras: "Sin embargo tu reirás."  Así está escrito,  y como la Palabra de Dios también recurre a palabras humanas para expresar cómo será aquel día cuando todo haya sido consumado - es por eso que el misterio de la eternidad también se encuentra oculto en la vida diaria; por eso la risa de la vida cotidiana anuncia y muestra que uno está en buenas relaciones con la realidad, incluso anticipando el todopoderoso y eterno consentimiento en el que los que se han salvado dirán un día su amén a todo lo que él ha hecho y permitido que ocurra.  “La risa es la alabanza de Dios, porque predice la alabanza eterna de Dios al final de los tiempos, cuando los que tienen que llorar aquí en la tierra reirán".
¿Es esto algo superficial? ¿El optimismo humano sustituyéndose por la esperanza?  ¿Un espíritu optimista-disfrazado de teología?   ¿La pretensión ingenua de que si soy feliz es que Dios está de mi lado?  En los Evangelios, ¿hay, de hecho, un incidente registrado de Jesús riéndose?
Los eruditos en la Escritura manifiestan desde hace tiempo que no es una buena aproximación a las Escrituras  la búsqueda de un texto individual para probar ó refutar una cuestión determinada.   Las enseñanzas de las Escrituras se obtienen mejor al ver a las Escrituras como un todo.  Y si así lo hacemos en este caso, creo que nos encontraremos con que tanto Peter Berger como Karl Rahner tienen razón.   Tal y como Rahner señala, Jesús mismo enseña que la risa será parte del estado final en el cielo.   ¡Tú reirás!   Sin embargo, más allá de esto, el mensaje de Jesús en su conjunto nos invita a la alegría, una alegría que nadie nos puede quitar, y la risa es la expresión exuberante de esa alegría.  Es la eminencia, el ápice, la joya que corona nuestro estado final en el cielo.
Por lo tanto, en la risa tenemos un rumor de ángeles en el que intuimos nuestra trascendencia.  En la risa manifestamos que estamos en buenas relaciones con la realidad, y con Dios.  En la risa afirmamos, con fuerza, alegremente y al mundo, el gran mantra de Juliana de Norwich que dice que al final todo estará bien y todo irá bien,  aunque nuestro mundo hoy no esté en esa situación.
Mi director asistente de novicios era un hombre maravilloso, sincero, amable y demasiado serio. La ligereza no era lo suyo y la risa no era su método preferido para implícitamente  rezar el credo.   El mostró su profunda fe de otras maneras, creyendo que la risa no es el único rumor de ángeles dentro de la vida ordinaria.
Sin embargo es una huella de lo divino en la vida humana.  La risa, cuando es sana, cuando no es forzada o cínica, es, como Rahner dice, "una intoxicación de alegría",  la alegría de nuestro estado final. Así es que, cuando nos reímos también rezamos el credo. 
Ron Rolheiser (Trad. Julia Hinojosa)
Lunes 01 de Octubre del 2012
fuente: Portal Ciudad Redonda



martes, 25 de septiembre de 2012

Tener la respuesta correcta No Es Suficiente



La verdad por sí sola no es suficiente. Debe estar equilibrada con las otras propiedades trascendentales de Dios: la unidad, la bondad y la belleza.
Puede sonar demasiado abstracto, pero lo que esto  significa en concreto es que a veces podemos tener todas las respuestas correctas y aún así estar equivocados. ¿Cómo?  Si actuamos en la verdad, ¿cómo podemos estar equivocados?
La primera trampa es la siguiente: Podemos estar actuando en la verdad y, de hecho, haciendo todas las cosas correctas, sin embargo nuestra energía puede ser errónea. T.S. Eliot dijo una vez: "La última tentación es la mayor traición. El hacer una buena acción  por una razón equivocada."  Podemos ver lo que está en juego al observar al hermano mayor del hijo pródigo.  En la superficie nada  le falta a su devoción hacia su padre. Da fe de que su vida está libre de culpa y es un paradigma de la devoción filial.  Ha guardado todos los mandamientos, nunca ha abandonado la casa de su padre, y  ha hecho todo el trabajo requerido. La ironía es que no se da cuenta de que él no está, de hecho, en el interior de la casa de su padre, sino que está en pié fuera, y  el padre le está invitando cariñosamente.  ¿Qué es lo que le mantiene fuera si ya hace todo lo que hay que hacer?  La amargura y la ira.  Sus acciones son correctas, sin embargo su corazón está enfermo.  La amargura y la ira no son una energía adecuada para alimentar la verdad.  Podemos ser escrupulosamente fieles y aun así encontrarnos de pie fuera de la casa de Dios y fuera del círculo de la comunidad y de la celebración por tener un corazón amargo. La gratitud es la energía que se necesita para alimentar a  la verdad.
Al igual que el hermano mayor del hijo pródigo, podemos hacerlo todo bien y aún así, de alguna manera, estar equivocados.  Y esto es particularmente importante porque pone en cuestión nuestros esfuerzos, tanto individuales y eclesiales, por ofrecer la verdad, las respuestas correctas, a los que nos rodean, a nuestros propios hijos que ya no van a la iglesia, ó a la sociedad como un todo.  Si, dentro de nuestro decir la verdad, hay elementos de elitismo, arrogancia, ira, falta de respeto, falta de comprensión, o peor aún, moralizaciones amargas, nuestra verdad no se escuchará, no porque nuestra verdad esté mal, sino por nuestra energía lo está. 
Es por eso que Jesús nos invita a "proclamar la verdad en parábolas".  La verdad no es un martillo; es una invitación que respetuosamente debe ofrecerse a los demás.
Y aún queda una potencial segunda trampa: Podemos tener las respuestas correctas y la energía correcta, y sin embargo tener una mala comprensión de esas respuestas. Vemos esto, por ejemplo, en el Evangelio de Marcos, cuando Jesús hace a los discípulos la pregunta: "¿Quién decís vosotros que soy yo?"  Pedro responde, y responde correctamente, diciendo: ". Tú eres el Cristo, el Mesías" Sin embargo Jesús le calla inmediatamente ("¡No se lo digas a nadie!") Y posteriormente le reprende con estas palabras: "¡Apártate de mí, Satanás!" ¿Por qué?  ¿Acaso no estaba él en lo cierto?
La respuesta de Pedro fue la correcta, Jesús era el Cristo, pero su comprensión de lo que esto significaba estaba bastante equivocada.  Para Pedro, el concepto de un Mesías connotaba poder terrenal y especialmente un privilegio terrenal, mientras que para Jesús significaba el sufrimiento y la muerte.  Pedro dijo la palabra correcta, sin embargo tenía una comprensión equivocada de esa palabra.  Algunos eruditos especulan que ésta es la verdadera razón detrás del llamado "secreto mesiánico" en los Evangelios, donde Jesús pide a sus discípulos repetidas veces no revelar su identidad.  Su renuencia a que los discípulos difundieran públicamente quien era él  estaba basada en el temor de que ellos no podían, antes de la Resurrección y Pentecostés, comprender adecuadamente su identidad y de que invariablemente predicarían un mensaje falso.
Podemos tener las respuestas correctas y aun así estar equivocados, porque nuestra energía  que va junto a esas respuestas es falsa, ó porque tenemos una comprensión errónea de las respuestas.  Es bueno tomearse esto en serio, sobre todo cuando somos personas relevantes proféticamente ya sea en religiosa, ó moral, ó socialmente.  Podemos tener el agua de la vida, la verdad que hace a la gente libre, y la causa justa, sin embargo nadie, excepto los que son como nosotros, va a aceptar recibirla de nosotros si nuestra energía está equivocada, ó el entendimiento de esa verdad es erróneo.  Es fácil racionalizar que es debido a que  somos profétas, el resto fiel, los últimos guerreros de la verdad en pie, que no estamos siendo escuchados y porqué somos odiados.  Sin embargo, frecuentemente,  no estamos siendo escuchados porque estamos equivocados, somos elitistas, no empáticos, ó directamente no amamos; no porque seamos guerreros de la verdad ó la justicia.
Y por eso tenemos que ser humildes y tener en cuenta la advertencia de Jesús de proteger el "secreto mesiánico" y "anunciar la verdad en parábolas."  En resumen, tenemos que estar atentos siempre, no sea que tengamos una energía falsa detrás de nuestra verdad, ó que estemos entendiendo mal la verdad y esto nos haga alejarnos del discipulado y Jesús nos tenga que reprender con las palabras: "¡Apártate de mí, Satanás!"
Ron Rolheiser (Trad. Julia Hinojosa)
Martes 25 de Septiembre del 2012
fuente: Portal Ciudad Redonda







lunes, 17 de septiembre de 2012

Tres etapas del Discipulado Cristiano


Ron Rolheiser (Trad. Julia Hinojosa)
Lunes 17 de Septiembre del 2012
Nikos Kazantzakis sugirió una vez que hay tres clases de almas y tres clases de oración.
  • Soy un arco en tus manos, Señor,  lánzame,  no sea que me atrofie.
  • No me estires  más, Señor, que me voy a romper.
  • Estírame más, Señor, ¡qué importa si me rompo!
Cuando observo la vida, yo también veo tres grandes luchas, no muy diferentes de las que tan poéticamente nombró Kazantzakis.  Y cada una de ellas tiene un nivel correspondiente al del discipulado Cristiano. ¿Cuáles son esas grandes luchas y esos niveles de discipulado? Hay tres fases principales en nuestro camino humano y espiritual:
  • Discipulado Esencial - La lucha para mantener nuestras vidas cabales.
  • Discipulado Generativo - La lucha por entregar nuestras vidas
  • Discipulado Radical - La lucha por entregar nuestras muertes
Discipulado esencial y la lucha para mantener  nuestras vidas cabales es nuestra tarea principal en la vida.  A partir de nuestro primer aliento, nos esforzamos por encontrar una identidad y encontrar la plenitud y la paz.  Hemos nacido en un hospital y luego somos llevados a casa donde tenemos unos padres, una familia y un lugar que es nuestro.  Este período de nuestra vida, la infancia, está destinado por Dios y la naturaleza para ser un tiempo seguro.  Cuando  somos niños, nuestras luchas fundamentales aún no han comenzado. Sin embargo,  eso va a cambiar dramáticamente en la pubertad.
En pocas palabras, la pubertad está diseñada por Dios y la naturaleza para echarnos fuera de nuestros hogares en la búsqueda de un hogar que nuevo construido por nosotros mismos.  ¡Y por lo general esta etapa hace bien su trabajo! Nos golpea con una fuerza y una violencia que acaba con nuestra infancia y nos envía, inquietos, sexualmente orientados, llenos de sueños de grandeza, sin embargo, confusos e inseguros, en busca de un nuevo hogar, uno que tenemos que construir para nosotros mismos.  Esta lucha, el estar inquietos, expulsadosde nuestro primer hogar, en la búsqueda de un lugar para llamarlo de nuevo nuestro hogar, es el trayecto del discipulado Esencial.
Lo más normal es que encontremos ese camino a nuestra nueva casa. En un momento concreto ponemos nuestros pies en la tierra.  Nos encontramos "en el hogar" de nuevo, es decir, un lugar para vivir que es nuestro, un trabajo, una carrera, una vocación, un cónyuge,  hijos, una hipoteca, una serie de responsabilidades, y un cierto estatus y una identidad.  En ese momento, la lucha fundamental de nuestra vida cambia, aunque puede tomar años para que nos demos cuenta en forma consciente y lo aceptemos.  Nuestra pregunta, entonces, ya no es: "¿Qué hago para mantener mi vida cabal?" Más bien, se convierte en: "¿Cómo puedo entregar mi vida más profundamente, más generosamente, y de manera más significativa?" En esta etapa, entramos en la segunda fase del discipulado.
El discipulado generativo y la lucha por entregar nuestras vidas es una etapa a la que la mayoría de las personas llegan en algún momento durante sus veinte o treinta años, aunque algunos tardan más en cruzar ese umbral.  Por otra parte, el paso nunca es absoluto y completo,  la lucha por la auto-identidad y satisfacción personal nunca desaparecen por completo, sino que, en cierto momento, comenzamos a vivir más por los demás que por nosotros mismos.  Entonces comienza el discipulado generativo, para la mayoría de nosotros, y este será el periodo más largo de nuestras vidas. Durante todos estos años, nuestra tarea en la vida es clara: ¿Cómo puedo entregar mi vida en forma más pura, más generosa, más generativa?
Sin embargo el ser los adultos responsables que dirigen los hogares, las escuelas, las iglesias, y las empresas del mundo no es la etapa final nuestras vidas.  Todavía tenemos que morir, la tarea más difícil de todas.  Y así  de hecho se debe pasar todavía por un umbral  más: Llega un punto en nuestras vidas en el que nuestra verdadera pregunta ya no es: "¿Qué puedo hacer todavía para que mi vida sea una contribución? Más bien, la pregunta es: "¿Cómo puedo ahora vivir de tal manera que mi muerte sea una óptima bendición  para mi familia, mi iglesia, y el mundo? '
El discipulado radical y la lucha por entregar nuestras muertes es la etapa final de la vida: Como Cristianos, creemos que Jesús vivió por nosotros y que él murió por nosotros, que Él nos dio su vida y su muerte.  Sin embargo a menudo no distinguimos que hay aquí dos momentos claros y distintos: Jesús dio su vida por nosotros en un momento, y Él dio su muerte por nosotros en otro.  Él dio su vida por nosotros a través de su actividad, a través de sus acciones generativas hacia nosotros, y Él dio su muerte a través de su pasividad, a través de la absorción en el amor de la impotencia, las pérdidas, las humillaciones, la soledad y la muerte.
Como Jesús, nosotros también nos proponemos  entregar nuestras vidas en generosidad y en altruismo, sin embargo también tenemos como objetivo dejar este planeta, de tal manera que nuestra disminución y  muerte es nuestro final, y quizás el regalo más grande, para el mundo.  No hace falta decir que no es fácil.  Caminar como discípulo detrás del maestro, va a requerir que nosotros también eventualmente sudemos sangre y sintamos que todo el mundo "nos apedrea".  Esta lucha, por entregar nuestra muerte, al igual que alguna vez entregamos nuestras vidas, constituye el discipulado radical.
Cuando vemos las exigencias del discipulado, nos damos cuenta  que una única talla no le vale a todo el mundo!
fuente: Portal Ciudad Redonda

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Combate espiritual junto a los ángeles



Adaptación prédica P. Roger Luis
Campamento "Quién como Dios!"


El Evangelio de hoy nos presenta una importante decisión tomada por Jesús antes de comenzar a enseñar a una multitud.
El tenía dos opciones, había junto al lago dos barcas para escoger, y eligió la barca de Pedro. Haciendo eso, es como si dijese que había escogido a Pedro para recibir la fuerza de Su Palabra y que a partir de ése momento, él sería canal para hablar a las multitudes.
Personalmente confieso que nunca tuve intención de estar al frente de una misión en particular, pero luego de mi ordenación, recibí una llamada del padre Jonas Abib diciendo que desde aquel día asumiría la Santa Misa del Club de Evangelización.
En aquel momento, me fortaleció el lema de mi ordenación diaconal: “Por la fuerza de Tus palabras, yo lanzaré mis redes” Lc 5,5
Volviendo a Pedro, a la primera red que Pedro lanzó, a su primera predicación, el libro de los Hechos de los Apóstoles nos dice que fueron más de tres mil las conversiones. En aquella época, las mujeres no eran contadas, siendo así, con seguridad ése número fue mucho mayor. ¡Y todo eso fue realizado por aquel que antes era un simple pescador sin jamás haber tenido tales pretensiones!

El campamento “¡Quién como Dios!” está marcado por el llamado del Señor a ir a aguas más profundas.
Es éste el motivo por el cual el apóstol Pablo pide que salgamos de la infancia espiritual.

Nosotros, por el contrario, en lugar de procurar ésas aguas, un gran parte del tiempo dejamos de seguir a Jesucristo para seguir hombres.
Nos engañamos hallando que estamos siguiendo profetas buscando, en el fondo, aquello que nos interesa.
Como pueblo cristiano es necesario que tengamos consciencia del plano sobrenatural en el que nos movemos, porque es eso lo que Dios espera de nosotros.
Necesitamos comprender además, así como San Miguel Arcángel, el señorío de Dios sobre todas las cosas.
Por comprenderlo él fue cubierto con la gracia divina y por intermedio de ella fue capaz de desterrar a Lucifer de los cielos.

El cuarto Concilio de Letrán nos dice que el diablo y los otros demonios fueron creados por Dios y en su origen, todos eran buenos. O sea, nuestra Iglesia declara la existencia del mal y del ángel caído. Por eso te pregunto: ¿con quien te quedarás?
¿Caminarás con la Iglesia o seguirás detrás de simples hombres?

Aún existiendo una fuerza maligna y soldados del mal listos para tentarnos, nosotros no tememos porque nuestra victoria ya fue garantizada en la cruz. No olvidemos que Dios creó todas las cosas para que vivan en armonía perfecta.

El diablo quiere hacernos creer que las cosas que él nos ofrece son buenas. Así, como un mono imita al ser humano, Satanás quiere imitar a Dios, pues sabe que jamás podrá igualar al Señor.
Existe un combate invisible en nosotros, como creación de Dios, somos parte Él. No podemos escondernos o fingir que nada está sucediendo, porque todo eso es mucho más grande que nosotros. Dios nos creó para el cielo, pero existe un enemigo que desea desviarnos del camino recto y llevarnos para el infierno.

Traducido por Miguel Yunges sobre una adaptación de Gustavo Souza.
Portal Canção Nova.











lunes, 10 de septiembre de 2012

Visión y batalla espiritual



Alexander Oliveira
Canção Nova.
Campamento "Quién como Dios"


Para reflexionar bien sobre éste tema: “Visión y batalla espiritual”, los invito a leer Hechos de los Apóstoles 26, 9-18 y así juntos meditar ésas palabras.

Se trata de un tema muy importante para nuestra vida espiritual porque comúnmente pedimos a Dios por innumerables necesidades y el Señor viene a alertar e invitar a dar un paso más allá. Muchos cristianos se han olvidado de pedir al Señor la gracia de tener “visión espiritual”, pues esto es una “donación (regalo) divino”.

¿Qué harías para cambiar la forma de pensar de hombres como Pablo, que perseguía y combatía a los cristianos?

Pablo cambió “el agua” por el “vino”; así, de un Pablo perseguidor surge un Pablo evangelizador.
Él cambió de vida después de dejar su visión antigua y abrirse a la visión del Señor, o sea, él va percibir desde la óptica de Dios y mirar las situaciones con los ojos de Él.
Pablo fue llamado por el Señor a abrir los ojos de los que estaban ciegos. Todos nacemos sin percepción espiritual, por eso debemos pedir esta gracia, pues hombres y mujeres no son nada sin visión de Dios en su vida.

Será muy bueno el día en que puedas decir a alguien que eras una persona ciega, y que después del encuentro verdadero con Dios pasaste a percibir todo con los ojos de lo Alto. El hombre que tiene experiencia de Dios es aquel que testimonia la acción divina en su vida y tiene el corazón convertido.

Cuando ganamos esta gracia, nuestra vida es transformada. Ahora bien, es preciso reconocer nuestras necesidades, nuestras faltas y flaquezas para que podamos tener “visión espiritual”. Después de eso, podremos dejar de mirar todos nuestros problemas de manera superficial y mundana y pasaremos a mirar con los ojos de lo alto.

El Señor nos llama para las cosas de lo alto, del Reino y nos invita a encaminarnos con Él, por lo tanto, hombres y mujeres necesitan pedir alegrar su mirar para renovar su vida espiritual y enfrentar las dificultades. Debemos “guerrear” todos los días, porque sobre nuestras cabezas existe una lucha entre ángeles y demonios. Debemos ser hombres de visión para vencer ésta batalla.

Y necesitamos ir a la batalla revestidos con la armadura de Dios, por eso es imperioso pedir la gracia de tener ésta percepción del espíritu. Nuestra lucha es contra los espíritus malignos, entonces, cuando vamos revestidos con esta armadura, tenemos la certeza que saldremos vencedores.
Aquel que vive en nuestro corazón es mayor que aquel que vive en el mundo. Batalla es batalla, sea en el campo físico o espiritual. Necesitamos salir vencedores en esta confrontación, pues nuestra recompensa será estar delante de Dios. A aquellos que venzan en esta lucha, Dios los felicitará por haber triunfado en todas las persecuciones.
No podemos tener miedo porque Él es nuestro guía.

Todos vivimos luchas. Ya desde el momento en que posibilitamos al odio invadir nuestro corazón, una batalla es perdida frente al enemigo. Dios es Amor. Cuando llenamos nuestra vida con el amor, el enemigo no tiene espacio para actuar. Por eso no podemos dejar al odio tomar posesión de nosotros.

La batalla espiritual tiene su inicio cuando alimentamos el odio dentro de nosotros. Ahora bien, el hombre tiene fuerzas para no ser tomado por esos males. La revuelta que nosotros los cristianos sentimos en éste mundo, no es con las personas que están a nuestro lado, es con el sucio que alimenta el odio en nuestro corazón.
Vendrán muchas batallas espirituales, pero es seguro que quien hace parte del ejército de Dios no puede temer.
El hombre y mujer de visión espiritual presiente a Dios actuando en su vida.


Traducción Miguel Yunges sobre una adaptación en português de Alessandra Borges