domingo, 27 de abril de 2014

Hombres según el corazón de Dios

Hombres según el corazón de Dios

    
Hombres según el corazón de Dios-capaVoy a hablar sobre los hombres según el corazón de Dios porque merecemos que alguien hable de nosotros.
Dijo Samuel a Saúl: Te has portado como un necio. No has hecho lo que el Señor tu Dios te había mandado. El Señor habría consolidado para siempre tu reino sobre Israel; pero así, tu reino no se mantendrá. El Señor ha buscado un hombre que le sea fiel, y le ha destinado para jefe de su pueblo, porque tú no has hecho lo que el Señor te había mandado” (1Samuel 13,13-14).  El miedo hizo que Saúl se apartara de la voluntad de Dios.
Todo aquello que haces, tomado por el miedo, te aparta de la voluntad de Dios. Muchas veces, nosotros los hombres somos cobrados por nuestra mamá, por nuestro papá, por eso hacemos todo mal, por causa del miedo.
El Señor iba a consolidar para siempre el reino de Saúl, pero el miedo hizo que perdiera para siempre la vida feliz que hubiera podido tener.
¿Qué sería un hombre según el corazón de Dios, de acuerdo con su voluntad? ¿Qué estaba en la cabeza de Dios cuando creó a Adán y a Eva? ¿Para qué el hombre? ¿Para qué lo hizo Dios? Todo hombre tiene una misión. ¿Cuál es la tuya?
Todo hombre tiene una gran misión. Todo hombre tiene una lucha psicológica y espiritual. Nosotros los hombres tenemos la gran misión de hacer que aquellos que fueron destinados para el Señor lleguen a Él. La mayor misión del hombre es la de conducir al pueblo hacia Jesús.

¡Hombre, muestra cómo debe ser esa conducción hasta el Señor! Todos nosotros fuimos hechos para luchar, para la iniciativa de asumir la misión y llevarla hasta el fin. Cuando Dios creó al hombre le dió valentía y fuerza.

Quiero mostrar la fuerza que tenemos desde la concepción, porque ya en el vientre materno Dios nos amó y colocó esa fuerza en nosotros. Cuando una madre tiene un hijo, es con ella que el hijo se identificará primero, pero para que el niño pueda afirmar su masculinidad va a necesitar despegarse un poco de ella; va a necesitar de un padre para decir: ¡yo me parezco a él! El hombre es quien va a llamar a otros hombres hacia la fuerza, y este nuevo hombre necesita ser confirmado, necesitar mirar a su madre y percibir que no se identifica con ella, sino con el padre.

Hoy estamos viviendo una gran crisis de la masculinidad. ¿Sabes porqué? Porque estamos perdiendo la gran misión que Dios nos confió. ¿Será que tú, hombre has luchado? ¿Será que como profesor luchaste lo suficiente, como educador, para enseñar carácter a tus alumnos? Hoy en el mundo está faltando carácter. ¡Podríamos hablar de tantas otras luchas que como hombres tenemos! Un hombre, según el corazón de Dios, es aquel que no renuncia, que va hasta el fin en una relación, en el matrimonio.

Tú tienes la fuerza de Dios en ti. ¿Cuál es la lucha que vienes librando?
Un aspecto de la lucha del hombre es la batalla espiritual. ¿Cuándo dices que “mueres por una mujer”, tienes la valentía de matar el hombre viejo que hay en ti que destruye la pureza de esa mujer? Si hoy no lo matas, en el casamiento tampoco serás capaz de hacerlo.
Para el mundo el hombre es visto como un “ganador”, como aquel que “está con todas” sin conquistar  ninguna; las profana, pero no las lleva a Dios.

Un hombre necesita mirar a Jesús y ver que Él donó su vida por nosotros. Hoy, lamentablemente, el mundo se ha mostrado tan compasivo que los hombres no son capaces de controlar ni su sexualidad. El Padre Jonas Abib, fundador de la Comunidad Canción Nueva, dice: “Hombre, está difícil, pero ¡aguanta firme!” La mujer quiere alguien que le brinde seguridad, por eso es necesaria la iniciativa del hombre. La mujer está llamada al misterio no a la exposición.

Otra característica de todo hombre es dejar un legado. Mi papá me enseñó muchas cosas. Él me enseñó que el hombre de verdad tiene palabra y que es un luchador. La característica del hombre es tener una historia que contar.

La presencia del padre le garantiza al hijo autoconfianza, determinación y seguridad. La ausencia paterna, sin embargo, aumenta la posibilidad de que el niño tenga problemas muy grandes en su infancia; hay inclusive riesgo de mortalidad infantil en recién nacidos. Claro que si te faltó un padre en la Tierra, tiene un Padre en el Cielo, porque eres hijo de Dios.

Hoy, eres un hombre según el corazón de Dios; mañana, habrá personas que necesitarán de ti. Cuando el hombre tiene la valentía de colocarse delante de la batalla y lucha por su familia, por su casa, Dios dice que ese hombre es un guerrero. ¡La fuerza del hombre viene de un Dios guerrero, de un Dios fuerte!

Adriano Gonçalvez – Misionero de la Comunidad Canción Nueva
Prédica durante el Campamento “Revoluçao Jesús 2014”
Traducción: @ExequielAlvarez
fuente: Canción Nueva

GRANDES PODERES = GRANDES RESPONSABILIDADES

grandespoddentroGrandes poderes = grandes responsabilidades

Se que muchos de nosotros, varones, tenemos la tendencia de ser más prácticos, para buscar las soluciones a los problemas en vez de envolvernos en ellos y hablar de ellos.
A veces nos quedamos en una especie de “caja de nada” para sobrevivir. Sí, una “caja de nada”. Hey, ¿en qué piensas? ” “en nada”, “¿hice algo?”, “nada”. Nada es nada de verdad.
Eso nos hace vivir la vida de forma más libre, pero que nuestro “secreto” no nos impida envolvernos en lo que vale la pena.
¡Hombres de verdad expresan poder y misericordia, coraje y emoción!

Me impresiona el estilo de Jesús.
Él era amigo, animaba y enseñaba a sus discípulos, era un Padre para ellos y para el pueblo. Jesús, a veces, reía con ellos, iba a fiestas pero también insistía en las situaciones en que hasta los díscípulos más cercanos discordaban. Era firme cuando era necesario y sabia colocarse en cada situación.

Nos gusta proteger lo que es sagrado e importante para nosotros, especialmente a las mujeres. Tenemos un deseo de donar nuestras vidas al punto de doler. Basta mirar para la mayoría de héroes que fueron creados por nuestra imaginación, por la literatura y por las películas.  Ellos dan su vida por amor. ¿Cómo hacemos para donar nuestra vida bajo nuestra forma? Recuerdo aquí lo que el tío del hombre araña le dijo en la primera película, antes de ser asesinado: “Grandes poderes requieren grandes responsabilidades”.
¡Es exactamente eso!.
El poder que nos fue dado para que seamos hombres trae como anexo grandes responsabilidades; ¿Estás de acuerdo en asumirlas?

Recuerda cuando eras niño y jugabas con tu autito, que siempre te transportaba hacia otras realidades.  Seguramente lo tomabas e imaginabas que estabas llevando a alguien dentro de el, ¿verdad?.
Mi primer autito fue una ambulancia que prendía las luces de adelante y hacía un ruido de sirena. Siempre pensaba: “Sal de mi frente que necesito llegar al hospital”. Ese deseo de protección y responsabilidad hace parte de nosotros, hombres. Aun si nos hemos olvidado de ella, esa sensación está guardada en nuestro recuerdo.

Ahí, en el fondo del corazón, la mujer quiere de verdad un hombre que la haga feliz y que la cuide. El mundo vive diciéndonos que debemos disfrutar la vida ahora y que nos preocuparnos de las cosas serias después. Pero nuestro corazón no funciona de esa forma. Cada pedazo de masculinidad en nosotros protesta contra eso. ¡Dios nos creó para que seamos guerreros, para que luchemos por lo que está correcto y por el amor verdadero. Eso no es un sueño.

Recuerdo la escena de la película “Gigantes de Acero”, en el que Charlie dejaa su hijo Max, a los cuidados de su cuñada, por no tener condiciones ni disposición para educarlo. Estaba literalmente huyendo de la lucha! Queda claro que el hombre ya lo amaba y quería quedarse con él. El padre (Charlie) entonces indignado, le dijo: “Sabes que no logro cuidarte, no soy lo que mereces. ¿Qué quieres que haga?”. En ese momento, con los ojos llenos de lágrimas, Maz dijo algo que me quitó el aliento: “Sólo quería que luches por mi”.

Somos hombres libres, racionales, con un pie en la tierra y el otro en la eternidad. Tenemos inteligencia para influenciar, direccionar y formar este mundo, haciéndolo valer la pena. ¿Cuál es tu respuesta delante de esta propuesta?
¿Cuál es tu lucha?
¿Por donde recomenzar?

Nuestra masculinidad no está encerrada en nuestro cuerpo viril, sino en todo nuestro ser. No se puede pensar que el hombre es aquel ogro que no sabe ser valiente y al mismo tiempo acogedor. ¿No es irónico que un día, el mundo haya sido invitado a elegir su respuesta a partir de esas dos visiones de hombre?

En el día del juicio de Jesús, delante de Pilatos, se presentaron dos modelos de hombre: Jesús, el revolucionario del amor, hombre de coraje y emoción, león y cordero: y Barrabás, un revolucionario y luchador que robó por una causa personal. “Bar Abbas” en hebreo significa “hijo del padre”.
¿A quien escogió el pueblo?
Antes de que el pueblo responda, Pilatos intentó demostrar quien, era el hombre verdadero: ¡Ecce Homo! ¡He aquí el hombre! o Homem! Fue lo que él dijo, pero no escogieron a Jesús, al contrario, lo mataron.
Intenté mostrar el modelo de hombre en el cual nos debemos reflejar. Pero la respuesta es tuya, ¡hombre!. ¿Qué modelo vas a seguir?
Dentro de tí, ¿quien vivirá? ¿Jesús o Barrabás?


adrianopqnoAdriano Gonçalves
adriano@geracaophn.com
Misionero de la Comunidad Canción Nueva,
graduado en Filosofía, conductor del programa Revolución Jesús y autor de libros.
Fuente Comunidad Canção Nova

Cinco Consejos para lograr perdonar

Cinco consejos para lograr perdonar - dentroCinco consejos para lograr perdonar

Comparto con ustedes cinco consejos para logar perdonar a quien nos hirió, decepcionó o traicionó.
Si hay un gran enemigo que insiste en hacernos sombra, ese se llama “falta de perdón”. Lamentablemente, es un mal con el cual todos estamos sujetos a encontrarnos a lo largo de la vida.
Abajo siguen algunos consejos para este proceso de perdón que, urgentemente, necesitamos comenzar a vivir.

1) NO DEJAR DE CAMINAR
Si por decepción te has apartado de la misión que Dios te confió, a la cual Él te impulsó para colocar mano en el arado sin mirar atrás, hoy Él quiere usarte como un agente de milagros en la vida de muchas personas.

2) ESPERAR EN DIOS
No deposites demasiadas expectativas en las personas, porque en algún momento podrán decepcionarte. ¡Deposítalas en Dios, porque Él jamás te decepcionará!

3) PEDIR EL AUXILIO DEL ESPÍRITU SANTO
Perdonar no es una tarea fácil que sucede rápidamente, pero, por la gracia y por la acción del Espíritu Santo, puedes experimentar esa gracia en tu vida.

4) SUELTA EL FARDO Y LIBERA EL PERDÓN
Perdonar es un paso fundamental para vivir en paz. No insistas en cargar en el pecho ese fardo tan pesado que es la falta de perdón. Perdonar devolverá la paz a tu corazón.

5) PEDIR LA GRACIA DE PERDONAR
Si fuiste herido, decepcionado o traicionado pídele a Dios poder perdonar. En nombre de Jesús, Él te concederá muchas bendiciones.

Para concluir este compartir sobre la decepción y el perdón, quiero decirte que no será fácil, pero que el ejercicio de perdonar te dará fuerza, valentía y capacidad para amar.
Dios te bendiga

Vagne Bittencourt
fuente portal Canción Nueva

¡No teman!

Palabras del Resucitado

  
Angel Moreno
Sábado, 26 de abril de 2014
Palabras del Resucitado
Si hemos contemplado las preguntas del Resucitado a sus discípulos, y las pocas que ellos hicieron a su Maestro, un tanto atónitos ante lo inesperado de ver y de sentir la presencia viva del Señor, hoy contemplamos las palabras que Cristo dirige a los suyos y, al ordenarlas, encontramos el proceso del camino espiritual. El punto de partida es la experiencia de fe: «¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?» (Lc 24, 25-26). A partir de esta experiencia, viene  la percepción de la llamada, y finalmente, el envío y la misión. De alguna forma todos estos pasos se celebran en la Eucaristía.
Saludos
La paz de Cristo resucitado no es como la da el mundo: «La paz con vosotros» (Lc 24, 36; Jn 20, 26).  « ¡Dios os guarde!» (Mt 28, 9). « No temais. Id, avisad a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán». (Mt 28, 10).  No es un saludo pasajero, sino que se graba en el corazón, es la experiencia fundante, que después servirá para el discernimiento espiritual. “Tanto en paz, tanto en Dios”, o la memoria de la moción consoladora.
Experiencia
De manera personal en unos casos – “María”; “Tomás”; “Simón”-, y en otros casos en grupo – a los once-, los discípulos se van convenciendo y teniendo la certeza de que Jesucristo está vivo.
«María». «Rabbuní» - que quiere decir: «Maestro» -. Dícele Jesús: «No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi  Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios». (Jn 20, 16-17)
«Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne y huesos como veis que yo tengo». (Lc 24, 39)
Dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente». (Jn 20, 26-27
«Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis». (Jn 21, 6) «Traed algunos de los peces que acabáis de pescar». (Jn 21, 10)
Llamada
«Sígueme». «Tú, sígueme». (Jn 21, 19. 22)
«Mirad, yo voy a enviar sobre vosotros la Promesa de mi Padre. Por vuestra parte, permaneced en la ciudad hasta que  seáis revestidos de poder desde lo alto». (Lc 24, 49)
Envío - Misión
«Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo». (Mt 28, 18-20). «Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación». (Mc 16, 15).

fuente: Ciudad Redonda

"El papa Francisco y la tormenta del vínculo matrimonial"

P. José Antonio Fortea
"El revuelo causado por el tema de la comunión a los divorciados es tal, que me he decidido a escribir estas líneas por si a alguien le sirven. Para empezar, lo primero de todo, es la voluntad de Dios:
Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera.
Todo lo que digamos, debe enmarcarse en la Ley de la Nueva Alianza que son las palabras de Nuestro Maestro.
Podemos ser todo lo comprensivos que queramos con el pecador, podemos ser todo lo bondadosos que queramos con el débil, pero al final nos encontramos con un dilema: el matrimonio es indisoluble o no lo es. No caben términos medios. La bondad no es resuelve este dilema: disoluble o indisoluble.
Nuestro Señor Jesucristo enseñó a los Apóstoles que Él quería retornar al plan inicial. Nos consta en las sagradas páginas de los Evangelios que existe un acto expreso de anulación por parte de Dios del libelo de repudio. Los primeros cristianos no admiten el divorcio, porque transmitieron de generación en generación que tal era la enseñanza de Jesús. Los textos patrísticos son numerosos y coincidentes.
La postura de la Iglesia durante dos mil años ha sido la correcta, ha supuesto una obediencia a Jesucristo, ha supuesto retornar el matrimonio al plan original de Dios.
Ahora bien, la Iglesia puede reflexionar acerca de si cabe algún cambio en la praxis actual. La verdad nunca cambia. Pero acerca de lo que la Iglesia puede o no puede hacer en materia matrimonial, sí que cabe la acción de las llaves apostólicas. Por supuesto que existe una relación entre verdad y obrar. Existe una relación entre la moral y la doctrina acerca del ser de las cosas. Pero, en el tema de la praxis matrimonial, sí que cabe hasta cierto punto una acción de la autoridad apostólica.
Por ejemplo, el matrimonio rato y no consumado la Iglesia con el poder de las llaves sí que puede anularlo. Es un verdadero matrimonio y queda anulado con el ejercicio de la autoridad recibida de Cristo.
Otro ejemplo, desigual porque no existe el vínculo, pero que puede ayudar para comprender esta poliédrica cuestión: la promesa de celibato en el sacerdote. La promesa se hace a Dios y es una promesa sagrada. Si un sacerdote deja el ejercicio del sacerdocio, la Iglesia puede con su autoridad levantar la obligación de esa promesa. Se trata de un caso distinto porque no existe un vínculo. Pero no es tan distinto, porque también alguien podría decir: el sacerdote tiene una configuración de su ser que ya no se puede quitar, luego debe ser fiel a su promesa y a lo que es, puesto que él ya no puede anular lo que es.
Eso es cierto, pero no es toda la verdad. Es cierto que, por el ser de  las cosas, el sacerdote debería ejercer el sacerdocio hasta el fin de sus días. Es cierto que la reducción al estado laical supone que esa persona ordenada da la espalda a la verdad, que es su configuración sacerdotal. Pero también es cierto que para evitar males mayores (una vida de pecado hasta el fin de sus días), la Iglesia tiene autoridad para reducir al estado laical. Lo cual, insisto, supone un acto de la autoridad apostólica frente a la verdad sacramental del ser de ese sujeto.
Lo que ahora algunos cardenales están estudiando, es si sería posible (sin dar la espalda a la verdad) llegar al límite de lo que la doctrina sobre el vínculo matrimonial pueda permitir. Esa pretensión me parece completamente lícita. Y, en mi opinión, la autoridad apostólica podría agotar espacios de licitud en el obrar sin traicionar la verdad del ser.
Pero, mientras este asunto se estudia, se dialoga y se medita bajo la acción del Espíritu Santo, la verdad sobre el matrimonio es y será la misma. El ser de las cosas no ha cambiado. La doctrina inmutable seguirá siendo inmutable.
Pero sin traicionar el núcleo esencial, lo que se determine sobre el obrar, sí que puede admitir algunas posibilidades que si la Iglesia las aprueba con su autoridad recibida de Jesús, serán lícitas. Como es lícita la anulación del matrimonio rato y no consumado o la reducción al estado laical. Y he dejado fuera algunos otros casos de matrimonios en los que la Iglesia actúa con esa autoridad, como el privilegio paulino.
Debemos, por tanto, dejarnos de especulaciones, defender la doctrina y admitir lo que se nos diga por parte de la Iglesia en el futuro. Lo que haga la Iglesia es que lo puede hacer. Eso me lo dijo un profesor en el seminario y ha sido una máxima que me ha acompañado toda mi vida. Esta máxima requiere de muchas matizaciones, como la máxima extra Ecclesia nulla salus. Pero dejando aparte las matizaciones, pues no es el momento, se puede afirmar de modo genérico que si la Iglesia hace algo como Iglesia, es que es lícito hacerlo: sean indulgencias, canonizaciones o declaraciones de nulidad matrimonial.
Un último apunte. Algunos me preguntan si en el futuro puede existir un Papa modernista que destruiría la Iglesia desde arriba. La respuesta es que eso no es posible. El Papa puede ser mejor o peor, un santo o un pecador, pero es el pastor, es el que tiene la autoridad apostólica para regir el Rebaño de Cristo. Si el Papa fuera el decidido destructor del barco de la Iglesia, podría hacerlo con un solo dogma anulador de todos los demás. Sirva esto para aquietar a las almas sencillas abrumadas por pensamientos apocalípticos.
Nunca permitiría Jesús que la figura del Anticristo y del Vicario de Cristo coincidieran. Porque ya no podríamos distinguir entre el Bien y el Mal. Si eso sucediera, ya no se podría distinguir entre seguir al Rebaño de Cristo y militar en las filas de las tinieblas. Por eso, la figura del Sucesor de Pedro es y será un faro, la seguridad última para saber donde está la Verdad, para saber donde está la Iglesia de Cristo. Donde esté el sucesor de Pedro, allí estará la Iglesia.
Tenemos que ser discípulos, no podemos ser soberbios. Debemos dejar que este Papa nos sorprenda. Es él el que nos guía, somos ovejas. Insisto, no podemos ser soberbios. Las palabras del Papa deben ser reflexionadas, oradas y admitidas. Algunos, durante los años pasados, se han escandalizado de que los desobedientes no acataran lo que dijera el Papa. Ahora, los que se consideran puros, deben dejarse enseñar, debemos dejarnos enseñar. Debemos aprender a acatar lo que pueda no encajar en nuestros esquemas".
El P. Fortea es también autor de numerosos libros, que son accesibles de forma gratuita a los lectores de ACI Prensa, entre ellos el famoso tratado de demonología y manual de exorcistas Summa Daemoniaca. Estos se pueden descargar en este enlace: http://www.aciprensa.com/fortea/

Buen día, Espíritu Santo

¡Buen día, Espíritu Santo
Mientras la Misericordia traspasa y quiebra
los callos que formaron nuestro desamor.
Mientras el cielo se alegra por la santidad
de nuestros papas Juan XIII y Juan Pablo II,
nosotros venimos a implorarte:
¡Ven, que tu alegría quiebre toda tristeza!
Que tu Agua Viva apague toda tibiezas.
¡Ven, queremos alabarte sin cesar todos los días,
que tu Presencia sea el anhelo del día.
¡Queremos agradarte!
¡Queremos darte siempre el primer lugar!
¡Ven y manifiesta,
¿qué podemos hacer juntos hoy?


sábado, 26 de abril de 2014


Buen día, Espíritu Santo

¡Buen día, Espíritu Santo!
Tú eres, al despuntar el sol,
la alegría que da brillo a todo lo creado!
Tú eres el resplandor de Nuestro Sol de Justicia!
Tü eres el que abriga y da calor cuando el frío toca la vida;
Tú eres lo que aguardamos, deseamos y anhelamos,
por eso, ¡Ven, infunde en nuestros pechos ése, Tú Amor Divino!
¡Ven, reinflama con Tu Gracia nuestra vidas!
¡Ven y santifícanos con tus siete dones!
Dador del Padre Eterno,
Fuente Viva, eterno Fuego,
dá hoy, Vida Divina a nuestras mentes!
Amén.



viernes, 25 de abril de 2014


¿Necesito de sanación interior?

¿Te has preguntado alguna vez si necesitas sanación interior?

Si tu respuesta es si, ¿qué es lo que necesitas sanar?

Existen algunos pasos prácticos para responder a los cuestionamientos de nuestro interior.







PRIMER PASO
Saber lo que está sucediendo en ti. Eso se llama "OBSERVACIÓN"! Mirar los síntomas y anotar. Observar todo: síntomas físicos, dolencias que traes. Tomar nota de todo lo que sucede con tu cuerpo.
Hacer muchas preguntas sobre sí mismo, anotar cada detalle, tomar nota de los síntomas físicos; es necesario hacer eso muy meticulosamente. Después anotar todos los síntomas emocionales, pues ellos son el espejo de lo que vives interiormente (por ejemplo, cuando está sólo, ¿cómo te sientes?) Es necesario estar atentos a los sentimientos, tomar nota de las actitudes de vida. ¿Cómo te comportas? (por ejemplo, decir una mentira es síntoma de un problema mucho más profundo) No podemos rezar solamente por los síntomas, pues así la sanación no acontece)

SEGUNDO PASO
Descubrir la dolencia, dar nombre al diagnóstico. Orar por la sanación profunda.
¿Cuáles son los problemas emocionales más profundos?
El padre Rufus Pereira enseña que son cuatro las heridas profundas que nos suelen tocar:

1) RECHAZO. ¿Cómo se presenta? Cuando no nos sentimos amados y queridos por las personas que son importantes y próximas.
No significa que ellas no nos amen, sino que nos sentimos así. (Los sentimientos asociados son: rabia, amargura, tristeza, odio, envidia de los amigos, sospechas, falta de confianza en las personas) Es la más importante de las heridas emocionales.
El gran dolor que Jesús sintió fue el del rechazo.

2) SENTIMIENTO DE CULPA: sucede cuando se es criado en una familia muy religiosa y bajo conceptos muy escrupulosos, en aquellas en las que algún concepto es pasado de manera errada (por ejemplo: "Papá del Cielo te va a castigar"; "Papá del Cielo está viendo todo lo que está haciendo de manera errada") La culpa saludable (positiva) nos lleva a la conversión, la culpa equivocada (negativa) nos lleva a tener miedo de Dios, miedo del castigo eterno y a hacer las cosas con miedo de Dios.

3) SENTIMIENTO DE INFERIORIDAD: cuando un niño nace está lleno de sentimientos de superioridad. Todos le miran, se vuelve el centro de atención, pero cuando crece, las personas "se cansan" de tanto elogio, deja la criatura de ser el centro. Tal vez has escuchado expresiones como: "eres malo"; "eres un mal educado..."; "eres..." esto contribuye a formar una idea pobre de sí mismo; son las palabras negativas las que llegan y hacen su trabajo en el niño que va creciendo. Nace con eso un sentimiento de autopiedad, el odio a sí mismo gana terreno y después la autodestrucción, llegando muchas veces incluso al suicidio.

4) MIEDOS. No se trata de los pequeños miedos, sino de aquellos que paralizan a la persona, cerrándola en sí misma, como ser miedo a la muerte, miedo de quedarse sola, miedo del diablo, miedo a la oscuridad.

TERCER PASO (el más importante)
Encontrar las causas profundas que causan esos problemas emocionales, las fuentes de los problemas profundos. Como decimos al principio no basta con rezar por los síntomas, es necesario rezar por las causas.

ACTITUD PRÁCTICA
Orar al Espíritu Santo y reflexionar sobre la vida y todas sus experiencias.
La Adoración al Santísimo es fuente de sanación y liberación. Habla a Jesús concretamente sobre aquello que sucedió en vos. Si tienes facilidad, escríbelo y léeselo a Jesús. El nos lava y purifica de todo lo que fue deformando la imagen de Dios en nosotros.
¿Qué es lo que puedes escribir?
Tu Nombre (muchas veces las causas de los problemas están relacionados con el nombre)
Tu sexo (muchas veces el problema está relacionado con el sexo)
Tu edad (día de cumpleaños, año de nacimiento)
Tu ocupación (que estudios tienes, que has podido realizar, qué haces ahora...)
Cosas de tu familia (tus padres, cómo es tu relación con ellos, tus hermanos, dónde estás ubicado dentro de tu familia, si tuviste alguna muerte, tu situación económica, tu historia, tu raza, todo lo que encuentres importante)
Tus ancestros (alguien que este necesitado de oración, losa pecados que conoces de tus antepasados, es importante saber qué problema existe en tu árbol genealógico)
Escribe sobre aquellas cosas, actitudes, decisiones erradas (para contigo mismo, para con los otros, para con Dios) Esto te ayudará a pedir ayuda para que alguién haga oración por tu sanación interior.

Todo esto es un camino que puedes y debes recorrer.
Monseñor Jonas Abib nos dice que "la restauración de nuestra persona comienza por lo positivo. Por aquello que ella es. A partir de aquello que Dios hizo y hace. Es a partir de las cualidades, a partir de las riquezas de tu ser... Tómalas, asúmelas, y colócalas en acción.
Es éste el camino que te permitirá crecer.

Sobre un escrito Verinha, en el libro "A cura da nossa afetividade e sexualidade", Editora Canção Nova.  Adaptación del original en português- 

Somete tu temperamento al Espíritu Santo

No tengas miedo de tener un temperamento difícil, pero también no te quedes parado sobre él.
Tienes que esforzarte para ser como Pablo, cada vez más parecido a Cristo, aunque necesites ser "un poco violento" contigo mismo. Eso no quiere decir herirte físicamente, sino controlar tu temperamento con todas tus fuerzas. Dios no tomará tanto en cuenta lo que has conquistado sino cuánto has luchado por conseguirlo.

David era colérico. Los grandes hombres han tenido un temperamento difícil: San Francisco de Sales, Don Bosco, David, Pablo... Por eso, ¡no te desanimes, lucha!

La actitud de David es la de quien tiene un corazón cambiado. Un corazón que el propio espíritu fue modelando en el tiempo de la persecución, un corazón que no odia a su enemigo, sino que perdona. Un corazón moldeado por el Espíritu.

Necesitas tener un corazón como el de David; entonces, pide al Señor la gracia de un corazón manso y humilde.

Tu hermano,
Mons. Jonas Abib
Fundador Comunidad Canção Nova
Fuente Portal Canção Nova.
Adaptación del original en português.

El don más grande


Lo que importa es quien somos

Recuerda siempre:
fuimos hechos para "ser" y no para "hacer" o "tener".
Por eso, ten mucho cuidado con las personas que,
a tu lado, sólo valorizan lo que haces.
Muchas veces ellas nos conducen por un sendero de engaño pues,
ellas se pasan la vida haciendo que crezca en nosotros el ego
y se vuelvan frágiles y pequeñas nuestras raíces.
¡Sé quien eres! ¡No eres aquello que haces!
Estoy rezando por ti.

Tu hermano,
Ricardo Sá.
fuente Portal Canção Nova
Adaptación del original en português

Clamor del alba

Padre Bueno y Amoroso,
Tú eres Aquel que conforta en toda prueba,
Te Bendecimos y Te Adoramos, Padre Nuestro.
Danos la Gracia de Tu Hijo en medio nuestro,
para que Él, el Santo Rico Misericordia
nos haga capaces de confortar a los que están en dificultades.
De Tí, Padre, por Tu Santo Espíritu,
recibimos toda Fuerza.
Tu Amor nos regala cada día el Don precioso que Te une al Hijo,
en vínculo perfecto de Amor.
Confiados en Tu cuidado paternal,
confiados en el auxilio del que es Auxilio y Paráclito,
vamos al día, caminamos seguros,
andamos firmes.
Ponemos todos los pensamientos, proyectos y trabajos del día
bajo Tu amparo sabiendo que Contigo seremos más que vencedores.
Bendícenos conforme lo esperamos.
¡Amén!


Peguntas al Resucitado

Viernes de Pascua

Angel Moreno 
Viernes, 25 de abril de 2014
fuente: Ciudad Redonda
Si tenemos en cuenta las preguntas que Jesús resucitado hace a los discípulos, sorprende que ellos apenas le hagan ninguna. Lo interpreto como una prueba de la evidencia con la que se mostró el Señor a los suyos, o también como señal de que se quedaron un poco atónitos, sin palabras.
En los relatos pascuales, las mujeres se plantean una cuestión previa a los acontecimientos: «¿Quién nos retirará la piedra de la puerta del sepulcro?» (Mc 16, 3). Esta pregunta, aparte de ser ilógica, nos muestra la trampa que nos tienden las malas hipótesis, al aferrarnos a los acontecimientos negativos, que proyectan obstáculos insalvables, cuando a menudo después no se dan las circunstancias imaginadas.
Si sabían que estaba el sepulcro sellado, si eran conscientes de que no tendrían fuerzas para mover la piedra, ¿cómo no van acompañadas por alguien que las ayude? Lo ilógico del argumento se convierte en revelación para advertirnos que a veces imaginamos obstáculos que en realidad no existen.
Los dos discípulos de Emaús nos sorprenden con otra pregunta a Jesús, igualmente ilógica: «¿Eres tú el único residente en Jerusalén que no sabe las cosas que estos días han pasado en ella?» (Lc 24, 18) Cuando uno está obsesionado, no ve más,  aunque tenga delante lo que busca. Es verdad que la pregunta de los discípulos, dentro del relato, da pie al desarrollo de la escena. No obstante, vuelven a ser palabras que denuncian el pensamiento obsesivo y único, la muerte de Jesús, que no deja ver la verdad, aun teniéndola delante.
En el evangelio de San Juan se esconde una pregunta que no se atreven a pronunciar los discípulos, pero que les embarga la mente y el corazón. “Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: «¿Quién eres tú?».” (Jn 21, 12). Sería extraño que aquellos pescadores no asociaran las palabras de Jesús en Cafarnaúm con las que les dijo al borde del Lago de Galilea. Hay certezas que se deben consolidar en el corazón, y no de manera especulativa.
Todas las preguntas de los discípulos en Pascua son un tanto desatinadas, y no lo es menos la que hace Simón Pedro a Jesús: «Señor, y éste, ¿qué?» (Jn 21, 21), refiriéndose al discípulo predilecto. Si hay una evidencia en las narraciones de Pascua es la personalización de las experiencias. Cada uno somos único, y podremos acrecentar nuestra experiencia compartiéndola, pero no por emulación, ni de oídas. La prueba la tenemos en los nombres propios que aparecen en los relatos: Pedro, María, Cleofás, Tomás, Juan…
¿Qué le preguntarías tú a Jesús? ¿Te asalta alguna duda en relación con su presencia viva, junto a ti? ¿Lo reconoces en la Palabra, en los acontecimientos que te suceden, en las personas con las que tratas?

Buen día, Espíritu Santo 25 04 2014

¡Buen día, Espíritu Santo!
Mientras aclara sobre la naturaleza,
vengo a implorarte, ¡Ven, Divino y Santo Espíritu!
¡Ven, llena, derrama y permanece!
¡Ven sobre toda criatura!
¡Llena todos los espacios, tiempos y quehaceres!
¡Derrama Fuego que purifica, Tu Agua que sacia!
¡Permanece sosteniendo con Tu Aliento!
Porque sin Tu gracia no hay claridad que nada aclare,
ni luz que ilumine,
ni fuego que abrace,
ni Agua que sacie.
¡Y al llegar el fin de día,
robustecidos sólo por Tu gracia,
cantemos Tu fidelidad que no tiene fin!
Amén.


jueves, 24 de abril de 2014


"Cristianos murciélagos", viven en un funeral perpetuo

Tenemos miedo de la alegría.
Es mejor pensar: ‘Sí, sí, Dios existe, pero está allá; Jesús ha resucitado, está allá’.
Un poco de distancia.
Tenemos miedo de la cercanía de Jesús, porque esto nos da alegría.
Y así se explica la existencia de tantos cristianos de funeral.
(Cristianos) que su vida parece un funeral continuo. Prefieren la tristeza y no la alegría.
Se mueven mejor, no en la luz de la alegría, sino en las sombras, como esos animales que sólo logran salir de noche, pero no a la luz del día, porque no ven nada. Como los murciélagos. Y con un poco de sentido del humor podemos decir que hay cristianos murciélagos que prefieren las sombras a la luz de la presencia del Señor”.

"Y nosotros, tantas veces, o estamos trastornados, cuando nos llega esta alegría, o llenos de miedo, o creemos que vemos un fantasma o pensamos que Jesús es un modo de actuar: ‘Pero nosotros somos cristianos y debemos hacer así. ¿Pero dónde está Jesús?
‘No, Jesús está en el Cielo’.
¿Tú hablas con Jesús?
¿Tú dices a Jesús: ‘Yo creo que Tú vives, que Tú has resucitado, que Tú estás cerca de mí, que Tú no me abandonas’?
La vida cristiana debe ser esto:
un diálogo con Jesús, porque – esto es verdad –
Jesús siempre está con nosotros,
siempre está con nuestros problemas,
con nuestras dificultades, con nuestras obras buenas”.

"En mi tierra hay un dicho que dice así:
‘Cuando uno se quema con la leche hirviendo, después, cuando ve una vaca, llora’.
Y éstos (los discípulos) se habían quemado con el drama de la cruz y dijeron:
‘No, detengámonos aquí; Él está en el Cielo; muy bien, ha resucitado, pero que no venga otra vez aquí, porque ya no podemos más’.
Pidamos al Señor que haba con todos nosotros lo que ha hecho con los discípulos, que tenían miedo de la alegría: que abra nuestra mente:
‘Entonces, les abrió la mente para comprender las Escrituras’;
que abra nuestra mente y que nos haga comprender que Él es una realidad viva, que Él tiene cuerpo, que Él está con nosotros, que nos acompaña y que Él ha vencido. Pidamos al Señor la gracia de no tener miedo de la alegría”.
Papa Francisco


¿Qué seríamos sin la misericordia de Dios?

No podemos ni debemos pararnos, quedar fijos, en nuestros límites y en nuestras dificultades. Necesitamos avanzar día tras día, con coraje, fe y determinación.
Es claro que solos no conseguiremos nada, pero apoyados en la Misericordia de Dios seremos capaces de caminar a pasos agigantados y explorar nuevos horizontes, porque la Misericordia de Dios nos trae la fuerza de la vida que viene de Él y nos sustenta.

"Mis pasos afirmé en tu camino, y por eso mis pies no vacilan. Te llamo, mi Dios, porque me oyes. Inclina Tu oído y escúchame" (Salmo 16)

Es tiempo de comenzar todo de nuevo.
Lo que no resultó ayer, puede resultar hoy, basta que tengamos fe en Dios y confiemos en la bondad de El.
Derrama sobre nosotros Tu Misericordia, Señor y condúcenos hacia Tus caminos.

Jesús, en Vos confío!

Luzia Santiago
Con-Fundadora Comunidad Canción Nueva.
Adaptación del original en português
fuente: Portal Cançâo Nova.


El cielo es el lugar de los que aman

Quien no aprendió a amar, en esta vida, no tendrá nada qué hacer en el Cielo. Así como una persona que no sabe nadar no tiene coraje para entrar en una piscina -muchos menos en un río o en el mar-, quien no ama no va a conseguir entrar en el Cielo. Pero Dios te creó para la vida eterna, Él no quiere que nadie sea excluido.

Existe en ti una necesidad de amar y ser amado. Cuanto mayor la necesidad de amar, mayor la necesidad de ser amado. El enemigo, sabiendo de eso, para llenar nuestra hambre de amor nos presenta la chatarra de una vida promiscua, prostituida, con desvíos afectivos... una verdadera chatarra que no satisface nuestra necesidad de amor y nos hace desviar hacia mil formas erradas. Pero el Señor necesita y quiere que nos amemos. El está dispuesto a entrenarnos en el amor. Todo depende de nuestra decisión. Amar es una cuestión de decisión y no de un sentimiento. Tanto amar a Dios como a los otros es un acto de la voluntad. Es una decisión!

Delante de toda situación, siempre tendrás una decisión que tomar: o tomas partido por el amor o lo haces por el desamor. Delante de esas opciones, es mejor decidirse por el amor. Amar, muchas veces, consistirá en soportar sin decir nada; otras veces será preciso hablar y corregir, pero con amor.

No dejes que la tentación te desvíe del camino del bien. Muchas personas se ensucian con una sensualidad mal vivida, fuera de tiempo y lugar. De esa forma olvidan y pierden lo que les enseñó el amor verdadero pues viven un amor en base a la sensualidad, llegando al matrimonio con un concepto totalmente distorsionado de lo que es amar.

Amar es un aprendizaje. Amar de verdad solo se aprende en la oficina de la vida. O nos formamos en el duro día a día o seremos egoístas. Pero todavía: corremos el riesgo de ser eternos egoístas, porque aquel que no ama permanece en la muerte.
Es en lo concreto de la vida que Dios nos adiestra.
Somos combatientes en el amor!

Tu hermano,
Mons. Jonas Abib
Fundador Comunidad Canção Nova.
fuente: Portal Canção Nova.

El tesoro que el mundo busca

tesorodentroQuien no lucha no tiene muchos problemas ni dificultades, pero tampoco alcanza la victoria.
La juventud es la fase en que más sufrimos los ataques del enemigo de Dios, cuando enfrentamos las batallas más grandes y tenemos los sentimientos a flor de piel. Es una guerra en la cual nos herimos y muchas veces terminamos, mutilados. Es dificil ir a la guerra pero no ir significa no conocer el sabor de la victoria.

Quien no lucha no tiene muchos problemas ni dificultades, pero tampoco alcanza la victoria. Es así que sucede con alguien que está en pecado: como un puerco, se lame todo y se mezcla tanto en el lodo que no quiere más salir de el. Aún después de limpio, el puerco vuelve al lodo. Quien no lucha contra el pecado se vuelve semejante a ese animal, acostumbrado a la vida del chiquero. Muchas veces permaneceremos en el pecado y en sus consecuencias porque no luchamos.

Hay una historia sobre un hombre y su baúl lleno de tesoros, los cuales el coleccionaba y comercilizaba. Además del baul, poseía tejidos, alfombras, tierras, ganados, caballos, casas. En fin, era muy rico. Viajaba mucho y siempre compraba algo que no tenía. Así fue juntanto tesoros hasta que un día, en uno de los viajes, se deparó con un perla negra y se encantó. ¡era única en el mundo!

En ninguno de los lugares por donde había pasado había visto aquel tesoro. Quiso poseerla y fue hasta el dueño de la perla. Por el hecho de no haber nada parecido en el mundo entero, el propietario tenía todo el derecho de pedir el valor que quisiera, y fue lo que sucedió. Pidió un precio tan alto que era casi imposible que alguien tenga todo ese dinero. Al comerciante le pareció un precio desorbitante pero como buen negociante hizo el cálculo de todos sus bienes, incluyendo hasta la ropa que llevaba puesta y vio que tenia el dinero suficiente para compararla. Volvió a su casa, juntó todo, vendió, compró la perla y salió vestido con lo mínimo necesario. Nada costaba más que su perla y él era feliz. Había encontrado lo que siempre buscó. Aquel hombre acumuló riquezas por toda la vida, pensando que con ellas sería feliz, hasta que encontró la perla. Y cuando la encontró, tuvo que deshacerse de todo para comprarla.

Nuestra situación es parecida: no tenemos carneros, tesoros, cuentas bancarias “gordas”, muchos no tienen ni carro ni tarjeta de crédito. Pero a lo largo de la vida, adquirimos falsos tesoros como el pecado, por ejemplo. El nos imposibilitó de buscar el tesoro de la felicidad y de paz, que es el mismo Dios. Jesús es la paz en la agitación de la vida, la alegría verdadera y plena.

Muchas personas buscan ese tesoro en lugares inapropiados y no lo encuentran. Sabemos que Cristo está en todas las personas, pero no en todas las situaciones. Existen situaciones en que solo el diablo puede estar. Es ahi justamente que, a lo largo de la vida, buscamos la felicidad: en una zona de prostitución, en una tienda cara gastando más de lo que podemos. Buscamos la felicidad en la violencia, en la locura, en la moda, en la novela, en la traición, en situaciones en que Dios no está y acumulamos miserias en nuestro interior.

Hoy, ¡alegremonos, pues nuestra búsqueda acabó!. Hasta las cosas que tenemos de material, adquirido con mucho costo y trabajo, pasa a tener más valor, mas sentido y más gusto, porque encontramos el gran Tesoro que es el mismo Dios.

Padre Jonas Abib (Libro: Semillas de una nueva Generación)
Fundador de la Comunidad Canción Nueva
fuente Portal Canción Nueva en español

La verdad escondida sobre la Resurrección


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En estos días hay una alegría en muchos corazones por el motivo no pequeño de la Pascua, pues se trata del salto, del paso de la muerte a la vida. Digo: “no pequeño” porque con este paso, Jesús nos da a todos mis hermanos y hermanas la capacidad-fíjate bien en lo que digo- de vencer cualquier situación, problema, enfermedad, adversidad, imagino cómo cada una de estas palabras van penetrando tu corazón y más aún cómo tu corazón se va quemando por dentro. Estoy seguro que ya se encuentra ENCENDIDO en el fuego poderoso del Espíritu Santo.

Al escribir estas palabras para ti, el gozo que hay en mi corazón desborda de alegría de manera impresionante, parece que se quisiera salir de mi pecho, todo esto que se produce en ti y en mí es resultado de la victoria de Jesús sobre la muerte. Ahora bien, en medio de este gozo sin precedente que te embarga, quiero liberarte de triunfalismos, me refiero a una visión de la vida muy falsa e inmadura, centrada únicamente en el triunfo, dando a entender entre otras cosas, que en la vida sólo se está para ganar. No te imaginas lo peligroso que es esta manera de ver las situaciones cotidianas, pues de esta manera se anula la capacidad de tolerancia al sufrimiento, fracasos, problemas, etc. Una visión triunfalista, impide ver en los desaciertos que tenemos a diario espacios poderosísimos de crecimiento y libertad.

Alabo y bendigo a nuestra hoguera de amor ardiente: Jesús, porque su Pascua está libre de esta mirada tan infantil (triunfalismo). Quiero en este punto proponerte estas preguntas: ¿qué pasó en Jesús antes de la Pascua?, ¿qué fue necesario para qué Jesús se entregará en la cruz?, ¿Por qué Jesús permaneció en el camino firme hacia la cruz?, ¿De dónde sacó fuerzas Jesús en medio de tanto dolor?. Esta sencilla reflexión que tienes frente a tus ojos, lleva la pretensión osada de responder en forma general a estas cuestiones, no pierdas de vista ningún detalle, pues cada uno, dará dos regalos a tu vida: 1. Gozo, paz, Alegría y 2. Motivación para tu camino de crecimiento integral.
Una de las expresiones más frecuentes que percibo en las personas que buscan una orientación es: “seguir a Jesús cuesta mucho”. En estas palabras-para alguno cargada de lamento y pesadumbre- se encierra una realidad necesaria en el camino de ir tras las huellas de Jesús. Ahora bien, hoy me permito dirigirme a todos ustedes para completar la expresión anterior adicionándole que no sólo hay una experiencia de lucha, sino de confrontación interior; difiero sobre la manera de catalogar esta expresión, para mí es una expresión seria que demuestra un trabajo consciente y sobre todo honesto de seguimiento de Jesús.

Estoy seguro que esta experiencia de lucha y confrontación la vivimos muchos de los que reconocemos a Jesús como aquel que da sentido de vida. Pues bien, al respecto tengo una buena noticia; lo que tú y yo vivimos también lo experimentó Jesús en su cuaresma. Te propongo que revisemos juntos la cuaresma de Jesús, seguro que hay una palabra de poder para impactar tu vida y así pasar juntos con él a la victoria total: Pascua.

Mateo 4, 1-11 dice que Jesús permanece en el desierto cuarenta días y cuarenta noches y al final siente hambre: “Y después de hacer un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre.” V2, eso quiere decir que son días de profundo sacrificio, acompañados de oración intensa. Todo este tiempo de luchar fuerte y confrontación interior lo preparan para la misión nada pequeña de salvarnos a nosotros.
Jesús en este tiempo se apoyó en la oración y ésta tuvo mayor impacto al acompañarla con la escucha de la Palabra: “Mas él respondió: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” v4. Quiero proponerte que en los momentos de profunda lucha en tu vida los vivas en un constante expandir el corazón: oración, ella es la fuerza del Espíritu y además saciándote de las palabras que impactan tu vida con gozo, alegría y la misma presencia de Dios “Cuando me llegaban tus palabras, yo las devoraba. Tus palabras eran para mí gozo y alegría, porque entonces hacías descansar tu Nombre sobre mí, ¡oh Yavé Sabaot!” (Jr 15, 16) y más aún esas mismas palabras que llenan tu corazón y tu vida “Pedro le contestó: «Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes palabras de vida eterna.” (Jn 6,68) Es esa poderosa Palabra que estremece el corazón “si todo esto lo ha hecho mi mano y todo esto es mío? dice Yavé. Pero en quien fijo realmente mis ojos es en el pobre y en el corazón arrepentido, que se estremece por mi palabra.” (Is 66,2)

El tiempo que vive Jesús, sirve para fortalecer su experiencia de hijo muy amado del Padre: “el Espíritu Santo bajó sobre él y se manifestó exteriormente en forma de paloma, y del cielo vino una voz: «Tú eres mi Hijo, hoy te he dado a la vida.” (Lc 3,22) y por supuesto como ya se dijo, lo prepara para la misión que vive más adelante. En este tiempo vivido Jesús luchó y se confronto en su interior, esta batalla lo condujo por un lado a entregarse y a confiar en la hoguera de amor que es su padre, por otro lo endureció para la misión que viene y finalmente le hace comprender la naturaleza humana que en ocasiones se compromete y no siempre cumple.

Guarda en tu corazón esto: tus luchas y confrontaciones también las vivió Jesús, busca en la Biblia cómo él las venció apoyado en la Palabra del Padre y en la fuerza del Espíritu Santo dada en la oración, medita Mateo 4, 1-11.

Feliz victoria!!!

Jader Avila Barraza
Seminarista Eudista
Trabaja en Centro Carismático Minuto de Dios - Ecuador
fuente: Blog personal de Jader Avila Barraza

¿Has experimentado el dolor que reúne?

Hace poco tiempo, mi hermano, Eduardo Sá, pasó un mal momento a raíz de un dolor en el pecho cuando viajaba al trabajo. Su dolor terminó en una cirugía de gravedad. En poco tiempo la familia se reunió en medio del miedo y la alegría del encuentro.
Puede ser que también estés viviendo una situación semejante: el don del dolor que reúne y conduce a la alegría y la oración. No desperdicies esta gracia!
Quién sabe aprovechar esos momentos experimenta gracias que nunca pensó vivir.
Cuando un dolor así toca tu puerta, di: ¡es Jesús!

Con cariño y oración,
Seu irmão
Ricardo Sá

Adaptación del original en português.
fuente: portal Canção Nova

La envidia amarga la vida y destruye a los cercanos

La envidia tiene que ver con la tristeza que produce el bien ajeno, es decir, nos amargamos cuando a otro le va bien



En la gente hay una percepción muy básica: muchos de los males son producidos por la envidia de otro. Detrás de esto hay una cuestión muy mágica y supersticiosa. Pero no deja de tener un fondo de verdad.
Lo que sigue son reflexiones que tienen como sustento el pensamiento de un medieval: 
el Tomás que había nacido en Aquino. Él es muy realista en sus consideraciones y está lleno de ejemplos prácticos, así que nos dejaremos enseñar por él.
 
¿Qué es la envidia?
La envidia tiene que ver con la tristeza que produce el bien ajeno, es decir, nos amargamos cuando a otro le va bien.
Se pueden dar dos tipos de situaciones. Por un lado alguien enfrentado con nosotros asume un cargo de mucha importancia, digamos, porque ganó las últimas elecciones. Entonces me voy a poner triste porque estoy seguro que esto a mi me va a traer consecuencias malas.
 
Esto no es envidia propiamente sino más bien temor o miedo de los daños que me puede llegar a ocasionar a mí o a mis seres queridos con el poder que ha adquirido.
 
La envidia tiene que ver con la cuestión de que alguien cercano mío ha progresado materialmente o ha ganado algún puesto mejor en su trabajo (o dentro de la Iglesia… pongan ustedes el ejemplo que mejor les parezca).
Entonces eso bueno que a él le ha ocurrido, y que no tiene necesariamente consecuencias negativas para mí, me produce tristeza. Esta tristeza es la envidia que ha hecho nido en mi corazón.
 
De estos dos ejemplos también podemos sacar una consecuencia: la envidia se da entre iguales. Yo no envidio al gobernador porque ganó las elecciones porque esto está muy por encima de mis aspiraciones. Yo envidio a mi amigo, a mi primo, a mi vecino (pongan ustedes nombres) porque alcanzó lo que yo todavía no puedo alcanzar.
 
Por este motivo hay que estar muy atentos a este sentimiento en nuestro corazón: no sólo amarga la propia vida sino que nos mueve a obrar el mal entre los que nos rodean destruyendo toda relación de confianza.
 
A veces la envidia puede venir porque soñamos con cosas que están muchísimo más altas de nuestras propias posibilidades. Y no las podemos alcanzar porque no tenemos suficientes capacidades propias.
 
Cuando caemos en la cuenta de que los sueños… sueños son y vemos que alguien alrededor nuestro ha hecho un pequeño progreso en algo… entonces nos entristecemos por eso a causa de nuestros complejos propios.
 
La envidia también se puede manifestar como alegría en el corazón. Pero esta alegría no es buena sino que la produce el mal que padece la persona a la cual envidiamos.
 
¿Produce algún efecto espiritual en nuestra propia alma?
La envidia es pecado mortal: mata la vida de Dios en nuestro interior. ¿Por qué? Porque es lo contrario a la caridad, el amor al otro. Este es el centro del mensaje cristiano. Así lo resume San Juan en su primera carta:
 
Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la Vida, porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama permanece en la muerte”(1 Jn 3,14).
 
La caridad busca el bien del prójimo, trata de no ofenderlo y de que pueda crecer en el bien. La envidia, al contrario, se entristece por ese bien o se alegra cuando le va mal. Ser envidioso, por tanto, no es propio de cristianos crecidos en la fe.
 
¿Existe una “sana envidia”?
Uno puede tener tristeza por el bien ajeno no en cuanto esa persona lo posee sino en cuanto a nosotros nos falta. Si esto es sobre bienes honestos es muy saludable tener esta envidia en cuanto a nosotros nos mueve a crecer en el bien.
Es muy bueno envidiar a los santos (la 
Madre Teresa, por ejemplo) en cuanto hicieron muchas obras buenas y, como fruto de esa envidia, tratar de crecer en el bien.
Podríamos hablar sobre los “hijos de la envidia”… pero eso lo dejamos para otro artículo.

Novena a la Divina Misericordia. Día séptimo

Hoy tráeme a las almas que veneran y glorifican

mi misericordia de modo especial

La Coronilla la dictó Jesús a Santa Faustina en Vilna (Lituania) entre el 13 y el 14 de Septiembre del 1935, como súplica para aplacar la ira de Dios por los pecados del mundo.
 
"A través de ella obtendrás todo, si lo que pides esta de acuerdo con mi voluntad(...) Reza incesantemente esta coronilla que te he enseñado. Quienquiera que la rece recibirá gran misericordia, en la hora de la muerte los sacerdotes se la recomendarán a los pecadores como la última tabla de salvación. Hasta el pecador más empedernido, si reza esta Coronilla una sola vez, recibirá la gracia de mi misericordia infinita. Deseo que el mundo entero conozca mi misericordia; deseo conceder gracias inimaginables a las almas que confían en Mi misericordia" (Diario 731,687).
 
“Defenderé como mi propia Gloria a cada alma que rece esta Coronilla en la hora de la muerte, o cuando los demás la recen junto al agonizante, quienes obtendrán el mismo perdón. Cuando cerca de un agonizante es rezada, se aplaca la ira Divina, y la insondable misericordia envuelve al alma y se conmueven las entrañas de mi misericordia por la dolorosa pasión de mi hijo” (811).
 
SÉPTIMO DÍAHoy, tráeme a las almas que veneran y glorifican mi misericordia de modo especial, y sumérgelas en Mi misericordia. Estas almas son las que más lamentaron mi Pasión y penetraron más profundamente en mi Espíritu. Ellas son un reflejo viviente de mi Corazón compasivo. Estas almas resplandecerán con una luz especial en la vida futura. Ninguna de ellas irá al fuego del infierno. Defenderé de modo especial a cada una en la hora de la muerte.
Jesús misericordiosísimo, cuyo Corazón es el amor mismo, acoge en la morada de Tu compasivísimo Corazón a las almas que veneran y ensalzan de modo particular la grandeza de Tu misericordia. Estas almas son fuertes con el poder de Dios mismo. En medio de toda clase de aflicciones y adversidades siguen adelante confiadas en Tu misericordia y unidas a Ti, ellas cargan sobre sus hombros a toda la humanidad. Esta almas no serán juzgadas severamente, sino que Tu misericordia las envolverá en la hora de la muerte.
 
Padre eterno, mira con misericordia a aquellas almas que glorifican y veneran tu mayor atributo, es decir, tu misericordia insondable y que están encerradas en el compasivísimo Corazón de Jesús. Estas almas son un Evangelio viviente, sus manos están llenas de obras de misericordia y sus corazones desbordantes de gozo cantan a Ti, oh Altísimo, un canto de misericordia. Te suplico, oh Dios, muéstrales tu misericordia según la esperanza y la confianza que han puesto en Ti. Que se cumpla en ellas la promesa de Jesús quien les dijo que: “A las almas que veneren esta infinita misericordia mía, Yo mismo las defenderé como mi gloria durante sus vidas y especialmente en la hora de la muerte”.
 
CORONILLA A LA DIVINA MISERICORDIA:
(se utiliza un rosario común de cinco decenas)
1. Comenzar con un Padre Nuestro, Avemaría, y Credo (de los apóstoles).
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor.
Fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo
y nació de la Virgen Maria.
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendió a los infiernos.
Al tercer día resucitó de entre los muertos.
Subió a los cielos,
y está sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos, el perdón de los pecados,
la resurrección de los muertos,
y la vida eterna. Amén.
 
2. En las cuentas grandes correspondientes al Padre Nuestro (una vez) decir:
"Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo,
la Sangre, el Alma y la Divinidad
de Tu Amadísimo Hijo,
nuestro Señor Jesucristo,
como propiciación de nuestros
pecados y los del mundo entero."

 
3. En las cuentas pequeñas correspondientes al Ave María (diez veces) decir:
"Por Su dolorosa Pasión,
ten misericordia de nosotros
y del mundo entero."

 
4. Al finalizar las cinco decenas de la coronilla se repite tres veces:
"Santo Dios, Santo Fuerte,
Santo Inmortal, ten piedad de
nosotros y del mundo entero."

 
 5. Oración final (opcional):   
“Oh Sangre y agua que brotaste del Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros,  en Ti confío.”
 

(Rezarla preferentemente a las 3:00 pm. “La hora de La Misericordia”)
Artículo publicado originalmente por jesusdivinamisericordia.org