viernes, 4 de julio de 2014

Lazos de amistad

La importancia de los lazos de amistad para el desarrollo humano   

“¡Quien encontró un amigo encontró un tesoro!”
La vida está hecha de momentos llenos de experiencias humanas que hacemos unos con los otros.
Cuando somos bebés, la primera persona con quien socializamos es nuestra madre; en seguida, nuestro padre o aquellos que cuidaron de nosotros. Son ellos quienes nos dan la primera oportunidad de salir del contacto con nuestro mundo particular y nos insertan en un mundo colectivo, de varias experiencias.

La importancia de los lazos de amistad2

Son estos contactos los que nos posibilitan las primeras relaciones sociales y con ellas los lazos de amistad se van formando.
Con amigos aprendemos también otros valores, creamos habilidades de relación, de interacción y establecimiento de vínculos que pueden durar por toda la vida.
Busqué varias definiciones para amistad y unas de ellas llamó bastante mi atención: “Se entiende por amistad como una interacción íntima, espontánea y recíproca entre dos personas, caracterizada por un fuerte componente afectivo (Bukowski e cols., 1996).”

Amistad es aquel acto que tenemos fuera del círculo familiar, es decir, que construimos a partir de las relaciones con otras personas; seguramente, es un proceso importante, porque somos constituidos de dimensiones variadas, es decir, una dimensión afectiva, biológica, cognitiva y sociocultural, todas relacionadas y que surgen por medio del contacto con otras personas y otros contextos.

En cada etapa de la vida los amigos aparecen de una forma. En la adolescencia, es sorprendente la forma como la amistad tiene un papel diferencial en el contacto con el otro. Los amigos son tan importantes e influyentes, que los jóvenes, dependen de las elecciones que hacen, pueden seguir por caminos positivos o negativos.

En la infancia, los amigos pueden cumplir el papel de intercambiar experiencias, cariño y diversión. Con el crecimiento del niño, comienzan los lazos de confianza, lealtad y intimidad, teniendo a la vista intereses comunes, bien como compromiso tanto para mantener como para crear nuevas amistades. Se incluyen en estas amistades, las competencias y los conflictos típicos. (Bukowski e cols., 1996; Hartup, 1999).

En las amistades, ejercitamos el perdón, la caridad, el salir de nosotros mismos para ayudar al otro, un hecho que está tan olvidado en nuestra sociedad egoísta y egocéntrica. Nuestro gran desafío es el cultivo de amistades sanas, que pueden tener un efecto positivo en nuestra vida. Amigos no solo dan elogios; amigos verdaderos hablan de las verdades que pueden doler, pero son aquellos con quien podemos contar, reír, charlar, llorar ser apoyo y nos apoyar.

Amigos de verdad nos entienden solo con una mirada, porque saben de nuestra esencia; y como nos dice la citación: “¡Quien tiene un amigo encontró un tesoro!”.

Queda una invitación para ti: ¡manda un “Hola” para su gran amigo o amiga, aunque esté cerca o lejos! ¡Seguramente harás que su día sea diferente!

Elaine Ribeiro
Psicologa Clínica y Organización, colaboradora de la Comunidad Canción Nueva
fuente: Mensaje del día www.cancionnueva.com

Buen día Espíritu Santo 04 07 2014

¡Buen día, Espíritu Santo!
¡Ven, acércate, lléname,
Afirma en la mañana mis pasos
y haz que todas mis sendas hoy te sean familiares!
Dame la gracia de un corazón renovado en Tus entrañas.
Así como compasivo es Tu Amor por mí,
así sea reflejo de compasión para quienes me crucen.
Ven, y abre mis ojos,
despierta mis capacidades adormecidas,
Sacude el polvo del egoísmo, la avaricia y la intolerancia;
y revísteme de la caridad que nace del encuentro Contigo.
¡Rompe tu silencio y grita...
¿qué podemos hacer juntos hoy?


jueves, 3 de julio de 2014

¿De dónde viene tanta soledad?

No tengas miedo de preguntártelo!
En el fondo de nuestros pozos existen las respuestas mas esenciales de nuestra vida.
El vacío, causado por la soledad, tiene su causa y, quien quiera crecer,
necesita tener el coraje de preguntarse sobre lo que faltó o falta.

Hay personas que reprimen la soledad fumando, bebiendo,
llenando su vida de futilidades y mentiras.
Otras procuran tratarse, piden ayuda, buscan a Dios
y van aprendiendo a dialogar con los vacíos de su historia,
iluminados por la verdad, por la oración
y por las verdaderas relaciones.

¿Ya has escogido tu camino?

Con cariño y oraciones,
Tu hermano,
Ricardo Sá
fuente: www.cancaonova.com
Adaptación del original en português.

Tips para controlar la ansiedad

Controla la ansiedad con la confianza en Dios

Me gusta ver fotos antiguas e intentar recordar la ocasión en que fueron tomadas, pensar lo que estaba viviendo en ese momento y hacer un paralelo sobre lo que cambió desde entonces hasta hoy. El otro día vi una de esas fotos que me hizo reflexionar sobre un asunto: cómo me preocupaba por cosas innecesarias. Era el bautismo de una sobrina, hace quince años. En la foto estaban casi todos alegres, relajados, y vueltos con ternura para aquel pequeño ser vestido de blanco que se acababa de volver cristiano por las aguas del bautizo. Yo al contrario, aparezco en la foto tan tensa que hasta mi frente está arrugada. Comencé a pensar si habían razones para estar así, tan preocupada y recordé que ese día me pidieron ayudar a ubicar a las personas en la foto, solo eso.

Tips para controlar la ansiedad
O sea: yo me preocupaba demasiado por cosas extremamente innecesarias, las fotos me lo recordaron. Y si me preguntas si hoy continúo preocupándome con las cosas la respuesta es si! Pero en una proporción menor, pues he aprendido a confiar más en Dios y mientras voy creciendo en la confianza, disminuyo en la preocupación. En realidad, una de las cosas más dificiles en la vida son las preocupaciones que tenemos. Sea con nuestros hijos, nuestros amigos, nuestro esposo(a), el trabajo, y otras tantas cosas que hacen parte de nuestra vida. Pero dígame, ¿quien hasta ahora ya pudo resolver alguna cosa a partir de la preocupación?

tips controlar ansiedad

Bien sabemos que el hecho de preocuparnos no resuelve nada y en realidad lo que más queremos en esta vida es dejarnos de preocupar, solo no sabemos cómo hacerlo. Aún sabiendo que tal vez mañana nos hayamos olvidado de cuales eran las preocupaciones de hoy y conscientes de que nuestra vida puede dejar de existir en cualquier momento. Aún así nos parece imposible hacer que nuestra mente viva tranquila sin preocuparse. De ahí viene la cuestión: al final, ¿será que existe algo que podamos hacer para preocuparnos menos y dar un basta a la ansiedad? Leyendo los escritos del Padre Henri Nouwen, descubrí que existe una solución. El explica que si de verdad no podemos cambiar lo que sea, por el hecho de preocuparnos, el remedio es entrenar nuestro corazón y nuestra mente en el sentido de no perder tanto tiempo y energía con rumiaciones de ansiedad y nos muestra el camino recordando las palabras de Jesus “Buscad en primer lugar el Reino de Dios y su justicia y todo lo demás vendrá por añadidura.” Mt 6,33.

Comprendí con eso, que mientras más me lanzo en la confianza en Dios y priorizando la acción de Su reino en mi vida, más serenidad experimento aún en medio de luchas, y transmito también a los otros. Este cambio está registrado claramente en mis fotos como pude percibir en el album de mi familia. Cómo es interesante mirar nuestra historia y percibir lo mucho que Dios nos va moldeando por la fuerza de su gracia. ¿Ya te detuviste para pensar sobre eso? Deseo que en el día de hoy el Señor también te visite y fortalezca tu confianza en él, concediéndote más serenidad y alegría en el vivir el día de hoy como lo que es: Un gran regalo de Dios.
¡Estaré unida en oración!

Dijanira Silva
Misionera de la Comunidad Canción Nueva

El Señor escucha nuestras oraciones

"Señor, escucha mi oración,
llegue a Ti mi clamor.
No me ocultes Tu rostro"
Salmo 102,1

En el inicio de cada mañana debemos hablar con Dios y dejar que Él hable con nosotros.
Es esta comunión con Él, por medio de la oración, que llena nuestra vida de esperanza y confianza.
Somos felices verdaderamente cuando lo buscamos y vivimos en una profunda comunión con Él, dejándonos llenar en todo momento por Su Amor.

Recemos:
Yo te invoco, mi Dios, derrama sobre nosotros tu misericordia,
impúlsanos por tus caminos.

Jesús, en Vos confío!
Luzia Santiago
Co-Fundadora Comunidad Canção Nova
fuente: Mensaje del dia portal www.cancaonova.com
adaptación del original en portugues


Eres apóstol de los últimos tiempos

Hay muchos hijos que todavía necesitan ser acogidos por el Señor. Tú eres un apóstol de su casa, eres un evangelizador. Decimos que santo de casa no hace milagros, pero la gran arma no está en la boca, en quedarnos hablando con la persona, sino que la gran arma está en la rodillas, reza, reza, reza.

Llégate hasta la cama de tu hijo cuando él está dormido y reza por él. Desea realmente que tu hijo sea rescatado por el Señor, quiere y desea que no se desanime, busca todas las ocasiones. Facilita todo para que él se encuentre con otros jóvenes en tantos movimientos que el Señor viene suscitando en su Iglesia, verás el efectos que tiene. Es necesario que anheles las salvación de tus hijos.

Cuantos hijos, cuántas hijas necesitan rescatar a su papá a su mamá. Infelizmente hay muchos padres que en nuestra cultura son duros, no van a la iglesia, y necesitan ser rescatados por el Señor; ellos no pueden perderse, y es claro que no quieres se ellos se pierdan y no basta que ellos sean buenitos, ellos necesitan volver a Dios, a los sacramentos. Si rezamos al Señor por nuestros padres y abuelos el Señor buscará el momento para salvarlos, aunque sea el último día.

Mi hermano, es necesario trabajar y querer la salvación de nuestros seres queridos, tú estas en lugares donde los sacerdotes no podemos llegar, y donde trabajas es necesario evangelizar, es necesario que los que trabajan contigo, las personas que Dios colocó en tu camino se encuentren con Él; necesitamos desear la salvación de ellos, allí donde tú estas cerca y puedes hablar y actuar. Primero tu propia presencia como alguien del Señor incomodará, no puedes ser una persona chata, el sólo hecho de no comportarte como uno del monto te convierte en un extraño y eso incomoda. Nosotros no somos fanáticos como a veces dicen, pero reconocen que hacer la diferencia y es así que necesitamos ser, pues cuando las cosas "aprietan" es a nosotros a quienes buscan. Reza y no pierde ocasión, pues eres apóstol de la última hora, realiza tu misión.

Tu hermano,
Mons. Jonas Abib
Fundador Comunidad Canção Nova
fuente: Mensaje del día www.cancaonova.com
Adaptación del original en portuguës

¡Buen día, Espíritu Santo! 03 07 2014

¡Buen día, Espíritu Santo!
Tu serena y salvífica visita aguarda la aurora de mi vida.
¡Ven, aquí estoy!
Clavado mi pies en la orillas, aguardando,
ansioso, expectante, esperanzado!
Reflejo de Tu Amor deseo ser.
Espejo que devuelva inquieta paz.
¡Ven a liberarme de las ataduras que me impuse,
que padezco, y que abrazo.
Devuélveme al Amor Primero,
Amor que grabaste en el seno materno,
Amor que resguardó Tu Santuario.
Purifica y santifica;
Alegra y calma,
Sosiega, sostiene, fortalece,
embellece y engalana con tu dones,
con tus frutos.
y dime, ¿qué podemos hacer juntos hoy?



miércoles, 2 de julio de 2014

Pastoral del alivio

Por el Padre Carlos Triana Gonzalez
La Renovación Carismática Católica ha impulsado un “Redescubrimiento” de la importancia de la Pastoral de Liberación dentro de la Iglesia Católica, para una nueva Evangelización.
Existe un gran interés para que la RCC crezca y madure en su experiencia espiritual y en la práctica de la LIBERACION ESPIRITUAL.
El ESPIRITU SANTO SIEMPRE ha ACTUADO en la IGLESIA, esto es evidente y claro. Pero ha habido momentos especiales en los que el Espíritu Santo ha hecho SURGIR personas UNGIDAS, es decir, LLENAS DE “EL”, por ej el caso de San Francisco de Asis, Teresa de Avila o Juan Pablo II, quienes son hombres y mujeres del Espíritu que IMPULSAN a la Iglesia. Pero también hay momentos en que el Espíritu suscita ACONTECIMIENTOS para que la Iglesia se RENUEVE y camine (fundación de movimientos o institutos pastorales, Concilios, Sínodos). También ha habido momentos dentro de la Historia de la SALVACION, en los que el Espíritu Santo ha suscitado “corrientes fuertes de Espiritualidad”. Es en este contexto que debemos ubicar a la RCC. Es una corriente espiritual, que el Espíritu ha suscitado para el mundo ACTUAL.
Si bien una EXPERIENCIA ESPIRITUAL, es algo Indefinible, se pueden señalar algunos asuntos para intentar definir a la RCC:
1) RCC como EXPERIENCIA PASCUAL:
La Renovación Carismática es la EXPERIENCIA de “CRISTO VIVO Y RESUCITADO” en el CORAZON de un CREYENTE. Es el ESPIRITU SANTO el que nos hace sentir a CRISTO VIVO en nuestra VIDA. Existe una CONVICCION en la RCC de que la PASCUA y RESURRECCION de CRISTO ES aquello que nos SANA Y LIBERA. Es en la RCC que entendemos que la CABEZA de la IGLESIA ES UN “CRISTO VIVO”, con quien esperamos reunirnos un día. Pero mientras esperamos a esa PATRIA CELESTIAL, pesan sobre nosotros las Fuerzas de la Muerte (enfermedad, pecado, angustia, tribulaciones) y estas fuerzas, que nos oprimen, NO son algo que debemos soportar “estoicamente” sino que son OBSTACULOS que debemos VENCER con la FUERZA de la RESURRECCION de CRISTO.
La Resurrección es Pascua (que significa “Paso”). En la RCC, empleamos mucho el concepto de SANACION, con lo cual queremos decir “PASO”, SANARNOS o LIBERARNOS en la RCC significa “llenarnos” de ese DINAMISMO PASCUAL, ES PASAR de la ENFERMEDAD a la SALUD, del PECADO a la GRACIA, significa Pasar de las Tinieblas a la LUZ (de Cristo), es pasar de la OPRESION del Demonio a la LIBERTAD (que nos da Cristo).
“SANARNOS”, significa pasar de SITUACIONES de MUERTE, a situaciones de Vida o RESURRECCION. Esta experiencia de PASCUA que vivimos en la RCC, es una Invitación a “DAR UN PASO DE FE”, Para ser Sanados, Liberados y ser SALVOS.
En la RCC cuando hablamos de SANACION ESPIRITUAL, queremos decir que es NECESARIO el ARREPENTIMIENTO, acercarnos a la Misericordia de DIOS a través de la Confesión.
Si en cambio, el PECADO que hemos vivido significó llenarnos de Miedos, Angustias o Traumas, entonces la SANACION INTERIOR de la que hablamos en la RCC, consiste en pasar de ese estado a un Estado de PAZ INTERIOR.
Si sentimos la Presencia del Maligno, que nos Tienta, que nos Oprime, que nos Obsesiona, entonces celebrar la PASCUA, significará “Quebrantar la Cabeza del Dragón”, con la CRUZ de CRISTO. A esto llamamos en la RCC, LIBERACION DEL MALIGNO.
Si el PECADO rompió la RELACION entre los hermanos y reina el rencor y la enemistad, entonces CELEBRAR la PASCUA, significa en la RCC, ABRIRSE al DIALOGO y a la RECONCILIACION con los hermanos. A esto llamamos “SANACION SOCIAL” en la RCC.
CELEBRAR LA PASCUA, también significa tener la CERTEZA de que VAMOS A RESUCITAR, que la Muerte NO TIENE LA ULTIMA PALABRA. La muerte es un PASO hacia la VIDA ETERNA, y a esto llamamos la “SANACION ETERNA”.
La RCC es ante todo una EXPERIENCIA de PASCUA, de “CRISTO VIVO”, y por ser Experiencia Pascual, la RCC es “Experiencia de Sanación”= CRISTO VIVO…. SANA.
2) RCC, como Experiencia Pascual por OBRA del ESPIRITU SANTO:
En la RCC, tiene un puesto central tanto la PERSONA como la OBRA del ESPIRITU SANTO.
Es así que cuando empezamos a Orarle al Esp. Santo, a Alabarle, y nos entregamos a El, es cuando al mismo tiempo ENTRAMOS al mundo de los CARISMAS y por esto es “Renovación Carismática”.
Entre estos Carismas, debemos Resaltar el Carisma de la SANACION, que siempre ha existido en la Iglesia pero que ahora es REDESCUBIERTO a través de la RCC.
Uno de los MERITOS de la RCC es HACER NOTAR en la Iglesia la Importancia de los CARISMAS, en la vida cristiana y para la Evangelización. Uno de los elementos característicos de la RCC, es la VIVENCIA de estos Carismas. Afirmamos en la RCC que el DON Primordial es el DON del ESPIRITU SANTO.
Es a partir del Concilio Vaticano II en donde se nos enseña que: Los Dones o Carismas Extraordinarios, No hay que pedirlos “Temerariamente” (con miedo).
Dijo el Papa Pablo VI: “Esta forma carismática de Dones, dados por el Señor, que quiere hacer a la Iglesia más Rica, más animada y más capaz de autodefinirse, se denomina “la EFUSION de los CARISMAS”. No podemos sino DESEAR, – dijo el Papa – que VENGAN estos DONES…y ojalá que con ABUNDANCIA. Que además de la GRACIA, haya CARISMAS, que la Iglesia de Cristo pueda poseer y obtener. El Señor envió esta GRAN LLUVIA de DONES, para ANIMAR a la IGLESIA, para hacerla CRECER, animarla, SOSTENERLA. Quiera Dios –dijo el Papa Pablo VI- AUMENTAR aún, una lluvia de CARISMAS, para hacer FECUNDA, hermosa y Maravillosa a la IGLESIA.
Los CARISMAS NO SON TALENTOS O CAPACIDADES NATURALES, SINO QUE SON DONES “SOBRENATURALES”que el ESPIRITU SANTO HACE SURGIR en los MIEMBROS del CUERPO de CRISTO, para el SERVICIO de la COMUNIDAD.
Por ser EXPERIENCIA del ESPIRITU SANTO, la Renovación Carismática es EXPERIENCIA de SANACION y de LIBERACION.
Dice el Concilio Vaticano II: “Los sacerdotes, con Espíritu de FE, descubran los multiformes CARISMAS de los LAICOS, reconózcanlos con GOZO y Foméntenlos con Diligencia”.
Las Sanaciones y las Liberaciones en la Renovación Carismática son una REALIDAD. Esto genera desconfianza, estupor y Admiración y muchos cuestionamientos a la teología. Pero es bueno que observemos que las Sanaciones, Liberaciones y los Milagros han sido SIEMPRE una REALIDAD en la Iglesia. Por ej, En las Canonizaciones se analizan los Milagros de aquellos que serán canonizados. En la RCC, la sanaciones, liberaciones y milagros SUCEDEN misteriosamente, SON UNA BENDITA REALIDAD.
Por Qué la Iglesia había Abandonado el Concepto de Sanación – Liberación ?
Según el padre Renee Laurentain, esta REALIDAD de las SANACIONES en la RCC, está bastante DESCUIDADA en la Teología. Y agrega que el Término “Curación” No figura en el Diccionario de Teología Católica que cuenta con 15 volumenes y más de 40 mil columnas.
En Teología – dice el padre Laurentain – tenemos ABANDONADO el concepto de “CURACION”/ LIBERACION por tener la Impresión de que este DON estaba “DESCONTINUADO”…que fueron Dones que el Señor dio para el Inicio de la Iglesia, y que luego los “Descontinuó”…
Otra razón que da el Padre Laurentain: “Por la convicción RACIONALISTA de que las SANACIONES CARISMATICAS del PASADO, ERAN una SUPLENCIA, en Espera de la Medicina Científica…..
Otra Razón que da el Padre es porque se nos puso en GUARDIA, contra una concepción Mágica, que hacía de Dios una especia de curandero mágico. Y por PREJUICIOS respecto de las prácticas de Sanación de estilo Protestante. Cuando ven a un sacerdote o a un laico orando por Sanación / Liberación le dicen que está “infestado” de “protestantismo”.
Si la RCC es una experiencia de Sanación y de Liberación, quiere comunicar todo esto como Movimiento Apostólico dentro de la Iglesia, y como tal COLABORA con la Misión de Evangelización de la Iglesia aportando el TESTIMONIO de lo que VIVE, es decir, evangelizar con PODER (sanando y liberando).
¿Por qué PRACTICA la RCC una PASTORAL de LIBERACION ?
Ante todo hay un Presupuesto Pastoral que dice: “SATANAS EXISTE”. En la RCC no nos oponemos al problema teológico o filosófico de la existencia de Satanás, que a veces sí se oponen sacerdotes de si es Mito o Realidad……En la Renovación Carismática Aceptamos como OBVIA la EXISTENCIA y la ACCION maléfica de Satanás (también llamado el Príncipe de este Mundo, o, el Padre de toda Mentira y Engaño, el “Acusador”). Según el Papa Pablo VI, quien NIEGUE la EXISTENCIA de Satanás, se aparta de la Doctrina contenida en la Sagrada Escritura y Enseñada por la Iglesia.
El Demonio es una REALIDAD, es un SER concreto, la PERSONIFICACION del MAL. PABLO VI dijo que: “Una de las mayores URGENCIAS de la IGLESIA actual es la DEFENSA CONTRA este MAL, que llamamos DEMONIO y es el ENEMIGO NUMERO UNO, EL TENTADOR por excelencia, el ENEMIGO OCULTO que siembre errores y desventuras en toda la Historia Humana.”
Esto es lo que hemos Experimentado en la Renovación Carismática; que el Demonio Existe y hay que presentarle BATALLA. Y que lo podemos VENCER con el PODER de CRISTO RESUCITADO Y con la FUERZA de SU ESPIRITU SANTO.
Este es el Presupuesto Pastoral, para hacer una PASTORAL de LIBERACION. De allí que, el que deje de CREER en la Existencia de Satanás, PARA QUE eligió ser Exorcista ? Para qué se ponen a hacer Pastoral de “Liberación”…? (ver Gaudium et Spes 37, Lumen Pentium 35, Argentes 13 y 14)
Debemos ser conscientes de este Enemigo Numero Uno, que intenta IMPEDIR nuestra SALVACION ETERNA, y nuestra AMISTAD con DIOS.
FUNDAMENTOS PARA LA PASTORAL DE LIBERACION:
1) La EXPERIENCIA VIVIDA. Como los primeros discípulos podemos “CONTAR” lo que hemos VISTO y OIDO en la RCC, Es por esto que nos animamos a comunicarles a los demás nuestro TESTIMONIO del PODER SANADOR de DIOS.
2) La FORMACION que en los últimos 35 años hemos dado y recibido en la Renovación Carismática. Es cierto que se ha criticado con frecuencia la FALTA de FORMACION en la RCC,
Sin embargo hay que decir que la RESPONSABILIDAD ha sido de los OBISPOS, ya que según el Derecho Canónico, los Obispos son los primeros Catequistas y Formadores del Pueblo de Dios. Y si ellos delegan a sus Parrocos esta Misión, entonces los responsables serán también estos últimos…
En esta formación que hemos recibido hemos llegado a la CONVICCION de que JESUS fue UNGIDO por el ESPIRITU SANTO para Evangelizar y SANAR. Y que después Jesús envió al Espíritu a la Iglesia para Evangelizar y Sanar. Es en este sentido que la Renovación se ha sentido Iglesia y se ha llenado del Espíritu, que NOS UNGE justamente con el propósito de Evangelizar y SANAR. La formación recibida en estos 35 años nos ha llevado a esta convicción; de que Nosotros no existimos sino para EVANGELIZAR y SANAR.
3) La CONCIENCIA de ENVIO. Cristo envió a la Iglesia a Evangelizar con Poder. Cristo enseña a los Apóstoles y Discípulos el oficio de SANAR enfermos de ALMA y CUERPO (Mt16,17-18)
Este MANDATO lo reciben primero los Apóstoles, pero luego los demás DISCIPULOS.
A partir de estos FUNDAMENTOS, esta Pastoral de LIBERACION que hacemos en la Renovación Carismática NO DEBE PARECERNOS EXTRAÑA. Cristo y sus discípulos formaron un TODO. EL es la Cabeza y ellos formaron el Cuerpo, los CREYENTES son entonces “CRISTO QUE SE CONTINUA…”por lo tanto la MISION LIBERADORA de la comunidad cristiana tiene la misma amplitud y la misma dimensión que JESUS como Cabeza. NI la RENOVACION NI LA IGLESIA PUEDEN RENUNCIAR A ESTA MISION LIBERADORA.
Para llevar a cabo esta Liberación tenemos que ENTREGARNOS al ESPIRITU de CRISTO RESUCITADO y es el esfuerza que hacemos en la RCC.
En la RCC hacemos la Pastoral de Liberación a través de los siguientes MEDIOS:
1) A través de los SACRAMENTOS, así lo dice el catecismo de la Iglesia (art 1509) La Iglesia ha recibido la Misión de SANAR a los Enfermos. La Iglesia cree en la presencia “vivificante” de Cristo como Médico de Alma y Cuerpo. Y que esta PRESENCIA ACTUA SANADORAMENTE, de manera especial en los SACRAMENTOS y en manera particular en la EUCARISTIA (PAN que DA VIDA ETERNA). En el mismo catecismo (art 1420) dice que los Sacramentos de la Sanación por excelencia son la CONFESION y la UNCION de los ENFERMOS y a través de ellos JESUS devuelve no solo la salud espiritual sino también la salud física. Y estos Sacramentos son MUY tenidos en cuenta en la Experiencia de la Renovación Carismática.
También otros Sacramentos como el del Matrimonio, SANA (art 1608) y la EUCARISTIA de manera especial. Y existe la “MISA PRO INFIRMIS”, que es para PEDIR SALUD para los ENFERMOS, y esto es lo que la RCC ha querido hacer con las MISAS DE SANACION.
2) A través de los SACRAMENTALES: (canon 1166) son SIGNOS SAGRADOS, instituidos por la Iglesia, (bendiciones, alabanzas, oraciones de intercesión, oración en lenguas, el exorcismo). Algunos de estos sacramentales los pueden realizar los LAICOS preparados y autorizados. El Catecismo de la Iglesia reconoce que:
- La Oración de ALABANZAS ( y en LENGUAS) es un SACRAMENTAL.
- La Oración por medio de las BENDICIONES también es un Sacramental ( la Señal de la Cruz).
- La Sanación por la ASPERSION DEL AGUA BENDITA (art 1668 del catecismo), el Agua Bendita es un Sacramental que Recuerda la Regeneración nuestra por medio del Bautismo.
- La Sanación por IMPOSICION DE MANOS: está la imposición de Manos por Sacramento y otra por “Sacramental”, aquí se trata de un Apoyo Espiritual y de un Gesto de Fraternidad para con el hermano por el cual se ora.
- Sanación por UNCION con ACEITE BENDECIDO: (diferente del OLEO) Santa Catalina de Siena sanaba enfermos con Aceite Bendecido. (ver en Isaias: “ el Aceite suaviza las heridas…”)
- Sanación por la EXPOSICION del SANTISIMO SACRAMENTO.
- Sanación por el Rezo del Santo ROSARIO.
- Sanación por el Rezo del VIA CRUCIS.
- Sanación por el PERDON RECIBIDO y el que SE DA.
- Sanación por La PALABRA DE DIOS. (San Francisco Javier enviaba a su monaguillo a leer un Evangelio a los enfermos y estos sanaban):
- Sanación en Relación con la PERSONA de CRISTO; TODO lo relacionado con CRISTO, SANA. Por ej: sanación por invocación de las LLAGAS DE CRISTO, la SANGRE de CRISTO.
- Sanación por invocación del NOMBRE DE CRISTO.
- Sanación por Increpación a la Enfermedad en NOMBRE DE JESUS.
- Sanación por AMOR DE DIOS aceptado en nuestras Vidas.
A través de los CARISMAS la RCC realiza también su Pastoral de LIBERACON. En el Catecismo de la Iglesia (art 1508) se reconoce que la SANACION es un Carisma que Dios da a determinados hombres y mujeres para que SIRVAN a la COMUNIDAD. Otros Carismas son también el de Conocimiento, el de Milagros, Profecía, etc.
Sin embargo todo esto NO EXCLUYE la consulta al médico, al psicólogo o al psiquiatra, lo cual se tiene muy en cuenta en la Renovación Carismática.
Finalmente la RCC realiza también la práctica de la LIBERACION a través de los EXORCISMOS de la Iglesia por intermedio del sacerdote destinado a ese ministerio. Esto ocurre cuando el grado de opresión y la intensidad (posesión ) en la persona es muy grande y es necesario el discernimiento de un sacerdote autorizado para realizar el Exorcismo.
JUAN PABLO II dijo que uno de los Méritos de la Renovación Carismática es el haber Redescubierto uno de los Carismas Primitivos de la Iglesia: el de la Sanación.
Una nueva experiencia de PENTECOSTES, como BAUTISMO EN EL ESPIRITU SANTO.
La experiencia de un encuentro Vivo y Palpitante con Cristo Resucitado.
La RCC es una expresión “vigorosa” de la Iglesia y que como un nuevo PENTECOSTES ha suscitado grandes FRUTOS Espirituales dentro la Iglesia…
Como conclusión afirmamos que:
La Pastoral de LIBERACION es un ACTO de MISERICORDIA para con el Pueblo de Dios.

Renovación Carismática y sanación

La Sanación en la RCC Escrito por Robert De Grandis S.S.J.


"Yo soy la vid, ustedes las ramas. Si alguien permanece en mí, y yo en él, produce mucho fruto, pero sin mí no pueden hacer nada" (Jn. 15:5).

Se dice que San Francisco Javier enseñó a los niños en India a orar y sanar a los enfermos. Después de haber sido sanados, eran traídos ante él y éste les explicaba lo que había ocurrido. Se dice también que Vicente Ferrer, el dominico, resucitó más gente de la tumba que Jesús. Estas personas no fueron más perfectas de lo que somos nosotros y todos estamos habilitados por el mismo Espíritu Santo que reside dentro de cada uno de nosotros. Se supone que podemos hacer obras más grandes que Jesús, "...pero les digo: el que cree en mí hará las mismas cosas que yo hago y aún hará cosas mayores" (Jn. 14:12).

Las siguientes son unas guías que a veces denomino "mandamientos". Pueden ser de utilidad en tus esfuerzos de orar por la sanación de las demás.

1. Cree que Dios, por lo general, quiere que todos los hombres estén sanos, saludables, íntegros en cuerpo, mente y espíritu.

"Cuando Jesús bajó del monte, lo siguió mucha gente. Un leproso vino a arrodillarse delante de él y le dijo: Señor, si quieres, tú puedes limpiarme. Jesús alargó la mano, lo tocó y le dijo: ¡Lo quiero, queda limpio! (Mt. 8:1-3). En este pasaje bíblico tomado de la Biblia de Jerusalén hay admiración al final de la contestación dada por Jesús. Por un momento, imagínense el tono de la voz de Jesús diciendo: "Por supuesto, ¿ no se fijaron en lo que les estaba diciendo a las personas allí en el camino? No se fijaron en lo que hice ayer y ahora me preguntan: ¿Quiero sanarlos? Por supuesto que sí. ¡Sanaos!"

Esta historia, tomada del Evangelio, ilustra convincentemente el deseo de Jesús de sanar a todo aquel que viniera a El. Está escrita cuatro veces en los Evangelios: Jesús quería que todo aquel que viniera a El fuera sanado; Mateo 8:16, Mateo 12:15, Lucas 4:40, Lucas 6:19. Las mismas obras que Jesús realizó, las comisionó a sus apóstoles y discípulos. Nunca los envió únicamente a predicar, todo lo contrario. Siempre dijo: "Prediquen la Palabra y sanen al enfermo". En mi opinión, la predicación y la sanación son inseparables.

Jesús dio a sus apóstoles las siguientes instrucciones: No vayan a tierras extranjeras ni entren en ciudades de los samaritanos, sino que primero vayan en busca de las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Mientras vayan caminando, proclamen que el Reino de Dios se ha acercado. Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos, echen demonios. Den gratuitamente, puesto que recibieron gratuitamente" (Mt 10:5-8). Nuestra misión, hoy día, es como fue la de los apóstoles en su época, convertirnos en seguidores de Jesús. Como católicos hemos aceptado abiertamente la invitación de ser testigos de Jesús, hacer sus obras ahora como El las hubiera hecho, a través del poder del sacramento de la confirmación. Por lo tanto, ahora que tú empiezas a orar por los enfermos y a leer el Nuevo Testamento prestando especial atención a la sanación, puedes preguntarte: ¿Dónde he estado todos estos años? Los Evangelios claramente expresan lo que Jesús dijo: "Prediquen el Evangelio y sanen a los enfermos".

En el libro Sanación de Francis MacNutt hay un capítulo sobre sanación que recomiendo leer a todos. "El mensaje fundamental de la cristiandad: Jesús salva". MacNutt dice que el mensaje del Evangelio es que Jesús salva y los domingos cuando el sacerdote o predicador está en el púlpito, debe predicar precisamente esto. Este simple mensaje puede ser enseñado, bien sea por la palabra hablada o dada, o por la comprensión que la gente derive a través de la sanación. Creo que Jesús concibió ambas cosas.

Cuando Kathryn Kuhlman vino a Mobile, Alabama en 1975, las entradas se agotaron. De hecho, hubo mucha gente que se quedó sin entrar. Por la misma época se presentó también en Mobile otro evangelista, un excelente orador y quien contaba con una enorme campaña publicitaria, pero que no contó con la cantidad de público que fue a escuchar a Kathryn Kuhlman. El único método que utilizó fue el de la predicación mientras que Kathryn usó la predicación y la sanación. Siempre que se han utilizado la predicación y la sanación, los ofrecimientos de Jesús, los auditorios donde se han llevado a cabo las presentaciones no han tenido la capacidad suficiente para albergar a toda la gente que ha querido acudir. Esto ha ocurrido en muchas ocasiones.

En mi propio ministerio tuve la misma experiencia recientemente cuando estaba en unos retiros espirituales en Brasil con sacerdotes, religiosas y laicos. La noticia de que se estaban llevando a cabo unos retiros espirituales de sanación se esparció por todos los vecindarios. Las puertas del lugar donde se desarrollaban los retiros fueron colmadas por personas provenientes de toda la región que querían asistir. ¿Por qué? Porque hay una atracción natural hacia la sanación. Esta atracción fue evidente también en la época de Jesús, cuando leemos que era seguido por multitudes. Todos necesitamos sanación, de una forma o de otra, porque seguimos siendo personas con necesidades.

Algunos teólogos afirman que el Señor no sana a la gente enferma de hoy porque esto era solamente para las personas del siglo primero. Sin embargo, en estas épocas modernas podemos ver claramente como la gente común y corriente tiene, en cierto sentido, un entendimiento más profundo del Señor, y visitan santuarios para hallar sanación, o siguen a predicadores, o acuden a la última aparición de Nuestra Santísima Madre para ser sanados. Personalmente, no tengo nada en contra de tomar un avión para ir a Lourdes, claro que el ochenta por ciento de los cristianos hoy en día no puede costearse este lujo, y la cristiandad no es sólo ese veinte por ciento que puede saltar a un avión e ir a santuarios o a lugares santos. La cristiandad está siempre a disposición de todos los hombres sin importar su raza, y el poder de sanación de Jesucristo está donde haya un cristiano, donde haya una apertura al poder sanador del Señor Jesucristo.

Mi método total de sanación se basa en la idea de que la sanación es "una respuesta a la oración", opinión que ha sido objetada por algunas personas. Otros la ubican en la comunidad. Esto está bien ya que queremos darle importancia a la comunidad. Si podemos creer en el amor que el Señor nos tiene, entonces, El va a actuar a través de nosotros, que somos sus instrumentos, para darnos la respuesta a nuestra oración. Yo creo que Jesús, por lo general, quiere que todos los hombres sean sanados, porque El prometió darnos signos. "Y estas señales acompañarán a los que creen: en mi nombre(...) pondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán (Mc 16:17-18). Este relato bíblico refleja la actitud de Jesús sobre la sanación, fue resaltado, utilizado y vivido entre los primeros cristianos y cuyo poder nos fue dado a nosotros por el Evangelio según San Marcos.

En cada sanación existen cuatro factores: la persona que ora, la persona por la que se ora, la oración que se dice y la fe de la comunidad. Mencionaré aquí brevemente el cuarto factor. ¿Cuánta fe tenemos dentro de la comunidad católica para alcanzar la sanación? Hago siempre énfasis en la fe de la comunidad porque la experiencia me ha mostrado lo importante que es. Por ejemplo, estando en Birmingham, Alabama, una mujer que había pertenecido a la iglesia pentecostal antes de ser católica, me dijo un día algo con respecto a sus experiencias de sanación: "Padre, cada vez que nos enfermábamos, como miembros de la Iglesia pentecostal, acudían los ancianos y el ministro, nos ungían y nos sanaban en cada oportunidad. Nunca supe lo que era ir a donde el doctor. Hacíamos lo que la Biblia indica: El que esté enfermo, que llame a los presbíteros de la Iglesia para que rueguen por él, ungiéndolo con aceite en el Nombre del Señor (Stgo. 5:14).

Esta mujer me hizo reflexionar sobre la fe de la comunidad que oró por ella. Concluí lo siguiente: Empezamos a orar por sanación y no nos sorprendamos si nuestras oraciones son contestadas. La comunidad entera, a diario, crece en afirmación y experiencia a medida que extiende la mano y ora por la sanación de los enfermos. La experiencia es supremamente importante ya que la mayoría de nosotros duda como Santo Tomás, y necesitamos ver la sanación para creer. Es triste decirlo, pero no espero que la mayoría de los católicos crean en la sanación sino hasta que la vean debido a la fuerte resistencia que tienen. Ellos la buscan en santuarios, lugares santos, y rezando novenas.

Una de las mejores experiencias de fe en mi vida ha sido la cruzada de Kathryn Kuhlman, en la que fui testigo de 100 sanaciones en Pittsburg. Mi experiencia personal hizo crecer mi fe. Algunas personas están haciendo un seguimiento a estas cruzadas de sanación argumentando que la gente no es en realidad sanada, sino solo aparentemente. A mi modo de ver lo que pasa es que cuando las personas salen de las sesiones de sanación, la fe y el amor retornan a sus comunidades negativas en donde no hay amor, paz o alegría, sino solo rabia, frustración y culpa. Estos últimos síntomas empiezan a aflorar de nuevo y los que habían sanado se enferman de nuevo porque el ambiente donde viven no cambia.

En la cátedra de "oración de sanación", llevada a cabo en Mobile, Alabama, la gente entraba a la cafetería donde se estaban dando las clases, y los que tenían un dolor físico dejaban de sentirlo. Podían sentarse por dos horas en la clase sin experimentar ningún tipo de dolor, sintiéndose maravillosamente, pero cuando abandonaban la cafetería, el dolor regresaba. ¿Por qué? La fe de la comunidad es muy importante en toda el área de sanación y ciertamente uno de los factores primordiales.


"Señor Jesús, sé que deseas que todos te amemos en forma completa y que estemos totalmente bien para que podamos orar y alabar. Permite que el Espíritu Santo se manifieste hoy y que nos enseñe la verdad de que Tú realmente nos quieres saludables en cuerpo, mente y espíritu. Aumenta hoy nuestra fe como comunidad para creer en tu amor sanador".


2. Recibe los sacramentos tan frecuentemente como te sea posible para lograr la sanación.

Nuestro Señor Jesús dio su vida por los hombres de todas las épocas. Para continuar con su trabajo de redención y de santificación a través de los tiempos, dio a la Iglesia los siete sacramentos con el fin de moldearnos, llenarnos, usarnos y fundirnos. Básicamente, gracias a los sacramentos, el hombre se sana.

El teólogo Donald Gelpi S.J., escribió lo siguiente en su libro La piedad pentecostal: "Pero los católicos no pueden redescubrir el propósito de estos sacramentos de manera significativa a menos que estén plenamente convencidos de que estos poseen un don efectivo de sanación. Esto, simplemente, significa que no podemos desechar o desdeñar más la sanación por la fe practicada por muchos de nuestros hermanos no católicos".

Por el contrario, debemos entender su verdadero significado y lugar en la vida de cada comunidad cristiana. Debemos también contemplar el ministerio sacramental de la sanación como una parte integrante de las vocaciones sacerdotales. Y debemos llegar a un entendimiento teológico sólido de la relación entre un ministerio sacramental y un ministerio carismático de la sanación.

Como católicos, el centro de nuestra vida espiritual es la misa, la Eucaristía. Durante la celebración de la misa encontramos oraciones maravillosas para curar la mente, el cuerpo y el espíritu. En la plegaria del Padre Nuestro encontramos una súplica: "Líbranos de todo mal". Ya que el hombre es un todo - cuerpo, mente y espíritu - no susceptible de separación, entiendo que ésta es una solicitud de protección contra el mal físico, psicológico y espiritual.

En la oración que el sacerdote dice a la congregación: "La paz del Señor esté siempre con vosotros", Cristo está presente en su gente. Esto significa repetidamente la paz total del hombre: cuerpo, mente y espíritu. Si alguien tiene un dolor intenso durante la Eucaristía, es difícil entender cómo puede estar en paz y permanecer dispuesto a recibir lo que Jesús le está ofreciendo. La paz es armonía de mente, cuerpo y espíritu que se traduce en tranquilidad. Ciertamente, las personas que se aproximaron a Jesús para ser curados sintieron esta paz dentro de ellas, y las experiencias de los que hoy se encuentran en el ministerio de la sanación tienden a estar de acuerdo con que la sanación le brinda al hombre una sensación de paz no conocida anteriormente. Por consiguiente, la misa es la oportunidad perfecta y natural de acercarse al Señor si se está sufriendo de falta de arreglo interior y se busca la paz del Señor.

La segunda oración antes de la comunión: "Señor Jesucristo, con fe en tu amor y en tu misericordia, como de tu cuerpo y bebo de tu sangre, no me condenes sino dame salud en mente y cuerpo", es una referencia directa a la sanación sin requisitos. Los sacerdotes harían bien en llamar la atención de los fieles. Ciertamente se ayudaría a muchas más personas si llegaran a la Eucaristía con la gran convicción de fe que el Señor Jesucristo las sanará. Si no decimos estas oraciones con un gran convencimiento, perdemos mucho del poder de sanación que nos brinda la misa.

Todos hemos repetido esta oración antes de la sagrada comunión: "Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme". Pero ¿cuántos han reflexionado realmente sobre esta súplica? Esta es una magnífica oportunidad de mostrar al Señor nuestra necesidad de sanación y de esperar que, así como El se entregó por nosotros, nos dé un don menor, como es la sanación total del hombre.

El Reino de Dios está sobre nosotros y en la misa nos damos cuenta de su presencia en forma muy profunda. Este es el momento para los frutos del Reino, uno de ellos es la integridad, la cual debe ser hecha y recibida por el creyente.

Hemos recibido los sacramentos como ayuda para lograr la sanación, Dios tocando al hombre, el hombre tocando a Dios. "Extiende la mano y toca a Dios cuando El pasa", como dice la canción. Esto es lo que ocurre en los sacramentos: Jesús desciende y nos toca. Recíbelos con la confianza de recibir la sanación.

"Señor Jesús, tócanos y sánanos hoy. Renueva dentro de cada uno de nosotros nuestro compromiso de recibir tu amor sanador que nos es dado en los sacramentos".

3. Ora por el enfermo tantas veces como te sea posible

Aparentemente, entre más oremos con el enfermo, más relajada y profunda se vuelve la oración. Si éste es el caso, es valioso orar por él tantas veces como sea posible. Así como existen barreras a la sanación, el enfermo tiene barreras también y entre más se ore por él, más receptivo se volverá y más barreras se removerán, permitiendo que el amor de Dios fluya libremente.

Generalmente, cuando las familias me traen a sus enfermos, les digo: "Oren por ellos tres veces al día: en la mañana, al mediodía y en la noche. Impongan las manos sobre ellos por lo menos tres veces al día. Oren tantas veces como les sea posible, especialmente por los enfermos que hay en casa ya que se consiguen muchas más cosas de las que se creen mediante la oración". Raras veces oramos demasiado por los enfermos. El peligro está en que oramos muy poco, no lo contrario. Es imperativo que nunca dejemos de orar, sin importar que tanto lo hayamos hecho con nuestros enfermos antes. Jesús es el modelo que debemos seguir ya que El dedicó mucho tiempo de su vida a la oración.

Nosotros mismos estamos recibiendo la sanación cuando oramos por los enfermos. Estamos creciendo en amor, fe y confianza. Este crecimiento, además de justificar nuestra preocupación por la sanación de los enfermos, debe justificar una frecuente oración. Por lo tanto, sea constante y ore por los enfermos tantas veces como le sea posible.


"Señor Jesús, fortalécenos y haznos alcanzar la fe. Pon tus manos sobre los enfermos sabiendo que tu deseo de sanación es más fuerte que el nuestro. Al seguir tu ejemplo, Jesús, ayúdanos a percibir las necesidades de tu pueblo y a ayudar con compasión. Gracias, Jesús".

4. Ten confianza en el amor de Jesús para la sanación del enfermo

Cuando la mayoría de los laicos se ve ante la posibilidad de orar por otras personas para pedir sanación, se sienten temerosas porque se creen carentes de la suficiente fe. La fe personal de la mayoría se vuelve un nudo, incluso la de aquellas personas que han estado orando durante muchos años por los enfermos. El Señor sólo nos pide que tengamos fe como un grano de mostaza. Es aconsejable poner toda nuestra atención en Jesús, haciendo énfasis en el Señor y no en nuestra propia fe. Al poner nuestra fe en el amor de Jesús durante la oración, podemos orar de la siguiente manera: "Señor, tú amas a esta persona. Yo estoy aquí para canalizar tu amor y creo y confío en tu amor". Luego, si es posible, visualice a Jesús allí de pie con sus manos sobre la persona por la que se está orando; pídale a ella que haga también esta visualización. La visualización es muy importante en el ministerio de la sanación porque ayuda a enfocarnos en Jesús y no en la fe suya o en la de la persona por la que se está orando.

El don carismático de la sanación, como yo lo entiendo, es una apertura, una "pasividad" hacia el Señor. No lo puede encender y apagar. Inclusive si usted se siente como un tubo oxidado, el amor del Señor puede fluir a través suyo. El agua cristalina corre por tubos oxidados. Por esto, cuando se les enseña a los niños a orar, ocurren milagros. Los niños no tienen los complejos de los adultos. Hace algunos años, un grupo de misioneros en el Africa tradujo el Evangelio de San Juan a la lengua nativa del lugar antes de que fueran expulsados por el gobierno. Al regreso de los misioneros años más tarde, estos se quedaron atónitos al ver que los enfermos de las diversas poblaciones estaban sanos. Atribuyeron esto al hecho de que la gente estaba leyendo el Evangelio de San Juan, a que creían de todo corazón en lo que leían y a que vivían la vida cristiana escrita en el Evangelio. Esto dice mucho de cómo obra la fe en los niños y en las personas simples.: sencillamente creen. Niños de tres, cuatro, cinco años de edad han dicho: "Déjame orar por tí" Los niños oran y después corren a jugar. Poco después la mamá está sorprendida porque se sanó. En repetidas ocasiones he escuchado esta historia. Los chicos no han sido educados en teología. El Evangelio de Jesús siempre ha sido para todos los hombres sin distingo de raza, y es relativamente fácil de seguir. No es sólo para los intelectuales o los teólogos, es para todo aquel que esté abierto a El.

Hoy en día, muchos jóvenes se están adhiriendo a sectas religiosas orientales, situación que nos preocupa. Para sus seguidores, el atractivo de estas sectas religiosas parece radicar en que éstas profesan la garantía de un conocimiento profundo que conlleva a la felicidad. Puedes ir a la cima de una montaña y sentarte con un gurú y aprender los secretos de todos los tiempos, así dicen. Sin embargo, ¿no tiene sentido que tú tengas el Evangelio de Jesús que enseña a entregarse y a enlodarse los pies y ayudar al pobre, o te permite encerrarte en un armario y alcanzar la más alta contemplación? La cristiandad es, ciertamente, la religión más realista. Jesús tenía los pies en la tierra aunque pasó noches enteras orando en las montañas. Ya que profesamos la fe cristiana, sea en lo más alto de una montaña o en las calles de Calcuta o en las ciudades donde vivimos, cree en el amor de Jesús acompañándolo, confía en el amor del Señor para sanar. "No se turben; ustedes creen en Dios, crean también en mí" (Jn. 14:1).


"Señor Jesús, creemos en tu amor y creemos en tí, pero existen momentos en que estamos pensando sólo en nosotros. En estos momentos, cuando nuestra fe se tambalea, ayúdanos a centrar de nuevo nuestra atención en tí y en tu amor. Quédate con nosotros, Jesús, dondequiera que estemos, para traernos de regreso a tu luz sanadora".

5. Pon tus manos sobre la persona cuando sea razonablemente posible

Existe una comunicación especial cuando tocamos a alguien con amor. Si no lo crees, pregunta a una joven pareja de enamorados que van por la calle con las manos entrelazadas y diles que no es necesario que se tomen de las manos. Ellos te contestarán: "Usted no sabe lo que se siente". Existe, definitivamente, una comunicación por el tacto, porque es una manera no verbal de transmitir amor.

Aquellas personas, en el ministerio de la sanación, que han orado imponiendo sus manos, pueden dar fe de su poder. Muchos han sentido calor o alguna otra sensación como vibraciones cuando lo hacen. Es natural que cuando nos encontramos con alguien le estrechamos la mano. Ya que el tacto es un gesto natural de comunicación para transmitir nuestro amor y nuestra preocupación, grandes cosas parecen ocurrir cuando combinamos oración e imposición de manos.

El Nuevo Testamento cita muchos ejemplos de imposición de manos hecha por Jesús y por sus discípulos. Jesús sabía del valor de la imposición de manos.
"Entonces trajeron a Jesús algunos niños, para que les impusiera las manos y rezara por ellos" (Mt. 19:13).
"Jesús alargó la mano, lo tocó y le dijo: Lo quiero, quedas limpio" (Mt. 8:3).
"Había ido Jesús a la casa de Pedro, encontró a la suegra de éste en cama, con fiebre. Jesús la tomó de la mano y le pasó la fiebre" (Mt. 8:15).
"Le rogaba: Mi hija está agonizando; ven, pon tus manos sobre ella para que sane y viva" (Mc 5:23).
"Tomando la mano de la niña, le dijo: Talita Kum, que quiere decir: Niña, a tí te lo digo: levántate. Y ella se levantó al instante y empezó a corretear" (Mc. 5:41-42).
"Al verla Jesús, la llamó. Luego le dijo: Mujer, quedas libre de tu mal. Y le impuso las manos. Y ese mismo momento ella se enderezó, alabando a Dios" (Lc. 13:12-13).
"Fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo. Al instante fue como si le cayeran escamas de los ojos y pudo ver (Hechos 9:17).

Nosotros, como discípulos de Jesús, también somos enviados por El para comunicar su amor a través de la imposición de manos en la búsqueda de la sanación. "Y estas señales acompañarán a los que crean: en mi nombre (...) impondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán" (Mc. 16:17).

"Jesús, cuando oramos por otros en tu Nombre te pedimos que uses nuestras manos como si fueran las tuyas para alcanzar y tocar a aquellos por quienes oramos. Permite que el Espíritu Santo actúe a través de nosotros hoy, especialmente cuando oramos por los miembros de nuestras familias o comunidad. Gracias Jesús por tu amor sanador que fluye a través de mí en este momento".

6. Pongamos nuestras vidas en las manos de Jesús

En la medida en que nos entreguemos más a Jesús, El vivirá más dentro de nosotros y más podrá actuar a través de nosotros. ¿No es acaso esto lo que es la vida cristiana, un total abandono en las manos del Señor? Nosotros cantamos, "A donde me lleves te seguiré", y esto es tan cierto como que tenemos que seguir a Jesús tan cerca y sinceramente como podamos.

Debemos recordar siempre que somos "sanadores divididos". No existe nadie que sea verdaderamente completo en todos los sentidos, es decir, en mente, cuerpo y espíritu. Algunos se excusan: Bien, no puedo orar por los demás porque yo mismo tengo demasiados problemas... Recuerde que somos sanadores divididos y cuanto más sirvamos de canal al Espíritu Santo, más sanación tendremos y más efectiva será nuestra intermediación.

El don del Espíritu Santo dentro de nosotros parece ser una apertura continua, de manera que cuando El quiera actuar a través de nosotros lo pueda hacer. De esto se trata. "Y ahora no vivo yo, sino que Cristo vive en mí" (Gál. 2:20). Se trata de estar en total unión con Cristo en su Espíritu Santo. Esta es la luz de Cristo que brilla a través de nosotros.

Una de las formas en que más podemos ponernos en las manos del Señor es por medio de la alabanza. Podemos entregarnos más a Dios si lo alabamos en este momento, sin importar nuestra situación. Si pierde el camino de regreso a casa una noche cualquiera, debe orar y alabar a Dios. Si al salir de una reunión de sanación se da cuenta que su grabadora portátil no está funcionando, alabe a Dios. La alabanza es una hermosa forma de espiritualidad porque se mezcla de manera perfecta con lo que hemos aprendido, que es el don de ser capaces de vivir en el momento presente.

Debemos recordar siempre que Jesús es el sanador y que "...sin mí no pueden hacer nada" (Jn. 15:5). Somos únicamente el canal que El escoge. Su Espíritu actuará con mayor libertad a través de una oración profunda a la vida, una alabanza y una constante dependencia de El.


"Jesús, aumenta mi dependencia en tí a medida que mi entrega se hacer mayor por el poder de la oración y de la alabanza en mi vida diaria. Me entrego a ti en forma completa y te pido que tu Espíritu me llene de luz y permita que cada parte de mi mente sea iluminada. A tí Señor Jesús, el poder y la gloria por siempre jamás".

7. Perdona a todos los que te han ofendido o herido

La falta de perdón es una de las pocas cosas que son una verdadera barrera para lograr la sanación. Algunos dirían que la falta de fe es lo más, pero la experiencia que tengo en mi propio ministerio me ha demostrado que la falta de perdón es el obstáculo más común. Muchas, veces, personas de poca fe son sanadas por la inmensa fe de la comunidad, pero si la persona por la que se está orando alberga falta de perdón, no se sanará hasta que haya perdonado del todo. El poder sanador del Señor Jesucristo no puede penetrar debido a la falta de perdón. "Queda bien claro que si ustedes perdonan las ofensas de los hombres, también el Padre celestial los perdonará. En cambio si no perdonan las ofensas de los hombres, tampoco el Padre los perdonará a ustedes" (Mt. 6:14-15).

La gente nunca está segura de haber perdonado. Frecuentemente me preguntan: ¿cómo se sabe que uno perdonó del todo? Siempre respondo: Cuando ore por la persona que lo ofendió o hirió, puede estar absolutamente seguro de que fue perdonado porque al orar por ella, se está pidiendo al Señor que le brinde a esta persona bondad y cosas buenas. Amar es desear lo que más le convenga al otro y hacer lo que razonablemente se puede para brindarle felicidad y cosas buenas. Las definiciones de amor y oración en estas circunstancias son paralelas: en la oración se pide lo que más convenga y en el amor se desea lo mejor. Por lo tanto, cuando oramos por una persona, nuestra oración se convierte en manifestación de amor en acción. Lo repito una vez más, una vez que hayamos orado por alguien sinceramente, podemos estar seguros de que la hemos perdonado en un acto de voluntad. ¡El perdón es decisión, no sentimiento!.

Es la decisión de perdonar la que te libera y te redime, y esto es todo lo que el Señor te pide.

"Jesús, ayúdame a amar y a orar por aquellos que me han herido porque conozco tu amor y los perdono incondicionalmente así como tú me has perdonado. Dejo bajo tu luz sanadora cualquier resentimiento o falta de perdón que albergue hacia ellos. Elevo una oración en este momento por la persona que más me haya ofendido en la vida y te pido que colmes de bendiciones su vida. Te agradezco el haberme liberado del mal de la falta de perdón".

8. Ora por quienes te han herido

Cree en las palabras de Jesús, "Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen a la puerta y les abrirán" (Mt. 7:7). La sanación no es otra coas que un ministerio de oración y fe, y el Señor lo dice claramente en las Escrituras.

Como dije con anterioridad, cuando oramos por una persona se puede estar razonablemente seguro de que estamos amando y haciendo lo mejor que podemos. Le pedimos al Señor que le brinde bienestar en su vida. Si después de haber orado por alguien todavía sentimos dolor, podemos pedirle al Señor que sane este sentimiento. Un método para eliminar los sentimientos negativos es visualizar a la persona en nuestra mente y verla como Dios la ve. Decimos: "Te perdono y te amo porque Jesús te ama". Podemos repetir esto cuantas veces sea necesario y tan despacio como sea posible para permitir que el amor de Nuestro Señor Jesús se haga presente y sature a esta persona. Eventualmente, se producirá un verdadero cambio en nuestros sentimientos y actitudes hacia la persona por quien estamos orando.

Durante mis clases de oración de sanación en la Diócesis de Mobile, Alabama, iniciada hace muchos años, la gente me pedía que continuara después del curso de seis semanas porque apenas empezaban a entender el Nuevo Testamento bajo una nueva perspectiva. Sus mentes habían sido iluminadas por medio del ministerio de la oración de sanación. Esto ocurrió en 1974 y el curso todavía existe. Había un promedio de 250 personas por curso; mitad católicos, mitad no católicos. A los tímidos católicos se les enseñó la oración de sanación y contaron después como no salían de su asombro al ver las sanaciones que estaban ocurriendo, en la medida que ampliaban su oración pidiendo por su familia y otras personas. La sanación ocurrirá durante la oración porque ésta es la voluntad del Señor Jesucristo. "La súplica del justo tiene mucho poder..." (Stgo. 5:16). "Pero yo les digo a ustedes que me escuchan: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los maltratan" (Lc. 6:27-28)

"Jesús, a veces, mes es dificil orar por aquellos que me han herido o han abusado de mi ya que estoy concentrado en mi dolor y no en tí ni en el amor que prodigas tanto a mí, como a ellos. Ayúdame, Jesús, en la ardua lucha que libro en estos momentos y libera dentro de mí, por el poder de tu Espíritu Santo, la gracia de orar por ellos como tú lo harías. Gracias por tu luz y tu amor en este momento".

9. Cree en las palabras de Jesús sin poner atención a lo que parece estar sucediendo

"Jesús le contestó: En verdad les digo: si tienen realmente fe y no vacilan, no solamente harán lo que acabo de hacer con la higuera, sino que dirán a ese cerro: Quítate de ahí y échate al mar, y así sucederá. Todo lo que pidan con una oración llena de fe, lo conseguirán". (Mt. 21:21-22) Desde la montaña estamos haciendo que sucedan cosas. ¿significa esto, literalmente que debemos mover montañas, o podría significar mover las montañas de maldad, falta de amor, falta de fe, ansiedad, miedo, frustración, bronquitis, artritis, pies y espaldas doloridos? Estas son las montañas de mal que tenemos en nuestras vidas por las que podemos orar y decir: ¡Deseparezcan en el Nombre del Señor! ¡Láncense al mar!

Es cierto, el Señor ha prometido honrar las plegarias de los fieles. Cuando oremos, depositemos toda nuestra confianza en la Palabra del Señor. Inclusive si aún después de haber orado no vemos un cambio inmediato, debemos aferrarnos a las promesas de Cristo. Mientras más nos saturemos con las palabras de Jesús en las Escrituras, más fe tendremos dentro de nosotros y más capaces seremos de pedir sanación.

"Jesús, me aferro y confío en tí y en tus palabras como aparecen en las Escrituras. Que tu amor sanador fluya de mí hacia los demás así como creo en tu deseo de que todos disfrutemos de tu vida en abundancia. Te pido que me uses como instrumento de tu amor sanador, hoy".

10. Alaba y da gracias a Jesús por su amor tantas veces como te sea posible

Es imperativo que alabemos y demos gracias al Señor por todas las cosas: por la oración contestada y por la que no. Más alabemos y demos gracias al Señor, con mayor perfección pondremos en práctica el primer gran mandamiento: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu fuerza..." (Lc. 10:27).

A medida que abrimos nuestros corazones y mentes en alabanza al Señor, nos estamos abriendo a su poder sanador. La mayoría de estas personas gasta su vida lamentándose de sus problemas, dolores y sufrimientos. Están tan absortas en sus dificultades que éstas se convierten en el centro de su oración cuando este lugar debe ser ocupado por el Señor. Cuando alabamos y damos gracias a Dios, hacemos de Jesús el centro de nuestra oración y nos apartamos de nuestro centro. A medida que apartamos la vista de nosotros y la volvemos hacia el Señor, El se manifiesta de manera extraordinaria. Cuando alabamos al Señor, le estamos dedicando nuestra atención y, olvidándonos de nosotros, nos volvemos más receptivos a lo que El tiene para darnos.

Cuando una persona recibe oraciones de sanación, la podemos invitar a una reunión y pedirle que de gracias y alabe al Señor por el trabajo que el Espíritu Santo está haciendo dentro de ella. De esta manera, la persona se apresta a recibir la sanación que probablemente ya se está llevando a cabo.

Recomiendo los libros escritos por Merlín Carothers, Campo de Alabanza, El poder de la Alabanza y Respuestas a la Alabanza, con el fin de llevar a cabo un excelente estudio sobre la alabanza en nuestras vidas. Estos libros son lectura obligatoria para todo cristiano, especialmente para quienes están en el ministerio de la sanación. Ha sido una herramienta invaluable en mi propio ministerio.

"Padre celestial, te damos gracias y te alabamos por el hermoso don que nos has dado en Jesús y por el maravilloso poder que existe cuando abrimos nuestros corazones en la oración. Señor, te pido que todos te alabemos y te demos gracias siempre y en todo lugar. Te pido que te alabemos y te demos gracias sin importar las circunstancias por las que estemos pasando, y que tu amor nos llene en abundancia. Que cuando estemos sufriendo alguna pena o apretando los dientes, podamos ser capaces de alabarte sabiendo que todas las cosas funcionan para aquellos que amas. Pido que tu amor sanador fluya en nosotros y que las áreas difíciles de nuestra existencia sean sanadas, especialmente la de la autoestima. Que podamos aprender a amarnos para poder amarte y amar a los demás.
Te damos gracias y te alabamos, Jesús, por el trabajo que estás realizando dentro de nosotros en este momento. Amén".

Nota: Extraído del Libro "Manual del Laico para el Ministerio de Sanación" del autor Rev. Robert De Grandis S.S.J.

ROSARIO DE LA VICTORIA


Vitoria-do-preciosissimo-sangue

+ "Por el poder de la Sangre de Jesús, veremos prodigios"

1º MISTERIO
En el primer misterio clamamos la Sangre de Jesús para que nos lave,
nos purifique y libere de nuestros pecados.
Padre Nuestro...
En las cuentas pequeñas rezamos:
"Soy victorioso por la Sangre de Jesús" (10 veces)

2º MISTERIO
En el segundo misterio clamamos la Sangre de Jesús para que quiebre
todas las maldiciones sobre nosotros y nuestros familiares.
Padre Nuestro...
En las cuentas pequeñas rezamos:
"Por el poder de la Sangre de Jesús quiebro toda maldición sobre mi vida y mis familiares" (10 veces)

3º MISTERIO
En el tercer misterio clamamos la Sangre de Jesús sobre nuestras
relaciones afectivas, por nuestros padres, esposos, hijos,
amigos y por los que amamos.
Padre Nuestro...
En las cuentas pequeñas rezamos:
"Por el poder de la Sangre de Jesús quiebro y disuelvo toda desarmonía,
desaveniencia y falta de comprensión en mi vida para que fluya el amor" (10 veces)

4º MISTERIO
En el cuarto misterio clamamos la Sangre de Jesús para que quiebre
todas las dificultades en nuestros trabajos y pastorales".
Padre Nuestro...
En las cuentas pequeñas rezamos:
"Por el poder de la Sangre de Jesús quiebro todas las dificultades en el trabajo" (10 veces)

5º MISTERIO
En el quinto misterio clamamos la Sangre de Jesús,
por nuestra salud y por la salud de todos aquellos de quienes somos responsables
y nos piden oración.
Padre Nuestro...
En las cuentas pequeñas rezamos:
"Por el poder de la Sangre de Jesús sea restaurada mi salud y la de todos aquellos de quienes soy responsable y piden oración" (10 veces)

El amor verdadero se encuentra en el Señor

"Jesús dice a este: Sígueme!"
Juan 1,43

Hoy, el Señor, nos llama a seguirlo y a dejar el pecado y vivir una vida nueva.
Preguntémonos: ¿Cuáles situaciones que hemos vivido nos distancian de Dios?
En todas esas circunstancias, el Señor, con Su Amor, viene a nuestro encuentro y nos dice: ¡Sígueme!
Recordemos que nuestra primera vocación no puede ser otra sino amar a Dios con todo el corazón, buscando una sublime comunión con Él.
Cada día, busquemos la verdadera felicidad que será plena cuando hagamos la voluntad de Dios.
El amor verdadero se encuentra en el Señor.
¡Jesús, en Vos confío!

Luzia Santiago
Co-Fundadora Comunidad Canción Nueva



Buen día, Espíritu Santo 02 07 2014

¡Buen día, Espíritu Santo!
Abro mi corazón y mis labios para decirte: ¡Ven!
¡Ven y fluye!
Enséñame el camino que he de seguir;
Dame el buscar siempre el Bien;
El contemplar Tu Gloria y Tu Poder
manifestado en lo pequeño,
hecho fuerza en lo débil;
Abre mis ojos a Tus Bendiciones,
a Tu Paso firme, suave y santificador.
¡y modela!
¡amasa y modela la arcilla blanda de mi vida!
Dime,
¿qué podemos hacer juntos hoy?


martes, 1 de julio de 2014

¿Qué hago con el mal que existe en mi?

En la medida en que nos volvemos cristianos maduros,
vamos conociendo la cizaña que existe en nosotros.
Se trata de una realidad anunciada por Nuestro Señor,
deseoso de hacernos comprender como Su Reino se establece en nosotros.
Es una lucha entre el bien y el mal, el trigo y la cizaña, el Espíritu y la carne.
Cristianos maduros experimentan sus vidas así!
¿Qué hacer entonces con la cizaña, la carne y con el mal?
Simplemente no los alimentes!
Ellos, que viven de nuestro consentimiento, morirán en la medida en que le digamos "no"!

Con cariño y oraciones,
Tu hermano,
Ricardo Sá.


Deja al Señor resucitar tu fe

Cuando la Palabra de Dios es anunciada, proclamada en la Santa Misa, ella se realiza.
Jesús resucita nuestra fe. Es una cosa concreta, real, personalizada. El está vivificando tu fe. Tal vez, existan varios hechos que acontecieron en tu vida e hicieron que tu fe "bajase". Tal vez algunos acontecimientos con personas de la iglesia te han decepcionado y entonces descreíste de todo. Hoy, el Señor, viene a vivificar mi fe, tu fe.

Déjalo resucitar tu Fe!
Es el presente de Él para vos.
El quiere darle más vida a tu fe.

Como sucedió con Marta que, delante de aquella situación dolorosa, hizo una proclamación de fe. Y luego, en seguida, viene otra: "Pero aún así, yo sé que lo que pidas a Dios, Él te concederá" Si no has conseguido lo que querías, como querías, en la hora en que lo querías, y por eso has perdido la fe, deja a Jesús hoy hacer la obra de Él en tu corazón. La decepción es una cosa que nos causa un perjuicio enorme.

Hoy, Dios hace que la palabras de Marta toquen tu mente y tu corazón: "Sí, Señor, yo creo firmemente que tu eres el Mesías, el Hijo de Dios, que debía venir al mundo" Ella pone toda su fe en Jesús. Hoy es el día en que el Señor quiere realizar eso en nosotros. Que coloquemos toda nuestra fe en Él.

El lo puede todo. Es así.
Dios tiene todo poder.
Pero para que sus maravillas y prodigios sucedan es necesario una "llave", como de energía eléctrica. Si la desligamos, la energía continúa allá, pero no enciende una lámpara. Esa llave es nuestra fe.
Es una osadía que el Señor quiere darnos.
Muchas veces usamos la fe para creer en verdades y no tenemos la osadía de creer en las promesas de Dios.

Tu hermano,
Mons Jonas Abib
Fundador de la Comunidad Canção Nova
fuente: www.cancaonova.com
Adaptación del original en portugues.

Buen día, Espíritu Santo 01 07 2014

¡Buen día, Espíritu Santo!
Tú que me has otorgado la gracia del despertar,
que al plantarme en el suelo le has dado fuerza y vigor
a mis pies y mis rodillas;
Tú que ha abierto mis ojos, y oídos,´
que has velado mi sueño,
manteniendo encendido el Fuego de Tu Presencia,
¡Ven y despierta las potencias dormidas de mi alma!
Dame el vivir éste día consciente de Tu Amor.
Disipa toda neblina que quiera opacar la Gracia.
Ven a conducir mi andar.
Derriba todo muro de división,
Dame la gracia de la unidad en Vos.
Unifica lo interno y lo externo,
dale unidad a mi ser,
unidad a mi familia,
unidad a mi comunidad y ¡santifica!
¡Amén!